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domingo, 8 de enero de 2017

2017, allá vamos

Pues que la navidad ya pasó. Bendita sea la muchacha. Que a ratos piensas:-"Pues menos mal, que ya necesito volver a la rutina"-. Pero a ratos también dices:-"Oh, qué pena, con lo que molaba eso de las luces, los adornos, de tener raticos familiares, con amigos, de cafés, de cervezas, de comidas, de paseos, de roscón..."-.

Pero sí, ya terminó.
Y será la edad que ya tengo o yo qué se, pero eso, que ya no soporto la hipocresía tanto como antes. Es que antes todo eso no me importaba naíca, o bueno, que igual no le prestaba ni chispa de atención al tema. No sé por qué este año se me ha hecho tan patente y tan... repulsivo.

Cuando la gente no te ha hablado durante todo el año, que no has sabido nada de ellos aunque tú lo has intentado más de una vez, y se les ocurre mandarte un mensaje en nochevieja para felicitarte el año nuevo, y tú piensas:-"¿Que te estás riendo de mí o qué?"-. 

Pero cuando ya compruebas que la persona en cuestión ha tirado de contactos para enviar un mensaje tan impersonal como cutre, pensando que con un vídeo cualquiera que le acaban de enviar a él/ella, ya cumplen con el resto de la humanidad, es como para salir corriendo. Sí, salir corriendo al cuarto de baño a potar.

No sé. Será que soy muy simple. Será que con un "Feliz Año, Lou" soy más feliz que una perdiz, porque veo que el mensaje es realmente para mí. Será que las cosas como las personas, cuanto más sencillas, mejor. Y será que si pierdes amigos hipócritas, pues eso que sales ganando. Tampoco será algo tan malo. Digo yo... 

O sea que ante esto yo no puedo hacer nada. Lo único que puedo hacer es pasar de esa gente y punto. Que me han dicho que sin esperar nada de nadie se vive mejor, así que... 

De todas formas también sé, porque siempre pasa, que cuando yo deje de llamar o de estar pendiente del resto del mundo, la gente va a venir a echármelo en cara. ¿Y sabéis qué? Pos eso, que me da lo pispo. Pero así, de buen rollete, ¿eh?

Así que, así de decididos empezamos el año. Bienvenido 2017. A ver qué tal nos llevamos... :)


jueves, 22 de diciembre de 2016

Parecía que no, pero oye...

Y de pronto, así, como el que no quiere la cosa, pos llegó la Navidad.

Ea, que este año no me he dado cuenta de que los días pasaban y la navidad se acercaba a velocidad supersónica. Y mira que habían ido dejando pistas por ahí por el mundo, ¿eh? Que si luces, que si adornos, que si anuncios en la tele... 


Plaza Bib-Rambla. Granada

Pero lo de hoy ha sido como una sorpresa o algo:-"¡Coño! ¡Que pasado mañana es Nochebuena ya!"-.


Sí, definitivamente el soniquete de los niños de San Ildefonso y el champán corriendo en las puertas de las administraciones de lotería me ha hecho darme cuenta de las fechas en las que nos encontramos.
Y el hecho de no tener las navidades tan presentes también me ha hecho darme cuenta de que ya no tengo ocho años. Porque sí, porque cada año que pasa tengo más claro que la Navidad es para los niños.

Bueno, pues nada, que antes de que sea más tarde sólo quería desearos que paséis unos días mú refelices. 
Que disfrutéis de la familia y de los amigos. 
Que no comáis mucho, y si lo hacéis, que no se os note naíca. 
Que Papa Nöel se porte bien y os traiga muchas cosicas. 
Que los Reyes Magos se "piquen" con él y os traigan más. 
Que no os atragantéis con las uvas... 
Y que el 2.017 sea un año estupendo para todos.

¡Feliz navidad, gente!
:)

lunes, 22 de diciembre de 2014

Se acercaban peligrosamente y ya están aquí...

Y ya sí. Aquí estamos: En fiestas. Con un sol de la leche, sí, pero con el invierno recién empezado, y en plenas fiestas navideñas.

Hoy, sorteo de la lotería. La cantinela de los niños de San Ildefonso con su famosa frase:-"¡Miiiiil eeeeuuuroooos!"-.
Y como siempre, ni la dichosa pedrea. ¿Qué digo ni la pedrea? Ni un mísero reintegro puñetero, que me habría alegrado la mañana. Sí, es que enseguida miro los números en los comprobadores de internet. Y va a ser que no...

En dos días, Nochebuena. Mensaje navideño del nuevo rey. Abrazos en la distancia. Sidra.

Al siguiente, Navidad. Empacho seguro. Más sidra para intentar pasarlo, y un buen sofá para soportarlo. 

La semana que viene, Nochevieja. Campanadas. Igual, cae otra botellita de sidra después de las uvas, las dedicatorias y los mensajitos. Primer beso del año. Un te quiero en voz baja.

La siguiente, Reyes. Igual no cae naíca, porque de un tiempo a esta parte, ya no cae naíca aunque me porte bien. Así que, pues no pierdo el tiempo durante el año, porque ¿pa qué? :)

Y nada, que ya está aquí el 2.015. Propósitos y voluntad de mejorar.
Vuelta a empezar.



Gente, que paséis unos felices días navideños y que el año que entra venga cargadito de cosas güenérrimas para todos vosotros.
:)

P.D: Sí, es que me gusta la sidra. Es lo único que bebo en las celebraciones.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Bandas sonoras

Estoy convencida de que tod@s tenemos más que claro que cada momento que vivimos viene acompañado siempre de una banda sonora original.
La música, las palabras, el mensaje...

