viernes, 27 de agosto de 2010

Hoy toca meme... ¡Otra vez!

¡Ay, señor! Con lo poco que me gustan los memes...
Que digo yo que seré muy sutil cuando digo esto, porque la gente me sigue invitando a hacerlos. Y claro, ¿cómo les dices que no? Si es que en el fondo, soy una blanda y no sé imponerme. :)
De todas formas, no lo entiendo, porque ni soy nada interesante y además, mi vida es más simple que el mecanismo de un chupete. Aunque, bueno, ya sabéis que a veces me pasan cosas raras, eso sí. Pero, ¿a quién no?

Bueno, pues éste me viene del blog de mi Vane. Y como es habitual en mí, pos me he explayao con las respuestas. Es que no me sale ser escueta, ¿qué le hacemos? Porque todas las preguntas se podrían contestar perfectamente con un "sí" o con un "no". Pero entonces, qué gracia tendría el meme, ¿no?
Así que, ale, ahí va... Poneos cómodos, que son 35 preguntas. ;)

01) ¿Tienes un diario?
Pues sí, desde los 13 años. Libretas y más libretas tamaño cuartilla. Una estantería llena, no digo más. Y cuando llegué a la libreta 100, que fue la última que escribí a mano, en la que firmaron y escribieron todos mis amigos y que se acabó el 23 de junio de 2007, el diario dejó de ser manuscrito para convertirse en "diario digital". Vamos, que sigo con él, pero en un word de mi ordenador.
Y bueno aparte, también tengo un blog, así que... Pero que el blog es un diario mucho más confesable que el otro. ¿Dónde va a parar?

02) ¿Crees en el amor?
Pues lo cierto es que sí. Es un sentimiento bonito, ¿no? Pues vamos a creer en él.
Será que soy muy idealista. O será que soy muy ingenua. O será (y esto es lo más probable), que soy idiota perdía.

03) ¿Sabes cocinar?
Pos no. A ver, que no me moriría de hambre, ¿eh? Pero de ahí a saber cocinar...

04) ¿Te quieres casar?
Pues la verdad es que no. Debe ser que no creo mucho en el matrimonio. Porque digo yo, si una pareja está bien, ¿qué más da lo que diga un papel?

05) ¿Te gustan las tormentas?
Me encantan las tormentas. Sobretó, cuando estoy en mi casa tranquilita, viendo llover por la ventana. Y si es invierno y estoy metida debajo de las mantas, ya pa qué contaros...

06) ¿Podrías comer un gusano?
Hombre, por poder, podría. Pero no me hace especial ilusión, la verdad.

07) ¿Te consideras pij@?
¿Pa eso no hay que ser una miaja fina e ir muy peripuesta, con ropita de marca, diciendo "o sea" con la boca como llena de papas y con la mano colgando? Pues entonces, no.

08) ¿Perdonarías una infidelidad?
Hombre, igual perdonar sí que perdonaba. Pero como en la vida se me olvidaría y sé lo rencorosa que soy, pues la cosa ya no volvería a ser lo mismo. Así que, seguramente, se acabaría la historia en ese momento.

09) ¿Aprendiste a montar en bicicleta?
Síp, a los 6 años. Y sin ruedines ni ná. Yo, ahí, en plan kamikace desde cría. Así que, claro, me pegaba cada porrazo que pa mí se quedaba. No recuerdo ni un momento de mi infancia en el que no tuviera las rodillas echás abajo.

10) ¿Te has quedado dormid@ en público?
Pues todavía, no. Pero con la edad, ya se sabe, cualquier día...

11) ¿Te atreves a cantar en un karaoke?
Teniendo en cuenta que no tengo ni pizca de vergüenza, pues sí. Eso sí, tengo que encontrarme en mi salsa, porque si no, digo que no, y es no.

12) ¿Podrías ser vegetarian@?
Pues después de haber probado la carne, estoy convencida de que no. Soy mú carnicera yo... Donde se ponga un buen solomillo...

13) ¿Te has pasado una noche bailando sin parar?
Bailando si parar, no. Bailando de vez en cuando, pues sí. Y a ratos, descansando. Y a ratos, charlando. Y a ratos, riendo...

14) ¿Has perdido alguna vez tus llaves?
Nunca he perdido mis llaves. Bueno, una vez me las dejé puestas en la puerta cuando entré. Y cuando a las cuatro horas las busqué, tuve un momento de lucidez y fui corriendo a la puerta. Allí estaban, colgando de la cerradura...

