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miércoles, 13 de noviembre de 2013

"Cásate y sé sumisa"

Pues sí. El arzobispado de Granada ha publicado un libro que lleva ese título tan esclarecedor.
No lo he leído, ni lo pienso hacer. Sencillamente porque el título ya directamente me echa para atrás. Paso de leer absurdeces.
Bueno, si algún día me apetece echarme unas risas, igual me lo compro y os lo comento... :)
Claro que pensándolo ahora, pues son 16 euros lo que cuesta. Con el montón de tapas granaínas que te puedes tomar con 16 euros, cucha oyes... Así que creo va a ser que no. :D


Lo cierto es que desde que tenía seis o siete años siempre dije que nunca me casaría. Y mira por dónde, hasta ahora lo estoy cumpliendo.
Personalmente siempre he considerado que no hay que firmar un papel para declarar el amor que se siente. Pienso que se puede querer a alguien sin mayores historias. 

Eso sí, respeto profundamente al que quiere casarse y lo hace. Siempre me ha parecido estupendo que cada cual haga lo que quiera, mientras no moleste a nadie. Eso lo he dicho siempre. Por supuesto, lo de imponer tanto un 'sí' como un 'no' ya sería otra historia.

El caso es que este libro que menciono aquí lo ha publicado el arzobispado de Granada, pero lo ha escrito una mujer. Y sí, también he tenido claro desde siempre que somos nuestras peores críticas, y que algunas mujeres son más machistas que algunos hombres.
La autora está casada, tiene cuatro hijos y declara ser sumisa. También declara ser católica, y quizás seguramente, también sea de misa dominguera. ¿Por qué no?



Y claro, teniendo en cuenta lo masculina y machista que ha sido siempre la iglesia, a la escritora se le habrá quedado su verdad impregnada.
Y es que, fueron los padres de esa iglesia (que siempre fueron hombres, por supuesto que sí) los que decidieron cuáles tenían que ser los evangelios considerados "verdaderos" (porque eran los que decían lo que a ellos les interesaba), y cuál era el papel que tenían las mujeres en la religión y en la vida en general (porque para quitárselas de encima, todas las que pudieran aparecer en la Historia con algún rol importante, directamente fueron desprestigiadas poniéndolas al nivel de hechiceras, brujas, o sencillamente prostitutas). 


Por supuesto, siempre se ha silenciado todo lo que no le ha interesado al poder establecido. Y si alguien se salía de la norma, se le consideraba un hereje y punto. Bueno, y punto no, porque era perseguido, torturado, ex-comulgado y se le arrojaba a la hoguera directamente. Sí, señor. Así es como se hacen las cosas... Como decían ellos: "por la gracia de Dios" o "como Dios manda"...

Sí, es muy fácil decir que Dios nos quiere a todos por igual y que todos somos iguales ante Él, (en teoría). Pero después, en la práctica y con cosas como éstas, nos quieren hacer creer que las mujeres somos ciudadanas de segunda y no somos iguales que los hombres; que tenemos que ser sumisas, callarnos, dejar que sea el hombre el que hable, el que diga, el que piense... 

Pues no, no lo entiendo. Porque no, no me cuadra. Y no, no creo que me cuadre nunca.

Así que, ¿qué le vamos a hacer? Yo sigo en mis trece. Sigo pensando que la iglesia nos oculta tantas cosas y ha cometido tantas injusticias y aberraciones a lo largo de los siglos, que no me creo ná de ná de lo que diga. Y si promociona a bombo y platillo un libro como éste, está claro que a mí no me va a convencer.


Sí, gente, sí. Estamos en el siglo XXI, pero algunas mentalidades siguen siendo del siglo XIII. 


domingo, 14 de octubre de 2012

De evoluciones, revoluciones y otras cosas

Cuando mi profe de Genética de 5º entró el primer día a clase, nos dijo algo que no he olvidado todavía. Y eso que ya estoy hablando del año 97, que se dice pronto...  
El caso es que el hombre se subió al estrado, dejó sus cosas encima de la mesa, se puso frente a nosotros, esperó a que todos le prestásemos atención, y dijo muy tranquilo y muy sereno:-"Señores... En las iglesias se piensan que aquí damos herejías"-.
Al pronto no entendí lo que quiso decir. ¿El hombre éste nos está llamando herejes, así, en nuestra cara? ¿Y eso por qué?
Pero claro, luego el hombre empezó con el temario, y ya todos comenzamos a atar cabos.
Por supuesto, la Genética de 5º hablaba de evolución humana.


De todas formas, estudiar ciencias durante toda la vida nunca me había supuesto plantearme algo así. La teoría del Big-Bang, la aparición del famoso caldo de cultivo primigenio donde se generó la vida; la dichosa deriva continental; los aciertos de Darwin; el 99% de genes que compartimos con los chimpancés; el millón de pruebas irrefutables de que todo eso puede ser cierto...

Pero haber estudiado religión sí me ha supuesto muchas dudas que no me han cuadrado y que me cuesta creerme. Y ya no hablo, por ejemplo, del verdadero papel de Mª Magdalena en la Historia, (que eso daría para debatirlo largo y tendido en otro post); o de si Jesucristo era realmente divino o humano, o si tenía sangre de reyes, o si sólo era un profeta inconformista y revolucionario con las costumbres de su época. No. Hablo de muchísimas cosas más que están ahí, y que eso, que a esta edad pues ya no me cuadran... Bueno, ni antes tampoco.
Vale. En realidad, son algunos dogmas teológicos y morales que tiene la iglesia actual los que nunca me han cuadrado, porque estoy convencida de que no tienen nada que ver con lo que predicó Jesús en su tiempo.

