miércoles, 26 de junio de 2013

Nuestro cerebro

Nuestro cerebro es realmente algo maravilloso. Pero a ratos es tan complicado, que muchas veces parece que hasta juega con nosotros. Aunque eso sí, con él podemos hacer virguerías. Es algo espectacular. 



Que si un hemisferio es el racional, que si el otro es el emocional... Que si un lóbulo tiene la memoria, que si otro tiene la coordinación... Que si cuando duermes sigue funcionando, o que si cuando escuchas música es él quien te ayuda a relajarte. 
Pero la criatura no descansa nunca. Él siempre está ocupado haciendo algo.

Lo cierto es que es muy triste pensar que nunca llegaremos a saber cómo funciona realmente. Porque si es verdad que sólo utilizamos el 10% de su capacidad, ¿qué pasa con el otro 90% restante? Uff, no lo quiero ni imaginar...


Vale. Pues hoy os voy a dejar un experimento. Quizás algunos ya lo hayáis hecho, pero os aseguro que vale la pena volver a repetirlo.

Pinchad AQUÍ. Y seguid estas instrucciones:
- Poneos los auriculares. Tienen que ser auriculares. No valen altavoces. Tienen que ser "headphones". :)
- Cerrad los ojos.
- Escuchad la conversación del peluquero que os va a hacer un corte de pelo. Está en un inglés más o menos básico, pero la realidad es que no importa enterarse de lo que dicen. No es ahí donde está la gracia, no.
- Eso sí, y muy importante: NO abráis los ojos mientras dura la escena. Es que si no, se pierde toda la magia.


Ale, a disfrutarlo, y ya me contáis qué tal.
:)

miércoles, 19 de junio de 2013

Quizás en un futuro muy muy lejano...

Y es que el otro día me encontré esta foto, y me puse a pensar...


Porque resulta que observando la foto, se llega a la conclusión de que nuestro Sistema Solar, famoso en el mundo entero por sus ocho o nueve planetas dentro de los cuales está el nuestro, tan azul y tan bonico, pues ocupa una mínima parte de nuestra galaxia. Pero una mínima parte, mú mínima mú mínima.

Y claro, me dije:-"Pues vaya montón de espacio desaprovechao que hay por ahí, ¿no?"-. Y eso sólo pensando en nuestra Vía Láctea. Que de otras galaxias más cercanas o más lejanas ya ni hablamos.

Pero ea, eso entonces me hizo pensar en otra cosa:-"Hummm... Sería mucha casualidad, pero mucha mucha, que entre los millones y millones de sistemas solares que tiene que haber dentro de los millones y millones de galaxias que habrá por ahí rulando, seamos los únicos habitantes que existan, ¿no?"-.

Y entonces seguí con el hilo de pensamiento. Porque igual que en el planeta Tierra se generó la vida, y evolucionamos (o lo que quiera que sea que hayamos hecho) a lo que somos ahora, pues volví a preguntarme:-"¿Por qué no iba a haber más seres, evolucionados o no, por otras esquinas del Universo? Mira que el Universo tiene pinta de ser mú grandísimo..."-.

Y decidí que sí. Que habitantes por otros mundos tiene que haber por narices. Y que seguro que algunas civilizaciones (igual todas, ya eso no lo sé) son más evolucionadas que la nuestra. O sea, que si se acercaran a saludarnos a este planeta para entablar relaciones interestelares, no creo que vinieran en pie de guerra, como nos hacen creer siempre con la mayoría de las películas. 

Porque estoy convencida de que las criaturas evolucionadas han aprendido a convivir con razas, con estilos de vida o con formas de pensar diferentes.
Ya tienen totalmente superadas cosas como la corrupción, la injusticia, los vicios, la intolerancia, la envidia, lo material...
No necesitan demostrar nada, porque saben perfectamente quienes son.

Y han conseguido aprender a solucionar los conflictos en base al sentido común, y no peleándose y haciéndose la guerra los unos a los otros.

Las criaturas que han evolucionado llevan tanto adelantado en las maneras de vivir, que son capaces de utilizar esa evolución para intentar enriquecerse con los conocimientos, ideales y pensamientos que les pueden proporcionar otras culturas, otros mundos... Y por supuesto, para aprender, para enseñar, para disfrutar...
Pienso que la evolución sirve, entre otras muchas cosas, para estar por encima de temas triviales como las diferencias que puedan existir entre los seres.
 
Y pienso también que si a este planeta azul aún no han venido a saludarnos desde alguna galaxia lejana, no es porque no sepan o no puedan llegar. No. Es porque quizás, cuando pensaron en venir, se dieron cuenta de que todavía no estábamos preparados y de que había que darnos más tiempo. 


