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sábado, 17 de enero de 2015

Mala combinación

Pos, ¿qué queréis que os diga? El pijama de coralina molón y las sábanas de "pelillo" suavonas, mú monos, sí, pero qué malísima combinación, oyes.

Sí, ya sé, ya sé. Para el frío y crudo invierno granaíno, tanto el pijama como las sábanas de "pelillo", molan y son muy calentitos. Anda que no, si lo sabré yo... 
Lo que pasa es que molan mucho, sí, pero por separado.
Que a ver, que hacen muy buenas migas, es verdad, porque no hay forma de que se despeguen, pero realmente, a una criaturica como yo, que es friolera de por sí, y no puede pasar sin ninguna de las dos cosas en invierno, usarlas simultáneamente es la muerte pelá.

Ná. Que yo ahora me meto en la cama y me quedo anclá pa tó la noche, con un mínimo margen de maniobra.

Que si volteasen la cama en un momento dado, no me estamparía contra el suelo porque las sábanas se han enganchado de una forma tan hábil al pijama, que yo estaría ahí dentro, haciendo caso omiso de la gravedad que me llama.


Sí, algo parecido a esto :)

Que si intento darme la vuelta en mitad de la noche para cambiar de postura, se gira mi cuerpo, sí. Pero el pijama permanece en su estado inicial. Así que, claro, me tira de todas partes y me agobia lo que no está en los escritos.

Que vale, que sí, que mú calenticos, mú cómodos, mú guays y mú bien, pero ya digo, por separado.
:)


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Es lo que toca

Nada, que aquí estamos, retransmitiendo desde la unidad móvil, y comiéndonos el brasero.

Porque no sé vosotros, pero yo doy fe de que ya ha llegado el frío. Sí, así. De pronto y sin avisar. Vamos, como siempre...
Y por estos lares, al menos, ya deberíamos estar acostumbrados. Pero la cuestión es que no, que todos los años nos pilla por sorpresa el famoso desplome de temperaturas. En cero coma pasamos del típico y granaíno "la vin qué caloh", al no menos típico y también granaíno "¿y la poll* el frío?". Es decir, de un día para otro.

Y nos pilla de sorpresa a todos menos a los que trabajan en la estación de esquí de Sierra Nevada, claro. Que, por lo visto, aquellas criaturas tienen contacto directo con la NASA o algo, y saben exactamente qué temperatura va a hacer, qué día y a qué hora va a nevar y, por supuesto, en qué cantidad lo va a hacer.
Así es que, han sido llegar las primeras nieves a la Sierra, y ya está la estación en funcionamiento.
Pos claro que sí, como debe ser. 
:)

Me ha costado, ¿eh? Me ha costado elegir una fotillo de todas las que he visto en la última semana rulando por las redes sociales. Es que todas están geniales. Pero ésta concretamente, para mí, se ha llevado la palma.


Foto de Joaquín Ruiz.

De todas formas, para la NASA, la favorita ha sido ésta. Ayer fue considerada como la "foto del día". Aunque, mira, si fuese "foto del siglo" tampoco estaría de más. :D

Foto de Guido Montañés.

No sé. Ya vosotros me decís cuál os gusta más, ¿eh?


sábado, 19 de enero de 2013

Y todos los inviernos, igual

Y es que, cuando llega la famosa ciclogénesis explosiva, ésa de la que tanto hablan últimamente, resulta que aquí en mi casa también explotamos a nuestra manera. 
Porque, lo de que de pronto suba la temperatura ambiente cuando dos días antes estábamos a bajo cero, y que la humedad se haga tan dichosamente patente, a mí eso se me traduce en unas cuantas lecturas, muy graciosillas ellas... 
A saber:

Lectura nº 1: Mi casa no se entera ni de coña de ese aumento de temperatura en el ambiente, y ella sigue a su bola, en plena era de glaciación. Es lo que tiene no saber lo que es la calefacción aquí dentro. Ya sabéis: La casa fresquita en invierno es salud, ¿no? Pues eso, que yo en mi cuarto estoy a 4ºC.

Lectura nº 2: Evidentemente, y en conjunción con la lectura nº 1, hace más frío dentro de mi casa que fuera en la calle. Lo cual es bastante jodío cuando sólo quieres llegar a tu casa después de tó el día... Y dices:-"Pero, ¿pa qué?"-.

Lectura nº 3: Los cristales de las ventanas se empañan por fuera y no por dentro. Cosa que es bastante llamativa, y yo diría que hasta divertida, para la gente ajena a mi situación ciclogenética personal.

Lectura nº 4: La humedad que se apodera de las habitaciones es tal, que tenemos que ir poniendo papeles de periódico (o del Mediamarkt) por todo el piso, mientras vemos cómo todos los espejos y azulejos que hay, están rezumando agua por los cuatro costaos. Bueno, y también las paredes, y las puertas, y los armarios, y los electrodomésticos...
 
Suelo empapelao - Fotillo de la Lou

Ande está el espejo? - Fotillo de la Lou

Frigorífico 'supurando' agua - Fotillo de la Lou

Lectura nº 5: El papel higiénico se deshace con sólo mirarlo. Así que de usarlo, ni hablamos. Bueno, a ver, claro que lo usamos, evidentemente, pero cogiendo mucho más de lo normal cada vez. Es que está chorreando...
 
