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sábado, 21 de julio de 2018

Porculeando a la vecina VIII

Esta mujer no deja de sorprenderme.
Sí, ya sabéis, la amiga de mi madre. Enriqueta pa los amigos en general.

El otro día, subiéndose a mi coche...

La Enriqueta:-"Ay, espera, Lourdes, que no puedo"-.

Yo:-"Mamá, dale una patá a la Enriqueta en la pierna, que seguro que eso le gusta"-.

La Enriqueta:-"¡Oye, tú! A ver si te piensas que a mí me gusta que me hagan daño. Ni que fuera una masajista de ésas..."-.

Yo:-"¿Masajista, Enriqueta? ¿Masajista? ¿En serio?"-.

La Enriqueta:-"Yastá. Que no se dice así, ¿no? Ea, yastá. Ya voy a salir otra vez en tu ése"-.

Pos sí, Enriqueta, yastá.

jueves, 4 de mayo de 2017

Porculeando a la vecina VII

Si es que no. Es que no puede ser, vaya. Además, que eso, que el hecho de quedar con la Enriqueta tan a menudo hace que día sí día también, yo tenga material para quince u cien entradas blogueras. Menos mal que las dosifico, que si no...

Y yo se lo digo a ella:-"Enriqueta, que sepas que eso que acabas de decir va a mi blog"-. Y ella, pues eso, que ya lo tiene asumido. Es más, es que algunas veces, cuando ella se da cuenta de la tropelía que ha soltado, dice:-"Esto va a tu ése, ¿no?"-. Pues sí, Enriqueta, sí. Esto va a mi ése.

El otro día, por la mañana, saliendo de desayunar...

Mi mami:-"... Pues ayer las patatas estaban a 1'99 euros en el DIA"-.

La Enriqueta:-"¿El saco de cinco kilos? No, no. Estás muy equivocada. Mi nieta me dijo que estaban a dos euros, y ella trabaja allí, así que lo sabrá ella, ¿no?"-.

Mi mami:-"Pues nosotras las vimos a 1'99, ¿verdad, Lourdes?"-.

Y yo sin dar crédito hasta que ya no pude más:-"Pero, ¿os estáis escuchando? ¡Mamá! No hables más con la Enriqueta, que es una mala influencia"-.

Ahora se me encaran por un céntimo cochambroso de esos de cobre. Endever...


miércoles, 18 de enero de 2017

Porculeando a la vecina VI

Lo sé, lo sé. Soy mú porculera, pero es que no puedo callarme. De verdad que no puedo. Y claro, no puedo evitar saltar cuando la Enriqueta me lo pone en bandeja. ¿Qué le hacemos? Si ya lo sabíais...
Ea, pues aquí, la sexta entrega... :)

Yo:-"Enriqueta, ¿qué te han traído los Reyes?"-.

La Enriqueta:-"Pues de parte de mi hija y de mi nieta me han traído un estuche con un gel de baño, un desodorante, una colonia, un jab..."-.

Yo, sin dejarla acabar:-"¿Qué? Que tu regalo de Reyes ha sido más bien una indirecta que te han tirado, ¿no?"-.

La Enriqueta:-"¿Qué? ¿Cómo?... ¿Qué me estás diciendo? ¿Que huelo? ¿Eso me estás diciendo?"-.

Yo:-"¿Quién? ¿Yooooooo? Por favor, Enriqueta, cómo puedes pensar eso de mí..."-.

La Enriqueta:-"¡Mierda!"-.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Porculeando a la vecina V

Bueno, a ver... ¿Vosotros "sus" acordáis de la Enriqueta, verdad?
Sí, esa criatura, amiga de mi madre, de cuyo nombre verdadero no quiero acordarme (para preservar su identidad); con ese idioma tan personal que tiene y esa forma de entender la vida tan peculiar que gasta, y que me obliga a tener que transcribir nuestras conversaciones aquí de vez en cuando, porque digo yo que de alguna manera habrá que descargar las tensiones de este mundo cruel, ¿no? 
Vale, pues sí, esa Enriqueta.

No hay más que darse cuenta de que tiene su propia etiqueta en el blog, desde el principio de los tiempos. Ea, ya sabía yo que esta mujer era una mina. Y quiera o no quiera, se hará famosa. Con un seudónimo, es cierto, pero famosa al fin y al cabo.

Bueno, pues el otro día, mientras desayunábamos, la historia fue tal que así:
La Enriqueta:-"Mi nieta ha ido hoy al médico porque dice que le duele mucho el cuello"-.