Si a alguien esto no le pasa, que nos lo cuente, ¿vale?

Pero eso, que resulta que últimamente para este diablillo que os escribe, ésta es la que no deja de sonar... 
:)



Por cierto, gente... Que paséis unos días muy apañaícos con vuestras familias y amigos.
¡Feliz Navidad!


jueves, 19 de diciembre de 2013

El Universo conspira

Está claro que de vez en cuando el Universo entero conspira para que tú y yo tengamos la posibilidad de encontrarnos por pura casualidad.
Los planetas se alinean y el tiempo se para durante unos pocos minutos. 
Demasiado pocos, es verdad, pero lo cierto es que saben a gloria después de tantísimo tiempo sin vernos.
...
¿Y qué queréis que os diga? Así sí.
;)



domingo, 23 de diciembre de 2012

Ya sí. Definitivamente, ya está aquí

Pues nada... 
Que ya pasó el día 21 de diciembre, famoso por lo del tan esperado fin del mundo. El tercer o cuarto fin del mundo de mi vida, dicho sea de paso. Pero eso, que sí, que aquí seguimos, inmersos en la nueva era...

Hay que reconocer que este fin del mundo ha sido mucho más entretenido que los anteriores que yo he vivido, ¿eh? La gente se lo ha currado bastante en las redes sociales y demás. Claro que antes no había redes sociales, así que... 
Pero vaya, hay que ver lo creativos que podemos llegar a ser las criaturicas cuando nos dan algo con lo que entretenernos, oye. Es que había hasta programación para el tan esperado día.

(Guasa no nos falta, no). 
 
Vale. También pasó ya el día 22 de diciembre, famoso por lo de la lotería de Navidad. Y ná, como siempre: Ni la pedrea ni el reintegro. -"Pero al menos tienes salud..."-. Ya, ya. Vamos, que no me oís toser, porque si no, sólo podríais decir:-"Joé, tía, estás podría"-. Pos sí, chispa más o menos. :)

Y casi estamos ya pasando también el día 23. Lo que implica que sí, que ya estamos ahí. Mañana es Nochebuena, y al otro, pos eso, Navidad.
Por cierto, en mi belén, siguen estando la vaca y el buey. No me ha dado la gana de desahuciarlos también a ellos, con el montón de años que llevan de servicio y el buen trabajo que han hecho desde siempre, los angelicos.

Y nada. A partir de ahora, pos me voy a dedicar desde ya a felicitar las fiestas, que es lo que toca. Por sms, por correo, por "feisbu", por "tuitti", por "tuenti" (sí, ya sé, es que no me privo de naíca, bendito siglo XXI), y por supuesto, en persona que es como más me mola. A vosotros, pues mira, os felicitaré by blog. 
Además, pues eso, que también tengo que ir haciendo la lista de campanadas para la Nochevieja, no vayamos a dejarlo todo para el último momento y tener que ir luego con prisas ni ná. :)

¡Ale! Que paséis unos días muy felices junto a vuestras familias y vuestros amigos; y que el 2.013 os traiga un año repletito sólo de cosas buenas y ratos pa enmarcar.  
Porque sí, porque el 2.012 ha sido bastante jodiíllo en muchos aspectos, pero también hay que reconocer que ha habido momentos y personas que seguramente nos han alegrado bastante la existencia. A mí me ha pasado. Imagino y espero que a vosotros también. :D
Si queréis, contadme algún ratico bueno pa no olvidar de este 2.012. Anda, sí, y así lo celebramos todos...
:)

Pos yastá, gente. ¡FELIZ NAVIDAD!

    

martes, 20 de diciembre de 2011

Comunicado oficial

A ver, criaturas... Me envían un aviso desde el portal de Belén para que os haga saber una serie de advertencias y pautas a seguir, ante las magnas fiestas que tenemos ahí ya, a la vuelta de la esquina.
Sí. Es que yo tengo contacto directo con Belén... ¿Qué pasa? ¿Que no lo sabíais? Pues eso. Mi amiga Belén y yo nos llevamos mú rebien. :)
Bueno, vamos al lío, que si no, no vamos a acabar nunca y no es plan de que nos den las uvas aquí.

Punto número 1: Este año procurad que las figuras del belén correspondan todas a una escala más o menos parecida, porque el año pasado tuvimos un disgusto del copón. Un pollo casi se nos come al Niño de un picotazo enrabietao. Con una cáscara de nuez le tuvimos que hacer un casco al angelico, ya que el pollo lo seguía mirando de mú mala manera.
En este mismo punto también se aconseja evitar figuras que no correspondan a un típico belén navideño. Estamos hasta las narices de tener que convivir con picachus, doraemons y pocoyoses.

2º) Ya sabéis que San José es carpintero, ¿no? Así que os podéis imaginar que están del serrín hasta el copetín. O sea que no les echéis más encima. Preferible plantar césped. Además, que no lo sabéis, pero la Virgen tiene alergia al dichoso serrín... Total, que este año nada de virutillas de ésas.

3º) Absteneros de simular nieve. ¿Habéis visto alguna vez nevar en Israel? Pues eso, que no. Aunque haga bonito, no llenad el monte de harina, que luego no hay quien limpie los borregos ni las cabras montesas, y además, ponéis el pueblo que da asco verlo.

