viernes 5 de febrero de 2010

Era cuestión de tiempo

Pues lo cierto es que, después de más de un año sin vernos, porque, dicho sea de paso, él no quiso (con el consiguiente daño que eso me hizo), lo que menos me podía imaginar es que volver a encontrarme con él no significase absolutamente nada para mí.
Después de lo importante que fue esa criatura durante tanto tiempo; después de los ratos juntos, de las risas, de aquella movida en la que se vio envuelto, donde necesitó todo el apoyo del mundo y en la que a mí no se me ocurrió dejarlo solo ni un segundo... Pues después de todo eso, él desapareció sin mayores historias. Intenté acercarme un millón de veces, sin obtener respuesta por su parte. Y cuando conseguí hablar con él, me mató literalmente. -"Este no es el momento, Lourdes"-. No lo saqué de ahí, porque esa frase me la repitió hasta siete veces, y en cada una de ellas, el corazón se iba rompiendo cada vez más. Me acuerdo perfectamente de aquel momento, vaya.
Aquella fue la última vez que hablamos, y yo no volví a molestarle más.

Y pasó un año. Y yo sabía que era cuestión de tiempo que nos volviésemos a ver, y que nos cruzásemos por la calle cualquier día. Y el día llegó...
No sentí nada. Ni siquiera me alegré de verle. Quizás dejó de dolerme hace tiempo, y este día sólo sirvió para terminar de confirmármelo. Pero lo cierto es que me dio igual...
Supongo que yo ya no necesitaba que me explicase el por qué de su ausencia; ni el por qué de las llamadas que no me hizo, o de los mensajes que no me envió. Ni siquiera el por qué de las promesas incumplidas y de su falta de consideración. Sí, porque él era muy consciente del daño que me estaba haciendo la situación, y pasó olímpicamente de amortiguarla.

Lo que sí es cierto es que, cuando me vio, no supo qué cara ponerme. Yo creo que debería habérsele caído allí mismo, al suelo, de vergüenza o de algo. Pero no. Me di cuenta de que no tiene de eso, así que...

Él:-"¡Hombre, Lourdes! ¿Cómo estás?"-.
Yo:-"(Como si te importara a ti eso, vamos). Bien, ¿y tú?"-.
Él:-"Bien, también. Ahí vamos, a tomarnos unas cervezas"-.
Yo:-"(Como si eso me importase a mí, vaya). Ya... Yo he quedado a comer con unos amigos"-.
Él:-"¿Y cómo está tu familia?"-.
Yo:-"(A mi madre ni se me va a ocurrir decirle que te he visto. No quiero darle el día). Bien, ¿y la tuya?"-.
Él:-"Bien... Bueno, que me alegro de verte"-.
Yo:-"(Sí, seguro...) Vale, hasta luego"-.

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Y eso fue todo. Quizás ya me di cuenta en ese momento de que, a pesar de todo lo que significó para mí en su día, no valía tanto la pena como yo pensaba. Es triste, pero es así.
Y además conseguí darme cuenta de que por fin me había curado del todo con este tema y había podido renacer de las dichosas cenizas. Esto, sin duda, lo mejor.

Por supuesto, el tema que definió esta historia no podía ser otro, claro.

martes 26 de enero de 2010

Esos locos bajitos

Y bueno, aunque el día ha sido un poco desastroso, porque en el curro cualquier día de estos, la Wiza y yo nos liamos a bofetás con todo bicho viviente de la empresa, incluido el jefe, pues al final, el día no ha acabado muy mal del .
¿No va mi jefe y se le ocurre decir ayer cuando yo no estaba, que como hay tanto atraso en la campaña de aceituna, la Lou debería ir por las tardes y los fines de semana a sacar muestras? Vamos, vamos, lo que me faltaba. Claro que eso a mí no me lo dice. Se lo dice a la Wiza y le calienta los coj... la cabeza.