Mi madre:-"Ay, la pobre, con lo joven que es y siempre tiene algo"-.
(La nieta de Enriqueta tiene 23 años).

La Enriqueta:-"Sí, dice que el médico le ha dicho que le falta un hueso del cuello y por eso le duele"-.

Yo, que hasta entonces había permanecido callada (con lo que me cuesta a mí eso, que vosotros lo sabéis), la miro directamente:
-"Venga, Enriqueta, ¿cómo le va a faltar un hueso del cuello? ¿Tú te estás escuchando?"-.

Y ella, tó encabezoná, como siempre se pone:-"Que sí, que sí, que eso le han dicho en el médico: Que le falta un..."-.

Y yo, sin dejarla terminar:-"¡Un hervor! ¡Os falta un hervor a las dos!"-.

:)


lunes, 4 de julio de 2016

¿Concilia... qué?

A ver, la historia es la siguiente.

Tengo una amiga que ha tenido dos niños. El mayor tiene ahora 10 años, y el pequeño, 7.
Mi amiga, al igual que su marido, tiene la suerte de estar trabajando después de algún tiempo en el paro. Y hasta ahora, los padres de mi amiga se han hecho cargo de ir a recoger a sus nietos al colegio, de darles la merienda y tenerlos en casa hasta que su padre o su madre iba a por ellos.

Estos abuelos, sin decir nada ni avisar a nadie, han decidido irse de vacaciones (que me parece muy bien, oye, que yo no digo ná porque estoy convencida de que se lo merecen). Pero eso, que mi amiga se ha visto en la tesitura de no saber qué hacer con sus críos los últimos días de colegio y durante las vacaciones.

Sí, lo sé. El mismo problema que tiene la mitad de España, es cierto. Nada nuevo bajo el sol.
La cuestión es que la suegra de mi amiga no se puede hacer cargo. La mujer no está muy bien y, además, le pilla muy lejos para ir a recogerlos y estar con ellos.

Bueno, pues ¿sabéis qué? Le ha dicho a mi amiga que si nadie puede hacerse cargo de los críos, que deje de trabajar y esté con ellos, "que para eso es su madre".

Yo me quedé una mijilla a cuadros cuando me lo estaba contando porque no sé, igual digo una tontería, pero el padre también es su padre, ¿no? ¿Él no podría quedarse con ellos si fuera necesario? ¿De verdad, de verdad que hemos retrocedido 60 años en los últimos diez? (Sí, lo sé. No me respondáis).

Pero claro, el hijo de la suegri no puede hacer eso. El hijo de la suegri no va a perder un puesto de trabajo para estar con los niños si eso ya puede hacerlo mi amiga, ¿no? Que para eso es su madre, que para eso está...

En estos casos piensas:-"Bueno, pues el que cobre más, que siga trabajando, y el otro se quede en casa. Ya que pierdes un sueldo, que no sea el más alto"-. Pero la cuestión es que los dos cobran lo mismo, así que...

Yo se lo comenté a ella cuando hablamos:-"¿Qué quieres que te diga, jamía? No está la vida como para perder un puesto de trabajo así como así. Y los dos sueldos os vienen muy bien en casa. Yo intentaría buscar otra solución..."-.

Pero sé lo que va a pasar. Al final, ella dejará su trabajo y se quedará en casa con los niños. Sí, porque tenemos muy arraigado eso de que una mujer que deja solos a sus niños para ir a trabajar es una mala madre. Y muchas veces la presión social es la que gana la batalla. Y lo que es peor, muchas veces (por no decir todas) las mujeres somos nuestras peores acusadoras, nuestras peores censoras y las que más zancadillas nos ponemos.

O sea que sí, que el sacrificio siempre (o casi siempre) cae del mismo lado. Es triste, pero es así.


miércoles, 11 de mayo de 2016

Porculeando a la vecina IV

Sí, sí. Las cosas de la Enriqueta. Ya sabéis.
:)

Allí estábamos las tres la otra mañana, desayunando como siempre, con esas conversaciones tan típicas que surgen a la hora del café y las tostadas.

La Enriqueta dirigiéndose a mi madre:-"¿Cómo se llama eso que utilizamos para hacer la carne de membrillo?"-.
Mi madre, que parece que ya la va conociendo:-"¿Membrillos?"-.
La Enriqueta:-"¡Eso, membrillos, que no me acordaba!"-.