4º) Colocad algunos guardias por el río para que vigilen y eviten que la gente se cague en él, que luego ese agua es pa las gachas y salen morenas. Además, a la Virgen aún no le ha dado tiempo a comprarse el esterilizador de biberones, y claro, tampoco es plan.

5º) Haced el favor de alejar un poco a la vaca y al buey del Niño, que no se puede andar por la cueva, y además, el olor de las plastas es insoportable. Y como la Virgen siempre está agachada o arrodillada, pues se le pringa tó el manto. Queda feo.

6º) Procurad que el río tenga salida, porque suele formar una presa allá donde termina el papel de aluminio. Si revienta cualquier día, se puede llevar por delante a todas las lavanderas y las bandadas de patos a tomar viento por ahí.

7º) Los animales deberían estar en granjas que a tal efecto se venden este año. No hay quien ande por las calles con tanto cerdo suelto, y tanta gallina desarbolá dando bandazos por los caminos...

8º) Los Reyes Magos, o los ponéis muy lejos (más o menos por el pasillo) y cada día adelantáis una loseta, o los guardáis hasta la víspera. Es que resulta que al Niño se le quita la sorpresa si lleva viéndolos venir veinte días, y luego no les hace ni caso.

9º) Desde Belén se ha organizado un concurso de villancicos buscando originalidad, a ver si de una vez la Virgen puede dejar de lavar pañales y tenderlos en el romero. Además, los peces están más que hartos de beber agua y este año se han tirado a la mala vida, y le están dando al whisky. No sabemos qué hacer con ellos y con las juergas que montan cada noche. Si es que todo cansa, claro.

10º) Y por último, este año los Reyes Magos, aparte de lo de todos los años (qué perra con el oro, el incienso y la mirra), le regalarán a la Virgen una lavadora (pa que pueda lavar el manto si se le pringa); a San José un libro titulado No es lo que parece, escrito por el Espíritu Santo (pa que pueda entender qué es lo que ha pasado con su vida); y al Niño, un Papá Noel (pa que desde chico aprenda a compartir).

Creemos que si seguís al pie de la letra estas pautas, no tendremos ni motines ni huelgas en Jerusalén a partir de enero. Reinará la armonía y la paz durante todos los días que dure la campaña de navidad de este año.
Y nada más, mis queridos fieles y fielas. Que lo paséis bien y disfrutéis de estas fechas.
Saludos.

PD: Que me dice la vaca que, o le ponen dos cuernos, o este año no participa. Que tiempo ha habido de pegarle el que está roto y lleva ya cuatro años del mismo lao para que no se le vea.

= = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = =


Ale... ¡¡FELIZ NAVIDAD, GENTE!!
:)

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Se acaba...

Pues nada, otro año que se acaba y se nos va.
No entra, ni mucho menos dentro de mis planes, hacer balance de este 2.010. No, porque tengo que reconocer que, para mí, no ha sido muy bueno precisamente. Vamos, no ha sido nada bueno. Vaya, que ha sido un año cabrón, para qué darle más vueltas...

Lo único bueno que ha tenido el año ha sido...
Un necesario cambio de aires, el 17 de mayo,


Un subidón de adrenalina, el 11 de julio,

Una emoción sin igual, el 31 de agosto,

Y algún que otro espectáculo en el Cielo, durante el día...


O durante la noche...




Vamos, que está claro que las únicas veces en las que he estado realmente bien, tranquila y en paz conmigo misma, y con el resto del mundo, han sido momentos que siempre han tenido que ver con los sentimientos y con las emociones; con las risas, las sonrisas y con la gente.
¡Pos claro que sí! ¿Es que alguien lo dudaba? :)

Pero es que da la casualidad de que, justo con eso mismo, han tenido también que ver los muchos días (demasiados días) jodíos de este año. Sí, también con los sentimientos y las emociones. Pero, claro está, con sentimientos y emociones negativos.
Con las decepciones, desilusiones y desengaños de personas que no te esperas...
Con las mentiras y falsedades de quien aseguraba que nunca te engañaría...
Con la resignación de que, por mucho que lo intentes, siempre hay algún otro que se lleva el premio...
Con la frustración que produce la confianza convertida en desconfianza...
Con la dichosa sensación de no aprender nunca y tropezar una y otra vez con la misma piedra...
Vamos, sí, un año como pa tirar cohetes, ya veis...

De todas formas, se acabó. El 2.010 se apaga, y con él, todas sus malas artes para chincharme. O bueno, para chincharnos, si es que vosotros también habéis tenido la visión de que el año se os cachondeaba en tó la cara. :)

Y ahora, pos bueno, tenemos todo un año por delante para darle caña y comérnoslo con patatas; para intentar cumplir todos nuestros sueños y todos nuestros deseos (aunque luego haya que inventarse otros nuevos); para seguir aprendiendo cada día con las lecciones que nos da la vida (aunque luego se nos olviden y las tengamos que re-aprender); para vivir al máximo cada segundo como si fuese el último (aunque también se nos olvide y de vez en cuando nos lo tengan que recordar)...

Pero vaya, que digo yo que en realidad, se trata de eso. De seguir ahí, siempre, contra viento y marea; con tó lo que nos echen, sea eso lo que sea...

Y es que, sí, eso es justo lo que espero:
Que sigáis ahí conmigo en este 2.011 también.
Que seáis felices todos los días del año. Pero todos, ¿eh?
Y que se cumplan, de verdad que sí, todos vuestros anhelos... Pero todos todos, ¿eh? :)
Ale, gente, ¡un beso mú grande y mú enorme!


