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lunes, 3 de julio de 2017

Orgullo

Pues sí. Después de este fin de semana tan apoteósico, en el que seguramente mucha (demasiada) gente se ha dado totes contra las paredes por no tener ni dos dedos de frente, yo me voy a quedar con esto...



Pero sobretodo, con esto...
#Orgullo de padre.



Sí. Porque está claro que este hombre ha entendido perfectamente qué es lo que de verdad importa en esta vida.



lunes, 10 de octubre de 2016

A long, long time ago...

Cuando yo tenía 12 o 13 años, nos llegó al colegio en el que yo estudiaba un programa de esos para cartearnos en inglés con gente de otros países. No sé si eso se sigue haciendo porque ahora los chiquillos tienen más posibilidades de pillar la puerta e irse una semana a Londres a aprender el idioma, por ejemplo. Y vamos, que lo de escribir cartas como que está una mijilla obsoleto para ellos, así que...

Pero nosotros acabábamos de empezar a dar inglés (porque por aquel entonces, se incluía la asignatura por primera vez en 6º de EGB), y era una forma de interesarnos en el lenguaje de Chéspir.
Además, que eso de tener un penfriend internacional molaba y mucho. O, al menos, a mí me molaba mucho.



Se trataba de escribirnos cartas en inglés con la criaturica de otro país que nos hubiera tocado. Y si tenías suerte y te contestaba, era todo un acontecimiento.

A mí me tocó una chica alemana de un pueblecito cercano a la frontera con Luxemburgo. Yvonne, que así se llamaba la muchacha, tenía exactamente mi edad y fue la primera en escribir. Ya os digo que fue todo un acontecimiento que me llegara su primera carta. De hecho, el profe de inglés la leyó en voz alta en clase aquel día.

Le contesté y ése fue el comienzo de la historia. Estuvimos años enteros escribiéndonos de todos los temas habidos y por haber: Estudios, aficiones, vacaciones, fotos, cumpleaños, navidades, compañeros de clase, los primeros novios... 
Nos mandábamos hasta regalitos en las cartas, (que podían ser pegatinas, chapas, tarjetas...) y nos contábamos cada movida que pa qué.
Un día, cuando yo ya estaba estudiando la Carrera, en el año 94, ya no me llegó ninguna carta más. Le volví a escribir, pero nada. Y eso, que la cosa se terminó allí.



... Hasta ahora. 

Haciendo limpieza me encontré todas sus cartas en un cajón. No había vuelto a pensar en ella, pero entonces me dio el picotazo y me fui al "feisbu" del tirón. Que digo yo que para eso está el "feisbu", ¿no? 
Encontré una chica con su mismo nombre y apellido. No tenía ni idea de si las mujeres alemanas pierden su apellido cuando se casan o qué, pero eso, que encontré el nombre que yo conocía y decidí escribirle un privado. Ahí, a la aventura. A ver qué pasa...

Pues eso, que lo que pasa es que... me ha contestado. Y sí, es la misma muchacha. Y no, no está casada ni tiene niños. Y trabaja en una empresa multinacional. Y hace running habitualmente. Y ha aceptado mi solicitud de amistad. :)

Como ella misma me ha dicho:-"Thanks to modern technology"-.
Pues eso.


jueves, 30 de junio de 2016

Solidaridad

Y a veces las cosas te tocan tan de cerca que no tienes más remedio que apechugar. Y no debería ser así. Deberíamos de apechugar siempre. Pero es lo que tiene: Que cuando conoces el caso, conoces a las personas y sabes quienes son, pues como que la cosa se hace más cercana, más personal.

Hoy me he hecho donante de médula ósea. Sé que tendría que haberlo hecho hace mucho tiempo porque es un gesto solidario que no cuesta nada y que puede ayudar mucho. Pero ea, la ignorancia, el miedito (soy una cobardica y lo tengo asumido) y el no saber de qué va el tema hace que te lo plantees más de la cuenta.

Y eso, que hasta que no te das cuenta de lo que pasa por ahí por el mundo, hasta que no ves la necesidad delante de tus narices o hasta que la conciencia no te da un bufío en mitad de la noche, no cambias el chip.

La campaña que apareció esta semana "Dona Médula para Antonio Manuel" en las redes sociales ha roto todas las expectativas, y cuando normalmente se hacen donantes unas mil personas al año, ese número se ha conseguido en tan sólo cuatro días. 