Mi cara: 0_0

A ver. Vosotros ya sabéis que yo no me puedo callar, ¿no? Pues eso, porque enseguida miré a mi madre, y le dije con mú mala idea y con mucho, mucho rintintín:
-"Mamá, ¿qué fruta usamos para hacer la tarta de manzana, que no me acuerdo?"-.
Mi madre:-"Manzanas... ¡Y no te metas con la Enriqueta!"-.

Cuchi, ¿yoooo? ¿Cuándo me he metido yo con la Enriqueta, por Dios?
:D

P.D: Os recuerdo que todavía tengo pendiente publicar el diccionario Enriqueta-Castellano, Castellano-Enriqueta del que ya os hablé la otra vez. Pero como es que esta mujer es una fuente inagotable y diaria de vocablos personales, cada día me dice algo nuevo que yo no conocía. Y claro, yo quiero hacerlo lo más completo posible, así que...
:)


jueves, 14 de abril de 2016

Otro curso más...

Pues parece que no, pero este curso se está acabando. Sobre todo, para mis chiquillos de 2º de Bachillerato, a los que el tercer trimestre se les pasa supersónico.
Y sí, ya me están contagiando a mí esos nervios del final de curso, de la dichosa selectividad y del no saber qué hacer el año que viene.

La verdad es que este curso no me puedo quejar. Tengo muchos chiquillos y además, muy apañaícos todos. Incluso sus padres, sus hermanos y sus mascotas también lo son. Sí, porque cuando yo entro a una casa para ayudar a un crío con las matemáticas, la química o lo que sea, la familia entera se vuelca con el tema. Ya digo que lo hacen hasta sus perrillos, que en cuanto toco al timbre y entro, son los primeros en recibirme y me hacen unas fiestas que para qué.
-"¿Qué pasa, 'Chispas'? ¿Cómo estamos?"-. Y ahí tengo todos los días a 'Chispas', bailando alrededor de mis pies.

Siempre he pensado que cuando los padres se implican en el tema de los estudios de sus hijos, y se preocupan por todo lo referente a eso, la cosa suele ir mejor. Y está claro que sí, que va.

Además, los de 2º que tengo este año son gente como a mí me gusta: sana, deportista, con actividades extraescolares... Sí, porque el que no juega al fútbol y entrena un par de veces por semana, está en la escuela de música y toca la flauta travesera en la banda, o el clarinete, o va al gimnasio, o todo a la vez, o vete a saber. Tienen tiempo para todo estos chiquillos. Hasta para estudiar y sacar buenas notas.

Al contrario que los de la ESO, que no tienen tiempo para nada, aunque no tengan ninguna actividad fuera del horario de clases.
Es que tengo una petardilla de 14 años que cuando me ve entrar por la puerta, pone su mejor cara de asco, y me suelta:-"¿Pa qué vienes?"-. 



Que yo creo que lo hace para "minar la moral de la tropa", claro. Lo que pasa es que yo ya no me dejo. 
Yo siempre contesto:-"Pues mira, vengo a darte por saco un rato. ¿O qué pensabas? ¿Estar toda la tarde delante del ordenador? Si tu madre me paga sólo y exclusivamente para que yo venga a molestarte tó lo que pueda..."-.
Y la criaja:-"Pos si hoy no tengo ná que hacer. ¿Por qué no te vas a tu casa?"-.
Y yo:-"Sí, claro. Ahora que estoy aquí... Anda, ya verás como encontramos algo que hacer, que siempre hay cosas"-.

Y a regañadientes consigo que demos algo. Pero vaya, tampoco os creáis que vemos mucho, porque se tira tooooooda la clase mirando la hora en el móvil y diciéndome cuánto falta para que me vaya. -"Te faltan quince minutos... Te faltan diez minutos"-.
Además, que si le quitan el teléfono durante esa hora, se la pasa toda entera llorando. Y así es complicao, sí.

Pero vaya, que el día que le dieron las notas del segundo trimestre, el argumento que le dio a la madre fue para enmarcarlo.
-"Mamá, es que deberías estar contenta porque este trimestre sólo me han quedado cinco..."-. ¡CINCO!
Y claro, ya que estaba, aprovechó para pedirle un móvil nuevo, porque sólo le habían quedado cinco.
Hombre, teniendo en cuenta que en el primer trimestre (que yo todavía no la conocía) le quedaron nueve, pues casi que cinco es ná y menos, ¿no?

A ratos, de verdad que alucino con estos críos.

viernes, 13 de noviembre de 2015

-"¿Tú te crees...?"-

Y la historia de hoy ha sido tal que así...

