lunes, 28 de noviembre de 2011

Una de reflexiones...


Sí, sí, sí... Definitivamente, de las locuras que más me arrepiento son de las que no cometí cuando tuve la oportunidad.

Y a veces me pregunto si la culpa de eso no la tiene la educación que desde siempre he recibido. Supongo que esos valores o esos principios me van a guiar por la vida, sí, pero ¡joder!, a veces también me gustaría ser un poco irresponsable y haber hecho alguna trastada en la vida. Que tengo 36 años y tengo la sensación de no haber hecho nada de nada.
No sé, haber ido un poco más a mi bola cuando tenía que haberlo hecho, sin plantearme más nada, ¿no? Digo yo...

Porque es que, todo lo que hago, todo lo que digo, absolutamente todo, pasa por una parte de mi cerebro que analiza, de forma sistemática, consecuencias y posibles resultados futuros. Y si no lo veo claro, pues...

Pero ea, también estoy convencida de que si hiciera alguna cosa "fuera de lugar", yo me sentiría fatal conmigo misma después. Sencillamente, porque yo no soy así.
Y no soy así, porque quizás me cortaron las alas antes de que me nacieran, ¿no?
No lo sé...
Sencillamente, tengo la impresión de que voy tarde a todas partes...

domingo, 20 de noviembre de 2011

Canta por mí

"Un día color de melocotón
cuando todos seamos libres,
cuando las piedras se puedan comer
y ya nadie sea más que nadie...
Canta por mí, si no estoy yo aquí..."




"Viene el día en que seremos puros,

como cielo de verano sobre el mar...
Cantaré por ti, si no estás tú aquí."

martes, 15 de noviembre de 2011

Así mismitico es

Ayer me encontré con uno de mis alumnillos que el año pasado estaba en 2º de Bachillerato. Me mola porque, aunque acaben las clases conmigo, nunca se me van del todo. Quiero decir que muchos me siguen llamando después. Me llaman para que les dé mi opinión sobre las opciones que tienen; o para contarme en qué carrera o en qué módulo de grado superior han echado la preinscripción... Y luego me llaman para contarme si han entrado o no donde querían, cómo les va...

Hay veces que hasta los padres me llaman para decirme:-"¿Tú no podrías pasarte por casa un rato? Es que el niño está hecho un mar de dudas y no sabe qué hacer el curso que viene. Le vendrá bien hablar contigo..."-. Y yo, pues ¿qué queréis que os diga? Crezco de tal manera que dejo de caber en la ropa durante un rato... :)

Vale. Pues eso, que ayer me encontré con uno de mis chiquillos en la parada del autobús. Hace dos meses que tuvo que repetir la selectividad, y claro, no sabía si entraría en algún sitio o tendría que esperarse un año. Así que yo, pues no le pregunté directamente. Además, que me gusta que sean ellos los que me cuenten las cosas si quieren.
-"Hola niño, ¿qué tal?"-. Y él, hinchándose también como un pavo y respondiendo a la pregunta imaginaria que yo no hice pero que él se imaginó que le hacía, me dijo:-"Pues voy a la universidad"-.
Y yo:-"¡Eh, al final, has podido entrar!"-. Pues sí, empezó el lunes pasado, un mes después, porque tuvo que esperar a que corrieran listas. La lista de espera de la universidad siempre es así de joía, sí. Pero eso, que ya estaba dentro.

Y claro, me contó que nunca se había imaginado que la universidad era así. -"Tengo dos horas seguidas de la misma asignatura, ¿no? Pues el profe llega media hora tarde y se va media hora antes"-.
Y yo, echándome a reír:-"Uh, sí, sí. Eso es lo normal. Un mundo aparte que te has encontrado allí, jomío. Ya verás cuando llegue el puente de la Inmaculada. Ese día cogeréis vacaciones de Navidad y no volveréis hasta febrero"-.
Y él, con cara de alucinao y de escepticismo:-
"¿De verdad?"
-.
Pues sí, sí, acostúmbrate, porque esto es así.
Y enseguida dije:-"Pero, bueno, que no me has dicho... Al final, ¿en qué carrera te has matriculado?"-.
Y él:-"En Ciencias Políticas"-. Y bajando la voz, siguió:-"¿Sabes? Yo pensaba que habría una asignatura en el plan de estudios que se llamase "Corrupción". Pero no, no está"-.
No pude evitar echarme a reír, y claro, le dije con tonillo conspiratorio, en voz baja yo también:-"Ea, es que eso no te lo enseñan en la carrera, chiquillo. Eso lo aprendes tú solo en cuantito te dan un cargo. Viene implícito con él..."-.