El Centro de Transfusión Sanguínea de Granada se ha visto desbordado. Los padres de Manuel, también. Y es que, los gestos desinteresados y de solidaridad suelen tener ese efecto en las personas.



Ánimo, guapetón, que lo vas a conseguir.

Noticia AQUÍ. 


viernes, 10 de octubre de 2014

Sólo para intentar aclararme una mijilla

Vamos a ver si soy capaz de ir poniendo en claro las cosas, poquito a poco...

1) Se da luz verde a la repatriación de dos misioneros españoles contagiados por el virus ébola y en fase terminal, en contra de las opiniones de los expertos. 

2) Esa repatriación a suelo español conlleva un gasto y un riesgo muy elevados. España no dispone de hospitales con el nivel de seguridad para albergar una enfermedad de este tipo. Y no sólo eso, tampoco dispone de equipamiento específico para ello. Consecuencia: Vamos a improvisar, a ver qué tal sale la cosa. 

3) Se contagia una auxiliar de enfermería que, voluntariamente, se prestó a cuidar a estos enfermos de alto riesgo. Porque es una profesional, porque es su trabajo y porque sí, porque sabe lo que tiene que hacer.
En algún momento, sale la noticia de que ella ha asegurado que se tocó la cara con la mano al quitarse el traje intergaláctico. Cosa que yo no me creí, y por lo visto, alguna gente tampoco. AQUÍ.

4) Para castigarla (digo yo) por haberse contagiado de un virus mortal, las autoridades de la Comunidad de Madrid deciden matar a su perro, alegando motivos preventivos. Eso sí, nunca se pudo llegar a determinar si el perro tenía ébola o no, porque la cosa fue un visto y no visto. De todas formas, tampoco es que entraran a por él muy protegidos que digamos, así que... 
Pero lo que sí es cierto es que los mandamases desoyeron a los expertos (esos a los que según el gobierno, hay que dejar trabajar), que habían asegurado que con el perro se podría haber investigado el virus de una manera más exhaustiva.

5) El Consejero de Sanidad de Madrid acusa a la enfermera de mentir y dice un millón de sandeces sin que le tiemble la voz. Todo, para eludir cualquier responsabilidad política que él o su clan pudieran tener, claro. Está claro que para ser un poco así, no hace falta tampoco hacer un máster. AQUÍ. 
Y mira tú por dónde, después de la que lió, a nadie se le ocurre cesarle y/o/u invitarle amablemente a que deje su cargo. Y eso que, al menos él, tiene la vida resuelta...

6) Personal del Carlos III renuncia a su contrato porque no quieren entrar en el hospital. No, si no me extraña, porque si no hay buenos protocolos y no es seguro entrar al hospital, igual se contagian las criaturas, y luego ¿qué? ¿Les echarán las culpas a ellos también? AQUÍ

7) Echan del trabajo al hermano de la enfermera alegando miedo al virus. Pero si llevaba sin ver a su hermana desde agosto, ¿qué me estáis contando?

8) Cinco días después de que Teresa diera positivo por ébola, por fin se han puesto a desinfectar el edificio donde vivía. Y ya por fin, también era hora, han informado a los vecinos de lo que deben o no deben hacer.

9) Y al parecer, también a estas alturas, se ha creado ya el famoso gabinete de crisis, se ha mejorado el protocolo de actuación y se están empezando a hacer las cosas como deben. Una semana después, es cierto. Pero vamos, que sí, que ya tocaba.

...

Bueno, pues hasta aquí, lo que yo sé. O al menos, lo que he conseguido sacar en claro después de la semanica que nos hemos tirado, donde las redes sociales han echado humo. Y es que, además, a ratos os aseguro que tenía la impresión de que nos estaban engañando, manipulando y riéndose de todos nosotros, al hablar de una transparencia que yo no he visto por ningún sitio.

Espero de verdad que Teresa se recupere, porque seguro que allí, aislada en su habitación del hospital, no se ha enterado de nada de lo que se ha dicho de ella y ni siquiera ha podido defenderse.

Y para acabar, hago mías las palabras de Cristina del Valle, que he podido leer esta tarde.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Cada cosa a su edad

Es gracioso comprobar cómo las cosas pierden importancia con los años. La de tonterías que nos preocupaban y que nos tenían agobiados durante semanas cuando éramos cocos, ¿verdad?

A los 8 años, por ejemplo, nos parecía dificilísimo aprender a dividir por dos cifras. Y ea, podía ser un estrés no saber hacer las divisiones que el profe de turno había mandado... "Me va a suspender, me va a suspender...". Angelicos nosotros, que ya estábamos traumatizados desde críos.

