viernes, 29 de agosto de 2014

Aquí seguimos...

Y es que a veces necesitamos nuestros ratos de asueto. Momentos indeterminados de esparcimiento, de ocio, de reposo... Y, por supuesto, también, ¿y por qué no? De holgazanería por un tubo.
Es la única manera que conozco para intentar desintoxicarme de todo un poco. 

Desconexión total. 
Para quitarse de en medio, para no pensar en nada, para sólo disfrutar de los días de sol, de la brisa, del cielo azul, de los libros, de las risas, de los recuerdos, de las charlas sin fin...

Desconexión total. 
Para ver las cosas con perspectiva, para ver dónde estamos, qué hacemos, adónde vamos... Y si merece la pena ir.




Y eso, que agosto ha sido justo el momento. 
En realidad, agosto siempre suele ser el momento. Sí, porque después siempre hay un nuevo comienzo. Y es que, para mí, todo empieza en septiembre. Nunca ha sido en enero. Es septiembre, el mes de los comienzos por excelencia. El mes de los reencuentros. El mes de los nuevos propósitos.
Ea, la deformación profesional del estudiante que no se me termina de pasar, imagino. 

Y sí. Septiembre está ahí ya, a la vuelta de la esquina, acercándose peligrosamente. 

Pos ná, gente. Que aquí estamos. Que volvemos, que seguimos... Que, en realidad, nunca nos hemos ido.
:)


martes, 5 de agosto de 2014

Testamento (II)


... Le debo una canción a la sonrisa,
a la sonrisa de manantial, ésa que salta.
Le debo una canción a toda prisa,
para que quede, que estuvo cerca, agazapada...

;)