Me llama por teléfono la madre de una alumnilla mía y me suelta, así, sin anestesia ni ná:
-"Mira, no vengas esta tarde porque mi hija se ha ido de mi casa"-.

Y yo, que por un momento me he quedado a cuadros, porque era lo último que me podía imaginar, no he podido articular una palabra coherente:-"¿Q... Cóm... QUÉ!!!?"-. 
...

Pues eso, que la churumbela, a sus 16 años mú bien llevaos, se ha ido a vivir con un tío. Que sea gitano o no es lo de menos, porque en el fondo, pues ya eso es lo de menos. Pero que él le saque a ella un puñao de años, que ella haya dejado el instituto, y que no se plantee su vida a partir de eso, pues... 
¡Vaya tela!

Y ahí estaba yo, escuchando llorar a la madre mientras me lo contaba:
-"Ya se dará cuenta, pero ¿tú te crees lo que nos ha hecho la niñaca a su padre y a mí?"-.

Pues no, señora, realmente no me lo puedo creer.

Y pienso. Pienso que sí, que es una edad muy mala, pero que no hemos avanzado nada; que las cabezas siguen igual de locas; que a las crías se las engatusa con cualquier cosa y hacen cualquier locura; que no respetan a nadie, que no piensan en nadie, que actúan por impulsos sin pararse a pensar en las consecuencias... 

No sé. Al menos ésa es la impresión que a mí me da. 
Y es muy triste.


jueves, 24 de septiembre de 2015

Porculeando a la vecina III

Y es que Enriqueta, la vecina y amiga de mi madre, es una fuente inagotable de historias y anécdotas que muchas veces no puedo evitar contar aquí.

Un día me dedicaré a transcribir todos esos vocablos personales e intransferibles que utiliza la criatura en su lenguaje cotidiano. Y que, por supuesto, los demás tenemos que saber interpretar cuando hablamos con ella para poder entenderla. 

Y es que es un chou esta mujer, sí. Pero ya os digo, lo del famoso diccionario Enriqueta-Castellano, Castellano-Enriqueta será otro día. :D

Hoy me voy a limitar sólo y exclusivamente a lo de hoy. Una conversación que hemos tenido las tres, desayunando esta mañana en la cafetería de siempre...

Mi madre:-"Enriqueta, ¿viste anoche ByB en la tele?"-.

Enriqueta:-"No, no. Yo anoche vi una serie mú bonica que hacen los miércoles. Está mú bonica mú bonica. ¿Cómo es? ... No me acuerdo... Bueno, da igual, es una serie en la que sale Belén Rueda"-.

Mi madre que se calla y me mira como esperando lo inevitable: Uno de esos bufíos míos, que me cuesta un mundo sujetar.
Yo:-"Pues no tengo ni idea de qué serie hablas, Enriqueta. ¿Estás segura de que hay una serie en la que sale Belén Rueda?"-.

Pero ea, debe ser que la Enriqueta me conoce y conoce mis tonillos irónicos o sarcásticos, o vete a saber, porque enseguida ha saltado:
-"¿Te estás riendo de mí, coñio?"-.
-"¿Quién? ¿Yo? ... Por favor, cómo puedes pensar eso..."-.



:)

jueves, 3 de septiembre de 2015

Conversaciones materno-filiales I

Pos ná, que ayer le sentó la comida regular a mi mami y tuvimos una conversación trascendental a media tarde, mientras yo estaba en la cocina y ella en el comedor viendo algo en la tele. Quizás el veterinario al rescate ése, que más que veterinario es un actor de cine. O los gemelos esos que destrozan casas y luego las hacen enteras... No sé, algo de eso estaba viendo ella. O igual era a Juan y Medio al que estaba viendo, yo qué sé.

Bueno, pues eso. Que yo estaba en la cocina, ella en la sala de estar, y la cosa fue exactamente así, sin adornos ni florituras:
Yo, intentando hacerme oír por encima del veterinario (o de lo que fuera) de las narices:-"Má, ¿te preparo una manzanilla?"-.
Ella, después de pensarlo un rato:-"Vale... Pero ponle dos bolsitas al agua"-.
Yo, en un arranque de generosidad:-"Le pongo limón también, ¿no?"-.
Ella, sin prestarme mucha atención:-"Sí, sí, ponle limón"-.
Yo, mirando por todas partes dentro del frigo:-"¿Dónde lo tienes?"-.
Ella, sin inmutarse si quiera:-"¡En los huevos!"-.
...