A los 15, andábamos agobiados con cualquier amistad y/o con cualquier noviete. Ahora, si lo recordamos, nos hace hasta gracia... Pero claro, Fulanita le había contado a Menganita algo que no era verdad, y Menganita se había enfadado contigo y no te hablaba porque sentía que la habías traicionado. Y a tó esto, la jodía Zutanita, ahí, metiendo cizaña... 
Ay, qué época más tierna la adolescencia. Insufrible sí, pero tierna. Por suerte, aquello ya pasó, y yo ni de coña volvería, así que...

A los 18, bastante agobio teníamos con los estudios, con las notas, con la universidad... Con no saber qué estudiar, dónde entrar, no tener suficiente nota... 
Entonces te reías de las preocupaciones que pudiste tener con 10 años, porque las de los 18 eran las importantes. Eran las que vivías en esos momentos y eran las que te preocupaban a los 18, por supuesto. Pero eso, que también pasaron.

A los 25, no saber qué hacer con tu vida, con el tema del curro y las historias... Bueno, con el tema del curro muchos seguimos agobiándonos también en la actualidad, que quede claro, ¿eh?

Y todo esto ha venido a que, al volver esta tarde de la calle, he entrado en Twitter y me he encontrado con un tweet publicado por uno de mis alumnillos de Bachillerato:
"Veo a mi hermano pekeño y recuerdo cuando eraa como el q tiempos akellos sin preocupaciones.... "
(Disculpad las faltas de ortografía. Ni comas, ni tildes, ni ná... Y para rematar la faena, esas "k" del demonio. Ainssss. Se ve que a ratos no hago nada bien mi trabajo).

No he podido evitarlo y he tenido que contestarle: 
"Tiene guasa la cosa, porque yo os veo a vosotros, con vuestros 17 añitos, y pienso lo mismo... ;)"
(Ahí, sin faltas ortográficas, y mostrando al mundo que se puede poner una frase coherente sin comerte la mitad de las letras. #Aversiaprenden...). 

Y es lo que decía. Nada nuevo bajo el sol. Cada cosa a su edad. Y cada preocupación, con su tiempo. 
:)

martes, 4 de septiembre de 2012

♫ Somos novios...♫ virtuales!

Y es que esto de las nuevas tecnologías hace que las cosas se hagan de distinta forma a como se hacían antes. La gente liga de cualquier manera. Ya no son sólo los foros, los chats o esos sitios dedicados justo a eso, a ligar. Típicas páginas de contactos. No. Ahora resulta que la gente también intenta ligar jugando al "Apalabrados" del feis. ¿Vosotros "sus" creéis? Yo lo flipo.

Señoras, señores, queridos todos... Tengo el inmenso placer de comunicaros que me he liado con dos novios virtuales gracias al famoso jueguito del feisbu... ¡Ea! ¡Yastá! ¡Ya lo he dicho!
Sí, yo, ¿qué pasa? ¿A qué vienen esas risas, que se oyen desde aquí, coñio? Si entre ellos no se conocen, ¿que más da? :)

Bueno, a ver... Como resulta que hay una especie de chat dentro del juego, pues claro, alguna vez saludo a mi oponente por educación. Porque ésa es otra: Yo siempre juego con oponentes aleatorios y no los conozco de ná. Mis contactos juegan poco conmigo, así que dejo que sea el juego el que me mande al azar criaturicas con las que jugar.
Pues sí. Una es educá y saluda. Y desde el otro lado, pues se deben creer que todo el campo es orégano y que si saludo, eso es signo inequívoco de que quiero tema.

Pos ná. A los 10 minutos de hablar por primera vez con uno, esta granaína ya le encantaba. Y a los quince minutos, pos ya la quería. Vamos, que soy la ostia en verso y yo sin enterarme. A ver si es que ahora resulta que por toítos mis poros desprendo eso que llaman ahora follabilidad y yo ni siquiera lo sabía. ¡Menudo descubrimiento! Joé, pero vaya mierda. A buenas horas... :D

Bueno, el caso es que cuando luego seguimos jugando al Apalabrados, todas las dichosas palabritas que iba colocando el muchacho en el juego eran del tipo: Amare, Amo, Ligues, Jod... 
Y yo pensando:-"¿Seguro que a éste las letras le salen al azar o me está vacilando el tío? Porque vamos, es mucha casualidad esto, ¿no?"-.

