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sábado, 28 de abril de 2018

Así nos va

Indigná con la sentencia de la Manada es poco decir para cómo me siento realmente...

Esta muchacha lo explica todo en pocas palabras.

lunes, 21 de marzo de 2011

Ciudadano 'encabronao'

Claro, si es lógico...
Cuando un ciudadano de este país, y tal y como está el tema, es entrevistado por un periodista (o lo que sea), que más que preguntar, se dedica a tocar los hue... Quiero decir, a tocar las narices..., pues evidentemente luego pasa lo que pasa.
:)

Ale, gente, feliz semana.


sábado, 22 de enero de 2011

La Espada de Damocles

A ver, yo esto lo veo así...
Suben los impuestos; y la factura de la luz, del gas, o la gasolina la cobran a precio de oro, los muy cabrones. Sin hablar de cómo se pasan tres pueblos con la telefonía móvil o el ADSL. Que ya sabéis que la mayoría de denuncias al consumidor en 2.010 fueron por trastadas en las facturas del móvil o de internet...

Bajan los sueldos. Que todavía hay quien dice que deberían estar contentas las criaturas, porque tienen un sueldo al que bajarle un porcentaje. ¡Manda hué!
Congelan las pensiones, pero no congelan los precios. Porque eso no es de recibo, claro.
Ya me gustaría saber qué coño hacen con todo ese dinero que nos quitan. Bueno, ¿qué van a hacer? Repartírselo entre los espabilaos de turno, que siempre hay más de uno y más de dos.

Más cosas...
Prohíben esto y prohíben lo otro, porque así parece que hacen algo útil para la sociedad. ¡Ja!
Trabajan unos pocos, y algunos que dicen trabajar, sólo se dedican a cobrar unos sueldazos del copón.
Supongo que a todos os ha llegado el famoso correo electrónico que se titula "Indecente". Ahí queda claro el montón de cargos inútiles que hay en las administraciones públicas y el dineral que se gasta en ellos y en sus caprichos. Por no mencionar los sueldos vitalicios y las pensiones que cobran los muy hijos de su madre.
Además, el resto de ciudadanos vamos ahogados intentando apretarnos el cinturón, pero el Gobierno va y se dedica a malgastar en gilipolleces el poco dinero que hay.
Imagino también que sabéis lo de los traductores que va a contratar el Senado para que las señorías que quieran hablar en gallego, catalán o euskera, lo hagan porque están en su derecho de expresarse en la lengua que les apetezca. ¡Yo lo flipo!
Dile además a un minero que lleva 50 años en la mina, que tiene que alargar su edad de jubilación. Con las ganas que tendrá el pobre hombre de salir de allí de una vez.

Otra cosa es que los únicos que tienen derechos en este país, por lo visto, son los delincuentes y los chorizos. Las víctimas y sus familias dejan de tenerlos el día que se convierten en eso, en víctimas. Nadie sabe por qué...
Te cuesta un mundo matricular a tu hijo en un colegio, porque antes que el tuyo, tienen prioridad los hijos de los inmigrantes. Y no hablemos de la atención en los centros de salud. Que es que ya exigen que los atiendan antes que a nadie.
Porque somos un país tolerante y la hospitalidad es nuestro lema. Tanto, que dejamos que la gente que viene de fuera nos diga cómo tenemos que vivir en nuestro propio país, y cómo tenemos que dejarles vivir a ellos, porque traen una cultura diferente. Y es que si no, pues igual se enfadan y tó las asociaciones pro-inmigrantes, poniendo el grito en el cielo porque no dejamos a su aire a las criaturicas que vienen de fuera...

Nos la metieron doblá con el tema de la gripe A, y quién sabe si no lo hicieron también con los atentados del 11 de septiembre o del 11 de marzo, porque existe la duda razonable y está revoloteando por ahí.
Incluso a ratos me planteo si España no ganó el Mundial de Sudáfrica sólo para tenernos un tiempo atontados con el tema. Antes, el opio del pueblo fue la religión. Ahora lo es el fútbol, está claro.
Y no me digáis que no, pero la Justicia deja muchísimo que desear. Es que a veces con la forma de impartir justicia y con las sentencias que yo veo, de verdad que alucino en colores.
...
No sé, seguid vosotros poniendo ejemplos, que seguro que algunos se os ocurren...

Personalmente creo que la espada de Damocles se cierne sobre nuestras cabezas.
Pero es que, ¿a alguien le quedan dudas de que eso es así? ¿Nadie más ve que esto va a saltar por los aires cualquier día? ¿No se dan cuenta, los que se tienen que dar cuenta, de que están apretando tanto las tuercas que la maquinaria va a reventar en cualquier momento?
Acordaos de esto que os voy a decir... El día que eso suceda, porque sucederá, ya no habrá remedio. Y entonces todos, absolutamente todos, nos arrepentiremos de no haber puesto los medios necesarios para evitarlo.