Y vosotros pensaréis:-"Ofú con la mami de la Lou, cómo se las gasta la muchacha, ¿no? Debe ser la hija, que la tiene hasta los... las narices"-.
Y yo os diré:-"Pues mira, podría ser pero no, porque la criatura, en el fondo, tenía toda su razón de ser"-.

Que sí, que también es cierto que yo podía haber preguntado dónde está, pero ella también podía haber respondido donde los huevos, o al lado de los huevos. Pero ¿qué le hacemos si a ella le salió en los huevos?


Jugando al despiste ;)

:)


jueves, 30 de julio de 2015

Esperando-te

He pensado que los te quiero no se dicen a la cara, como tú me aseguraste por teléfono. No. 
Estoy convencida de que los te quiero se deberían decir siempre al oído. Susurrándolos, en voz baja, casi sin hablar...

Así que, sí. Definitivamente, eso será lo primero que haga la próxima vez que tenga la oportunidad. Y espero que sea pronto.

Mientras tanto, y en la dura espera, simplemente te echaré de menos...
;)


martes, 21 de julio de 2015

Cuando lo tienes claro

Pues resulta que una antigua alumnilla mía (ahora tiene 20 años) lleva 1 año saliendo con un muchacho. El otro día quedamos ella y yo a tomarnos unas tapichuelas, y ya me contó su historia de amós y cariño.

Pero eso, que el problema es que a los padres de ella, pues no les gusta el muchacho. Imagino que es lo normal. A ningún padre le gusta el maromo que se acerca a su niña.

Lo que pasa es que cuando las argumentaciones que dan, no cuadran, pues eso, no cuadran.

Yo, que siempre he pensado que lo importante para un padre debería ser que la otra persona tratase bien a su niña; que fuera cariñoso y atento; que ella estuviese a gusto con él... Pues resulta que no, que ahora no. Ahora lo importante es que el muchacho tenga estudios. Y después, que tenga dinero. Y no necesariamente en ese orden.
El hecho de que el muchacho esté trabajando, pero dé el dinero en su casa donde lo están pasando mal (con embargo de piso incluido) pues eso no es un punto a favor para los suegros.

Y que conste que al principio, la pega que le ponían los padres era la edad de él, que tiene 8 años más que ella. O el físico, porque tampoco les gustaba el físico del muchacho. Ahora hay que ser un cacho de modelo-sex-simbol para poder tener pareja, ¿no te fastidia?

Y yo pensando en voz alta con ella:-"Pero, si a tus padres no les tiene que gustar. Con que te guste a ti..."-.
Y ella:-"Pero es que me preguntan si es con él con el que me quiero casar. Joé, que tengo 20 años, que yo no pienso en eso"-.

Porque si el muchacho fuera mala persona, fuera un delincuente o un quinqui, pues bueno, lo entenderíamos. Pero es que no es nada de eso. Yo lo conozco desde hace muchos años, y sé a ciencia cierta que es muy buena persona, trabajador... Vamos, un encanto de niño.
Que fue casualidad porque ella me hablaba de él pero yo no sabía quién era. Y cuando ya por fin, me enteré, dije:-"Anda, pero si a este niño lo conozco yo. Hemos sido vecinos muchos años"-. Ea, que el mundo es un pañuelo.

Total, que al final y a pesar de todas las comeduras de cabeza que ella tenía en casa y de todo el chantaje emocional que le hacían allí, pues la muchacha se lió la manta a la cabeza y siguió para adelante. 
Y claro, los padres no han tenido más remedio que resignarse y aceptar que ella ya no tiene 4 años, que tiene derecho a vivir su vida, y que incluso tiene derecho a equivocarse si quiere.
Porque digo yo que, al final, se trata de eso, ¿no? De luchar por lo que quieres.

Y es como dice ella:-"Yo no sé hasta cuándo durará esto. Pero ahora estoy aquí, estoy con él, soy feliz y punto final"-.

Pues eso, punto final y ole por ti, niña.
:)



sábado, 30 de mayo de 2015

Pero es lo que hay...


-"Estar contigo es muy fácil. Lo difícil siempre será tener que separarme de ti"-.
;)


domingo, 24 de mayo de 2015

Porculeando a la vecina II

Hoy, día de elecciones, he tenido una charla "mú" esclarecedora con Enriqueta, la amiga de mi madre.