15) ¿Eres de l@s que les gusta la coca-cola?
Sí. La coca-cola y yo somos amigas, y no nos llevamos muy mal del tó.

16) ¿Tienes carné de conducir?
Bueeeno... Eeeerrrr... Sssssíi. Tenía...
Es que, concretamente ahora, no tengo. Vaya, que se me caducó en febrero, y yo me di cuenta el otro día. Joé, y conduciendo todos los días...
Y eso, que hasta que no lo renueve, pues no tengo carné. Y como todo el mundo está de vacaciones, pues el centro médico para hacerme el psicotécnico, está cerrado...
Lo sé, lo sé: Estoy en el mundo porque tiene que haber de tó. No me lo digáis que ya lo sé.

17) ¿Te gustaría saber el día de tu muerte?
Rotundamente, no. Ofú, ¿pa qué? Qué mal rollo cuando se acercase la fecha, ¿no?

18) ¿Has subido a un helicóptero?
Pues todavía no. Que tampoco vamos a decir que no lo haría en algún momento. Igual algún día me dan la oportunidad y no la desaprovecho.

19) ¿Podrías matar a alguien?
Hombre, conscientemente y haciendo uso de mis facultades mentales, no creo. Aunque sí es cierto que lo he pensado alguna que otra vez... :)

20) ¿Aprendiste a nadar?
Pues sí, cuando tenía 8 ó 9 años. Eso sí, cuando tenía 12, alguien que no sabía nadar, sí estuvo a punto de ahogarme a mí.
A ver, consejillo... No dejéis que nadie que no sabe nadar se os acerque en el agua. Que cuando pierde pie, se pone nervioso y se acojona, se te abraza y te hunde.

21) ¿Te gustaría tener un pene o unos pechos más grandes?
Ni pene ni pechos más grandes. Y mucho menos, las dos cosas a la vez. Vamos, que yo estoy servida, y al que no le guste, que no mire.

22) ¿Roncas?
Pues yo creo que no. Pero sí que me pego unas panzás de hablar dormida que pa qué... Cualquier día digo algo que no deba y ya veremos la que se arma.

23) ¿Lloraste con Titanic?
Con Titanic, no. Pero recuerdo haber llorado con E.T. :)

24) ¿Te has emborrachado alguna vez?
¡Qué va! Nunca me he emborrachado. Claro que a mí no me gusta nada el alcohol, así que es difícil que llegue a eso...

25) ¿Olvidaste el cumpleaños de alguien querido?
Tampoco. Tengo la desgracia (y digo bien, la desgracia) de tener muy buena memoria y nunca se me olvida nada. Del mío sí que se han olvidado bastante más a menudo. ¡¡Sniff!!

26) ¿Te has quedado en blanco en un examen?
Hombre, alguna vez me han puesto alguna pregunta que no me sabía, y recuerdo el sofocón que me subía por tó el cuerpo... Pero nunca me he quedado en blanco, la verdad.

27) ¿Has viajado en barco?
Pues sí. Desde Tenerife a la Gomera, que fuimos de excursión para ver el parque natural de Garajonay. Y los delfines vinieron acompañándonos todo el camino. :)

28) ¿Has dado o recibido una patada en los huevos?
Creo recordar que sí he dado alguna, hace ya muchos años. La Lou, que tiene mucho genio, y cuando a ella le tocan los suyos, pues se cabrea... (Que no hace falta ser hombre para tener un par, ¿eh?)
A mí lo que sí me han hecho alguna vez ha sido darme una coz en la moral, que no sé yo si duele más o menos que la de los huevos...

29) ¿Te han robado la cartera?
Bueno, en sentido literal, no. En sentido figurado, sí. Alguna vez me han hecho la pirula, es verdad. Claro, que yo después tuve que hacer lo mismo y quitármela de encima...

30) ¿Has pasado una noche en un calabozo?
Pues no. Seré un diablillo, un bicho, y tó lo que queráis, pero no la he liado tan parda como para pasar una noche detenida en un calabozo. Cruzaré los dedos para que eso no ocurra jamás.

31) ¿Te has desmayado alguna vez?
Pues sí. Una noche a eso de las tres de la mañana, me encontraba fatal y me levanté de la cama a hacerme una manzanilla. Estaba en la cocina y de pronto dije:-"¡Uuuh, que me voy!"-. Y sí, me fui. De cabeza al suelo...

