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martes, 20 de mayo de 2014

Cada parte de mi mente es tuya

De esas canciones que cada vez que suenan nos recuerdan una persona, un momento, un sentimiento...



;)

jueves, 7 de octubre de 2010

Solamente yo decido


"Yo decido cuándo salto y con quién me río;
y si lloro, yo decido a quién le muestro mis lágrimas"
.
(Amaral)
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Bueno, pues como esto, absolutamente todo. Que la frase define perfectamente lo que pienso.
Porque otra cosa no, pero tengo muy claro que soy yo la que decide siempre sobre mi vida. Y nadie me puede exigir que no lo haga. Nadie me puede obligar a que me muestre o me deje ver cuando yo realmente no quiero o no me apetece. ¿Por qué tendría que hacerlo?
Y es que personalmente creo que nadie tiene el derecho de echarme en cara si guardo silencio o si no quiero contar mis cosas en un determinado momento. O si se las cuento a unos y a otros no. Que la confianza que tengo con todo el mundo no es la misma, vaya. Vamos, digo yo...

Joé, es que a mí no se me ocurre ir a ningún amigo a decirle con el tono cabreao:-"Oye, a Fulanito le has contado no-sé-qué, y a mí no me has contado ná"-.
Imagino que si a mí no me lo cuenta es porque o no lo cree oportuno o porque no le da la gana directamente. ¿Y quién soy yo para obligarle a que me cuente lo que no quiere contarme? Aparte de que quizás, seguramente, a mí ni me interese ni me importe, claro.

Porque a ver... Si alguien viene a contarme algo, pues mira, lo escucho, que eso se me da mú rebien. Pero yo no obligo a nadie a hacerlo. Y menos, me enfado con él o le monto un pollo del copón si no lo hace.

Llamadme ingenua, pero así pensaba que funcionaba esto. Y por eso doy por hecho que, de la misma manera que yo lo veo así, pienso que a mí nadie debería exigirme nada tampoco, y menos, escudándose detrás de la amistad. Vamos, que hasta yo tengo claro que una amistad no se basa en exigencias. Porque si eso es así, ni es amistad ni seguramente vale la pena.
Pero la gente te presiona, oye. Te atosiga, te reclama, te coacciona... Y lo que es peor, haciéndote chantaje emocional. Que ya es, cuanto menos, cabreante...

No sé... A ver si voy a ser yo la que está equivocada con todo esto...

sábado, 8 de mayo de 2010

Al final, lo prometido es deuda

...Y es que, los días 8 de mayo siempre son y siempre serán unas fechas importantes. Imagino que fue desde que te conocí, claro. Y de eso hace ya... ¡Joé! ¡Diez años! Hay que ver cómo pasa el tiempo, niño.
Me alegra pensar que, aunque no nos veamos tan a menudo como al principio, seguimos manteniendo el contacto y hablamos de vez en cuando. Tal y como juramos aquel día...
Y claro, en ciertas fechas, pues es más evidente...

... ¿Te acuerdas del primer cumple que pasé contigo? Seguro que sí que te acuerdas. ¿Cómo olvidarlo? Si estábamos de viaje en Tenerife... Concretamente, tal día como hoy estábamos haciéndonos fotos con el Drago Milenario, y después, en la playa Los Gigantes, de arena negra volcánica, debajo de los acantilados del mismo nombre...
Uff, qué semana tan genial aquélla, ¿eh? Tan inolvidable como cortísima. Todos los años, por las mismas fechas, me tengo que acordar, vaya.
Y, bueno... ¿Te acuerdas de lo que te regalé aquel año? Seguro que también te acuerdas. Sí, sí, aquella carta manuscrita de no sé cuántos folios, en la que te decía todo lo que significabas para mí.
Sé que aún la conservas en un cajón de tu mesa, cosa que me llega al alma, dicho sea de paso. Y es que tú también tenías claro que decir las cosas en voz alta siempre me costó más trabajo del necesario. Por eso, siempre lo escribía para dejar claro lo que pensaba. Y tú ya lo esperabas... De hecho, es que siempre me lo has pedido tú, como hoy, porque además creo que nunca te he regalado nada de verdad. Siempre han sido eso: cartas, fotos, presentaciones personalizadas...
¡Qué cutre es la Lou, coñio! Ni un chavo se gasta en regalos... Vamos, que no hay más que ver lo que me ha podido costar el de este año, vaya. Hay que joerse... :)

¿Sabes? Todavía sigo pensando lo mismo que aquel día. Todo lo que hay escrito en aquellos folios sigue estando vigente en mi corazón y en mi alma. Y eso, diez años después, es como mínimo para celebrarlo sí o sí... Así que, vamos allá.

Había pensado en colgar el O Fortuna, de Carmina Burana para celebrar la fecha. No se me olvida el día que la pusiste en tu piso, y yo salí corriendo desde el comedor para preguntarte cómo se titulaba; que me encantaba ese tema, pero no tenía ni idea del título. Y flipé en colores cuando te oí cantarla en latín...

Pero es que luego me he acordado de la canción que realmente nos definió aquel año, y que sé que a ti también te emociona cuando la vuelves a oír. Y claro, es lo que pasa, que cuando suena de nuevo, y aunque hayan pasado todos estos años, yo me acuerdo de ti. Así que imagino que a ti te pasa también.
Porque me acuerdo de las risas, de las charlas, de los silencios, de los momentos compartidos, del entendernos con sólo mirarnos... Y del sinfín de anécdotas que hay como para rellenar un libro, ¿eh? ¡Pero qué entretenido es mi diario de aquel año, joé! :D

Pues eso, que feliz cumpleaños, macizo!
Que un achuchón muy grande!
Y que no se te olvide jamás de los jamases lo mucho que te quiero!
:)

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"El mismo camino que nos ha visto crecer,
el mismo camino que nos une y nos separa..."




"La vida no fue igual sin ti,
conmigo aquí no estarás solo.

Ya sé de qué sirvió vivir

si al final lo tengo todo".