Mostrando entradas con la etiqueta Cielo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cielo. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de julio de 2018

La Roja y la roja

Por supuesto, no pude dejar de verlo.
Tan anunciado por redes sociales y por televisión que prácticamente era obligado estar ahí enfrente para apreciar los detalles.

El eclipse lunar más largo del siglo, la luna de sangre, fue un espectáculo para mis sentidos.
Y es que yo, que siempre he sido un poco "lunática", que el cielo nocturno me apasiona, y que la Luna y yo somos íntimas, pues disfruté de lo lindo.
Que lo podría haber visto por internet, sí, es cierto. Pero ¿qué gracia tendría pudiendo verlo al aire libre, en vivo, en directo, en estéreo...?

Imagino que para la gente de hace un siglo "u dos", ver una cosa así era motivo de miedo y supersticiones; de encerrarse a cal y canto en su casa y de meterse debajo de la cama hasta que pasara el mal rollo. Por suerte, la ciencia avanzó y casi todos (por no decir todos) sabemos por qué se produce este fenómeno tan mágico.

Y sí, yo también hice fotos, por supuesto. O al menos, lo intenté. Cuando mi cámara digital o la del móvil den paso a una cámara de fotos de "las de verdad", entonces podré plasmar cosas como la de anoche sin problemas. Por ahora me tendré que contentar con ver las imágenes tan espectaculares que la gente sube o publica.


Autor : Fermín Rodríguez. @Ferminius.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Desconectando

Fotillo de la Lou - 11/09/2015

Te pierdes una semana, con la idea de que quizás quieres encontrarte, pero con la seguridad de que está claro que no quieres que te encuentren...

sábado, 4 de octubre de 2014

El Cielo y yo

Y claro, de esa manía mía de estar mirando siempre el Cielo, pues éste, algunas veces, me regala cosicas apañás.

Y como la imaginación de la Lou siempre sobrepasa tós los límites habidos y por haber, pues cuando ayer al atardecer vi esto desde mi ventana, pensé:-"¡Coño! ¡Un perro!"-.


Fotillo de la Lou - 03.10.14

Pero luego, me di cuenta de que no:-"No. No es un perro cualquiera. Es... ¡Fuyur!"-.



Y luego pensé:-"¡Qué infancia más molona tuve, que sé quién es Fuyur!"-.
:)


viernes, 29 de agosto de 2014

Aquí seguimos...

Y es que a veces necesitamos nuestros ratos de asueto. Momentos indeterminados de esparcimiento, de ocio, de reposo... Y, por supuesto, también, ¿y por qué no? De holgazanería por un tubo.
Es la única manera que conozco para intentar desintoxicarme de todo un poco. 

Desconexión total. 
Para quitarse de en medio, para no pensar en nada, para sólo disfrutar de los días de sol, de la brisa, del cielo azul, de los libros, de las risas, de los recuerdos, de las charlas sin fin...

Desconexión total. 
Para ver las cosas con perspectiva, para ver dónde estamos, qué hacemos, adónde vamos... Y si merece la pena ir.




Y eso, que agosto ha sido justo el momento. 
En realidad, agosto siempre suele ser el momento. Sí, porque después siempre hay un nuevo comienzo. Y es que, para mí, todo empieza en septiembre. Nunca ha sido en enero. Es septiembre, el mes de los comienzos por excelencia. El mes de los reencuentros. El mes de los nuevos propósitos.
Ea, la deformación profesional del estudiante que no se me termina de pasar, imagino. 

Y sí. Septiembre está ahí ya, a la vuelta de la esquina, acercándose peligrosamente. 

Pos ná, gente. Que aquí estamos. Que volvemos, que seguimos... Que, en realidad, nunca nos hemos ido.
:)


miércoles, 23 de julio de 2014

Bajo las estrellas

Vente conmigo. Vayámonos de aquí, que hoy te invito a pasear bajo las estrellas, en esta noche sin luna.

Te señalaré la Vía Láctea, atravesando el cielo nocturno por encima de nosotros, y te hablaré de todas las constelaciones que se dibujan en este firmamento limpio y claro.
Me gusta tanto este cielo, que estoy convencida de que en otra vida tuve que estudiar astronomía o algo parecido. :)



Y será mirando este cielo que nos envuelve, cuando nos daremos cuenta de lo pequeños que somos ante tanta grandeza.
Y será entonces cuando elegiré una estrella para ponerle tu nombre y poder mirarla cuando me dé la gana reconociéndote allí. 

Pero ea, te conozco tan bien que sé que tú me dirás que ésa no te gusta y que prefieres cualquier otra. Porque sí, porque desde siempre, y hasta en los momentos más emotivos y tiernos, te ha gustado buscar la manera de irritarme para verme saltar.
Pero hoy no lo haré. Hoy sólo te miraré sonriendo y tú sonreirás conmigo.

¿Y quién sabe? Igual tenemos suerte y descubrimos una estrella fugaz surcando los cielos justo en ese instante. Allá en lo alto, ajena totalmente a nosotros.
¿Y por qué no? Igual en ese momento tengo suerte yo también, se cumple mi deseo y, por fin, me besas...
;)


lunes, 7 de abril de 2014

Se dice que...