32) ¿Te fuiste sin pagar de algún bar o restaurante?
¿Un "simpa"? Pues no. Y no podría, joé. Qué vergüenza, ¿no?

33) ¿Has escrito cartas de amor?
He escrito cartas de todo y para mucha gente. Y de amor, pues también. Otra cosa es que llegaran a su destinatario. Vamos, que la mayoría están en algún cajón de mi mesa o en alguna carpeta del ordenador porque, en realidad, sólo me servían para poner en orden y aclarar mis pensamientos y mis sentimientos.
Quizás porque siempre he tenido claro que luego nadie sabe valorar lo que piensas o lo que sientes... Y mucho menos, que lo digas abiertamente.

34) ¿Pagarías por sexo?
Pues no. Qué poco romántico, ¿no? Con lo baratico que es cuando sale gratis... :D

35) ¿Morirías por amor?
No, morir no. A ver, lo pasaría mal, eso sí. Puede que muy mal. Rematadamente mal, seguramente. Pero de ahí a morir, pues realmente no lo creo.
Es que de amor ya no se muere, que lo decía Gianni Bella.

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Ale, meme conseguido... Otra vez.

viernes, 20 de agosto de 2010

Hasta luego, Lucas

No os podéis imaginar lo que me ha pasado hoy. Vamos, es que ni por asomo...

A ver, situémonos... Hora de la siesta de un día cualquiera de agosto, que no eran ni las cinco de la tarde.
La Lou tirá en la cama, sin dormir, porque el bicho nunca duerme la siesta.
De pronto, el móvil que suena. Miro la pantallita. Un número que yo no conocía...
Pues contesto. Porque yo sólo dejo de contestar al teléfono cuando pone "Número privado". Si aparece un número, sí que lo cojo.

Bueno, pues eso, que contesto.
Al otro lado, la voz de un tío intentando ponerse sensual y hablando en susurros:
-"Hola"-.
Y a mí, que me ha pillado con ganas de guasa, voy y le contesto de la misma forma, sensual y con un susurro:
-"Hola".
Vamos, que parecía que llevaba toda la vida trabajando en una línea erótica o algo. Hasta yo me he sorprendido de mí misma. O será que ya no me sorprende ná de ná lo que me pueda encontrar por ahí por el mundo, ¿no?

Bueno, pues eso, que el otro, con su voz toda susurrá, va y me dice:-"¿Qué haces, tío?"-.
Y yo que pienso que el otro no tenía ni idea de que yo no era un tío y que además no sabía con quién estaba hablando, le salto también en susurros:-"Pues aquí estamos, ¿y tú?"-.
Y entonces, sin anestesia ni ná, va y me salta a bocajarro:-"¿Te la estás meneando?"-.
Di que sí, tío. Tú ahí, al grano...

La Lou, que en otro momento se habría quedado a cuadros y no hubiese sabido qué contestar a eso, hoy se ha tirado a la piscina pero de cabeza. Vamos, que sin pensarlo si quiera, le digo sin cambiar el tono de susurros estipulado desde el principio:
-"¡Pues claro! ¿Tú no?"-.
Y el otro que empieza a soltar gemiditos, gruñidos, o vaya usted a saber... Y me vuelve a preguntar:-"¿Y cómo la tienes?"-.
Y yo, haciéndome la interesante, como si a mí me importara:
-"Sí, hombre... A ti te lo voy a decir"-.

Ahí se ha acabado toda la magia del momento, porque al otro no le ha sentado ni bien mi contestación. Y me dice con el tono un poco mosqueado, pero sin dejar de susurrar el tío:
-"Pues entonces no sé para qué pones tú número de móvil en una página de contactos"-.
A lo que yo le he saltado, dejando ya los susurros a un lado, hablándole con mi voz de verdad, y con cierto matiz de genio:
-"Pues es que yo no he puesto mi número en ningún sitio. Mira a ver si te has equivocado al marcar, anda"-.
...
Silencio.
...
Y de pronto le oigo un poco atribulado:-"Ammm... Vale... Hasta luego, Lucas"-.
Ya sin susurros también, claro.