Así que, eso, imagino que algo bueno tiene que tener el espíritu crítico y la mente analítica, ¿no? Nada de conformarse con tó lo que te cuentan siempre. Dudar, pensar, reflexionar y tener opinión propia y la mente abierta, que es de lo que se trata. Digo yo... (Un beso pa mi seño de EGB, que lo hizo posible. :)

Pero vaya, a lo que voy. Si siempre había habido un dilema entre ciencia y religión, yo no me enteré hasta que no cayó en mis manos el libro "Ángeles y Demonios" de Dan Brown, donde esto se pone de manifiesto.
Y mira que antes de eso, yo ya había leído mucho sobre las figuras de los científicos antiguos, los illuminati, como Leonardo Da Vinci (que siempre me pareció un genio y un visionario), Galileo o Darwin, que no se llevaban especialmente bien con la iglesia...

Me pregunto yo por qué sería... Hummm... ¡Ah! ¡Ya sé! Porque poner en entredicho el poder establecido, siempre ocasiona más de un problemilla. Claro, no vaya a ser que se le acabe el chollo a más de uno y a más de dos, ¿no?

Y a mí, ¿qué queréis que os diga? El libro de Dan Brown sólo me ayudó a entender muchos de los conflictos que siempre ha habido con estos temas. El por qué de las cosas y, oye, el por qué no, también. 
Y a decir verdad, siempre he pensado que estamos vendidos. Que no sabemos lo que no quieren que sepamos; que nos tienen engañados en muchos aspectos y en muchas historias, y que nos quieren hacer creer lo que algunos quieren que creamos. Estoy convencida de que algo de eso siempre ha habido, así que...

Pero, por supuesto, este libro de Dan Brown es una novela de ficción. Ni digo que sea real ni digo que haya que creérselo todo a pies juntillas. Hasta ahí podíamos llegar, porque tal y como está el mundo, mejor no nos creemos ná de ná. Pero sí que hace que una criaturica inquieta se cuestione muchos temas a partir de él. Y al menos sirve para que cada uno saque sus propias conclusiones; y piense y se dé cuenta de que no todo tiene por qué ser como siempre nos han hecho creer...

P.D: Quizás, sólo quizás, siempre es mejor enfrentarse a la verdad que conformarse con mentiras, por tranquilizadoras que éstas sean, ¿no? Pero bueno, que allá cada uno. Todo el mundo es libre de pensar y creerse lo que quiera. 
Además, mucha gente prefiere no saber naíca para que no se remuevan los cimientos sobre los que ha girado toda su vida. O sea que sí, que está en su perfecto derecho de vivir como le dé la real gana. 
Pero eso, justo como los demás, que sí que tenemos otras inquietudes y nos cuestionamos las cosicas... 

Frasecilla célebre del día: De lo que veo, me creo la mitad. Y de lo que me cuentan, no me creo ná de ná. 

jueves, 13 de agosto de 2009

Da Vinci, Messi, Einstein, Chaplin, Dylan, De Niro, Carlomagno, McCartney...

Pues, fíjate qué cosas, porque yo no tenía ni idea de que hoy era el día internacional de los zurdos.

Ay, Señor... Toda la vida siendo una de ellos, y me tengo que enterar precisamente hoy, de que tenemos un día al año para nosotros solos. Hay que fastidiarse, vaya.

Ha sido mi compi, la Wiza, la que me ha mandado un sms esta mañana felicitándome. Debe ser que hoy también se ha enterado ella, porque nunca en la vida me había felicitado por esto, así que...

Que sí, señores, que el 13 de agosto es el día de los zoquetos... Vale, vale, que ya sé que no es zoquetos, que es zocatos. Pero que yo, por chinchar, ya sabéis... :)

Vale, teniendo en cuenta que hace años a los zurdos se nos consideraban poco más que demonios (... Ahora lo entendéis todo, ¿verdad?... Ahora ha quedado claro, ¿no?); bueno, pues eso, teniendo en cuenta eso, después de todos los estudios que se han hecho, ya han conseguido tranquilizar al resto de la raza humana diestra. -"Tranquilos todos, que los zurdos no son malos, que son sólo eso, zurdos"-.

Bueno, si en la escuela les ataban a los chiquillos zurdos la mano izquierda a la espalda para que aprendieran a escribir con la buena, ¿cómo iban a crecer esos chiquillos con normalidad? Ni por ellos, ni con el resto de compañeros, vamos.

Y es que lo único que pasa con los zurdos es que tienen más desarrollado el lado derecho del cerebro. Éste es, el lado emocional. Y este hemisferio está más especializado en las intuiciones, en las sensaciones, en los sentimientos, en la imaginación, en los sueños, en el lenguaje no verbal, y además, es el que realiza las síntesis de las cosas.
Vamos, que si el lado izquierdo es el lógico y el racional, el derecho es el intuitivo e irracional. Objetividad frente a subjetividad. ¡Jóete!

Menos mal que yo escribo con las dos manos, así por lo menos, algo de cada hemisferio pillaré, ¿no?
Al menos, ser una criaturica de ciencias, claro.



Frasecilla célebre del día: "Para que tu mano derecha ignore lo que hace la izquierda, habrá que esconderla de la conciencia" (Simone Weil).