domingo, 20 de diciembre de 2015

Vota a quien quieras, pero vota

Vale, pues yo ya he votado. 



Sí, a pesar de oír decir a mucha gente de mi alrededor que los votamos somos tontos. Sí, esa gente que se dedica a criticarlo todo sin dar nunca soluciones. Ésa.
Pero ea, que los que intentamos hacer algo yendo a las urnas (aunque luego tengamos la jodida sensación de que no sirva para nada), pues somos tontos, simplemente.

Me revienta esa gente porculera, oyes.

Porque bueno, sí es verdad que yo he tenido un problema emocional al no saber con seguridad ciega a quién iba a votar. Tenía muy claro a quién no, eso sí. Pero la verdad es que me ha costado mucho decidirme.

De lo que sí estaba convencida es de que iba a ir a votar, sí o sí. Es mi derecho y es una obligación moral. Es un deber. Además, qué co*ño, que a mí me gusta ir a votar. 

Que yo entro en la sala, saludo a todos los componentes de la mesa y no me callo ni debajo de agua mientras me llega el turno.
Que cuando cogen mi DNI y leen en voz alta mis apellidos, yo siempre digo riendo:-"¡Cuchi! ¡Son polacos!"-. (Es que más castellanos no pueden ser: Pérez, Martínez, Rodríguez, González, Fernández, García, López... Entre los más comunes están los míos).
Que cuando echo los sobrecitos en las urnas, siempre hay alguno de los vocales que me dice:-"Ah, ¿ya has votado? Pues no me he dado cuenta"-.
Y yo:-"Vale, a ver... He votado con 'v'. ¿Quieres que también vote con 'b'?"-. 
Y sí, también boto con 'b'.

Y es que siempre pienso:-"Vamos a intentar tomárnoslo con paciencia y filosofía, ¿no? Ellos, porque tienen que estar allí todo el día. Yo, porque... soy yo"-.
:)


jueves, 10 de diciembre de 2015

La pequeña Lea

Pues llegó el 3 de noviembre. Apenas con 40 días de vida y con sus ojazos verdes.
Tímida, desconfiada, asustadiza...



Nos costó más de una semana que no saliera corriendo a su transportín cada vez que aparecíamos; y casi dos que se acercara a nosotros por decisión propia.



Hizo de la terraza su lugar favorito para solazarse y desde antes de las ocho de la mañana ya armaba tó el escándalo del mundo para que la subiéramos allí.



Empezó a coger confianza y le tuvimos que comprar un juguete para que dejara de mordernos los tobillos, las zapatillas, los pantalones... Pero no. Ya os digo yo que eso no sirvió de nada.




Aprendió a jugar, aprendió a posar...


















Y para ella debíamos ser algo preciado porque siempre intentaba llevarnos de la boca a su escondite, allí donde iba guardando todas las cosas que le gustaban y que tenía a su alcance (pinzas de la ropa, tapones de plástico, trapos, cepillos...).



...

Pero desde el principio sabíamos que no se quedaría con nosotros para siempre; que aquí sólo la tendríamos en régimen de acogida un tiempo y que cuando estuviese preparado su hogar permanente, tendría que irse.

Y sí, ya se ha ido. Penica que me ha dado, ya veis. Porque sí, porque sólo ha estado un mes con nosotros, pero es que enseguida se hizo querer y le cogimos cariño. ¿Cómo no hacerlo? ¿La habéis visto bien?

Ha crecido mucho en estos días (ya no cabía en el transportín en el que vino); ha aprendido mucho (y nosotros con ella); y ahora, pues eso, que nos hemos quedado una miaja desubicados. 
Pero si nos pasaba igual con los pollitos cuando decidían irse a vivir la vida loca, ¿o ya no os acordáis?



Un placer conocerte, criaturilla. Que tengas suerte y que te vaya bien siempre.

martes, 1 de diciembre de 2015

En todos los segundos, en todas las visiones

Yo creo que no hubiera podido estar allí. Vamos, estoy más que convencida de que no hubiera podido.

Se me habría hecho tal nudo en la garganta, que apenas me hubiesen salido las palabras. El cuerpo entero se me habría estremecido y habría tenido la carne de gallina desde el principio hasta el final.
Yo creo que en cuanto todo el mundo a mi alrededor hubiese empezado a entonarla, directamente yo me habría echado a llorar.

Por la emoción, por los recuerdos...

Porque sí, porque hay temas que me recuerdan una vida entera. Me recuerdan un momento, un lugar... Pero sobretodo, me recuerdan una persona... Me recuerdan la persona.

Y porque eso es lo que tienen los himnos, que, o se cantan con el corazón, o directamente no se cantan.




