domingo, 31 de julio de 2011

La cosa sigue igual, ¿eh?

Que los animalitos necesitan de vez en cuando darse un paseo, lo sabemos todos, ¿no?
Que por eso el Canijo y su hermanito se pasan el día saltando por la encimera de la cocina o en la mesa del comedor; e incluso, por el espaldar del sofá, y buscan hacerse un nido entre el pelo de mi madre.

Que hasta la Frida, cuando la sacamos a la calle, se vuelve loca. Bueno, ella está loca de por sí, es verdad, pero cuando ve que cogemos el collar sólo le falta hacer palmas con las orejas...

Pues eso, que sí, que todos los animalitos necesitan desfogar. Y hasta ahí, estamos todos de acuerdo. Pero lo que ya no me parece de recibo es que del paseo vuelvan a las cinco de la mañana, cuando las criaturicas humanas del vecindario estamos durmiendo.

Señores (por decir algo), a ver si sois capaces de entender que no tenéis unos pececitos de colores, no. Que no os habéis enterado de que vuestros animalitos hacen mucho ruido, y cuando a las cinco de la mañana está todo en silencio, los cascos herrados de sus patas retumban en el asfalto y nos despiertan a todos. Y no os digo ná de cuando los metéis en el bajo del bloque, que parece que pasan por debajo de nuestras camas. ¡Que parecéis tontos, coñio!

Esto fue ayer de madrugada. Y mi padre habló por la tarde con los señoritos dueños de los animalitos, para intentar hacérselo entender. Pero hablar con alguien que piensa que lleva la razón es una pérdida total de tiempo. O mejor dicho, hablar con el niñato padre, que casi tiene sesenta años, y el niñato hijo, que casi tiene 80 de cociente intelectual, es chocar contra un muro de hormigón armado. Sí, porque esta mañana han llegado a las cinco y media.
Ale, di que sí. Con dos co**nes, sin cortarse un pelo...
¿Qué pasa? ¿Que no queréis sopa? ¡Pues tomad dos tazas!

Lo que está claro es que esta gentucilla, más incivilizados, y no nacen. Vamos, que son mucho más animales que los propios animales. Porque esa mala idea y esa mala intención, los animales reales nunca la tendrían... ¿A que no?
Deberían aprender algo de ellos, digo yo...

martes, 26 de julio de 2011

Y parece que fue ayer...

Bueno, pues nada, que hoy volvemos a estar de aniversario.
Este blog cumple tres añitos hoy. Vamos, que ya anda solo, como una persona mayor y tó. :D

Nunca he sido mucho de estadísticas, la verdad. Por eso nunca me he planteado cuántas entradas he escrito durante este tiempo, ni cuántos seguidores tengo, ni cuánta gente me visita realmente... Lo cierto es que no es una cosa que me importe.
A sus tres años de edad, lo único importante que tiene este blog es la gente que aparece por él y deja su huella de alguna manera. Sí, porque cuando dejáis vuestra huella en el blog, también me dejáis a mí esa misma huella en el alma. Y eso sí que mola, ¿eh?

Así que, claro, jamás se me ha ocurrido cerrar el blog y dejarlo pa siempre. Es verdad que hay temporadas que quizás no tengo nada que decir, o que directamente no me apetece sentarme a escribir. Supongo que como a todos nos pasa...
Y no pasa ná. Yo simplemente me tomo mi tiempo y no escribo cuando tengo una crisis de ésas, y ya está. Espero a que vuelvan las ganas de escribir y punto.

Es que para mí esto nunca ha sido una obligación. Escribo cuando me apetece y cuando no me apetece, pues no escribo. Así de simple.
Quizás porque siempre he tenido claro que esto dejaría de significar lo que significa en cuanto empezase a ser algo obligado. Y seguramente, entonces ya no me gustaría tanto. Y la cuestión es que no me gusta, me encanta. Y me encanta teneros ahí, que a algunos parece que os conozco ya de toda la vida...

Y nada, que si queréis, celebramos el tercer aniversario del Cuaderno, ¿no?
Pues eso, que gracias a todos por estar. :)

jueves, 21 de julio de 2011

El hermanito

... Y nos dio por pensar:-"No es bueno que el Canijo esté solo"-. Y como por arte de magia, pues le dimos un hermanito...
Bueno, vale. En realidad llegó sin esperarlo. Es lo que tiene no tomar precauciones. :D
Y claro, ya que estaba aquí, pues no lo íbamos a echar, ¿no? Que donde come uno, comen también dos, aunque sea con un palillo.

Y resulta que el hermano mayor pues tiene celillos. Parece mentira, pero es cierto. Va a ser que en el reino animal también se dan esos celos fraternales. Porque cuando le doy de comer al chico con el famoso palillo, resulta que el mayor también quiere comer del palillo. -"A ver, Cani, (abreviatura cariñosa de Canijo), que tú sabes comer solo ya, hombre"-.
Y es que, estaba el rey de la casa a sus anchas, y de pronto, se ha dado cuenta de que tiene que compartir. Jaula aún no, pero el pequeño petardillo ya se está haciendo un sitio. Bueno, es que ha llegado en plan "amo del calabozo".
Aquí, lo podéis observar. Desde lo alto de la jaula, ya tiene intimidado al Canijo, que aún teniendo la puerta abierta, no se atreve ni a salir fuera.

Pero al pequeño lo tenemos en la caja de zapatos que ya usó su hermano cuando llegó. Claro que ya asoma la cabeza por encima de la caja cuando yo entro en la cocina, o cuando me oye hablar. Eso sí, se lían a piar los dos pidiendo atención, a ver quien la consigue antes...