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P.D 1: Lo siento. Hoy me he levantado cabreá con el mundo y con la vena reivindicativa palpitando en la sien. No sé si se me ha notado mucho.

P.D 2: Que quede claro que no tengo nada en contra de los inmigrantes que vienen a nuestro país a buscarse la vida. Al contrario, tengo varios amigos que lo son. Y lo único que me importa de la gente es que sea buena gente. Lo demás, me da igual.
Lo que sí me fastidia es que haya algunos que vengan con esos aires de grandeza y prepotencia, exigiendo, sin respeto ni educación al país de acogida ni a la gente que vive en él.

martes, 23 de marzo de 2010

Mejor, un huracán

Pues vaya, porque hoy soy yo la que necesita que el viento sople en esta dirección. Bueno, más que viento, un huracán.

Y es que a ratos me noto más quemá que la pipa un indio. Lo cual, yo sé que es peligroso. Porque vivo con la sensación constante de que estoy a punto de explotar y de que lo haré en el peor momento y de la peor manera posible.
Sí, es que uno siempre explota en el peor momento y de la peor manera... Esto es una ley universal.

... Porque luego pasa lo que pasa y siempre la pago con el que menos culpa tiene, que el angelico sólo pasaba por el lugar equivocado en el momento equivocado. Y eso realmente me fastidia más de la cuenta.

Porque también sé que el cansancio físico es muy fácil de mitigar. Pero el cansancio emocional, es más jodido.
Porque con el cansancio físico, se descansa y en paz. Pero con el emocional, con el psicológico, por mucho que lo intentes, no hay manera de quitártelo de encima.
Éste siempre requiere tiempo, y eso es justo lo que no tengo ahora.

... ¿Y que me tengan que llamar a las diez de la noche para darme el día? Con lo tranquila y a gusto que estaba yo...
Está claro que hay ratos que no debería coger el teléfono.

Ná, gente, que me voy a acostar y mañana será otro día... Que ya mañana estaré bien. O eso espero... :)

miércoles, 24 de junio de 2009

¿El calor enfurece a las fieras?



Pues sí, acaba de empezar el verano pero el calor ya hace días que se está notando. Y mucho, además. Y aquí estamos las criaturicas, intentando sobrellevarlo como podemos. Porque, no es por ná, pero eso del calor, irrita al más pintado.

Debe ser un acúmulo de circunstancias, porque si uno ya está estresado de por sí, que encima haya pasado una mala noche y no haya dormido por culpa del calor, hace que se le vea en la cara el momento de crisis que puede estar sufriendo...
Y si ya lleva el volante entre las manos, los gritos, insultos e improperios que salen de su boca consiguen que te acojonen del tó... -"Espere, hombre, que yo tampoco puedo pasar, ¿no lo ve?"-... Pues no, no lo ve, porque ahí lo tienes, dándote bufíos, haciendo sonar el claxon con una insistencia del copón, y cagándose en tó lo que se menea...

Prefiero hacerme la sorda, la verdad, porque seguro que está utilizando más de un tópico de esos tan típicos:-"¡Mujer tenías que ser!"-, o el de -"¡Vete a la cocina a fregar platos!"-... Y esas cosas, ciertamente, sí me tocan una mijilla la moral.
No sé, es que hay gente que se cree con derecho a todo en esta vida. ¿Qué culpa tengo yo de que llegues tarde al curro, tío? Haberte levantado antes...

Y es que, teniendo en cuenta que la Lou tenía delante un coche que no se movía, tampoco podía hacer otra cosa que esperar a que se quitara de enmedio... Es que era tan obvio... Pero está claro que sólo era obvio para el resto de los mortales, porque para el insurrecto desfasao, pues no... ¿Qué hago? ¿Despliego las alas y planeo por encima?...
Pero al que está ahí detrás desgallitándose no intentes hacerle ver lo evidente y no le digas ná; que igual se baja de su coche, se acerca al tuyo y te lo vuelca de un empujón... Mi coche es una lata, y tan canijillo, que podría hacerlo perfectamente... :)

Joé, si es que había que ver al tío por el retrovisor, con la cara roja y desencajá, hablando, gesticulando y dando hasta miedo... Como para encima decirle:-"¿Y no se toma usted una barrita de fibra al día? Mire también que los yogures del Coronado tienen el mismo efecto..."-.