Porque es que a nosotros aún nos falta muchísimo camino por recorrer. Y seguramente no sabríamos entender todo lo que ellos podrían ofrecernos. Somos una sociedad que degenera por momentos, y ni sabríamos entenderlos, ni recibirlos, ni tratarlos. Porque es que estamos a años-luz de llegar a ser una sociedad que realmente valga la pena conocer.

Más que ná, porque está claro que ni siquiera nos entendemos entre nosotros, y eso que vivimos todos en el mismo planeta. ¿Cómo íbamos a ser capaces de comprender una existencia diferente a la nuestra, cuando todavía no hemos podido echar por tierra de una vez nuestros prejuicios con lo más cercano?

 

viernes, 14 de junio de 2013

El Canijo y su nueva vida

Como ya sabéis, el Canijo voló... 
Ah, ¿que no lo sabíais? ¡Cuchi! Pues nada, que ya os lo cuento yo ahora mismitico. Digo, faltaría más...

Resulta que el Canijo, que a estas alturas cumple ya dos años, voló hace casi un mes, y se fue.
Estaba en su jaula tomando el sol en el balcón, la puerta no estaba bien cerrada, y eso, que aprovechó el momento y echó a volar. Supongo que se fue con la pájara ésa que le tenía el coco comido, que venía a verle todos los días. Vamos, lo de siempre: Tiran más dos tetas que dos carretas. Así que no, no ha vuelto.


A ver, que yo lo entiendo, ¿vale? Que no se puede hacer oídos sordos a la llamada de la naturaleza, y que si quería formar una familia, pues tenía que irse a vivir su vida.
Pero ea, que tampoco es que se haya ido muy lejos. Se ha independizao, es verdad, pero vive en un agujero de la pared, en el edificio de enfrente.


El Canijo, en su nueva casa - Fotillo de la Lou

Bueno, no vive solo, porque tiene un compañero de piso. Y eso siempre es mejor, porque así aprende a vivir por su cuenta, mientras el otro le enseña cómo buscar comida o resguardarse de la lluvia y del solano. 

¿Qué queréis que os diga? A mí me parece genial que se haya ido a vivir su vida. Además, que se le ve tó feliz y tó contento porque el muy sinvergüenza, cuando nos ve salir a la calle o al balcón y le llamamos, nos reconoce y nos contesta. 
Sí, nos mira, nos ve, nos pía, pero se hace el sueco, y se sube al tejado para saludarnos desde allí, o se va a los árboles que hay más allá... Vamos, que intenciones de volver no tiene ningunas.


Vacilándonos desde el tejado - Fotillo de la Lou

Y nos lo hemos tenido que plantear, claro. Igual no estaba tan a gusto aquí en casa, como nosotros pensábamos, y por eso se ha ido. Pero luego también pienso que, bueno, que igual sí que le gustaba estar con nosotros, y ser el dueño del sofá, del sillón, de mi madre... Pero ahora que ha descubierto el mundo, pues lo normal, también le gusta estar ahí fuera.

El caso es que los primeros días nos dio mucha pena no saber qué había pasado con él, y si estaba bien o no. Tuvimos que pasar por el síndrome del nido vacío, y nunca mejor dicho. 
Pero en cuantito lo localizamos ahí tan cerca, lo reconocimos (porque es cierto que todos los canijos parecen iguales, pero no, porque yo os aseguro que al vuestro, criaíco desde chico, sí que seríais capaces de reconocerlo), y vimos que estaba tranquilo y bien, pues ya está. Asunto terminado.

Eso no quita, por supuesto, que echemos de menos no tenerle en casa. Evidentemente...


We'll miss you, Cani - Fotillo de la Lou


domingo, 9 de junio de 2013

Cuatro de cuatro

Y hoy, día de la Cuarta Carrera de la Mujer en Granada, allí hemos estado de nuevo, como todos los años.
Desde que empezaron, no nos hemos perdido ni una. Y digo yo que mientras podamos, allí seguiremos acudiendo todas las veces.



La salida - Fotillo de la Lou


El camino - Fotillo de la Lou


La llegada - Fotillo de la Lou


El ambientazo - Fotillo de la Lou
Hay que reconocer que cada año que pasa, se superan más los de la organización. Y sí, también se supera pero con creces el número de participantes, la solidaridad, el buen rollo...

Hasta mi sobri quería participar este año. Eso sí, con una camiseta como la de todos, por supuesto. Y aunque no había ninguna de su talla, eso a ella le ha dado igual. Ella quería su camiseta y su dorsal...