Pero lo cierto es que me parto de risa con las conversaciones chateras. Más que ná, porque yo no me las tomo en serio, y me salgo siempre por la tangente o me voy a pasear por los cerros de Úbeda cuando el otro se pone en plan cariñosón. Y claro, se irrita, porque por lo visto, él sí va en serio con tó lo que dice. Y yo, ¿qué queréis que os diga? No me sale ponerme en plan melosa, como normalmente ellos esperan. Vamos, que no le digo lo que quiere oír, porque, ¿pa qué? 
-"Niño, a ver... Que es que yo soy un espíritu libre, ¿sabes?"-. 
Y él:-"Pero da igual, ya te dominaré yo..."-. Sí, sí, justo en eso estaba yo pensando. La llevas clara tú...

En fin, ya sabemos cómo funciona esto, ¿no? La gente te quiere en un rato. Y de pronto, la gente te olvida en un rato. No lo entenderé nunca, pero bueno, ya sabemos que la mayoría de las veces, esto del ligoteo por internet es así...

Conversación del primer día, diez minutos después del saludito de rigor:
Él:-"¿Sabes? Me encantas. ¿Te lo había dicho ya?"-. (Cualquier oportunidad es buena para intentar algo, sea esto lo que sea).
Yo:-"Pues no, no me lo habías dicho, porque yo tengo buena memoria y me acordaría". (Mentira. Sí que me lo había dicho un minuto antes y sí que me acordaba. Pero ya sabéis, a veces hay que hacerse la tonta).
Él:-"Pues sí. Me encantas. Y yo también quiero encantarte a ti. Soy bueno y majete"-. (Y modesto, ya veo. Di que sí, tú lanza la piedra a ver qué te contesta la Lou a eso).
Yo:-"¡Anda! ¿Esos son tus apellidos?... 'Carlos Bueno Majete... ¡Presente!'..."-. (Primera salida por la tangente del bicho granaíno).
Él:-"Jajajajaja No... Mis apellidos son Quiero y Enamorarte"-. (Pos claro que sí, hombre, si estaba claro que no podían ser otros).
Yo:-"Uff, definitivamente, tú lo tuviste que pasar mú mal en la escuela cuando la profesora de turno pasaba lista, ¿no?... 'Carlos Quiero Enarmorate'... Y la profesora tó roha, roha... Y un cachondeo en la clase tós los niños..."-. (Ahí ya, no puedo casi escribir porque me estoy descojonando entera, esperando su contestación...).
Él:-"Ay, esta granaína, con lo que la quiero yo... Anda, tira por ahí..."-. (Bueno, pues eso, que me quiere. Está claro que su contestación podría haber sido más peor, ¿no?).

No lo puedo remediar. Estas cosas me provocan unas ganas impresionantes de reírme de tó bichico viviente...
:D

jueves, 26 de abril de 2012

Bio-locos por el mundo

Y como normalmente soy yo la que siempre se acuerda de la gente (porque tengo una especie de don con el tema de la memoria), pues cuando resulta que me llega alguien después de quince años, que se acuerda de mí y me busca, pues, ¿qué queréis que os diga? A mí eso, me pone.

Pues eso ha pasado justo ahora. Ha vuelto a aparecer en mi vida un compañero y amigo con el que perdí el contacto, allá por el año 98, cuando acabamos la carrera.
Y es que, por aquel entonces, pues ni móvil, ni internet, ni redes sociales, ni ná ni ná. Existían, sí, o al menos me sonaba de que algo de eso existía, pero desde luego no iba conmigo. Quién me ha visto y quién me ve... :D

Pero eso. El muchacho me había buscado, había preguntado por mí, y cuando por fin contactamos, me puso al día y me escribió un cacho de privado en el "feis" en el que me resumió toda su vida de los últimos quince años. 
Evidentemente, yo tuve que hacer lo mismo también. Era lo obligado, ¿no? Menos mal que yo tengo una vida más simple que el mecanismo de un chupete, que si no me habrían dado las uvas para contarle las cosas. Porque con lo que yo me enrollo cuando pillo el teclado... :)

El caso es que cuando terminé de escribirle, me puse a recordar quiénes éramos cuando teníamos 22 años. Tuve que hacer un ejercicio de introspección y darme un paseíto por mi memoria para recordar los detalles... Y entonces, como suele pasar, afloraron un millón de recuerdos.