;)

martes, 17 de noviembre de 2015

El amor como respuesta


Que ya sé que no es mucho, no, pero es lo único que tengo...


viernes, 13 de noviembre de 2015

-"¿Tú te crees...?"-

Y la historia de hoy ha sido tal que así...

Me llama por teléfono la madre de una alumnilla mía y me suelta, así, sin anestesia ni ná:
-"Mira, no vengas esta tarde porque mi hija se ha ido de mi casa"-.

Y yo, que por un momento me he quedado a cuadros, porque era lo último que me podía imaginar, no he podido articular una palabra coherente:-"¿Q... Cóm... QUÉ!!!?"-. 
...

Pues eso, que la churumbela, a sus 16 años mú bien llevaos, se ha ido a vivir con un tío. Que sea gitano o no es lo de menos, porque en el fondo, pues ya eso es lo de menos. Pero que él le saque a ella un puñao de años, que ella haya dejado el instituto, y que no se plantee su vida a partir de eso, pues... 
¡Vaya tela!

Y ahí estaba yo, escuchando llorar a la madre mientras me lo contaba:
-"Ya se dará cuenta, pero ¿tú te crees lo que nos ha hecho la niñaca a su padre y a mí?"-.

Pues no, señora, realmente no me lo puedo creer.

Y pienso. Pienso que sí, que es una edad muy mala, pero que no hemos avanzado nada; que las cabezas siguen igual de locas; que a las crías se las engatusa con cualquier cosa y hacen cualquier locura; que no respetan a nadie, que no piensan en nadie, que actúan por impulsos sin pararse a pensar en las consecuencias... 

No sé. Al menos ésa es la impresión que a mí me da. 
Y es muy triste.


viernes, 30 de octubre de 2015

Sólo nosotros sabemos...

Y es que a veces las historias no son como nos gustaría que fuesen. A veces las cosas no son tan fáciles como debieran. 
Porque a veces, todo, absolutamente todo, es demasiado complicado.

Pero es que resulta que a mí eso me da igual. 
Sí, porque a mí me vale el rato que estamos juntos. 
Me valen las sonrisas que me regalas y las risas que no dejan de sonar cuando nos vemos. 
Me valen las miradas que lo dicen todo y las palabras que no dicen nada.
Me valen los abrazos, los besos, las caricias... Me vale la ternura, me vale tu aliento... Me vale la Magia.

Y la historia es difícil, lo sé. Y tú también lo sabes. Y nadie la podría entender jamás. Y te echo muchísimo de menos cuando no estoy contigo... 
Pero esto es lo que hay. Y lo hemos sabido desde siempre, porque esto siempre ha sido así. No hay nada que podamos hacer.
Bueno, sí. Hay algo sí que podemos hacer: Aprovechar los momentos. Tampoco es que eso nos suponga ningún sacrificio, ¿verdad?

Será que siempre hemos sabido que el amor está por encima de nosotros mismos.
;)



"Sólo nosotros sabemos estar distantemente juntos" 
Julio Cortázar


sábado, 17 de octubre de 2015

Testamento (III)


... Le debo una canción a los pecados, 
a los pecados que no gasté, los que no pude...


viernes, 9 de octubre de 2015

La Tregua

Y justo cuando en la sala sonaba el Nessun dorma de Puccini, lo vi. Quizás (no estoy segura) me llamó.

Allí estaba, en medio de una estantería repleta de libros, apilados sin ningún orden ni concierto. Pero sí, lo vi. Como si hubiese sido un faro enorme en medio de la oscuridad. Como si hubiese sido el fogonazo de un relámpago que, en mitad de la noche, sólo iluminara un pedacito de cielo.

Lo que pasa es que, después de estar buscándolo algo más de un año, al final creo que no fui yo quien lo encontró a él. En realidad, y estoy convencida de ello, fue él el que me encontró a mí.



jueves, 1 de octubre de 2015

Bio-ritmos

(Fotillo de la Lou - 01/10/2015)

Está claro, y aquí os dejo la explicación gráfica, que todas las criaturicas tenemos nuestro propio ritmo particular.

Aún viviendo juntos y siendo aparentemente iguales, resulta que cada uno vamos a nuestra bola. Cada uno somos un mundo.

Unos son más adelantados, otros lo son menos.
Unos están de vuelta, otros van de camino.
Unos suben, otros bajan. 
Unos pa'llá, otros pa'cá...

Y es que, sería más que aburrido que todos funcionáramos de igual forma, ¿no?
:)


jueves, 24 de septiembre de 2015

Porculeando a la vecina III

Y es que Enriqueta, la vecina y amiga de mi madre, es una fuente inagotable de historias y anécdotas que muchas veces no puedo evitar contar aquí.

Un día me dedicaré a transcribir todos esos vocablos personales e intransferibles que utiliza la criatura en su lenguaje cotidiano. Y que, por supuesto, los demás tenemos que saber interpretar cuando hablamos con ella para poder entenderla. 