Parece que ese hombre se olvida de que mi jornada termina a las tres de la tarde, que pa eso voy antes que los demás a la empresa. Parece que se olvida de que tengo vida fuera de su chiringuito y ésta no gira precisamente en torno a él, (porque si no, apañá iba). Y parece que se olvida (porque a mí no) que cuando ya no le hago falta, me da la patá sin miramientos.
¿Y pa eso quiere que vaya a hacer horas extras, que hasta yo sé que no serían ni agradecías ni pagás? Gracias, pero no, gracias. Total, que si me echa para meter a otra imbécil que esté allí de día y de noche, la Wiza ya ha dicho que ella no se hace cargo de la otra ni pa enseñarle dónde están los reactivos ni la puerta del servicio ni pa ná. Y es que debe ser que a esta imbécil, la Wiza ya le ha cogido cariño. :)

Total, que esta mañana nos ha dado por despotricar a las dos en el lab. Pero a voces las dos. No os lo podéis ni imaginar. Parecíamos que nos estábamos peleando, y en realidad, lo único que hacíamos era decir en voz alta lo que hace tiempo llevamos pensando cada una. Y sí, dicho sea de paso, nos ha sentado de escándalo dar un par de chillíos, criticando lo criticable. Además, que luego ya nos ha dado por desvariar y al final, hemos terminado partidas de la risa.
Pero no, el jefe no ha venido a decirme lo que me tenía que decir. Qué va, pa eso es un rajao. Nos habrá "intuído" y ha preferido no aparecer hoy. Y menos para decirme de echar más horas en su empresa, claro.
Además, que yo tengo clases por la tarde y no iba a poder de todas maneras. Vamos, que no puedo, eso es verdad, pero es que tampoco me iba a dar la gana, así que...

Y, de todas formas, ¿cómo voy a dejar las clases si hoy un niño me ha llegado al alma y se me han saltado las lágrimas volviendo a mi casa? Vamos, ni de coña dejo yo las clases, vaya.
Porque es que, el chiquillo en cuestión, que acaba de cumplir 9 años, y al que conocí la semana pasada porque su profe del colegio les sugirió a los padres que le pusieran un profe de apoyo en casa y me llamaron, pues hoy me ha tocado la fibra sensiblera. Será que estoy tonta yo también, yo qué sé.

Vamos, que esta tarde he tenido la segunda clase con él, y cuando ya me venía a mi casa despidiéndome de la madre, él ha salido a la calle detrás de mí para abrazarme. -"Bueno, hasta otro día, ¿eh?"-. Cuchi tú, qué collejo el crío, que ha apoyado su cabeza en mi barriguilla, rodeándome con sus brazos...
Joé, si es que es pequeño; si es que la criaturica no me llega ni a la cintura (y por lo visto, yo a él, ni a la suela del zapato); si es que nos acabamos de conocer... Vamos, que el puñetero me ha dejado a cuadros, porque no me esperaba esa muestra de cariño así porque sí. Totalmente inocente, sincero y sin mayores historias. Hay que fastidiarse... ¿Cómo puede ser tan grande alguien tan pequeño?
Pues ni os imaginais la cara que se me ha quedado. Vaya, que se me ha caído el alma a los pies. Y es que, teniendo en cuenta que hoy ha sido la segunda vez que le he visto en mi vida, ha conseguido con un sólo gesto que yo me haya estremecido entera, de arriba a abajo...

jueves 21 de enero de 2010

-"No, si lógico no es..."-

Sois muchos los que me seguís preguntando por la dichosa cuadra que estaban construyendo aquí. Y bueno, qué menos que os cuente lo que ha pasado, ¿no? Ya que vosotros siempre estáis ahí, pues eso, qué menos...
, que perdimos la batalla. Lo que no quiere decir que hayamos perdido la guerra, claro, pero ahora mismo, como si hubiese sido así.
Sí, señores. Año nuevo, vecinos nuevos. Metieron los caballos el día 2 de enero y ahí están las criaturas.
Cierto es que los animales al principio no daban ni un ruido. Pero ahora habrán cogido la confianza o algo, y sí que nos despiertan todas las noches a eso de las tres o las cuatro de la mañana con las patadas. También es verdad que son mucho más folloneros los dueños (a partir de ahora los llamaremos el Clan de los Relinchas), que cuando vienen, sea la hora que sea, nos enteramos todo el barrio de que están ahí. Siempre han armado escándalo, así que ahora no iba a ser menos. Y es que esta gente no habla a voces, no. Estos directamente dan berríos. Los fines de semana ya son la leche en pepitoria, vaya...