P.D: Todas las fotos del post las he hecho yo. Bueno, la de "¡Iniesta de mi vida!" no. Ya me hubiera gustado a mí estar allí en ese momento, ya... Y la de las copas tampoco, que yo sólo la he "tuneao" una mijilla. :)

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Ya sí...

¡¡¡Gente!!! ¡Que ya está aquí! ¡Que ya ha llegado! ¡Ya sí!
Y es que, para mí y desde siempre, la Navidad ha empezado el día de las notas y el del Sorteo Extraordinario de la Lotería... Vamos, que me da igual lo que lleve diciendo el Corte Inglés desde hace dos meses... Que para mí la Navidad empieza el día que oigo cantar los números de la suerte a los churumbeles del Colegio de San Ildefonso... ¡Pues eso!

Así que, ya está aquí. O sea que... ¡Feliz Navidad a toítos!
Que paséis unos días de fiesta estupendos.
Que disfrutéis en compañía de vuestras familias y vuestros amigos.
Que se cumplan todos vuestros sueños y vuestros deseos.
Que Papá Nöel os traiga muchas cosicas, si es que habéis sido buenos. Y si no, ¡pos también! Vayamos a andarnos ahora con tonterías ni ná, ¡hombre ya!
Y que como dice una amiga mía, que aprovechéis el momento. Sí, que aprovechéis cada instante que vivimos, que esos no se vuelven a repetir jamás. Y si lo hacen, nunca serán de la misma manera. Cada momento es único... Así que, eso, a disfrutar de cada minutillo que la vida nos regala, ¿eh?

Ale, un beso mú enorme y mú navideño para tod@s.

jueves, 7 de enero de 2010

Feliz... vida

Que dicen por ahí que hasta San Antón, fiestas son. Pero me da a mí que esto se ha acabado hasta el año que viene. Sí, para alivio de unos y tristeza de otros. Y es que conozco a mucha gente que ya el 15 de diciembre estaba diciendo:-"Qué ganicas tengo de que llegue el 7 de enero"-. Pues eso, que ya ha llegado.
Y es que seguramente todos tenemos claro lo hipócritas que son estas fechas. Que gente que no te saluda en todo el año, en navidad parece que necesita hacerlo. Que te llegan mensajes de personas que no han querido saber nada de ti en 12 meses. Que hay gente que el resto de los días son peor que Satanás, y en estas fechas tienen un momento de iluminación o algo... Vamos, que por lo visto, ser una buena persona o tener buenos deseos es una imposición en esta época.

Pues no. A mí eso no me sirve porque eso no es así. No, porque cuando se acaba la navidad, el momento de magia fraternal ése que vivimos, se pega un porrazo contra un muro, y las cosas vuelven a ser como siempre. ¡Qué coraje me da, vaya!
Y digo yo... ¿Por qué hay que desearse feliz navidad y ya está? ¿Por qué sólo nos deseamos ser felices unos pocos días al año? Pero si lo ideal sería desearnos felicidad siempre, ¿no? Todos los días, todas las semanas, todos los meses... Toda la vida, vaya. Que pienso yo que cuando la gente te importa, desearle que siempre sea feliz es lo mínimo. Y da igual que sea 24 de diciembre o 18 de junio. ¿Qué más dará eso?

Es que, cuando no lo hacen nunca, y sólo lo hacen en las fechas navideñas, como que me repatea un poco el higadillo. Como, por ejemplo, el día 31, a eso de las dos de la tarde, que entró mi jefe al lab a felicitarnos el año a mi compañera y a mí. No habíamos tenido tiempo de ir nosotras a la oficina, así que el hombre se dedicó a hacer la ronda turística por la empresa para despedirse de todo el mundo (antes de irse con su familia a su chalé en su porsche recién estrenado).
Y entró por la puerta diciendo:-"A ver mis chicas..."-. Que yo miré a la Wiza por el rabillo del ojo para ver la cara que ponía ante tal expresión de afecto. El hombre venía enfilao a darme un abrazo y un beso para desearme muchas felicidades. Oyyy, qué güena gente, pensé, lástima que para mañana se le habrá pasao este momento de crisis navideña.
Lo que tardó en salir por la puerta, que miré yo a la Wiza y le dije:-"Tía... ¿mis chicas? ¿No te has sentido como una de los ángeles de Charlie o algo así?"-.

Claro que después entró Martín, el muchacho de la oficina, para desear feliz año también. Pero éste sí que lo hace de verdad de la buena. Sí, porque sé que hace tres semanas que está un poco molesto conmigo por algo que dije. No sé exactamente qué fue porque casi ni nos vemos y aún no hemos tenido tiempo de hablar para que me lo aclare, (y para que yo me disculpe de paso si es que tengo que hacerlo y no vuelva a meter la pata con él, más que ná). Total, que el muchacho entró y sin decir nada se acercó a darme un abrazo de oso. Pero de oso gigante, porque tengo que decir que mi Martín me dobla en peso y hace dos de mí a lo alto y a lo ancho. Es que es mú grande.
Pues eso, que ante tal reacción suya, yo me vi incapaz de decir nada. Lo que sí es cierto es que me sentó mejor que un poleo, vaya.