Y es que es un chou esta mujer, sí. Pero ya os digo, lo del famoso diccionario Enriqueta-Castellano, Castellano-Enriqueta será otro día. :D

Hoy me voy a limitar sólo y exclusivamente a lo de hoy. Una conversación que hemos tenido las tres, desayunando esta mañana en la cafetería de siempre...

Mi madre:-"Enriqueta, ¿viste anoche ByB en la tele?"-.

Enriqueta:-"No, no. Yo anoche vi una serie mú bonica que hacen los miércoles. Está mú bonica mú bonica. ¿Cómo es? ... No me acuerdo... Bueno, da igual, es una serie en la que sale Belén Rueda"-.

Mi madre que se calla y me mira como esperando lo inevitable: Uno de esos bufíos míos, que me cuesta un mundo sujetar.
Yo:-"Pues no tengo ni idea de qué serie hablas, Enriqueta. ¿Estás segura de que hay una serie en la que sale Belén Rueda?"-.

Pero ea, debe ser que la Enriqueta me conoce y conoce mis tonillos irónicos o sarcásticos, o vete a saber, porque enseguida ha saltado:
-"¿Te estás riendo de mí, coñio?"-.
-"¿Quién? ¿Yo? ... Por favor, cómo puedes pensar eso..."-.



:)

lunes, 14 de septiembre de 2015

Desconectando

Fotillo de la Lou - 11/09/2015

Te pierdes una semana, con la idea de que quizás quieres encontrarte, pero con la seguridad de que está claro que no quieres que te encuentren...

jueves, 3 de septiembre de 2015

Conversaciones materno-filiales I

Pos ná, que ayer le sentó la comida regular a mi mami y tuvimos una conversación trascendental a media tarde, mientras yo estaba en la cocina y ella en el comedor viendo algo en la tele. Quizás el veterinario al rescate ése, que más que veterinario es un actor de cine. O los gemelos esos que destrozan casas y luego las hacen enteras... No sé, algo de eso estaba viendo ella. O igual era a Juan y Medio al que estaba viendo, yo qué sé.

Bueno, pues eso. Que yo estaba en la cocina, ella en la sala de estar, y la cosa fue exactamente así, sin adornos ni florituras:
Yo, intentando hacerme oír por encima del veterinario (o de lo que fuera) de las narices:-"Má, ¿te preparo una manzanilla?"-.
Ella, después de pensarlo un rato:-"Vale... Pero ponle dos bolsitas al agua"-.
Yo, en un arranque de generosidad:-"Le pongo limón también, ¿no?"-.
Ella, sin prestarme mucha atención:-"Sí, sí, ponle limón"-.
Yo, mirando por todas partes dentro del frigo:-"¿Dónde lo tienes?"-.
Ella, sin inmutarse si quiera:-"¡En los huevos!"-.
...

Y vosotros pensaréis:-"Ofú con la mami de la Lou, cómo se las gasta la muchacha, ¿no? Debe ser la hija, que la tiene hasta los... las narices"-.
Y yo os diré:-"Pues mira, podría ser pero no, porque la criatura, en el fondo, tenía toda su razón de ser"-.

Que sí, que también es cierto que yo podía haber preguntado dónde está, pero ella también podía haber respondido donde los huevos, o al lado de los huevos. Pero ¿qué le hacemos si a ella le salió en los huevos?


Jugando al despiste ;)

:)


martes, 25 de agosto de 2015

Mis recomendaciones veraniegas

Pues nada. Agosto se termina, y con él, el mes vacacional por excelencia. Lo digo por la gente que haya tenido vacaciones ahora, claro. Que yo, he estado desconectá una mijilla, pero tampoco me he ido de parrandeo por ahí, por el mundo, así que...

Lo que sí he hecho es leer mucho, que eso también mola. He leído tres historias, a cual mejor. De esas historias de más de 1.000 páginas, sí.

En realidad, desde enero para acá, llevo unos 25 libros leídos. O sea, que sí, que yo me cargo la media. Pero es que me encanta, así que no tengo mérito ninguno.

Pero ya digo que estos mesecillos de verano me he empapado de tres historias geniales.

La primera llegó a mis manos a mediados de junio.


La historia de una familia de judíos que son expulsados de Rusia a finales del siglo XIX y que se van a vivir a Tierra Santa. Explica muy bien el origen del conflicto entre judíos y palestinos.

No había terminado de recuperarme de esa movida, cuando me prestaron este otro tocho:


La historia que cuenta la rebelión de los moriscos en la Alpujarra granadina, y posterior expulsión de la península. Y cuyo personaje principal, Hernando de Juviles, se encuentra entre dos religiones por ser hijo de una mujer árabe y el sacerdote cristiano que la violó. (Muy cristiano no sería el payo, está claro).