Cierto es también que los animales aún no huelen, porque el invierno es lo que tiene... Pero ya llegará el verano, ya. Y habrá que ver las moscas y mosquitos revoloteando alrededor del piso, o intentando entrar a las habitaciones.

Así que, ni las quejas que dejamos, ni las firmas de los vecinos, ni el escrito en la Delegación Provincial de Sanidad hizo que el Ayuntamiento tuviera un mínimo de lucidez. Bueno, y que a mí se me ocurriera poner la noticia en la edición digital de un periódico granadino, tampoco.
Claro que cuando se enteró de esto el dueño de los caballos (un niñato de 30 años, pa qué os voy a engañar), se hizo pasar por 17 personas distintas para entrar a comentar la noticia y ponernos verdes a mí y a mi padre, al que se refería como el tío ése. A mí directamente me decía que me tenía que haber callado y no escribir eso en el periódico; que me estaba pasando; que le insultaba; que era muy pesada con el tema; que no tenía vergüenza...
Vamos, muy entretenido que era ir todos los días a la página de la noticia a ver quién me había puesto a parir otra vez. Que siempre era él, claro, porque aunque firmaba con distinto nombre, las faltas de ortografía eran las mismas, y la forma de decir las cosas, también. Vamos, que se le veía el plumero de lejos, vaya.

También es verdad que comentó gente que, sin conocerme de nada, me defendía. Incluso hubo una chica que se refirió a él y a su familia como caciques. Y cuando lo leí, pensé:-"Es que es verdad. Eso son y eso han sido siempre... Se ve que esta chica también los conoce..."-. Claro que el niñato se pensaba que era yo con otro nombre (cree el ladrón...) y siempre me ponía de vuelta y media a mí.

Y eso, que el Ayuntamiento decidió lavarse las manos. Sí, porque lo de echarse la pelota los unos a los otros es lo más fácil, a ver si los demás nos cansamos de dar vueltas. Y es como yo dije:-"No me puedo creer que los animales tengan más derechos que las personas"-. Y todo el mundo me decía:-"No, si lógico esto no es, pero..."-. Pero sí, sí que tienen más derechos. O será que los dueños de los caballos son más cansinos que nosotros, que sólo defendíamos poder vivir tranquilos, y daban más por saco en el Ayuntamiento, asegurando que la ley estaba con ellos. Es lo que tiene que vayan a todos los plenos, claro. Les va mucho a ellos la política (y sobretodo el politiqueo), y llevan su partido por bandera.
Como dice una amiga mía, no ardieran o ardiecen o hubiecen ardío ya... (Típica expresión granaína con el típico ceceo granaíno).

En fin, que la que lo lleva peor es mi madre. No ya porque hayan metido los caballos ahí abajo, que también, si no por la decepción de unas personas que suponíamos amigos y les ha dado igual el perjuicio que nos puede acarrear vivir encima de una cuadra.
De vez en cuando ella me lo dice con mucha pena:-"Hay que ver qué desengaño de vida, ¿eh?"-. Que yo, para que la criatura no se me irrite más de la cuenta, le suelto a ratos:-"Mami, ¿has visto qué caballos tan bonicos tiene el Relincha? ¿Tú crees que si bajo y le digo que quiero montar en uno, me dejará?"-. Y claro, la muchacha no tiene más remedio que echarse a reír, porque sabe que si yo bajo, no es precisamente para pedirle montar a caballo. Vamos, que ella sabe que de un escupitajo le vacío un ojo al niñato ése.
Pero es que mi hermano, poniendo la voz en off de los trailers de las pelis, y mientras yo tarareo de fondo la musiquilla de Curro Jiménez, empieza:-"De los creadores de 'El Vaquilla' y 'El Torete'... Ahora llega a los cines... 'El Relincha, cabalga o revienta'... Próximamente en sus pantallas"-.
O mi padre, que cuando arrastro una silla en el piso, me pega un grito:-Chssst! No hagas ruido, no vaya a ser que molestes a los caballos, les produzcas estrés y vengan los dueños a denunciarnos o algo..."-.