Y es que yo sé que Martín es así todo el año y no sólo en Nochevieja. Y a eso me refiero. Que hay gente para la que todos los días son navidad. No son buenas personas quince días al año; lo son siempre.
No te desean una feliz navidad y ya está. Te desean siempre un feliz día, un feliz fin de semana...
Y no se portan bien contigo un día al año porque la fecha les obliga. Se portan bien contigo siempre, porque es que son así...
Será que tienen claro que la vida hay que vivirla doce meses al año y no sólo unos pocos días de diciembre.

Así que, bueno, empezar deseando un feliz año nuevo no está mal. Es lógico y comprensible a primeros de enero. Pero yo voy a ir más lejos y, aquí y ahora, os voy a desear una feliz vida. Sí, una feliz existencia, todos y cada uno de los días que tenéis por delante.
Que ya lo dice Miguelito, el amigo de Mafalda: "Yo, lo que quiero que me salga bien, es la vida"-. Y por solidaridad, por empatía y porque me da la gana yo también quiero que os salga bien la vuestra...

sábado, 2 de enero de 2010

De "perjúmenes" y otras cosas...

Y ahí estaba yo, tirá en el sofá esta tarde de sábado, viendo un rato la tele. Lo de TVE mola, que ya no hay publicidad. Pero como resulta que no era ése precisamente el canal que estábamos viendo, pues no he dejado de ver anuncios en todo el rato. Y es que, la programación de la tele es justo eso: Muchos anuncios con algún cachito de película de vez en cuando. Y muy de vez en cuando, dicho sea de paso.

Me he dedicado a contar cuántos anuncios de colonias han puesto. Sí, porque cuando llevaba ya seis seguidos, me he empezado a estresar...
-"¿A que el siguiente anuncio es la de Dolce & Gabbana? ¿A que sí?"-. ¡Pues sí!
-"Pues todavía falta la de Antonio Banderas..."-. ¡Pues ahí la llevas!

Y menos mal que no ha salido el anuncio aquél famoso de la rubia despampanante vestida de cuero que buscaba a no sé qué tío. Porque ese anuncio lo he visto desde que tengo memoria, y me tocaba ya una miaja la moral.

Total, que sí, que he estado muy entretenida yo viendo el millón de anuncios de colonias que existen. Lástima que la de nenuco no esté de moda ahora para Reyes. Con lo que me molaba a mí ésa, vaya. :)

A ver, que yo lo entiendo, es que se acerca el día 6 de enero y nuestra época de los juguetes ya pasó a la historia (y la penita que me da). Ahora hay que buscar otros regalos para la gente que tenemos alrededor y para nosotros mismos. Y claro, eso de las colonias o los perfumes parece lo más socorrido.

He dicho parece, porque de todas maneras, no estoy muy segura de que eso sea así. No me gusta nada regalar colonias. Y no me gusta nada que me las regalen, la verdad. Es que hay un ciento (u dos), y seguro que no acertaríamos. Además, a mí me gustan las colonias de hombre, ¿qué queréis que os diga? ;)

Ahora en serio... Soy de la opinión de que lo de las colonias es algo muy personal. Y a no ser que sepas a ciencia cierta qué colonia usa fulanito o qué perfume usa fulanita, y que se les está acabando el bote, mejor les regalas otra cosa... Pero, ¿qué? Porque está claro que cuantos más años cumplimos, más difícil es encontrar el regalo perfecto. Joé, que ya tenemos de todo, ¿o no?
Pues sí, justo eso es lo que deben pensar los Reyes, porque hace mucho tiempo que no vienen por mi casa ni de visita. Bueno, o piensan eso, o piensan que soy un bicho y por eso no vienen, claro... :)

En fin... Voy a ver qué regalitos se me ocurren, porque esto es muy complicao y se me está acabando el tiempo. Que ya mismo estoy de cabalgata, hombre, por favor...

martes, 22 de diciembre de 2009

Pues... no!

Pues eso, que no. Que no soy millonaria... Aunque tampoco entraba en mis planes serlo este año, dicho sea de paso. ;)
Pero como soy más feliz que unas castañuelas, pues como que me da un poco igual que el gordo se haya quedado en Madrid. Eso sí, como uno de mis jefes tuvo un momento iluminao el día que dijeron de comprar los décimos de lotería para la empresa, le pidió al encargado que comprase uno que terminara en 4...
Pues mira qué bien, que por lo menos el reintegro lo hemos pillado todos.
Ay, si es que de vez en cuando tienen hasta ratos de lucidez y todo. Muy de vez en cuando, es cierto, pero mira, alguno hay.

Además, hoy nos han dado las cestas de navidad. Más monas ellas... Vamos, que no me puedo quejar.
Justo ahora estaba intentando hacer un change y cambiar mis dátiles por las bolitas de coco de la Wiza, pero no ha colado. Que dice la criatura que hay dátiles de la cesta del año pasado todavía por su casa, así que... Debe ser que a su familia tampoco les hacen mucho chiste, ¿no?


Eso sí, el que algo quiere, algo le cuesta. Que como no ha dejado de diluviar en todo el día, cruzar hasta la oficina para recoger mi cesta ha supuesto que me haya puesto chorreando. Porque, aunque yo llevase paraguas, hoy llovía graciosamente de lado. Ir a la oficina también ha supuesto que me haya metido en todos los charcos que había por el camino. Que, bueno, en realidad sólo había uno pero ocupaba toda la placeta. Parecía una balsa aquello, vaya.

Pero eso, que me ha dado igual. Ya digo que estoy más feliz que unas pascuas (nunca mejor dicho). Y es que, seguramente, hay gente que me alegra la existencia un día sí y otro también, así que, ¿qué más se puede pedir?

