Porque pensamos que si hacemos esto último, perdemos un tiempo precioso que no recuperaremos jamás. No nos damos cuenta de que precisamente perdemos ese tiempo cuando no hacemos esas cosas tan simples y a la vez tan necesarias.
No tenemos tiempo para hablar con la gente cara a cara. Quizás porque pensamos que hacerlo a través del móvil, con un mensaje cifrado y posiblemente, malinterpretado, ya es suficiente.
Todos los días me cruzo con cientos de personas que no ven nada, que no despegan la cara de la dichosa pantallica. Y cuando me cruzo con alguien que me mira de frente, me parece tan genial, que no puedo evitar sonreírle aunque no lo conozca de nada.
Será que algunas criaturas necesitamos pararnos un segundo para respirar hondo y contemplar todo lo que tenemos alrededor. Se descubren tantas cosas nuevas cada día cuando te tomas tu tiempo... Pero es que además, cuando encuentras a alguien que lo hace contigo, es todavía un momento mucho más especial, si cabe.
Ayer me dieron un abrazo que duró cinco (5) misisipis. Y lo sé con exactitud porque la persona que me lo dio, los contó en voz baja en mi oído.
Esa es la gente que quiero a mi lado, siempre.
:)