Se dice que el campo en primavera tiene que ser paseado junto a una mujer...



Y así es. 
Que no lo digo yo, ¿eh? Que lo dice Alfonso Ussía en uno de sus libros. Y que os puede caer mejor o peor el hombre, pero que a ratos dice verdades como puños.

Y es que debe ser que la magia que trae consigo la primavera, se disfruta aún más en buena compañía. Y yo no quiero decir ná, porque además, ¿para qué nos vamos a engañar? Pero está claro que las mujeres somos una compañía insuperable. ¿O no?

Bueno, vale, sí. Algunas más que otras, también es verdad...
:)





¡Ale! ¡Feliz semana, gente!


martes, 31 de diciembre de 2013

Hoy

Y todo el año 2013 condensado en un sólo día y en una sola noche...

Porque cuando piense en este año, me acordaré de muchas cosas, es verdad. Pero de lo que seguro nunca me podré olvidar, será de la fecha de hoy.

Así ha amanecido hoy para nosotros.
Así ha amanecido hoy para mí.


Fotillo de la Lou - 31/12/2013

Gracias por todo. Gracias. De verdad.
Te quiero.
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Y a vosotros, gente, feliz año 2014.
;)

lunes, 14 de octubre de 2013

Estaba pensando que...

... Tú y yo, definitivamente, tenemos amaneceres pendientes.
:)


Fotillo de la Lou


lunes, 8 de agosto de 2011

Mi primer amor

Me encanta observar el cielo. Imagino que lo sabéis porque ya lo he repetido hasta la saciedad. Soy más cansina...
Pero es que en verano me gusta mucho más. Me subo a la terraza a eso de las doce de la noche (que además, siempre apetece, porque el calor en mi habitación es insoportable), para simplemente, observar las estrellas.

Creo que he sido una astrónoma frustrada toda la vida. Quizás por eso, el interés que siempre ha despertado en mí el Universo, las constelaciones y las estrellas, ha hecho que me haya leído todo lo que ha caído en mis manos sobre el tema.
Y claro, a estas alturas de existencia, cuando miro el cielo en una noche estrellada, (y si puede ser, sin luna), soy capaz de reconocer sin dificultad todas las constelaciones que se ven, y decir el nombre de las estrellas más importantes de cada una.
Sí, han sido muchos años leyendo planisferios y acabando con dolor de cuello, buscando el dibujo en el cielo.

Pero es que es genial, porque desde la escalera de mi terraza, y mirando hacia el norte, se distingue perfectamente la Osa Mayor. Y se ve tal que así...

Y si miro a su izquierda, veo a Boyero, con su gigante roja llamada Arturo. Además, que sí, que brilla la joía de verdad, y eso, que es roja.
Y a la izquierda de Boyero está Hércules. Y en medio de las dos, la Corona Boreal, esa especie de media luna que se ve ahí.

Y justo en lo alto de mi cabeza, en el cénit, está la constelación de Lira, que es una especie de rombo, y en ella, la estrella más brillante del cielo de verano: Vega. Ya os digo que se ve perfectamente en un cielo despejado.

Y me encanta Casiopea, que es una "W", por encima de la Osa Mayor, un poco a su derecha. Y en medio de estas dos, la famosa Osa Menor, con su famosa Estrella Polar, que nos señala el norte geográfico.

...
Uff, subirme a la terraza y dedicarme a mirar las estrellas ya os digo que es un momento mágico para mí. Y como además, es en agosto cuando más estrellas fugaces se ven por la noche (porque por el día es más difícil), pues aprovecho y ya pido deseos. ¿Por qué no?
Además, la noche del 12 de agosto es la lluvia de Perséidas, también llamadas Lágrimas de San Lorenzo. Y eso sí que es un espectáculo digno de ver. Os lo aconsejo, vaya.

Me encanta el cielo. Me encanta en verano. Y me encanta en invierno. Porque es que resulta que mi constelación favorita, no se puede ver ahora, en estos meses. ¡Cachisenlamar!
Está por debajo del horizonte en esta época del año, y me tengo que esperar hasta el invierno para poder verla.

Sí, Orión es la constelación que más me gusta. Y no sabría decir exactamente por qué. Aunque bueno, quizás sea porque fue la primera constelación que yo descubrí en el cielo, cuando empecé a alucinar en colores con las estrellas y esas historias.
Quiero decir, que fue la primera constelación con la que yo solica fui capaz de dibujar sus líneas y reconocer las estrellas. De eso hace ya más de 25 años.

Y os parecerá mentira, pero recuerdo el preciso momento en el que, mirando el cielo, se me fue dibujando sola la constelación. Ahí, ya flipé. Porque apareció el dibujo en el cielo sin darme ni cuenta... -"¡Coño, que está ahí!"-.
Así que, sí, fue la primera. Y claro, imagino que pasa como con el primer amor, que no se olvida tan fácilmente, ¿eh?
Pues eso, que mi primer amor fue Orión.
:)