Él era un amigo con el que yo estaba siempre. Había mucha gente que pensaba que estábamos saliendo porque estábamos juntos a todas horas. En clase, en los pasillos, en la cafetería... Pero nada más lejos de la realidad. Él tenía sus novias, no una, sino varias porque siempre tuvo mucho éxito y fue muy popular (vale, un poco sinvergüenza) entre las chicas de la Facultad; y nosotros, él y yo, sólo éramos amigos.

Recuerdo que le importaba mucho mi opinión y lo que yo pensase de las cosas. Recuerdo que me buscaba y que hablábamos mucho. Que luego él hacía lo que le daba la gana, sí, pero me preguntaba siempre.
Recuerdo también que le presenté a la que luego fue su novia "formal" durante cuatro o cinco años.
Recuerdo que alguna vez discutimos, y alguna, nos peleamos también. Lo normal en estos casos, imagino.
Y por recordar, también recordé que en la Cena Fin de Carrera nos hicimos una foto los dos juntos. De lo que yo ya no me acordaba es de que en esa foto me escribió una dedicatoria en el reverso... He tenido que poner las estanterías y los cajones patas arriba para encontrarla...

Bueno, pues no os imagináis lo que me ha molado haberme acordado de todo eso. Sí, un ejemplo más de cómo entiendo y cómo he entendido siempre el tema de la amistad con el sexo opuesto. 
Por eso siempre he sabido que la amistad entre hombres y mujeres existe. Por eso mis mejores amigos siempre han sido ellos. Por eso sé que cuando yo busco a un amigo, es un amigo lo que quiero y nada más. Y si eso alguien no lo entiende, ése ya no es mi problema... 
:)

sábado, 15 de octubre de 2011

Mi particular 15-O

Ante la inexcusable envidia, es cierto que los envidiados lo pasan muy mal. Pero en el fondo ellos no pueden hacer nada para evitarlo.
Son en realidad los envidiosos, esas criaturas que tienen el corazón carcomido y podrido, los que más sufren.
Aunque no lo reconozcan, porque no pueden o no saben, o seguramente no quieren, y aunque lo disimulen de la única manera que conocen, intentando hacer daño a los demás, se van corrompiendo poco a poco y sin remisión.
No soportan ver felices a los demás. Es algo que a ellos les llena de amargura...

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Sí, hoy estoy reivindicativa al cien por cien. Y mirad, en una fecha más que señalá, además. Medio mundo de manifestación, y yo aquí, manifestándome a mi manera.
Sí, ya sé. Tenía que haber ido a la manifestación de Granada, es verdad. Pero es que al final, se han torcido las cosas y no he podido. En fin...

Bueno, que sí, de todas formas quería decir que es que hay cosas y gentes que me alteran un poco la sangre, y me ponen la venilla azul palpitando en la sien.
Pienso en la gentuza que se aprovecha de los más débiles o de los que, por sentimientos y buenas maneras, son incapaces de responder al ataque.
Pero claro, esa gentuza que ataca y además se jacta de ello, nunca atacaría a los que sabe que sí se defienden y contraatacan a su vez. Esos les dan miedo y a la gentuza le resulta más complicado mostrar entonces su fuerza. Así que se ensañan con los débiles, con los buenos, con los honestos, con los sinceros...

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Vaya, tanto me "ha afectado" el tema hoy, que hasta he abierto un grupo en el "feisbuk" para que se explaye el que quiera. A quien se le cuente eso, vamos, vamos... Y es que ha sido todo sobre la marcha, sin pensarlo si quiera. Que digo yo que es así como empiezan las revoluciones, ¿no?

Pero sí, sí, es cierto. "El Club de las Moscas Cojoneras" se llama el grupo. Un sitio para que cada uno se queje, reivindique lo que crea oportuno y diga lo que piensa sin tapujos. Vamos, para que nadie se calle nada de lo que piensa. Ni de las cosas en general, ni de algo en particular... Ni de la gente en general, ni de alguien en particular... Porque seguro que todos tenemos muuuuuchas cosas que decir... :)

¡Ea! Que estáis todos invitados por si os apetece y queréis compartir algo.
:D

jueves, 7 de octubre de 2010

Solamente yo decido


"Yo decido cuándo salto y con quién me río;
y si lloro, yo decido a quién le muestro mis lágrimas"
.
(Amaral)
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Bueno, pues como esto, absolutamente todo. Que la frase define perfectamente lo que pienso.
Porque otra cosa no, pero tengo muy claro que soy yo la que decide siempre sobre mi vida. Y nadie me puede exigir que no lo haga. Nadie me puede obligar a que me muestre o me deje ver cuando yo realmente no quiero o no me apetece. ¿Por qué tendría que hacerlo?
Y es que personalmente creo que nadie tiene el derecho de echarme en cara si guardo silencio o si no quiero contar mis cosas en un determinado momento. O si se las cuento a unos y a otros no. Que la confianza que tengo con todo el mundo no es la misma, vaya. Vamos, digo yo...

