Cuando mi profe de Genética de 5º entró el primer día a clase, nos dijo algo que no he olvidado todavía. Y eso que ya estoy hablando del año 97, que se dice pronto...
El caso es que el hombre se subió al estrado, dejó sus cosas encima de la mesa, se puso frente a nosotros, esperó a que todos le prestásemos atención, y dijo muy tranquilo y muy sereno:-"Señores... En las iglesias se piensan que aquí damos herejías"-.
Al pronto no entendí lo que quiso decir. ¿El hombre éste nos está llamando herejes, así, en nuestra cara? ¿Y eso por qué?
Pero claro, luego el hombre empezó con el temario, y ya todos comenzamos a atar cabos.
Por supuesto, la Genética de 5º hablaba de evolución humana.
De todas formas, estudiar ciencias durante toda la vida nunca me había supuesto plantearme algo así. La teoría del Big-Bang, la aparición del famoso caldo de cultivo primigenio donde se generó la vida; la dichosa deriva continental; los aciertos de Darwin; el 99% de genes que compartimos con los chimpancés; el millón de pruebas irrefutables de que todo eso puede ser cierto...
Pero haber estudiado religión sí me ha supuesto muchas dudas que no me han cuadrado y que me cuesta creerme. Y ya no hablo, por ejemplo, del verdadero papel de Mª Magdalena en la Historia, (que eso daría para debatirlo largo y tendido en otro post); o de si Jesucristo era realmente divino o humano, o si tenía sangre de reyes, o si sólo era un profeta inconformista y revolucionario con las costumbres de su época. No. Hablo de muchísimas cosas más que están ahí, y que eso, que a esta edad pues ya no me cuadran... Bueno, ni antes tampoco.
Vale. En realidad, son algunos dogmas teológicos y morales que tiene la iglesia actual los que nunca me han cuadrado, porque estoy convencida de que no tienen nada que ver con lo que predicó Jesús en su tiempo.
Así que, eso, imagino que algo bueno tiene que tener el espíritu crítico y la mente analítica, ¿no? Nada de conformarse con tó lo que te cuentan siempre. Dudar, pensar, reflexionar y tener opinión propia y la mente abierta, que es de lo que se trata. Digo yo... (Un beso pa mi seño de EGB, que lo hizo posible. :)
Pero vaya, a lo que voy. Si siempre había habido un dilema entre ciencia y religión, yo no me enteré hasta que no cayó en mis manos el libro "Ángeles y Demonios" de Dan Brown, donde esto se pone de manifiesto.
Y mira que antes de eso, yo ya había leído mucho sobre las figuras de los científicos antiguos, los illuminati, como Leonardo Da Vinci (que siempre me pareció un genio y un visionario), Galileo o Darwin, que no se llevaban especialmente bien con la iglesia...
Me pregunto yo por qué sería... Hummm... ¡Ah! ¡Ya sé! Porque poner en entredicho el poder establecido, siempre ocasiona más de un problemilla. Claro, no vaya a ser que se le acabe el chollo a más de uno y a más de dos, ¿no?
Y a mí, ¿qué queréis que os diga? El libro de Dan Brown sólo me ayudó a entender muchos de los conflictos que siempre ha habido con estos temas. El por qué de las cosas y, oye, el por qué no, también.
Y a decir verdad, siempre he pensado que estamos vendidos. Que no sabemos lo que no quieren que sepamos; que nos tienen engañados en muchos aspectos y en muchas historias, y que nos quieren hacer creer lo que algunos quieren que creamos. Estoy convencida de que algo de eso siempre ha habido, así que...
Pero, por supuesto, este libro de Dan Brown es una novela de ficción. Ni digo que sea real ni digo que haya que creérselo todo a pies juntillas. Hasta ahí podíamos llegar, porque tal y como está el mundo, mejor no nos creemos ná de ná. Pero sí que hace que una criaturica inquieta se cuestione muchos temas a partir de él. Y al menos sirve para que cada uno saque sus propias conclusiones; y piense y se dé cuenta de que no todo tiene por qué ser como siempre nos han hecho creer...
P.D: Quizás, sólo quizás, siempre es mejor enfrentarse a la verdad que conformarse con mentiras, por tranquilizadoras que éstas sean, ¿no? Pero bueno, que allá cada uno. Todo el mundo es libre de pensar y creerse lo que quiera.
Además, mucha gente prefiere no saber naíca para que no se remuevan los cimientos sobre los que ha girado toda su vida. O sea que sí, que está en su perfecto derecho de vivir como le dé la real gana.
Pero eso, justo como los demás, que sí que tenemos otras inquietudes y nos cuestionamos las cosicas...
Frasecilla célebre del día: De lo que veo, me creo la mitad. Y de lo que me cuentan, no me creo ná de ná.
SAN FERMÍN
Hace 2 días