En el fondo creo que todo se basa en la actitud que tengamos ante las cosas. Y yo, la verdad, he empezado el año muy bien para que vengan unos pocos mataos a amargarme la existencia. Vamos hombre, hasta ahí podíamos llegar...

P.D: Y evidentemente todo esto, como dice mi amiga la abogá, 'presuntamente' por supuesto. Presunto niñato, presunto relincha, presunto cacique, presunto matao... Esas cosas. :)

viernes 15 de enero de 2010

Una pincelada reflexiva

Me encantaría que la gente que yo quiero, me quiera.
Pero si esa gente no me quiere, me encantaría que me lo diga y se vaya.
O que no me lo diga, pero que se vaya. Porque no quiero estar con quien no quiere estar conmigo...
Es muy doloroso, pero siempre será mejor que si te quedaras engañándome.
Jorge Bucay
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Que yo creo que el Bucay éste tiene razón, ¿eh?
Porque sí. Porque, bueno, justo en ese momento concreto del adiós, pues sí que puede parecer una situación muy jodiílla. Quizás, demasiado. Vamos, y dolorosa ya, pa qué hablar...

Pero también es verdad que tarde o temprano, todo se pasa y todo se cura. Y a la larga creo que todos tenemos claro que la despedida siempre será la decisión más acertada. Dolorosa, es cierto, pero acertada.
Y es que, estoy convencida de que casi todos hemos pasado por una situación así alguna vez... ¿O no?

domingo 10 de enero de 2010

Una receta

Y eso que yo no soy mucho de recetas. Que a mí la cocina me gusta más bien poco... Pero es que con ésta no me he podido resistir. Vamos, que quería que todos la conociérais, a ver qué os parece.

RECETA DE PAVO AL AYUNTAMIENTO

Ingredientes: Un pavo, unos cuantos chorizos frescos y un despacho de Ayuntamiento.

Preparación:
1) Poner traje y corbata al pavo.
2) Meter el pavo en un despacho de algún Ayuntamiento.
3) Rodear el pavo con algunos chorizos frescos.
4) Dejar los ingredientes a su aire durante algún tiempo.
5) El pavo se hará rico, rico, rico, rico...

Y después, ¿qué? , el pavo pillará la puerta del despacho y desaparecerá más feliz que una perdiz.
Real como la vida misma, vaya.
:)

jueves 7 de enero de 2010

Feliz... vida

Que dicen por ahí que hasta San Antón, fiestas son. Pero me da a mí que esto se ha acabado hasta el año que viene. Sí, para alivio de unos y tristeza de otros. Y es que conozco a mucha gente que ya el 15 de diciembre estaba diciendo:-"Qué ganicas tengo de que llegue el 7 de enero"-. Pues eso, que ya ha llegado.
Y es que seguramente todos tenemos claro lo hipócritas que son estas fechas. Que gente que no te saluda en todo el año, en navidad parece que necesita hacerlo. Que te llegan mensajes de personas que no han querido saber nada de ti en 12 meses. Que hay gente que el resto de los días son peor que Satanás, y en estas fechas tienen un momento de iluminación o algo... Vamos, que por lo visto, ser una buena persona o tener buenos deseos es una imposición en esta época.

Pues no. A mí eso no me sirve porque eso no es así. No, porque cuando se acaba la navidad, el momento de magia fraternal ése que vivimos, se pega un porrazo contra un muro, y las cosas vuelven a ser como siempre. ¡Qué coraje me da, vaya!
Y digo yo... ¿Por qué hay que desearse feliz navidad y ya está? ¿Por qué sólo nos deseamos ser felices unos pocos días al año? Pero si lo ideal sería desearnos felicidad siempre, ¿no? Todos los días, todas las semanas, todos los meses... Toda la vida, vaya. Que pienso yo que cuando la gente te importa, desearle que siempre sea feliz es lo mínimo. Y da igual que sea 24 de diciembre o 18 de junio. ¿Qué más dará eso?