Y ya nos echamos a reír los dos. Está claro que él quería aprender todos los entresijos de su carrera para luego poder hacer bien su trabajo. Desde luego, algunas veces esa lógica aplastante que tienen, me deja muerta.
¡Pero qué espabilaos me han salido estos niños, de verdad!
:)

miércoles, 9 de noviembre de 2011

"¿Qué quiere decir...?"

Si digo que los niños son muy curiosos con el mundo que les rodea, no digo nada nuevo. Que todo lo que les llama la atención quieren saberlo y que no se contentan con cualquier respuesta, tampoco es nuevo.

Porque es que resulta que mientras crecen, aparece una etapa en la que todo lo que hablan empieza por un:-"¿Por qué... ?"-. Luego hay otra etapa en la que se dedican a las hipótesis, y siempre comienzan la pregunta con un:-"¿Y qué pasa si...?"-. Para terminar con una etapa de afianzamiento del lenguaje:-"¿Y qué significa...?"-.
Tengo un vecinillo de 7 años que tiene a la madre aburrida. Pero que cuando ella no le da una respuesta que él pueda considerar oportuna o adecuada, o simplemente el chiquillo no se queda muy conforme con lo que oye, le dice:-"Bueno... Mejor me voy a internet a buscarlo, mami"-.

Pues eso. Que hay que aprender a explicarles muy bien las cosas a los críos para que ellos las entiendan sin demasiados problemas. Pero sobretodo, y muy importante, hay que tener muy muy muy claro que es lo que están preguntando exactamente.
Más que ná, para que luego no haya quebraderos de cabeza innecesarios...
:)


domingo, 6 de noviembre de 2011

Qué penita, oye

Yastá. Definitivamente y por si había alguna duda, este finde he descubierto que de verdad estoy mayor.
Hace unos meses me caí un porretazo al suelo, y mi brazo se llevó la peor parte. Imagino que alguno se acordará del brazo technicolor que os presenté, pero para el que no sepa de lo que estoy hablando, se puede informar AQUÍ.

Es cierto que aquello ya pasó, y a pesar de lo feo que se puso el jodío brazo, los colores del arco-iris tan monos que aparecieron, pues desaparecieron también. Y con ellos, todo el mal rollo. Tanto, que yo no me había vuelto a acordar de eso hasta ahora.

Sí, porque resulta que hace dos días que llega la primera borrasca del otoño a la península, y a la Lou le empieza a doler el brazo de una manera que ni os lo imagináis. Y yo pensando:
-"¿Pero dónde c**o he metido el brazo para que me duela así, que no me acuerdo?"-.
De pronto vi la luz... -"Aaah, ya..."-. Mi brazo tiene más memoria que yo.

(Fotillo del 18/01/2011)

Dios, como a los viejecillos esos a los que les duele la rodilla cuando va a llover, o que les da un pinchazo en las lumbares cuando se acerca una tormenta. Y te dicen:-"¡Uh! Paece que va a llover"-. Y tú miras el cielo raso, azul, y sin nubes, y te preguntas si no se estará riendo de ti el viejecillo. Y no, porque antes de que te des cuenta, el cielo de pronto se ha encapotao y se ha puesto a diluviar sin más avisos...

Y es que, cuando me hice el esguince hace 15 años, que se me rompió el ligamento interno de la rodilla derecha y que estuve escayolá desde la ingle hasta el tobillo durante tres semanas (jodidas semanas, por cierto), no me quedó ninguna secuela.

Bueno, todo el mundo me dijo que hacerse un esguince era peor que romperse un hueso, y que si hablábamos de la rodilla, era mucho peor que si fuese el tobillo...
Vamos, que me animaron lo que no está en los escritos. Pero eso, que después de tó, la cosa no fue tan grave y realmente no me quedó ninguna secuela.

Eso sí, tardé casi 10 meses en recuperar el tono muscular de la pierna, y estar al cien por cien de nuevo, pero bueno, no me volvió a doler más. Ni cuando cambia el tiempo, ni cuando llueve, ni cuando truena, ni ná ni ná...
Además, aprendí la lección: Nunca ponerme a hacer ejercicio físico sin haber calentado antes músculos y articulaciones. Se me olvidó esa norma por un día y mira tú la que se lió. :D

Pero eso, que supongo que a los 21 años, en plenas facultades físicas, nada es lo suficientemente grave ni peligroso. Ahora, con unos pocos años más, me he dado cuenta de que hay que tener mucho cuidadín con las cosas que hacemos. Hay que andar con pies de plomo siempre, porque oye, un tropezón mal dado, y te rompes antes que haberlo dicho, ¿eh? Y lo cierto es que si te rompes a partir de cierta edad, olvídate de volver a estar igual ya pa siempre.

Ainsss, qué lastimica...
:)