Tan anunciado por redes sociales y por televisión que prácticamente era obligado estar ahí enfrente para apreciar los detalles.
El eclipse lunar más largo del siglo, la luna de sangre, fue un espectáculo para mis sentidos.
Y es que yo, que siempre he sido un poco "lunática", que el cielo nocturno me apasiona, y que la Luna y yo somos íntimas, pues disfruté de lo lindo.
Que lo podría haber visto por internet, sí, es cierto. Pero ¿qué gracia tendría pudiendo verlo al aire libre, en vivo, en directo, en estéreo...?
Imagino que para la gente de hace un siglo "u dos", ver una cosa así era motivo de miedo y supersticiones; de encerrarse a cal y canto en su casa y de meterse debajo de la cama hasta que pasara el mal rollo. Por suerte, la ciencia avanzó y casi todos (por no decir todos) sabemos por qué se produce este fenómeno tan mágico.
Y sí, yo también hice fotos, por supuesto. O al menos, lo intenté. Cuando mi cámara digital o la del móvil den paso a una cámara de fotos de "las de verdad", entonces podré plasmar cosas como la de anoche sin problemas. Por ahora me tendré que contentar con ver las imágenes tan espectaculares que la gente sube o publica.
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| Autor : Fermín Rodríguez. @Ferminius. |