Y sin darme tiempo a descansar de las historias, me prestaron el último, ya a primeros de agosto:


La historia de una mujer, Amelia Garayoa, cuyas andanzas tiene que investigar su bisnieto remontándose a la época en la que a ella le tocó vivir: La Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial, la construcción del Muro de Berlín, su caída...
De los tres, éste ha resultado ser el que más me ha llegado.

Y es que resulta que, leyendo estos libros, me he dado cuenta de la pena que me da cuando se acaba la última página. Le coges tanto cariño al personaje principal, y tanto odio a la gentuza con la que se encuentra por el camino, que entre unos y otros te hacen partícipe de todas su peripecias. 

Y me pasa siempre que cuando me quedan menos de 50 páginas, me cuesta más continuar leyendo. Porque no, porque no quiero que se acabe. Porque cuando se acaba, ese personaje se va. Y eso no me mola.
Es verdad. Es como si las criaturas cuyas vidas e historias lees, se hubieran hecho amigos tuyos, y supone un esfuerzo enorme dejar que se vayan.

Lo bueno de todo esto es que, de una forma o de otra, una parte de ellos se queda contigo para siempre.
:)


sábado, 8 de agosto de 2015

En aquellos tiempos...

El otro día, con el mando de la tele en la mano, me vino a la memoria cuando era una cría y la tele era otra cosa.

Sí, porque bueno, ¿recordáis cuando sólo había un canal? ¿Recordáis que, además, empezaba a las tres de la tarde?

Me acordé de los dos rombos que aparecían en la esquina superior derecha, y que nos obligaba, sí o sí, a irnos a dormir.

Me acordé de la carta de ajuste al término de cada emisión. Y luego también recordé el himno español, que seguramente entonces, no hería sensibilidad ninguna. Ahora parece que sí, y si todavía saliese, afectaría a muchas criaturicas españolas, que no soportan ni su himno ni su bandera.
(Cosa que no entenderé nunca, pero bueno).



Me acordé, además, que había programas para todo el mundo. El "Barrio Sésamo" para los críos; "el parte" para los mayores; "El hombre y la tierra" para los amantes de la naturaleza; "Tocata" para los melómanos...
No sé, lo pienso ahora, y es que había para todos. Actualmente, con más de 30 canales, la mitad de las veces no hay nada decente que ver.

Me acordé también de cuando por fin se empezó a emitir por las mañanas. Jesús Hermida fue el pionero y el que dirigía el programa matinal. 
Y me acuerdo de que cuando yo tenía 10 años, conocí la primera telenovela en televisión: "Los ricos también lloran". Empezaba sobre las nueve y media de la mañana. Terminaba a las diez, y llegábamos tarde todos al colegio. Hasta el maestro que teníamos aquel año llegaba tarde.
Sí, las telenovelas enganchaban ya entonces. Pero ahora ya no me dejo "engatusar". 

En fin, que sí, que lo pienso ahora y sé que sólo con un canal éramos más que felices. Era lo que había y punto. Ahora, con tanta supuesta variedad, me da una pereza ver la tele que pa qué.
:)



jueves, 30 de julio de 2015

Esperando-te

He pensado que los te quiero no se dicen a la cara, como tú me aseguraste por teléfono. No. 
Estoy convencida de que los te quiero se deberían decir siempre al oído. Susurrándolos, en voz baja, casi sin hablar...

Así que, sí. Definitivamente, eso será lo primero que haga la próxima vez que tenga la oportunidad. Y espero que sea pronto.

Mientras tanto, y en la dura espera, simplemente te echaré de menos...
;)


martes, 21 de julio de 2015

Cuando lo tienes claro

Pues resulta que una antigua alumnilla mía (ahora tiene 20 años) lleva 1 año saliendo con un muchacho. El otro día quedamos ella y yo a tomarnos unas tapichuelas, y ya me contó su historia de amós y cariño.

Pero eso, que el problema es que a los padres de ella, pues no les gusta el muchacho. Imagino que es lo normal. A ningún padre le gusta el maromo que se acerca a su niña.

Lo que pasa es que cuando las argumentaciones que dan, no cuadran, pues eso, no cuadran.

Yo, que siempre he pensado que lo importante para un padre debería ser que la otra persona tratase bien a su niña; que fuera cariñoso y atento; que ella estuviese a gusto con él... Pues resulta que no, que ahora no. Ahora lo importante es que el muchacho tenga estudios. Y después, que tenga dinero. Y no necesariamente en ese orden.
El hecho de que el muchacho esté trabajando, pero dé el dinero en su casa donde lo están pasando mal (con embargo de piso incluido) pues eso no es un punto a favor para los suegros.