Es que, cuando no lo hacen nunca, y sólo lo hacen en las fechas navideñas, como que me repatea un poco el higadillo. Como, por ejemplo, el día 31, a eso de las dos de la tarde, que entró mi jefe al lab a felicitarnos el año a mi compañera y a mí. No habíamos tenido tiempo de ir nosotras a la oficina, así que el hombre se dedicó a hacer la ronda turística por la empresa para despedirse de todo el mundo (antes de irse con su familia a su chalé en su porsche recién estrenado).
Y entró por la puerta diciendo:-"A ver mis chicas..."-. Que yo miré a la Wiza por el rabillo del ojo para ver la cara que ponía ante tal expresión de afecto. El hombre venía enfilao a darme un abrazo y un beso para desearme muchas felicidades. Oyyy, qué güena gente, pensé, lástima que para mañana se le habrá pasao este momento de crisis navideña.
Lo que tardó en salir por la puerta, que miré yo a la Wiza y le dije:-"Tía... ¿mis chicas? ¿No te has sentido como una de los ángeles de Charlie o algo así?"-.

Claro que después entró Martín, el muchacho de la oficina, para desear feliz año también. Pero éste sí que lo hace de verdad de la buena. Sí, porque sé que hace tres semanas que está un poco molesto conmigo por algo que dije. No sé exactamente qué fue porque casi ni nos vemos y aún no hemos tenido tiempo de hablar para que me lo aclare, (y para que yo me disculpe de paso si es que tengo que hacerlo y no vuelva a meter la pata con él, más que ). Total, que el muchacho entró y sin decir nada se acercó a darme un abrazo de oso. Pero de oso gigante, porque tengo que decir que mi Martín me dobla en peso y hace dos de mí a lo alto y a lo ancho. Es que es grande.
Pues eso, que ante tal reacción suya, yo me vi incapaz de decir nada. Lo que sí es cierto es que me sentó mejor que un poleo, vaya.

Y es que yo sé que Martín es así todo el año y no sólo en Nochevieja. Y a eso me refiero. Que hay gente para la que todos los días son navidad. No son buenas personas quince días al año; lo son siempre.
No te desean una feliz navidad y ya está. Te desean siempre un feliz día, un feliz fin de semana...
Y no se portan bien contigo un día al año porque la fecha les obliga. Se portan bien contigo siempre, porque es que son así...
Será que tienen claro que la vida hay que vivirla doce meses al año y no sólo unos pocos días de diciembre.

Así que, bueno, empezar deseando un feliz año nuevo no está mal. Es lógico y comprensible a primeros de enero. Pero yo voy a ir más lejos y, aquí y ahora, os voy a desear una feliz vida. Sí, una feliz existencia, todos y cada uno de los días que tenéis por delante.
Que ya lo dice Miguelito, el amigo de Mafalda: "Yo, lo que quiero que me salga bien, es la vida"-. Y por solidaridad, por empatía y porque me da la gana yo también quiero que os salga bien la vuestra...

sábado 2 de enero de 2010

De "perjúmenes" y otras cosas...

Y ahí estaba yo, tirá en el sofá esta tarde de sábado, viendo un rato la tele. Lo de TVE mola, que ya no hay publicidad. Pero como resulta que no era ése precisamente el canal que estábamos viendo, pues no he dejado de ver anuncios en todo el rato. Y es que, la programación de la tele es justo eso: Muchos anuncios con algún cachito de película de vez en cuando. Y muy de vez en cuando, dicho sea de paso.

Me he dedicado a contar cuántos anuncios de colonias han puesto. Sí, porque cuando llevaba ya seis seguidos, me he empezado a estresar...
-"¿A que el siguiente anuncio es la de Dolce & Gabbana? ¿A que sí?"-. ¡Pues sí!
-"Pues todavía falta la de Antonio Banderas..."-. ¡Pues ahí la llevas!

Y menos mal que no ha salido el anuncio aquél famoso de la rubia despampanante vestida de cuero que buscaba a no sé qué tío. Porque ese anuncio lo he visto desde que tengo memoria, y me tocaba ya una miaja la moral.