Bueno, pensándolo bien sí que voy a pedir algo. Voy a pedir un deseo navideño. Eso... Que se me tiene que cumplir porque tampoco he sido muy mala del tó este año, o sea que...
Ale, pues mi deseo para hoy es que todos tengáis unos días muy felices y lo paséis muy rebien con vuestras familias y vuestros amigos.
Que no os vayáis muy lejos porque no me apetece perderos a ninguno de vista, ¿eh?
Y que cuidadito con los excesos, que ya se sabe en estas fechas lo que pasa... :)

FELIZ NAVIDAD!!!


Frasecilla célebre del día: "Para que todos los días sean Navidad, para que cada deseo se haga realidad, para que el mundo sonría al despertar, para que se abra la puerta y no se cierre más..."
(Rosana)

lunes, 29 de diciembre de 2008

Las Campanadas...

Bueno, pues nada. Que por si no os habíais dado cuenta, el año se está acabando... Que parecía que no, pero sí, sí que se termina.

Y eso quiere decir, entre otras cosas, que tengo que hacer la lista de campanadas ya. Es como una tradición que no puede faltar...
Sí, porque, a ver... Desde hace muchos años (unos veinte o por ahí, que se dice pronto), en Nochevieja me dedico a dedicar (!), valga la redundoide, las campanadas una a una.

Vamos, que hago una lista con la gente importante de cada año, y cuando suena su campanada, en mitad del fervor popular de la Puerta del Sol, con Ramón García y su capa de vampiro, (porque yo veo ese espectáculo por la tele), me dedico a acordarme de cada persona o grupito de personas a las que le he asignado esa campanada en cuestión.

O sea, uva pa dentro, recuerdo mental de una persona importante. Todo al mismo tiempo. Y lo cierto es que, a veces, con los nervios y las historias, se me va la olla, y pierdo el hilo de las dedicatorias, o me meto dos uvas seguidas en la boca sin esperar a que suene ni siquiera su "gong".
Me pongo hasta de mal café cuando eso ocurre.
Pero, claro, ya no dejo que me pase, porque ahora llevo la lista en un papelillo y lo saco en el momento de los cuartos.
Os podéis imaginar: 12 uvas en una mano y un papelillo con doce nombres en la otra. Digno de ver, vaya.

Bueno, pues resulta además, que este año será el primero en el que habrá una campanada para todos vosotros. Sí, sí... La gente importante que formáis parte de mi vida desde que empecé en esto del blog.

Porque está claro y seguro que a todos nos ha pasado, que esto del blog se ha convertido en una parte importante de nuestras vidas. Ya no sólo por lo que contamos o por lo que escribimos en un momento determinado en el que nos apetece decir algo que llevamos dentro, no. Ya no es sólo por eso.
Es por el montón de gente estupenda que se llega a conocer aquí dentro, y que alguien ajeno que no lo viva de igual manera, no llegaría a entender nunca.

Me lo paso bien escribiendo, es verdad. Siempre ha sido así. Pero tb me lo paso bien leyendo lo que cada uno tenéis que decir. Y llega un momento en el que ya es como si os conociera desde siempre. Ya sabemos todos cómo pensamos, cómo sentimos, o cómo expresamos las cosas...
Además, que enseguida todos nos hacemos partícipes de las alegrías o de las tristezas de los demás... Y eso, de verdad, que es algo que me ha encantado.

Así que, nada. Cuando llegue el 31, y se acerquen las campanadas, que sepáis que mientras esté sonando la 3ª, me estaré acordando de todos vosotros, al tiempo que me como la uva correspondiente. Sí, porque al final, la 3ª es la que os he adjudicado.

Total, que la cosa queda así:

3ª) Para todos mis amigos del blog: Pato´s, Adriana, Nela, Ronini, Guillermo, Juancar, Toñi, Dani, Ana, Faladomi, Ainhoa, mi tito Juan, Fernando, Nerina, Tejedora, Esteban, Leo, Ariadna, Sirena, Nidia, Gabi, Mar, Cris, Raquel, Maikita, Mario, Quererte, Isabel, Esteban, Noel, Ónix, Mayela, Silvia, Alu, Cathy, Amigoplantas, Mónica...

P.D: Por supuesto, después de las 12 campanadas, brindaré por todos vosotros y por el año que empieza, para que estéis bien siempre y vuestras familias tb, y para que las cosas os vayan de escándalo en el 2009 y en el resto de vuestra vida.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Una canción...

Hay que ver... Mira que no acordarme de que mi Silvio tiene una canción navideña, muy apropiada para estas fechas... ¡Qué mala cabeza, por Dios!
Aunque, bueno, en realidad, no es un villancico ni nada parecido.
Es un tema muy tierno, dedicado a las muchas personas que en estos días están solos, o están tristes, o no tienen nada, o no encuentran el espíritu navideño por ninguna parte.
Y lo cierto es que hay demasiada gente pasando así las navidades.

Desde aquí, mi recuerdo para todos ellos, y mi deseo de esperanza para un futuro mejor.

martes, 23 de diciembre de 2008

Felicidades a todos!!