Y que conste que al principio, la pega que le ponían los padres era la edad de él, que tiene 8 años más que ella. O el físico, porque tampoco les gustaba el físico del muchacho. Ahora hay que ser un cacho de modelo-sex-simbol para poder tener pareja, ¿no te fastidia?

Y yo pensando en voz alta con ella:-"Pero, si a tus padres no les tiene que gustar. Con que te guste a ti..."-.
Y ella:-"Pero es que me preguntan si es con él con el que me quiero casar. Joé, que tengo 20 años, que yo no pienso en eso"-.

Porque si el muchacho fuera mala persona, fuera un delincuente o un quinqui, pues bueno, lo entenderíamos. Pero es que no es nada de eso. Yo lo conozco desde hace muchos años, y sé a ciencia cierta que es muy buena persona, trabajador... Vamos, un encanto de niño.
Que fue casualidad porque ella me hablaba de él pero yo no sabía quién era. Y cuando ya por fin, me enteré, dije:-"Anda, pero si a este niño lo conozco yo. Hemos sido vecinos muchos años"-. Ea, que el mundo es un pañuelo.

Total, que al final y a pesar de todas las comeduras de cabeza que ella tenía en casa y de todo el chantaje emocional que le hacían allí, pues la muchacha se lió la manta a la cabeza y siguió para adelante. 
Y claro, los padres no han tenido más remedio que resignarse y aceptar que ella ya no tiene 4 años, que tiene derecho a vivir su vida, y que incluso tiene derecho a equivocarse si quiere.
Porque digo yo que, al final, se trata de eso, ¿no? De luchar por lo que quieres.

Y es como dice ella:-"Yo no sé hasta cuándo durará esto. Pero ahora estoy aquí, estoy con él, soy feliz y punto final"-.

Pues eso, punto final y ole por ti, niña.
:)



miércoles, 8 de julio de 2015

Emociones

Fotillo de la Lou

Que alguien te haga sentir cosas sin ponerte un dedo encima, eso es admirable.
;)


martes, 30 de junio de 2015

Pedales y otras armas de doble filo

A ver. Una dudilla existencial que tengo yo últimamente... 
Los ciclistas son "inmunes" a los semáforos en rojo, ¿verdad? Ellos están por encima del bien y del mal, y lo de las normas de circulación no va con ellos, ¿no es eso? Es que si no, no me lo explico, porque a ratos me dan unas ganas de darles un bufío y un par de guantazos que pa qué.



Me da coraje porque luego exigen respeto cuando está claro que ellos no respetan a nada ni a nadie. Y parece que de eso no se dan cuenta o no se quieren dar cuenta. Se creen con más derechos que nadie, ya veis.

Y después nos echamos las manos a la cabeza cuando hay un ciclista muerto en carretera. Pues, ¿qué queréis que os diga? Si es que no respetan las normas. Yo siempre que voy con el coche y me encuentro con ciclistas, rara es la vez que no ocupan todo el carril para poder charlar tranquilamente de sus cosas. Les importa un rábano ir entorpeciendo la circulación.

O que yo me pare en un semáforo en rojo y ellos me adelanten. Les da igual por dónde: Por la derecha, por la izquierda. Y sigan su camino tan felices y tan contentos, como si la señal no fuera con ellos. Es que no lo entiendo, vaya.

Y me acojonan lo que no está en los escritos. Y ahora en verano, que parece que se reproducen por esporas o algo, ni os cuento.
Porque sí, porque se creen los dueños y con la certeza de que el resto de conductores tenemos que ir respetándolos a ellos porque son los más expuestos.
Y luego piensas:-"Joé, pero si eres tú el que no le tienes apego a la vida. ¿Y encima la culpa es mía? Anda, cómprate una estática y así no le das por saco a nadie"-.

Ná, gente, que te buscas la ruina siempre tú, que eres el que llevas el coche.

P.D: Seguro que todos los ciclistas no son así. Pero esto es como los políticos: Habrá corruptos y habrá los que no lo sean. Pero los que lo son, son conocidos en su inmensa mayoría. 
Pues igual.



jueves, 25 de junio de 2015

Seis años ya...

Ni 6 ni 6.000...

Imposible olvidar tu talento, tu música y tus vídeos, que ya permanecerán para siempre en la memoria colectiva.
Imposible olvidar quién fuiste, quién eres y quién serás, incluso para las nuevas generaciones que han nacido después de tu desaparición.
Imposible olvidar todo lo que me hiciste sentir en mis años de adolescencia, de juventud y mucho más allá.
Imposible.
...






domingo, 14 de junio de 2015

De viaje astral...