Total, que sí, que he estado muy entretenida yo viendo el millón de anuncios de colonias que existen. Lástima que la de nenuco no esté de moda ahora para Reyes. Con lo que me molaba a mí ésa, vaya. :)

A ver, que yo lo entiendo, es que se acerca el día 6 de enero y nuestra época de los juguetes ya pasó a la historia (y la penita que me da). Ahora hay que buscar otros regalos para la gente que tenemos alrededor y para nosotros mismos. Y claro, eso de las colonias o los perfumes parece lo más socorrido.

He dicho parece, porque de todas maneras, no estoy muy segura de que eso sea así. No me gusta nada regalar colonias. Y no me gusta nada que me las regalen, la verdad. Es que hay un ciento (u dos), y seguro que no acertaríamos. Además, a mí me gustan las colonias de hombre, ¿qué queréis que os diga? ;)

Ahora en serio... Soy de la opinión de que lo de las colonias es algo muy personal. Y a no ser que sepas a ciencia cierta qué colonia usa fulanito o qué perfume usa fulanita, y que se les está acabando el bote, mejor les regalas otra cosa... Pero, ¿qué? Porque está claro que cuantos más años cumplimos, más difícil es encontrar el regalo perfecto. Joé, que ya tenemos de todo, ¿o no?
Pues sí, justo eso es lo que deben pensar los Reyes, porque hace mucho tiempo que no vienen por mi casa ni de visita. Bueno, o piensan eso, o piensan que soy un bicho y por eso no vienen, claro... :)

En fin... Voy a ver qué regalitos se me ocurren, porque esto es muy complicao y se me está acabando el tiempo. Que ya mismo estoy de cabalgata, hombre, por favor...

miércoles 30 de diciembre de 2009

Se nos va

Gente, que esto se acaba. Que ya está dando los últimos coletazos. Vamos, que se nos escapa. Ea, otro año que se nos va.
Y la ventaja de que un año se acabe y se nos vaya es que, irremediablemente, empieza otro nuevo. Y claro, viene llenito de días para hacer todo lo que nos propongamos a partir de ahora.
Otro año entero para llenarlo de proyectos y procurar realizarlos todos, aunque sea poquito a poco. Tampoco hay prisa, ¿no? Joé, que tenemos un año entero por delante... Así que, con tranquilidad. No se me agobien, criaturas. :)

Normalmente lo hago, pero esta vez no se me ha ocurrido hacer balance de este año, la verdad. Y es que, ahora que lo pienso, me acuerdo perfectamente de que hace un año, yo estaba muy, pero que muy jodiílla, pasando un momento bastante regular. En realidad llevaba medio año ya atontá, pero cambiar de año no arregló ná de ná.
Ya sabéis, las cosas de la vida, que a ratos, pues se tuercen de una manera escandalosa y nos parten por medio. ¿Qué le vamos a hacer? Es lo que hay, ¿no?

Y, bueno, que la historia jodía me duró hasta junio o por ahí... Vamos, la mitad del año echado por tierra, vaya.
Eso sí, a partir de junio, el año mejoró considerablemente. Es lo que tiene que llegue alguien, y sin darse cuenta, te ayude a renacer de tus cenizas, claro. :)

Vale, otra cosa... Que por si no os acordáis (ha pasado ya un año, yo lo entiendo) os recuerdo que vuestra campanada de Nochevieja es la 3ª. Sí, sí, es la mismitica del año pasado.
Eso quiere decir (y esto va para los amigos nuevos que habéis llegado este año), que cuando esté sonando la 3ª campanada (allí en la Puerta del Sol, o en cualquier otro sitio), la uva correspondiente irá por vosotros y me estaré acordando de todos. Complicaíllo, porque cada vez sois más gente, pero eso mola, así que no pasa .
Y es que, sí, llevo ya muchos años dedicando las campanadas. Una manía de las muchas que tengo, ¿qué le hacemos? Y eso, que este año no iba a ser diferente, claro. Mis manías y yo somos un tándem, así que...

Así que, ya sabéis, no os atragantéis con las uvas, y menos con la 3ª, plis, que sólo nos faltaba eso.

Ale... FELIZ AÑO NUEVO A TODOS!!!

lunes 28 de diciembre de 2009

Sigue lloviendo, sigue lloviendo...