-"Venga, Enriqueta. Si yo sé a qué partido vas a votar. No te escondas"-.
-"Pues sí, me da igual que lo sepas. Yo voy a votar a Estos, como siempre"-.
-"Sí, ya sé. Ya sé que ése es tu partido"-.
-"No, que yo no tengo ningún partido"-.
-"¿Ah, no? Si siempre votas a los mismos, hagan lo que hagan y digan lo que digan"-.
-"Sí, porque yo siempre he votado a Estos. Y Aquellos y los Otros son todos unos embusteros"-.
-"Vamos, que Estos no lo son..."-.
-"Pues sí, pero como yo siempre he votado a Estos, los voy a volver a votar"-.
-"Sí, señor. Eso es lo que yo llamo hacer uso de un voto responsable"-.
-"¿Y tú? ¿A quién vas a votar?"-.
-"Esas cosas no se preguntan, Enriqueta, criatura. ¿Tú no sabes que el voto es secreto?"-.
-"Pero tú sí sabes a qué partido voy a votar yo"-.
-"Porque eres como un libro abierto, jamía. Además, ése es tu partido y siempre votas a los mismos"-.
-"¡QUE YO NO TENGO NINGÚN PARTIDO, COÑ*O!"-.
-"Vale, vale... No te pongas nerviosa y no me grites, anda..."-.

:)

jueves, 16 de abril de 2015

Mi hijo adolescente ☺

Bueno, pues lo prometido es deuda. 

La verdad es que me suelo llevar muy bien con los chiquillos a los que doy clase. Normalmente, empiezo las clases con ellos a sus 14 ó 15 años, cuando las cosas ya empiezan a torcérseles.
Y luego suelo seguir con ellos cada curso hasta que acaban la Selectividad. Evidentemente, eso hace que sean varios años los que nos vamos viendo y conociendo. Y si encima les di clase anteriormente a sus hermanos mayores, entonces la confianza que se genera es mayor.

Lo cierto es que consigo crear un vínculo con ellos que yo considero bastante especial. Algo que no se acaba cuando empiezan la universidad. No, porque muchos de ellos me siguen llamando después para contarme sus cosillas. Y con alguno también quedo a tomar café o de tapas porque la relación ha llegado más lejos y nos hemos hecho amigos.

Pues sí, efectivamente, éste es el caso que nos ocupa.

El muchacho en cuestión va camino de los 24 años, y lo conocí cuando tenía 14. Lo cierto es que es más rebonico que tó las cosas y siempre va hecho un pincel. Por algo fue Míster de las fiestas de su pueblo, digo yo. (Entrada AQUÍ :)
Le di matemáticas durante todos sus años de instituto y desde que terminó conmigo, no hemos perdido el contacto. Hablamos habitualmente, nos vemos, y eso, que también quedamos de vez en cuando.


Pos el otro día estuvimos dando una vuelta por Granada. Nosotros siempre quedamos para una tapa, una charla y unas risas. Además, que es una persona con muchas inquietudes desde muy joven, y con la que puedes mantener una conversación de coña o de esas trascendentales en cualquier momento.
Aquel día él tenía que comprar un regalo, así que dijo de bajar a El Corte Inglés. Quería comprar una colonia de las importantes. Vamos, de esas que cuestan un ojillo de la cara y parte del otro. Pues sí, de ésas.



Vale, pues allí teníamos a dos dependientas de perfumería detrás de nosotros todo el rato. Yo me quedé al margen, más en segundo plano, porque era un tema de él y lo dejé a su aire que probara, oliera, volviera a probar... Total, él sabe lo que busca y él sabe lo que quiere. Si me preguntaba a mí entonces sí le daba mi opinión. Pero vaya, que él estaba más que entretenido con una de las dependientas, que no dejaba de enseñarle colonias, darle a oler fragancias... 

Entonces la otra se vino a mi lado, a charlar, a comentar, a referir:
-"Hay que ver estos niños, ¿eh? Que quieren ir al instituto todo arreglados, vestidos de marca, cada uno oliendo a su colonia personal..."-.
Ay, qué lástima, que se cree que está en el insti... 
-"Huy, sí. A éste le pasa eso. Va al instituto hecho un pincel. Y todos sus compañeros, igual"-.
La otra dependienta que se acerca con él mirando otra colonia:
-"Pruébate ésta en la muñeca y deja que se seque... Aunque claro, como ya te has probado unas cuantas, tendrás una mezcla de olores que no te dejará distinguir nada"-. Y mirándome a mí, amenazándome con el frasco de colonia, salta la tía:-"Pues mira, que se la ponga tu madre, y así luego compruebas qué olor deja"-.
Y yo, sin inmutarme y alargando el brazo:-"Claro, échamela a mí y ya que él elija la que más le guste"-.