Una vez leí que la música tiene un poder especial en nosotros. Supongo que todos sabéis que la música calma la ansiedad o el estrés, produce efectos beneficiosos en nuestro ánimo, ayuda a desconectar, es terapia en algunas enfermedades, amansa a las fieras... :)
Pero ea, a veces, la música también sirve para despertarnos recuerdos que creíamos dormidos. O incluso, puede ir más allá y puede servirnos para abrir la mente de tal forma, que podemos tener visiones de mundos pasados o de mundos futuros.

(Sí, ya lo sé. Leo cosas muy raras. No me lo digáis que yo ya lo sé).

Pero, ¿qué queréis que os diga? Debe ser cierto porque a ratos me pasan unas cosas de raras...

A ver, cuando me voy a dormir, (no soy de esas personas que está un rato leyendo en la cama, porque para leer prefiero la luz natural, allí en la terraza, tomando el sol); bueno, pues eso, que cuando me voy a dormir me pongo un rato los cascos para escuchar música. El mp3 lo tengo lleno con tanta variedad de música que ya ni sé lo que hay ahí. Cuando lo enciendo y pongo el aleatorio, es una auténtica sorpresa lo que puede sonar. Pero vaya, que a mí me ayuda a relajarme y dormir mú rebien.

Y es que, el momento ése que existe entre la vigilia y el sueño, cuando la mente consigue quedarse en blanco, el cerebro divaga de una manera especial y está absolutamente abierto a todo.


Vale. Pues resulta que la otra noche sonó una canción que, yo no sé por qué, me hizo irme de viaje astral o algo. 
Lo digo porque yo estaba despierta y por eso sé que no estaba soñando, pero los recuerdos que me aparecieron en la mente pues yo no los tengo. Nunca he estado en Nueva York, por ejemplo, y sin embargo, me vi caminando por las calles de Manhattan, sabiendo dónde estaba y adónde iba. Y eso fue raro raro de narices.

Y podréis decir que estamos tan sugestionados por las películas y por el montón de imágenes que vemos en televisión, que parece que conocemos los lugares en los que nunca hemos estado. Y quizás eso es cierto.
Pero es que ya digo que yo no estaba soñando. Y más que verme y recordarme andando por la acera entre rascacielos enormes, cruzándome con gente; y más que el recuerdo de haber paseado por esas calles, fue la sensación de haber estado allí ya antes. En (sonará raro, lo sé) otra vida. 
No sé, fue una percepción bastante extraña que me hizo sentirme allí, aún sabiendo que yo no he pisado esa ciudad ni ninguna otra a ese lado del "charco". Pero la imagen fue tan real, que me hizo sobresaltarme y todo.

Después de esa noche, he vuelto a intentarlo. Pero ya no lo he conseguido. No he conseguido dejar la mente en blanco mientras suena la música. Y es que claro, estoy ahí, como esperando el momento y, forzado, pues el momento no llega.

¿Que qué canción era? Ah, sí. Muy importante. Aquí os la dejo.
Desde luego, el vídeo que trae la canción no tiene desperdicio. Trae su propio viaje astral en imágenes y todo.
:)




domingo, 7 de junio de 2015

Orgullo no, lo siguiente... :)

Me he dado cuenta de que muchas veces, lo único que nos hace falta en un momento dado, el único empujón que necesitamos de verdad, es a alguien al lado que nos diga:-"Venga, que sí, que yo sé que tú puedes. Puedes con esto y con mucho más"-.

Y es que yo no me había parado a pensar en ello, pero con esto de dar clasecillas particulares a los chavales, ha sido este año cuando se me ha hecho más patente esa afirmación anterior. No sé por qué precisamente ahora, después de veinte años, fíjate tú.

Quizás porque el chaval que he tenido de 2º de Bachillerato este curso, lo ha aprobado todo en junio. A pesar de que sus padres tenían bastante claro que repetiría, o que iría a septiembre con tres o cuatro pendientes.
Recuerdo haber estado hablando con la madre un día de marzo y y haberle dicho:-"Pues, ¿qué quieres que te diga? Yo estoy totalmente convencida de que tu crío va a terminar 2º con su curso y hará la selectividad en junio con todos sus compañeros"-.

Y eso, que ahí está el tío, a una semana escasa de los exámenes "selectivos", preparándose al cien por cien.

Hemos pasado un curso de perros, eso sí es verdad. Porque las matemáticas se le atragantaron desde el principio. Hemos ido a trompicones con ellas durante todo el curso. Bueno, con ellas y con el resto de asignaturas. Ésa ha sido la realidad.
Pero la cuestión es que no he dejado en ningún momento de decirle que podía con ellas, y que podía aprobarlo todo perfectamente. Y oye, que sí, que a veces las palabras hacen más mella que otra cosa. ¿A que sí? ¿A que va a ser eso?