Y con la que está cayendo, que no deja de llover, y que da lluvia en Andalucía hasta por lo menos Reyes, yo me pregunto: ¿No me darán vacaciones anticipadas en la empresa? Porque si llueve, no se puede entrar a recoger aceituna. Y si no se puede recoger aceituna, la almazara no funciona. Y si la almazara no funciona, la Lou, que se dedica a analizar los productos de dicha almazara en el lab, no le sirve a su jefe pa ná.

Vamos, que aunque yo no esté allí sentá todo el día en una silla porque en el laboratorio siempre hay cosas que hacer, eso como que mi jefe no lo ve (o no lo quiere ver). Y claro, parece como si la Lou no hiciese en tó el día y estuviese cobrando un sueldo mientras se rasca la barriga. El tío debe pensar que ya tengo un esconchón de tanto rascarme, porque en dos semanas no he tenido que hacer ni un análisis de orujo y ni uno de aceituna.

Además, como yo he dicho siempre, nunca me he notado parte de esa empresa. Cuando me llaman, voy porque me gusta estar allí y no tengo nada más estable. Porque los compañeros son geniales y el trabajo de laboratorio me encanta. Pero cuando me tienen que echar, ni se plantean más nada, y le piden a la muchacha de laboral que me llame para que sea ella la que me dé la noticia. Y me fastidia, claro.
Así que, si yo no me noto parte de la empresa, es porque la empresa cuenta conmigo sólo y exclusivamente cuando les interesa. Y si no les interesa, "si te he visto, no me acuerdo".
Vamos, lo de siempre. Llevo ahí cinco años y todavía no termino de acostumbrarme a las (malas) formas que tienen. Y no creo que me acostumbre nunca, la verdad...

Así que, viendo las noticias esta tarde, cuando han hablado del temporal y de que vuelve a llover otra vez, mi padre ha sentenciado:-"Seguro que te dan vacaciones cualquier día de estos"-.
Pues eso, que igual no va muy desencaminao.

Vale, ¿hacemos una porra? Sí, se admiten apuestas para ver cuánto duro en el trabajo esta vez...
:)

martes 22 de diciembre de 2009

Pues... no!

Pues eso, que no. Que no soy millonaria... Aunque tampoco entraba en mis planes serlo este año, dicho sea de paso. ;)
Pero como soy más feliz que unas castañuelas, pues como que me da un poco igual que el gordo se haya quedado en Madrid. Eso sí, como uno de mis jefes tuvo un momento iluminao el día que dijeron de comprar los décimos de lotería para la empresa, le pidió al encargado que comprase uno que terminara en 4...
Pues mira qué bien, que por lo menos el reintegro lo hemos pillado todos.
Ay, si es que de vez en cuando tienen hasta ratos de lucidez y todo. Muy de vez en cuando, es cierto, pero mira, alguno hay.

Además, hoy nos han dado las cestas de navidad. Más monas ellas... Vamos, que no me puedo quejar.
Justo ahora estaba intentando hacer un change y cambiar mis dátiles por las bolitas de coco de la Wiza, pero no ha colado. Que dice la criatura que hay dátiles de la cesta del año pasado todavía por su casa, así que... Debe ser que a su familia tampoco les hacen mucho chiste, ¿no?


Eso sí, el que algo quiere, algo le cuesta. Que como no ha dejado de diluviar en todo el día, cruzar hasta la oficina para recoger mi cesta ha supuesto que me haya puesto chorreando. Porque, aunque yo llevase paraguas, hoy llovía graciosamente de lado. Ir a la oficina también ha supuesto que me haya metido en todos los charcos que había por el camino. Que, bueno, en realidad sólo había uno pero ocupaba toda la placeta. Parecía una balsa aquello, vaya.

Pero eso, que me ha dado igual. Ya digo que estoy más feliz que unas pascuas (nunca mejor dicho). Y es que, seguramente, hay gente que me alegra la existencia un día sí y otro también, así que, ¿qué más se puede pedir?

