Pues aquí estamos, de fiestas este finde.
Y bueno, que quería contar una cosilla.
A ver... Es que uno de mis alumnillos se ha presentado este año a míster de las fiestas. Es un muchacho al que hace ya cuatro años que conozco, porque siempre se le han atragantado las mates, y he estado yendo a su casa todos estos cursos para intentar ayudarle con ellas.
De hecho, a veces tengo la sensación de que es mi hermano pequeño y tó, por la confianza que ya tenemos; porque me cuenta sus cosas, o porque me pregunta sobre temas que no tienen nada que ver con los sistemas de ecuaciones o con las derivadas.
Vale, pues lo cierto es que hay que reconocer que el chiquillo es muy guapo. Claro que con casi 17 años que tiene, ¿quién no lo es? Si es que está en una edad más bonica... Además, con esos ojillos azules, esa carilla tan fina...
Vaya, que sí, que es muy guapo. Y todos los que le conocemos, lo sabemos, pero él, de todas formas, no las tenía todas consigo y no estaba muy convencido de poder ganar.
Aquí, la conversación que tuvimos en mitad de una clase de mates, hace escasamente una semana:
Él:-"Pues no creo que gane yo, porque se presenta fulanito, y hay mucho enchufe y mucho politiqueo en estas cosas"-. (Interesante que un chaval de su edad, ya sepa de la existencia de ese politiqueo tan cabreante...).
Yo:-"Pero tú eres el más guapo de los que se presentan, que yo he visto las fotos en el programa de fiestas, y ninguno te llega a la suela del zapato"-. (Cosa que era cierta y no por animarlo sólo. Que puede que le tenga amor de hermana mayor, pero no lo estaba engañando).
Él:-"Bueno, da igual. Si no gano, no pasa ná. Lo que no quiero es ser Míster Simpatía. Si no consigo el Título, yo quiero ser Míster Elegancia"-. (Ahí, ahí, teniendo las cosas claras desde el principio).
Yo:-"¿Y por qué no quieres ser Míster Simpatía? ¿Qué problema tiene eso?"-. (Qué ingenua puedo ser a veces, leche).
Él:-"Porque cuando te dicen simpático es porque está claro que eres mu feo... Si le preguntas a alguien si otro es guapo o no, y te dice que es muy gracioso, o muy salao, o muy simpático, es que seguro que es un cardo borriquero... Y eso, en la elección de los místers, es como pregonarlo a los cuatro vientos encima del escenario. Así que yo prefiero ser Míster Elegancia"-. (¡Y punto pelota!).
¡Ole ahí! Lección magistral de mi Alberto, sí señor. Que puede que tenga sólo 16 años, pero ya sabe de lo que habla.
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Pues el muchacho me ha llamado esta tarde. Sí, a eso de las siete. Y es que se suponía que nosotros teníamos una clase a las ocho. Pero yo ya sabía que no la íbamos a dar cuando ha sonado el teléfono.
Me ha llamado para contármelo:-"Lourdes, estás hablando con el flamante Míster de las fiestas"-. Ni el de simpatía ni el de elegancia. No, nada de eso. El título de Míster míster. Y, claro, que si ahora tenía que estar presidiendo todos los eventos fiesteros; que si ya estaba estresado con el tema; que si le obligaban a estar presente en todas partes... Y que hoy no podíamos vernos a las ocho, porque a esas horas tenía que hacer acto de presencia en el espectáculo ecuestre. Y mañana, en la romería. Y el domingo, ni sabía dónde...
La ventaja es que se va a tirar todas las fiestas en la calle, con lo que a él le gustan las fiestas... Eso sí, tendrá que salir con la banda puesta a todas horas, y ya eso no sé yo si le hace tanta gracia.
Bueno, y yo ya puedo decir que conozco a un todo un míster, ¿no? De todas formas, este niño apuntaba maneras, porque también fue míster infantil cuando tenía 5 ó 6 añillos, así que... ¿Quién sabe a dónde llegará, eh?
:)