Fue el mismo chaval el que, cuando salieron las notas hace apenas diez días, me llamó para contármelo y para decirme justo eso:-"Jo, Lourdes, eras la única que confiaba en mí desde el principio. Y mira, lo hemos conseguido"-. Y yo, pues dejé de caber en la ropa por enésima vez en la historia, porque ese hemos era el reconocimiento que él me daba.
Sí, son estas criaturas las que me hacen sentirme útil de vez en cuando.

Porque lo cierto es que yo siempre pienso que en realidad no hago nada. Que sólo les empujo una mijilla cuando lo necesitan, y eso, tampoco es que sea muy difícil de hacer. 
A veces pienso que ni siquiera sé dar clase, que todo se basa en esa confianza que muestro hacia ellos en los momentos jodios, y a la que ellos responden de esta manera que me llena de orgullo y satisfacción.

Y quizás, sí. Quizás es eso lo que en realidad les sirve en última instancia, ¿no? Quizás es eso lo que nos sirve a todos en los momentos oscuros y desesperantes, con los que tenemos que lidiar a diario.

Así que, sí. Bendito sea el poder de las palabras bien usadas y usadas a tiempo.
:)


sábado, 30 de mayo de 2015

Pero es lo que hay...


-"Estar contigo es muy fácil. Lo difícil siempre será tener que separarme de ti"-.
;)


domingo, 24 de mayo de 2015

Porculeando a la vecina II

Hoy, día de elecciones, he tenido una charla "mú" esclarecedora con Enriqueta, la amiga de mi madre.

-"Venga, Enriqueta. Si yo sé a qué partido vas a votar. No te escondas"-.
-"Pues sí, me da igual que lo sepas. Yo voy a votar a Estos, como siempre"-.
-"Sí, ya sé. Ya sé que ése es tu partido"-.
-"No, que yo no tengo ningún partido"-.
-"¿Ah, no? Si siempre votas a los mismos, hagan lo que hagan y digan lo que digan"-.
-"Sí, porque yo siempre he votado a Estos. Y Aquellos y los Otros son todos unos embusteros"-.
-"Vamos, que Estos no lo son..."-.
-"Pues sí, pero como yo siempre he votado a Estos, los voy a volver a votar"-.
-"Sí, señor. Eso es lo que yo llamo hacer uso de un voto responsable"-.
-"¿Y tú? ¿A quién vas a votar?"-.
-"Esas cosas no se preguntan, Enriqueta, criatura. ¿Tú no sabes que el voto es secreto?"-.
-"Pero tú sí sabes a qué partido voy a votar yo"-.
-"Porque eres como un libro abierto, jamía. Además, ése es tu partido y siempre votas a los mismos"-.
-"¡QUE YO NO TENGO NINGÚN PARTIDO, COÑ*O!"-.
-"Vale, vale... No te pongas nerviosa y no me grites, anda..."-.

:)

lunes, 18 de mayo de 2015

Guerrillas urbanas

El otro día leí una noticia en un periódico de Granada en donde se decía que las poblaciones de gorriones están disminuyendo a pasos agigantados. Y que esto se debía a que las criaturas cada vez encuentran menos huecos donde anidar, y a que además están apareciendo otras especies de aves en las ciudades que no las dejan.

Pues eso, que no tengo que irme muy lejos porque puedo ver la guerra por la supervivencia desde la ventana de mi casa. A ratos alucino con los comportamientos de los animales, que tampoco son tan diferentes a los de las personas, dicho sea de paso. Sólo hay que tener una mijilla de interés en observarlos. Y sí, mucho tiempo libre también. :) 

El caso es que el piso del edificio de enfrente está vacío, y justo detrás del aire acondicionado que hay en el balcón, una pareja de gorriones decidió hacer su nido hace más de dos meses. Iban, venían, traían ramitas, traían broza... Vamos, lo normal.

(Si pincháis en las fotos, se pueden ver mejor los detalles).


-"Parece que me ha quedao un chabolo la mar de apañao..."-.


-"Sí señor. Aquí está el tío..."-.

Y ahí estaban las criaturas, tó felices y tó contentas porque ya habían tenido prole y se oía la escandalera cada vez que llegaba el padre o la madre con comida en el pico.

Pero entonces, llegó la amenaza.


Batalla psicológica de miraditas crueles y chilleriza insoportable

Sí. Llegaron los estorninos. Y una pareja, para más señas, parecía que no tenían más sitios para poner su nido, que detrás del aire acondicionado donde ya lo tenían los gorrioncillos.
Así que, cuando asomaba el estornino por los tejados, los gorriones armaban la del 2 de mayo con la escandalera para intentar echarlo.
Pero claro, aunque los gorriones defendían lo que era suyo, no podían estar todo el tiempo en el nido. Tenían que salir a buscar alimento para los churumbeles.
Y entonces...