Bueno, pensándolo bien sí que voy a pedir algo. Voy a pedir un deseo navideño. Eso... Que se me tiene que cumplir porque tampoco he sido muy mala del este año, o sea que...
Ale, pues mi deseo para hoy es que todos tengáis unos días muy felices y lo paséis muy rebien con vuestras familias y vuestros amigos.
Que no os vayáis muy lejos porque no me apetece perderos a ninguno de vista, ¿eh?
Y que cuidadito con los excesos, que ya se sabe en estas fechas lo que pasa... :)

FELIZ NAVIDAD!!!

Frasecilla célebre del día: "Para que todos los días sean Navidad, para que cada deseo se haga realidad, para que el mundo sonría al despertar, para que se abra la puerta y no se cierre más..."

(Rosana)

viernes 18 de diciembre de 2009

Pasados por agua

Pues el día de lluvia pa nosotros se queda. Que una intenta ir una miaja mona a su comida de empresa, pero ya la lluvia se encarga de ponérselo bastante dificilillo. Menudo pelo erizao que tenía todo el mundo hoy. Y la ropa chorreando... Y los piececillos empapaos... Y es que si sólo hubiese sido eso...

Porque el día en sí ha sido un completo desastre. Que ya dije una vez que cuando el día va de leches, hasta las hormigas se ordeñan, ¿no?... ¡Pos eso! Que cuanto menos tiempo tienes, más problemas surgen. Que cuanto más pronto necesitas acabar, más tarde se te hace... Vamos, que seguro que os suena...

Y ya, para colmo de males, la inspectora de sanidad. Que la mujer viene de vez en cuando a darse una vuelta por la empresa para comprobar que los planes de higiene y la trazabilidad se cumplen. Pues no ha tenido otro día para aparecer por allí más que hoy. Y así, sin avisar ni nada.
Que mi compañera la Wiza, que es la que lleva el tema de sanidad, se pone atacá de los nervios, el angelico, cuando la ve aparecer.

Y claro, mientras la inspectora ha dado su vuelta de rigor por la empresa viendo las instalaciones, ha escrito el informe de incidencias, y se ha ido o no, pues nos han dado las uvas en el lab.

Y como no ha dejado de diluviar en todo el día, el atasco de coches por la carretera era monumental. Vaya, que nosotras hemos llegado tarde al restaurante donde era la comida. Una hora y pico tarde... ¡Casi !
Ya estaban todos los demás allí, sentados a la mesa, con mis jefes de anfitriones. De hecho, nada más entrar al local, sin saber en qué sala estaban y sin necesidad de subir al comedor, se lo he dicho a ella:-"Nena, no tienen pérdida. Sigue el vozarrón de tu jefe, que se le oye por ahí arriba"-.
Y claro, al verlos a todos ya sentados, salto:-"Anda que nos esperáis, ¿eh? ¡Qué mala gente!"-. Si es que no me callo ni debajo del agua, joé...
Pero sí que nos estaban esperando, porque aún no habían pedido la comida, y mi jefe tenía el móvil en la mano porque nos estaba llamando en ese momento. Vamos, que encima me han montado un pollo por chincharles más de la cuenta...
-"Vaaaaale, no os pongáis así, que lo he dicho en broooooma"-.

Lo cierto es que no ha estado mal el rato allí. Por lo menos, para intentar olvidar otras cosas. Y además, como es que soy un bicho, les he amenazado con subir las fotos al "feis". Que se han puesto todos más suaves que un guante cuando se lo he dicho, vamos.

¿Lo peor de la comida? Pues que después hay que volver a la empresa a seguir trabajando. Bueno, a hacer como que seguimos trabajando, que tampoco nos vamos a agobiar, ¿no? Pero, claro, como los jefes son los primeros que se levantan para volver, ¿qué vamos a hacer las demás criaturicas? Pos remolonear un rato y volver también... ¡Qué remedio!

Bueno, y aquí, la mejor foto de toda la comida. Un compañero, al que la cámara de fotos le ha complicado la vida más de la cuenta, por lo visto. O quizás, que para él era toda una novedad ver agua en una copa...
¡Uy, qué mala soy!
:)

viernes 11 de diciembre de 2009

Saber esperar

"Cuando escriban la vida los buenos,
al final vencedores,
se sabrá que no usamos veneno
como aroma de flores".