Sí, definitivamente, ya no hay remedio. Y es que, aunque la Navidad nos lleva invadiendo como unos tres meses, es cierto, ya mañana por fin, es Nochebuena.
Menos mal, porque si todavía quedaran un par de semanas para llegar, seguro que nos daría un chungo. :D

Yo quería aprovechar la oportunidad tb para desearos a todos que tengáis unas felices fiestas. Que seguro que hay muchos que no se libran de trabajar estos días, pero claro, es lo que hay.
Yo trabajo tb en Nochebuena y Nochevieja, pero por lo menos, los días festivos me los respetan... Joé, sólo faltaba... Eso sí, el día 26 veremos a ver qué tal me sienta.
Que ya puestos, podíamos hacer puente... Aunque en esta santa casa, que es la empresa en la que trabajo, no se ha hecho un puente en la vida, así que, mejor ni se lo planteo a la autoridad competente. Sí, no vaya a ser que de la mirada que me echen, se me hiele la sangre.
Pero es que, claro, me pongo a comparar y me acuerdo de mi época de estudiante, que teníamos tres semanas ahí "a la bartola" y lo noto, evidentemente.
Pero, bueno, tampoco es tan grave. Total, al mediodía, se acabó lo que se daba, así que...

Ale, gente, que tengáis unos días estupendos y lo paséis muy bien al lado de los vuestros.
Y, por supuesto, que se cumplan todos vuestros deseos, que seguro y conociéndoos lo que ya os conozco, estoy convencida de que no son precisamente deseos de cosas materiales.
Un beso navideño a tod@s. :)



Frasecilla célebre del día: "Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año" (Charles Dickens).

jueves, 18 de diciembre de 2008

Las de mi infancia...

Pues sí. Las navidades de mi infancia empezaban tal día como hoy, cuando nos daban las vacaciones en el colegio, y ya habíamos tenido nuestra fiestecilla en la escuela con la recogida de notas.
Era el día elegido para poner el belén en casa. Sí, porque en mi casa nunca fuimos mucho de árbol. Pero mi hermano y yo nos podíamos tirar perfectamente todo el santo día colocando las mil y una figuras del belén, con toda la paciencia del mundo, sin darnos cuenta de las horas que echábamos. Eso sí, tb nos podíamos matar por poner al Niño Jesús, que siempre supimos y teníamos muy claro que era el protagonista.

Cuando somos críos no vemos nada más allá de los días de vacaciones y los regalos de los Reyes. Pero ahora, con la perspectiva que me da la edad y los años pasados, recuerdo como algo genial lo de pasar la Navidad en casa de mis abuelos, allá en el pueblo, con mis padres, mi hermano, mis tíos y mis primos. Todos juntos...
Lo de escuchar, como algo tradicional, a los chiquillos de San Ildefonso, cantando los números de la lotería el día 22. -"Ciento veinticinco mil peseeeeetas"-.
Que necesitáramos un poquito de organización para poder sobrevivir allí, en familia, como lo de tener que comer o cenar en dos tandas: Primero, los niños y después, los mayores.
Que cuando nosotros habíamos terminado, nos mandaban a la habitación de al lado a jugar para que no molestáramos mucho mientras ellos comían. Pero que cuando oíamos que en la tele ponían anuncios, salíamos disparados a quedarnos embobados mirando la pantalla. Y nos peleábamos por todos los juguetes que salían. -"¡Eso pa mí!"-. -"¡Que no, que eso pa mí, que lo he dicho antes!"-. Y con mucho genio, terminábamos llegando a las manos y tirándonos de los pelos. Siempre había algún mayor (mi madre, que la muchacha siempre ha sido muy pacificadora), que decía:-"Bueeeno, uno para cada uno"-. Y nos quedábamos tan conformes.

Y en Nochebuena, antes de cenar, nos íbamos los críos a la calle, a cantar villancicos y pedir el aguinaldo a los vecinos. Cosa que ahora ya no se hace...
Y volvíamos a casa, para pasar el rato todos juntos, con la tele o con nuestras charlas de críos.
Y cenábamos... Y esperábamos con ilusión que ése fuera el año en el que, por fin, nos dejaran probar el champán, como si ya fuéramos mayores. Pero no, nos teníamos que conformar con mojar los labios en una copa de sidra.
Y el día de Navidad seguía siendo una juerga.
Y en Nochevieja comernos las uvas era toda una odisea. Porque éramos críos, claro, y con la tontería de hacernos reír los unos a los otros, terminábamos en el cuarto de baño, a punto de ahogarnos.

En mi época, Papá Noël no existía. O, bueno, sí existía, pero no le hacíamos mucho caso. No, porque a nosotros nos gustaban los Reyes Magos. Y yo podría asegurar que alguna madrugada del 5 de enero, entre sueños, yo los vi por la habitación dejando los regalos...
Y el día 6 de enero, del madrugón que dábamos, no se salvaban nuestros padres. Es que era inevitable. Aún recuerdo los nervios al ver mi nombre escrito en el envoltorio de los regalos.

La navidad siempre fue una época muy feliz de mi infancia. Ahora, pues sí, tb, pero ya no es lo mismo que cuando era una cría. Supongo que por la gente que falta, claro. O tb porque ahora ya todos tenemos nuestros compromisos, y lo de estar en familia es sólo para un rato. Aunque, a decir verdad, suelo pasar mucho rato en casa en estas fechas.
Cuando éramos niños, con esto de que no nos dejaban salir de fiesta, pasábamos juntos todo el tiempo disponible. Y eso es algo que sí que echo de menos. Y además, de verdad.

Frasecilla célebre del día: "Lo maravilloso de la infancia es que cualquier cosa en ella es una maravilla" (Gilbert Keith Chesterton).

sábado, 15 de noviembre de 2008

Se acerca peligrosamente...