-"Ésta es la mía"-.

Lo que pasó fue que el estornino aprovechó un descuido de los gorriones, se coló detrás del aire acondicionado, la lió parda y salió llevándose en el pico un polluelo de gorrión. Voló hasta posarse en una antena, en lo alto del edificio y posteriormente, tiró al polluelo desde allí. Se puso a cantar y festejar su éxito, batiendo las alas más feliz que tó.
Cabrón...

De eso no tengo fotos. Entenderéis que no las haya.


Estornino Malote tó orgulloso de su "proeza".

Me dio mucha penica cuando al rato volvieron los gorriones y se encontraron el nido vacío. Los vi asomándose por todas partes, mirando y remirando sin encontrar a sus churumbeles. Angelicos.

Estuvieron unos cuantos días en una guerra sin cuartel, donde los estorninos entraban al nido de los gorriones, y los gorriones seguían allí, intentando echarlos.

¿Resultado? Pues que al final, los estorninos se apoderaron del nido y los gorriones tuvieron que irse a buscar otro sitio para construirse un nido nuevo.

No se han ido muy lejos. Han encontrado un pequeño hueco en el mismo balcón, y ya están intentando acondicionarlo. 
La vida sigue.


Vecinos y enemigos

En reconstrucción...


Y tiene guasa la cosa, porque resulta que ahora que los gorriones han tenido que dejar su primer hogar pero han encontrado otro sitio donde anidar, el Estornino Malote intentó ayer sin ir más lejos, colarse en el hueco de la nueva casa gorrionil.

Pero los gorriones esta vez han sido más listos y el hueco en el que se han colado es tan pequeño, que los estorninos no caben. 
¡Chúpate ésa, Estornino Malote!

Se soportan porque son vecinos, pero nunca serán amigos.

Y así acaba esta historia de fauna doméstica. Los animalitos nunca dejarán de sorprendernos.
:)


sábado, 9 de mayo de 2015

Princesas del siglo XXI

Pues se ve que no estaremos haciendo bien las cosas cuando los clichés de hace 40 años siguen vigentes en la actualidad.
O será que, a pesar de la juventud o de los años que han pasado, todavía hay gente que piensa que las cosas no han cambiado y que no tienen por qué hacerlo.

A ver. Mi sobri va dos veces por semana a jugar al fútbol. Una actividad extraescolar como otra cualquiera. Importante empezar con el deporte desde muy jovencita para coger el hábito, que esto es como leer: Luego te lo pide el cuerpo.

Vale, pues eso, que la mami de mi sobri apuntó a la churumbela a fútbol. Y a la cría le gusta. Le gusta el fútbol y le gusta jugar con los niños. 
¿Qué pasa? A mí también me gustaba jugar cuando era niña. Y también prefería pasar el rato con los niños antes que con las niñas. Siempre me gustó más estar con ellos. Eran brutos, sí, pero mucho más nobles y leales. 
Pero ea, siempre tuve que aguantar que ellas (nunca ellos) me llamaran de todo. Es verdad eso de que somos nuestras peores censoras. Por eso supongo que me gustaba más estar con los niños, que al menos, conmigo y en aquella época, no tenían tantos prejuicios. Si jugaba bien al fútbol, a ellos no les importaba nada más.

La verdad es que eso sigue igual en la actualidad. Todavía sigo prefiriendo la compañía de las criaturas del sexo masculino. Por eso imagino que mis mejores amigos siguen siendo hombres. Y lo que son las cosas, me resulta mucho más fácil hablar con ellos de cualquier cosa que con ellas. Y eso no quiere decir que no tenga amigas, que también, pero eso, que parece que me entiendo mejor con ellos.

Bueno, a lo que iba, que siempre me encaramo a las ramas... 
Que sí, que resulta que eso, que la churumbela juega al fútbol y además le gusta. Y en esto que la madre de otro niño se acercó el otro día a la madre de mi sobri y le dijo:
-"Dice mi Churumbel que tu Churumbela ya no es una princesa porque juega con los niños"-.
...
Tócate los coj*nes, MariLoles.

Lo peor de todo es que estoy segura de que ahí el niño no tenía nada que ver. Fue la madre del susodicho la que se inventó la lindeza que supuestamente había dicho su hijo. Pero, ¿para qué? Mi teoría es que lo hizo para dar por culo, claro.

Pues mira qué bien, porque si seguimos así, y las niñas tienen que ser princesas encerradas en un castillo, y los niños, príncipes que maten dragones y salven princesas, está claro que no hemos avanzado nada. 
Espero, y además, estoy convencida, de que mi sobri será una princesa del siglo XXI que matará sus propios dragones cuando haga falta. No necesitará que venga nadie a hacerlo por ella.

Punto.