Joé, es que a mí no se me ocurre ir a ningún amigo a decirle con el tono cabreao:-"Oye, a Fulanito le has contado no-sé-qué, y a mí no me has contado ná"-.
Imagino que si a mí no me lo cuenta es porque o no lo cree oportuno o porque no le da la gana directamente. ¿Y quién soy yo para obligarle a que me cuente lo que no quiere contarme? Aparte de que quizás, seguramente, a mí ni me interese ni me importe, claro.

Porque a ver... Si alguien viene a contarme algo, pues mira, lo escucho, que eso se me da mú rebien. Pero yo no obligo a nadie a hacerlo. Y menos, me enfado con él o le monto un pollo del copón si no lo hace.

Llamadme ingenua, pero así pensaba que funcionaba esto. Y por eso doy por hecho que, de la misma manera que yo lo veo así, pienso que a mí nadie debería exigirme nada tampoco, y menos, escudándose detrás de la amistad. Vamos, que hasta yo tengo claro que una amistad no se basa en exigencias. Porque si eso es así, ni es amistad ni seguramente vale la pena.
Pero la gente te presiona, oye. Te atosiga, te reclama, te coacciona... Y lo que es peor, haciéndote chantaje emocional. Que ya es, cuanto menos, cabreante...

No sé... A ver si voy a ser yo la que está equivocada con todo esto...

miércoles, 26 de mayo de 2010

Veinte años después

Joé, que llevo unas semanas que no se me escapa ni una, vaya. Y ayer, pues resulta que también tuve otro de esos momentos dignos de ser enmarcados.
Es que quedé a tomar café con un antiguo profesor mío de mis años de instituto. Mi profe de Biología...
El hombre me encontró en el 'feisbuk' allá por septiembre del año pasado (benditas redes sociales), y como era evidente que yo no me había olvidado de él (porque eso se nota y mucho, y hasta él lo notó), pues desde entonces ya no hemos perdido el contacto.
Me manda cada correo de fotos más chulas que pa qué... Claro que yo tampoco me quedo atrás con el bombardeo de correos.

A ver, teniendo en cuenta que él y yo nos conocimos hace más de 20 años (ofú), y que cuando era mi profe y me amargaba la existencia :), no me podía imaginar que llegaría un día en el que acabaríamos siendo algo así como coleguillas, pues lo de ayer como que fue una situación un tanto extraña. Que me encantó, es verdad, pero no dejó de ser extraña.

Siempre será uno de los mejores profesores que he tenido en toda mi vida estudiantil. Era el más exigente de todos, es cierto, pero se podía permitir el lujo de serlo porque sus clases eran bestiales. La leche en pepitoria, vaya. Era (es) realmente bueno dando clase. Y de eso ya me di cuenta hace veinte años. Cosa que no suele ser lo habitual, porque normalmente nos damos cuenta de esas cosas con la perspectiva del tiempo pasado. Pero es que ya por aquel entonces era tan evidente...

Ay, señor... Si es que recuerdo verle disfrutar en las clases y conseguir que las criaturas que estábamos allí, también disfrutáramos con su asignatura. Por lo menos yo, que terminé estudiando Biología en la Universidad por esa pasión que ponía el hombre y que, seguramente, alguna mijilla me llegó. Y sí, sí, a mí me encantó la Carrera, así que...
Pero claro, él es biólogo. Yo sólo soy bio-loca. :)

Pues sí. Definitivamente, es cierto. Hay gente en la vida que nos marca para siempre. Y es a esa gente a la que nunca me gusta dejar que se vayan o se me pierdan. No, porque yo tengo la suerte (o la desgracia) de que no me olvido de nadie que me haya llegado alguna vez al alma. Pero bueno, que a veces nos despistamos porque no hay más remedio.
Eso sí, aunque pase el tiempo y el contacto se haya perdido, si hay alguna oportunidad de volver a recuperarlo, pues allá que va la Lou, cansina como ella sola.
:)