Lectura nº 6: Para salir a la calle me tengo que quitar un par de mangas, porque es que fuera hace caloooor. Y es que dentro de mi casa tengo por lo menos cuatro mangas de las güenas. A veces, alguna más. Bueno, y guantes, y calcetines térmicos...

Lectura nº 7 (La peor de todas): Si quiero dibujar, pongamos por ejemplo, un corazón en un cristal, tengo que sacar la mano a la calle y hacerlo desde fuera... Que cualquiera que me vea debe pensar que se me ha ido la pinza del tó.

Dibujando desde fuera :) - Fotillo de la Lou
¿Es o no es para liarme a montar mi propia ciclogénesis de esas explosivas?
:D
Pero vaya, que en el fondo nos lo tomamos con filosofía. Sí, porque la ventaja es que, bueno, esto sólo dura un día. Vamos, que al día siguiente, tooooooodo el piso se ha atemperado bastante bien y desaparece la humedad y la madre que la parió. Y entonces, y como debe ser, lo peor está ahí fuera...
      

viernes, 23 de enero de 2009

¿Frío? ¿Qué frío?

Pues sí. Hoy ha sido el día en el que, el piso éste en el que vivo, ha amanecido empañado por todas las habitaciones. Es una de las cosas que tenemos que soportar todos los inviernos alguna vez.

A ver, nosotros no tenemos calefacción en el piso. Será que somos muy "machotes". O será que hacemos honor a esa frasecilla que dice que "la casa fresquita en invierno es salud".

Pues debe ser cierto, porque, a pesar del frío que suele hacer dentro del piso, nunca nos resfriamos. Vamos, que estamos más sanos que pa qué...
Aunque, eso sí, yo tenga que llevar cuatro mangas para poder "sobrevivir" allí dentro. O comerme el brasero a la hora de comer o a la hora de cenar. De todas formas, el comedor es pequeñito y se caldea enseguida, así que tampoco es tan malo.
Lo que sí es cierto es que ya estamos acostumbrados y no nos afecta mucho ese frío.
Quizás, a la hora de ducharnos sería más traumático el tema, pero el calefactor que hay en el cuarto de baño echa un chorrillo de aire caliente que es gloria bendita.

Bueno, pues sí, el piso es muy frío en invierno. En mi habitación no paso de 5º, y os podéis imaginar el "chou" cuando estoy sentada al ordenador. Sí, porque escribo los post con guantes, o sea que... Es que si no, se me agarrotarían los dedillos y me resultaría imposible. Definitivamente, me tengo que comprar un portátil y escribir en el brasero...

Vale. Pues como he dicho antes, hoy ha amanecido todo el piso empañado. Y cuando digo todo, quiero decir, absolutamente todo.
Y eso suele pasar cuando la temperatura ambiental sufre un cambio brusco en muy poco espacio tiempo. Porque anoche había 2º centígrados en la calle, y hoy, a las 8:00 de la mañana, teníamos 14º. Y eso lo acusa el piso, que no nota ese cambio de temperatura que se produce fuera, y él sigue con sus 2 ó 3º dentro. Y claro, los cristales van y se empañan por fuera. A quien se le cuente eso... Que hace más frío dentro que fuera...
Que yo, si quiero pintar algo con el dedo en un cristal (en mis momentos infantiles, que haberlos, haylos, y muchos) tengo que abrir la ventana y sacar la mano por fuera para hacerlo... Hay que ver... Como diría una amiga que tengo: Esto es pa mear y no echar gota.

Y además, con esto de que no ha dejado de llover en todo el día de ayer y en todo el día de hoy, la humedad es grandísima aquí dentro, y todo, absolutamente todo, está rebosando agua por todas partes. Pues eso, todo empañado.

Pasas los dedos por las puertas y están mojadas.
Los armarios y los muebles chorrean agua hasta el suelo.
La lámpara del techo va a crearme una estalactita porque no deja de gotear en mitad de la habitación.
Las baldosas de la cocina están todas empapadas.
Las gotas de agua hacen carreras en el espejo del cuarto de baño...
A ver, es normal que cuando te duchas, los espejos del baño se empañen, ¿no? Es una ley universal eso, ¿verdad? Pero es que yo estoy hablando del otro cuarto de baño, en el que no hay ducha, así que...
Las toallas están chorreando dentro de los armarios, y cuando te duchas, casi mejor te secas "al aire" que igual tardas menos.
El papel higiénico se te deshace en la mano cuando lo coges. Claro, si es que está mojado tb (antes de usarlo, se entiende)...

Bueno, ¿y el suelo? ¿Qué decir del suelo? El suelo da una pena... Sí, porque vas andando por el pasillo, y las zapatillas se te enganchan. -"Algo me ha atrapado y no me deja andar... ¡Socorro!"-.
Pues eso, el agua que tb rezuma por el suelo y que hace que vayas andando como si lo estuvieras haciendo por los charcos de la calle. Además, que vas andando y se oye:-"Fich, fich"-.
Lo que yo diga: Una pena. Porque vas pisando y dejando tus huellas por todos los sitios por donde pasas. Y ni fregándolo con agua caliente consigues que se seque, así que, así estamos: Con todo el suelo cubierto de papeles de periódico.

Vamos, que cuando pase esta puñetera "ola de empañamiento y humedad" no habrá más remedio que hacer una limpieza a fondo, no vayamos a que se críen hongos, musgo, líquenes o "gremlins" dentro de los armarios o en cualquier rincón del piso. :)

En fin, que todos los años es lo mismo...