Evidentemente, el número lo he guardado en mi móvil. Eso sí, lo he guardado con el nombre de "Un salido"...
Ná
, por si me vuelve a llamar, para que no me pille por sorpresa... :)

domingo, 15 de agosto de 2010

Volviendo...



El diablillo está triste...
¿Qué tendrá el diablillo?...



Pues ná, ¿qué va a tener? Una tontería mú grande encima. Eso es lo que tiene. Y es que, bueno, hay cosas y gente (gentucilla) en la vida, a las que no terminaré de acostumbrarme.
A ver... No es que a mí me dé el bajón a las primeras de cambio, qué va. Pues anda, pues no doy vueltas yo antes de hundirme...
Pero cuando a mí me da el bajón, es porque la cosa viene de muy atrás y ha llegado ya demasiado lejos. Y claro, la cosa revienta cuando menos me lo espero. Menos mal que ya se me está pasando, que si no...

Y debe ser que como yo siempre estoy de cachondeo a todas horas y me descojono hasta de mi sombra (y en consecuencia, de la sombra de tó el mundo), pues cuando tengo un día tonto (o una semana tonta, o un mes tonto), se me nota aún más, si cabe. Y no, no me gusta que eso pase. Pero a veces, pues pasa...
Y ponerme en "modo off", como si fuera una tele, es la única solución válida. Sí, porque hasta yo sé que no soy precisamente una buena compañía cuando estoy así. Vamos, que soy pa echarme de comer aparte, chispa más o menos.

Y teniendo en cuenta que no es la primera vez que me pasa esto, y que seguramente tampoco será la última, pues digo yo que habrá que tomárselo con una miaja de filosofía o algo, ¿no? Es que, desgraciadamente, de vez en cuando nos damos (nos hacen darnos) un batacazo contra el suelo, y algunas veces pues nos cuesta más sobreponernos...
Es lo que tiene que a ratos esta vida sea tan cabrona y haya gente que también lo sea. Menos mal que luego también hay buenos ratos (algunos muy buenos) y gente genial (estupenda, pa más señas), que si no... ;)

De todas formas, ya lo dice mi Silvio: "He preferido un golpe así, de vez en cuando, porque la inmunidad me carcome los huesos". Vamos, que hasta de los malos ratos hay que aprender. Seguramente, sirven para disfrutar luego mucho más de los buenos, ¿no? Que, para qué nos vamos a engañar y dicho sea de paso, los hay. Sólo hay que aprovecharlos.

Y yastá. Que iba a contestaros a todos en la entrada anterior, pero he preferido explayarme en ésta. Nunca mejor dicho lo de explayarme, vamos.
No tenéis ni idea del bien que me han hecho vuestros ánimos, vuestros comentarios y vuestros correos. Pero ni idea, vaya...
¿Veis? Tampoco terminaré de acostumbrarme a teneros aquí incondicionalmente... ¡Qué buena gente sois, coñio!

Está claro que no puede estar una criaturica triste mucho tiempo, con vosotros rulando por ahí y derrochando cariño a raudales. De vez en cuando se me olvida, pero soy consciente de la suerte que tengo de teneros... ¿No os voy a querer, joé? ¡Una hartá!

Definitivamente, algo muy bueno he tenido que hacer en otra vida para que en ésta se me recompense de esta manera... Porque si no, es que no me lo explico, vaya.

Así que nada, aquí os dejo un pequeño regalito en forma de canción. Un canto a la alegría y a la esperanza, ¿por qué no?

Gracias por estar conmigo en mis días tontos, porque en los buenos es más fácil estar. Lo difícil es estar siempre.
Y como por enésima vez en mi vida, me habéis vuelto a llegar al alma, pues eso, vamos a celebrarlo...
¡Gracias!




Y gracias a ti, Maye, por darme a conocer esta canción. :)

domingo, 8 de agosto de 2010

...


... Y es que últimamente estoy tan cansada, tan cansada de verdad, que no consigo ni siquiera dormir.
Y que estoy tan harta de todo, tan quemada por todo, que no quiero oír absolutamente nada. Nada.

Porque lo único que realmente me apetece es rodearte con mis brazos y pedirte, sólo mirándote y sin necesidad de hablar, que tú hagas lo mismo.
Porque lo único que quiero simplemente es apretarme fuerte contra ti, esconder mi cara en tu cuello y quedarme para siempre ahí... Contigo...

Ésa es la única manera que se me ocurre para conseguir un poco de descanso para mi alma.