Vamos, que sí, que estoy más que entretenida este mes de julio... :)

jueves, 14 de julio de 2011

El Canijo

Bueno, pues hoy os voy a presentar al Canijo. Sí, es que se llama así. :)
Hace un mes se cayó de un nido, y como mi casa es una ONG (os recuerdo cómo conocimos a la Frida), pues aquí que nos lo trajimos.

No tenía ni una pluma. El pecho tó rosilla y tó pelaíco... Daba una pena verlo tan pequeño y tan vulnerable... Pero enseguida le hicimos un nido, con la tapa de un bote de Cola-Cao y un trapo.

Al principio hubo que darle de comer con un palillo el pan mojado. Pero al segundo día ya te asomabas a la caja de zapatos donde lo metimos, y piaba y abría el pico pidiendo algo, como si fueras su mami.

Dejó de necesitar el nido, porque ya se sostenía sobre sus patas, y salía de la caja de zapatos para pasearse por la encimera de la cocina.

Ahora su casa es una jaula, que la mayoría del tiempo está abierta, porque evidentemente, no le gusta estar encerrado; y además, ha aprendido a comer solo. Aunque también es verdad que le gusta más cuando le das de comer tú.

Se pirra por la sandía. Yo creo que es el color rojo el que lo vuelve loco.

Su pasión son las manos. Te pica para que se las abras y se pueda subir. A veces, sólo para que se pueda meter debajo a dormir, como si fuera una cueva. Es para verlo.

Ha crecido. Ya es un machote campeón... O, ¿será quizás una machota campeona? Es que aún no lo tengo muy claro. Mira que si ahora resulta que es Canija en vez de Canijo...

Pero lo que sí es seguro es que es andaluz. Vamos, que hasta él sabe que la hora de la siesta es sagrá.
:)


Feliz fin de semana, gente!!

lunes, 11 de julio de 2011

El Aniversario de la Estrella

Por si alguien no se acuerda o no ha visto la tele este fin de semana, os recuerdo que hoy hace justo un año del día "D".

Creo que en el último año me he visto todos los vídeos que hay en internet sobre el tema. He visto las imágenes de la tribuna de prensa y el "Iniesta de mi vida" de Camacho unas doscientas mil veces; y a los Príncipes y la Reina en el palco dando saltos otras tantas... Bueno, y el gol lo habré visto un par de millones de veces, y retransmitido por todas las emisoras de radio y las cadenas de televisión.
No he podido evitarlo. Y he seguido emocionándome una y otra vez con cada uno de los recuerdos.

Pero es que ayer me empapé enterito el programa especial que pusieron en Tele5.
Sí, y todavía se me ponen los pelos de punta y se me saltan las lágrimas, ¿qué le vamos a hacer?
:)

lunes, 4 de julio de 2011

Y seguimos, ¿no?

Y sea como fuere, pues la vida no se termina porque a mí no me hayan dejado entrar en el talego durante una temporaílla, ¿no? Nada, ¿qué le vamos a hacer? Así es la vida. O sea que yastá, a otra cosa.

Hoy he empezado con las dichosas clases de recuperación para septiembre. Y tengo clases por la mañana y por la tarde. ¡Ale! ¡Fiesta, fiesta, despiporre!
No sé qué hacen estos criajos, que no estudian cuando tienen que hacerlo. Y claro, luego tienen que apechugar en verano. Y tampoco sé qué co** están pensando para empezar ya el día 4 de julio. ¿Pero es que estamos locos? Aunque, bueno, igual ellos no están pensando en nada. Igual son sus padres los que se dedican a pensar por ellos y por todos los demás.

Es que no hace ni dos semanas que terminé con las clases del curso. Casi no me ha dado tiempo a desconectar. De hecho, porque hasta ayer me seguían llamando algunas criaturas para contarme su éxito en las notas o su estrepitoso fracaso en selectividad. Y palabras textuales del muchacho selectivo:
-"Bueno, siempre nos quedará septiembre, ¿no?... ¿Tú tendrás tiempo para mí cuando descanse un poco y decida ponerme de nuevo?"-. Pos claro, chiquillo, pa eso estamos.

Hasta me llamó una madre el otro día para darme las gracias también. Una madre que me buscó en mayo para ver si conseguíamos el milagro en un mes que quedaba de curso. Y por lo visto, sí, lo conseguimos.
Y eso, que cuando me llamó la mujer, no dejó de darme las gracias. Y a mí lo que me dio fue una vergüenza del copón. -"Señora, que no hace falta, de verdad..."-. Y ella no dejaba de decir que era el primer año que al petardo de su hijo no le quedaban asignaturas pendientes para el verano; que ojalá me hubieran conocido antes; que ha decidido que quiere hacer bachillerato y que el curso que viene contase con él desde el primer día...
Sí... Hoy he visto al petardo de su hijo. Le han regalado una moto preciosa por haber aprobado todas las asignaturas. Vamos, que le han hecho un cacho de regalo por hacer lo que se supone que tiene que hacer a su edad. Hay que ver...

Y yo, pues nada, ya me he leído el primer libro de este verano. Tres días me ha durado. Y he pensado que me voy a comprar toda la saga de este tío...
Sí, es que me ha gustado. O es que quizás algo me ha removido por dentro al leerlo. O es que me he acordado de otro momento, de otra época de mi vida... No sé.
Lo que si sé, es que me ha encantado el libro y que soy una romántica total... Pero, una pena, porque hasta yo sé que a estas alturas de vida, no se puede ser tan tonta... Quiero decir, tan romántica. ¡Cachislamar!
;)