En ese momento, a él le cambió la cara, tó descompuesto. 
Y yo, que sigo:-"Además, que yo no se la voy a comprar, que para eso él tiene sus ahorros y los ha traído de casa. Yo no le pienso dar un duro, que esto es una cosa suya..."-. Y dirigiéndome a él, en tono maternal:-"Has matado al cerdito, ¿no?"-.

Bueno, para qué os voy a contar la cara que tenía mi amigo. Era todo un poema, vaya. Y cuando nos alejamos de allí, yo, partida de risa, salta él, tó rebotao:-"¡Claro! Como tengo esta cara de chiquillo que tengo..."-.
Y yo, sin poder dejarlo estar, digo:-"Pero míralo por el lado bueno, hombre: Tienes una mami jovencísima. Eso sí, la próxima vez que quedemos, déjate crecer la barba, anda, a ver si hay más suerte..."-.
Menos mal que la carcajada ya fue unánime de los dos.

Total, que desde ese día él tiene dos mamis y yo tengo un hijo adolescente. Y me mola. Me mola, porque si el chiquillo es tan guapo y a mí me confunden con su madre, pues... ¡Blanco y en botella! ;)

Y yastá. La próxima vez que nos toca quedar es ya mismo, porque hay que ir a darse una vuelta por la Feria del Libro de Graná. Que eso, para nosotros, es ya una tradición.
:)





jueves, 19 de marzo de 2015

Convicciones, certezas...


-"Te quiero"-.
-"¿Como los adultos?"-.
-"No. De verdad"-.

;)


miércoles, 18 de febrero de 2015

Conversaciones callejeras

Seguro que muchas veces habéis sido testigos de conversaciones de personas desconocidas, en la calle, justo cuando pasabais por su lado.
Bueno, más que conversaciones, son los retazos sueltos de una conversación. A veces sólo, una frase.

Vale. Pos aquí una selección de las que he ido escuchando y apuntando por las maravillosas y singulares calles de Graná. No descarto próximas entregas. :)


1) Una pareja de etnia gitana, granaínos de pura cepa, de unos 60 años de edad y parados en medio de la calle. Y se oye la voz de trueno de él:
-"¿Qué quería ni quería? ¡Asistenta social!"-.

Ea, ya lo sabéis. Ahora, a las amigas, amantes y/o/u queridas, se les llama asistentas sociales. O bueno, viceversa, que también puede ser, ¿no?
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

2) En una procesión de Semana Santa, la madre a un niño de 3 ó 4 añillos, vestido de penitente:
-"No te separes del grupo, que tenéis que ir todos juntos. No vaya a ser que te pierdas en medio del gentío, y bla bla bla, bla bla bla... Pero bla bla bla... bla bla bla"-.
Y el crío, esperando a que terminase toda la retahíla de consejos y advertencias:
-"Ci, mami, ¿pero cuándo nos vamos pa la caza?"-.

Angelico el niño, que estaba ya hasta el mismísimo capirote de toda la historia y quería irce pa zu caza.
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 

3) Un par de muchachos jóvenes de la Granada más profunda, dentro de un coche parado en la calle:
-"Chás compae, mira. El GPS está fatá. Un día me dirá que estoy en Alemania y que gire a la derecha"-.

Aclaración: El chás compae, en granaíno, viene a ser como el mira, tío en cualquier otro sitio. 
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

4) Un matrimonio de jubilados paseando por la calle, y en medio de su conversación, se oye a la mujer decirle al marido:
-"Hay que ver cómo eres, ¿eh? Pa ná sirves y pa tó estorbas"-.

Vamos, que no pude evitar reírme en voz baja y por supuesto me apunté el refrán porque me encantó. Así que, el día que yo me ponga tó sentenciosa, se lo suelto al primero que se me lo merezca.
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

5) Una cría de unos cuatro años, parada en la acera delante de su madre, con los brazos en jarras y soltando la lindeza:
-"Mami, es que no entiendo por qué yo estoy tan dura y tú estás tan fofa"-.