Parece un vestido, pero no - Fotillo de la Lou

Lo que no ha tenido desperdicio ha sido la conversación que he podido mantener con ella esta mañana. Todavía no tiene ni tres años, pero parece una vieja ya.
Estábamos sus padres, ella y yo. Y le pregunto a la niña por su hermanito, (que nacerá en octubre y se llamará Javi).

Ella:-"Javi será el príncipe... Yo soy la princesa"-.
Yo:-"¿Ah, sí? ¡Qué bien!"-.
Ella que sigue:-"Claro. Papi es el rey y mami es la reina"-. Me mira a mí, se queda un segundo callada, y me suelta la tía, así, a bocajarro:-"Y tú... Tú no eres nada"-.

¡La madre que la parió! ¿Pos no me ha deprimío la jodía niña?

Menos mal que la quiero un montón, me dedica esas sonrisillas tan picaronas, y además me deja hacerle fotos, que si no...

:)
En mitad de un 'olivar urbano' - Fotillo de la Lou


miércoles, 5 de junio de 2013

El Caos

Por lo visto, es verdad que en el siglo XVI existió un monje que escribió un tratado sobre gobierno que envió al Papa Clemente VII y que se titulaba "Sobre la Supremacía".
En este texto, el monje jesuita exponía la idea clara de cómo obtener el dominio mundial por medio del caos. El caos, en tres ámbitos de la vida: El caos político, el caos económico y el caos social. Y explica además, cómo conseguir el caos en cada una de esas esferas.


Leyendo el manuscrito del monje llamado Eisenreich, del que hablan en la novela de aquí arriba, te planteas:-"Joé, no nos estarán jodiendo a todos la vida haciendo algo parecido en la actualidad, ¿no?"-. Más que ná, porque en ese manuscrito se pueden leer cosas como éstas que no andan muy desencaminás: 

"(...) Los hombres son necios, seres crédulos que tanto pueden seguir a un santo como a una serpiente. Se dejan adular y mimar, insultar y golpear, y, durante un tiempo, irán donde les digan.
Pero sólo durante un tiempo. Luego, sentirán la tentación del cambio, la necesidad de poner sobre el tapete sus deseos particulares. Así destruirán todo cuanto los hombres sabios hayan construido para ellos con el fin de que puedan manifestar su espíritu agresivo. Ésa es la calamidad de la historia. Ésa es la obra de los hombres que se dedican a la política. (...)
Importante dejar claro qué es a lo que se tienen que dedicar los políticos, sí. Seguimos...

(...) Los hombres deben decidirse a seguir a sus caudillos a lo largo del estrecho sendero que convierte la agresión en la esencia de la estabilidad. Y la gente debe seguirlo no sólo voluntariamente, sino con entusiasmo. Los hombres deben ser conducidos, pero ellos no deben advertir la correa que los arrastra. La educación satisface ambos requisitos y al mismo tiempo genera el entusiasmo necesario para seguir el curso elegido. Puede convertir la agresión en fervor, la obstinación en compromiso, y la volubilidad en pasión. Una educación bien planificada enseña a los hombres a tener libre albedrío y al mismo tiempo los convence de que han elegido libremente. (...)
Conducidos, sí, por unos cuantos mataos hacia donde ellos quieran llevarnos. Ya...

(...) Baste decir que quienes esperan conservar el poder no deben perder de vista la educación con el fin de que sus lecciones siempre se adapten a las necesidades políticas y comerciales del día. Educar es proyectar a hurtadillas: Ésta debe ser una máxima primordial del liderazgo.
Además, el deseo agresivo que los hombres sienten por el cambio será bien controlado mediante la educación, acelerada durante un período, contenida durante otro. Pero siempre debe dejarse florecer ese deseo. Ésta es una verdad inmutable, pues si la gente siente alguna vez que su agresividad tiene límites, comenzarán a rasgar el tejido mismo del Gobierno del mismo modo que la bestia salvaje araña con sus garras la jaula que la contiene. A la gente se le debe consentir que dé rienda suelta a sus caprichos, a sus pasiones, a sus arbitrarios anhelos dentro de los límites de la estabilidad social. Pero nunca deben tener conciencia de los muros que los rodean. Es tarea del Gobierno y la educación mantener ese delicado equilibrio. (...)    

Y por supuesto, el manuscrito deja bastante claro además, que la educación tiene que darse sólo y exclusivamente por medio de la religión, en las iglesias. O, en su defecto, en las escuelas con una asignatura obligatoria de religión. (0_0)
Sí, señor. Cuanto mejor adoctrinado esté el pueblo, mucho más fácil es llevarlo por los senderos correctos.

Claro, ¿qué le iba a decir un monje a un Papa, fuera el siglo que fuera? :)

Gente... Escalofríos me han dado.
:)