Y es que, cuando se va conduciendo, hay que hacerlo con tranquilidad y serenidad, ¿no? Pero está claro que hay gente que no sabe cómo va eso... Que yo entiendo que todos tenemos días tontos (si lo sabré yo...), pero al volante ni un momento tonto porque no.
-"Ande, hombre, váyase de vacaciones unos días para desconectar... Verá usted qué bien le sientan"-. Claro, que igual el hombre tampoco puede irse de vacaciones y ya se le junta todo, ¿no?

En fin, que casi prefiere una tratar con los chiquillos, que ellos sí que están de vacaciones y parece que tienen todo el tiempo del mundo, ahí, con sus bicis, paseando y sin prisas... Tranquilos y felices, con el curso terminado y tres meses por delante de ocio y de relax, para no hacer nada...

Ay, qué buenos tiempos aquellos en los que ya nos daban vacaciones de verano después de nuestros exámenes y nuestros pequeños momentos de estrés, y mi mami nos compraba a mi hermano y a mí un click de playmobil para cada uno por las buenas notas...
Evidentemente, estoy hablando de mis años de primaria... En los años de secundaria, las notas no eran tan buenas, y los clicks ya no nos entretenían tanto. :)
De todas formas, ¡quién pudiera volver a eso, cachisenlamar!

viernes, 31 de octubre de 2008

Un día de furia

Porque el despertador no ha sonado cuando tenía que haberlo hecho. -"¡Joder, que voy tarde!"-.
Porque al entrar al cuarto de baño, se haya acabado el agua caliente. -"Pues no me ducho, ea"-.
Porque se te han quemado las tostadas del desayuno aún estando encima de ellas para que eso no ocurriera. -"¿Será esto posible?"-.
Porque al salir a la calle, el primer desaprensivo que pasa conduciendo, lo hace atravesando un charco a toda velocidad, y te ducha. -"Gracias, ¿eh? Que no había podido hacerlo yo... "-.
Porque al ir a la cochera a coger el coche, una de las ruedas está atravesada con un clavo. -"Maldita cochera comunitaria... Será que al carpintero que tengo por vecino (otro desaprensivo) se le volcó ayer la caja de clavos y se dejó uno por aquí..."-.
Porque al ir a cambiar la rueda 'muerta en acto de servicio', la de repuesto está desinflada. -"Esto, definitivamente, no me está pasando"-.
Porque no tengas más remedio que coger el autobús, y observas cómo se va cuando llegas corriendo, sin aire, a la parada. -"Eh, eh... ¡Esperaaaa! (¿Será desaprensivo el tío?)"-.
Porque está claro que ya vas tarde a todas partes, aunque andes "acelerada" todo el día. -"¡Dios mío! ¡Qué estrés! Si lo sé, no me levanto hoy..."-.
Porque hoy, que le ha dado por llover, hay más coches que nunca circulando y el atasco, como era de esperar, es monumental. -"¡Ay, que no llego! ¡Que no llego!"-.
Porque la orquesta de bocinas en la calle hace que empieces a detectarte un "tic" nervioso en un ojo y notarte cómo te palpita la vena de la frente. -"¡Eh! ¡Tú! ¿Sabes dónde te puedes meter el claxon...?"-.
Porque precisamente ese día, el jefe no tiene consideración ninguna y no te lo pone nada fácil en el curro. -"Sí, bwana. Susórdenes. (A ti te mandaba yo a picar piedra en la cantera, negrero)"-.
Porque a la hora de comer, no hay mesa en el barecillo de siempre, y cuando la consigues, te echas encima el tomate de los 'macarrones con tomate'. -"Y ahora, ¿qué? ¡¡¡¿QUÉ?!!!"-.
Porque cuando vuelves a casa por la noche, el mismo charco sigue allí en la puerta, y te vuelves a duchar porque a otro desaprensivo se le ha ocurrido la misma genial idea que al de por la mañana. -"¡¡Espero que no seas el mismo animal de bellota, porque si no...!!"-.
Porque al abrir la puerta de tu casa, hay un olor raro que te invade la fosas nasales... -"¡Frida! ¿Qué has hecho?"-. (-"Lo que no debo, en la cocina. Eso he hecho"-).
Porque cuando te metes en la cama, rezas porque ése haya sido el peor día de tu vida. -"Ay, Señor, qué día más largo"-.

Sí, porque seguramente tienes muy claro, que la próxima vez que tengas un día tan "amenísimo" como éste, o te planteas cambiar la orientación de tu cama (no por el feng shui, sino para poder levantarte siempre con el pie derecho); o al primer "desaprensivo" que se te cruce la siguiente vez, le haces pagar con creces todas las frustraciones y fracasos de tu vida...

Frasecilla célebre del día: "No padezco de estrés, pero soy portador".