Me encanta andar por Granada, vaya. Sobretodo, cuando está anocheciendo y las calles se llenan de gente y de olores. Y sobretodo, sobretodo, caminar por las calles del centro... Y es que no tengo que llamar a nadie. Simplemente, me arreglo y me voy. Lo hago muchas veces. Más que nada, porque sé, a ciencia cierta, lo bien que me sienta.
Para mí andar por la calle es algo tan terapéutico, que me cura todos los males. El simple paseo me ayuda a poner en orden todos mis pensamientos y aclarar todas mis ideas. Siempre. Y ahí voy, ensimismada en mis historias, en mis recuerdos... Pensando en mi gente, en los días, en los momentos...
Y además, observando todo lo que me rodea. Sí, porque eso es algo que no puedo evitar.

Y nada. Ahí he visto hoy las cafeterías y los bares de Gran Vía llenos de gente.Y gente fuera, en la calle, esperando a que hubiera algún hueco dentro. ¿Quién dijo crisis?
La Plaza Bib-Rambla (que siempre ha sido mi plaza favorita) estaba llena de padres con niños pequeños, que corrían detrás de las palomas; de parejas sentadas en los bancos, y de matrimonios que paseaban sin prisa, charlando.
He visto a grupillos de adolescentes y pre-adolescentes esperando a alguno que no había llegado aún, con esas conversaciones tan típicas y tan "trascendentales". Además, conforme me acercaba a ellos, parecía que la "marabunta" me iba a tragar. Y me ha hecho gracia porque, aunque es sábado y ninguno vestía uniforme de colegio, era evidente que todos estudiaban en un colegio privado. Hasta en las formas se les ve venir de lejos a estas criaturas. O quizás eran las ropas de marca que llevaban, que tb podría ser, ¿no?

Puerta Real era un hervidero. Sí, de gente y de puestos. El olor a castañas asadas invadía toda la calle. La venta de décimos de lotería era continua. Y el puto Pikachu que vendía globos a los niños me ha dado un susto de muerte. Es que no me lo esperaba tan cerca cuando he vuelto la cabeza y me lo he encontrado de sopetón, a un palmo de mi cara.
La música no paraba de sonar por todas partes. Con acordeones o con violines, los músicos ambulantes no han dejado de poner banda sonora a esta tarde de sábado. Y los mimos se iban a quedar "tiesos" (nunca mejor dicho) encima de sus pedestales. Porque frío hacía, todo hay que decirlo.
Ha tenido mucho éxito la marioneta de hilos de Mark Knopfler, que "cantaba" la de "Sultans of Swing", y que tenía a todos los chiquillos encandilados y a los padres tb.

Y ya que estabámos allí, respirando el ambiente que había, he decidido bajar a la Fuente de las Batallas, que era donde estaban las casetas de la Feria del Libro Descatalogado y de Ocasión. Además, que hace tiempo que busco un libro y no lo encuentro, así que, había que darse una vueltita, claro.
¿Quién me mandaría a mí prestar aquel libro el día que lo presté? Fue un regalo que me hicieron cuando cumplí 8 años y se lo dejé a quien no debía, hace más de diez años. Y por supuesto, no he vuelto a ver el libro. Ni al libro ni a la persona que se lo llevó, y que, de pronto, se había perdido.
Es cierto eso de que "los libros tb tienen su orgullo y si los prestas no vuelven jamás". Totalmente cierto, vaya.

Bueno, pues las casetas estaban rebosando de gente. Y además, literalmente, vamos. Todos buscando algún libro, ojeándolos, comprando más de uno y más de dos... Cosa que, dicho sea de paso, me ha alegrado bastante. Sí, porque he pensado que sí, que los bares estaban llenos de gente, era verdad; pero la feria del libro tb lo estaba. Y digo yo que eso ya dice mucho, ¿no? Además, que los chiquillos de ocho o diez años llegaban corriendo a cada puesto, delante de los padres que venían tranquilos más atrás, y gritaban:-"¡Mamá, cómprame un libro!"-. Así, como diciendo: Me da igual el que sea, pero cómprame uno. Y eso, ciertamente, me ha gustado más todavía. Ojalá no perdieran ese interés con el paso de los años, ¿no? Que luego siempre pasa lo que pasa...

Y yo, bueno, he preguntado en todas las casetas, una por una, y el libro que yo quería no estaba. Debe ser que es el más descatalogado de todos.
De todas formas, he "picado" y por supuesto he tenido que comprarme uno. Esto ha sido como cuando paso por la sección de papelería de los grandes almacenes, que siempre me tengo que llevar algo, ¿no? Pues con los libros igual. Además, que me encantan los libros. Que siempre me han gustado, y que tengo la habitación llena. Cualquier día de estos, se apoderan de ella, y no me dejan entrar. :)
Pues "La vida frenética de Kate" se llama el libro. Y como a mí me ha llamado la atención, pues... A ver qué tal escribe la tal Allison Pearson, que es la autora, y yo no la conocía.

Y ya está. He vuelto a mi casa. Paseando de nuevo. Sola con mis pensamientos. Muy contenta con mi nuevo libro. Oyendo todos los sonidos de la calle. Y oliendo todos los aromas que se respiran ya a estas alturas del año.
Porque sí, porque aún no hay luces encendidas, porque todavía falta más de un mes, pero está claro que ya huele a Navidad.

Frasecilla célebre del día: "Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora". (P. H.)