Benditos niños. Pero ea, es lo que tiene la edad, chiquilla, que aún no sabes (y no te preocupa) lo que son las arrugas, las canas, la celulitis, el foferío... Ya llegará el día, ya.
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 

Pero vaya, que no hay que irse a la calle para oír algo así. Que el otro día la madre de mi sobri me llamó por teléfono para contarme la última ocurrencia de la churumbela. Sí, podría escribir cienes y cienes de entradas sólo con las perlas que suelta la jodía niña. Os recuerdo que ya escribí una, hace casi un par de años. Entrada AQUÍ.

Bueno, pues el caso es que la niña le preguntó dónde había estado y su madre le dijo que había estado comiendo conmigo.
La niña:-"Ah, ¿con tu amiga Lourdes?"-.
Su madre:-"Sí, con ella"-.
La niña:-"¿Y le has dicho que tengo 4 años?"-.
Su madre:-"Bueno. Lourdes ya sabe que tienes cuatro años"-.
La niña:-"¿Y también sabe que tienes el culo como de gelatina?"-.

... Silencio...



Ala, ahí la llevas.
:)


martes, 18 de noviembre de 2014

No te rindas

Y es que estoy segura de que a veces, muchos de nosotros, nos hemos sentido perdidos y desorientados sin saber muy bien por qué. 
Siempre decimos:-"Es que estoy de bajón"-. Y es verdad, es un momento, un instante que hace que nos sintamos mal y no sepamos a ciencia cierta a qué se debe. 

Suele ser una decepción, es un mal gesto o una mala palabra, que en condiciones normales igual ni nos afectaría, pero que ese día en concreto nos hace venirnos abajo y nos hunde. 
Quizás es cansancio, es nostalgia, es una falta de aire en un momento dado.

Ayer, una chiquilla muy apañá a la que di clase en el pasado y que ahora está haciendo Medicina lejos de su casa, se encontraba regular. Muchas veces no hace falta que alguien dé muchos detalles para que se le note que no está bien. Es el tono, son las formas.

O quizás es que tengo la suerte de sentir el estado de ánimo de la gente, incluso a través de la pantalla de un ordenador. Y claro, ya me intereso, pregunto, me entero...

No es la primera vez que me pasa.

Pero eso, que es que a ratos no nos damos cuenta de que aquí, quien más y quien menos, tiene sus batallas diarias. Vive sus historias, sus movidas, sus preocupaciones. Y eso suele hacerlo solo.
El hecho de tener a alguien al lado que te diga "Ánimo, todo va a salir bien" o "Ya sabes que aquí me tienes para lo que sea", ayuda, sí. Pero la mayoría de las veces eso no es para nada suficiente. 

No, porque lo que se necesita justo en ese momento de zozobra y de agitación, es un simple abrazo y no se puede dar.
La distancia es jodida siempre. 




Ánimo, que para ti (para vosotros) siempre estoy aquí.

martes, 21 de octubre de 2014

Enteraíllos hay en todas partes

Qué coraje me da de esa gente que se cree que lo sabe todo y que no tiene ni put*a idea de nada. Prepotentes, arrogantes, enterados, sabiondos...

Y eso que yo ni siquiera le estaba hablando a él, porque la conversación la estaba teniendo con otra muchacha. Pero el susodicho me ha saltado de esa manera tan chula y arrogante, que seguro que todos conocéis y que seguro que a todos os revienta los 'higadillos'. 
Sí, ya sabéis cómo os digo, ¿no? Como si de verdad lo supiera todo, voceando y creyéndose el más listo del mundo. Y es que debe ser que cuando gritas y levantas la voz, la razón ya no te la puede quitar nadie. Digo yo...

Vale, a ver. La cosa ha sido así. 
Hablando de cantautores, la otra muchacha me ha dicho que esas canciones las puede cantar cualquiera. Y lo cierto es que sí. No se puede decir que los cantautores tengan mucha voz, ni que su timbre sea el mejor, ni ná de ná. 
Yo he dicho que bueno, que en realidad, nunca es cómo cantan, que es más bien lo que cantan, y que esas letras pues no todo el mundo tiene el don de escribirlas.

Y he mencionado 'Al alba' de Aute. Se me ha ocurrido decir en voz alta que esa canción fue escrita cuando se iban a producir los últimos fusilamientos del régimen, antes de que Franco muriera, allá por 1975. Que Aute escribió la canción como si fuera de amor, para que pudiera pasar la censura y tal...

No es que yo sepa mucho de Historia, (bueno, ni de Historia ni de nada) pero sí que hay cosas que me interesan y que cuando las leo o las oigo, pues ya no se me olvidan. Y además, que sí, joé, que me he visto todos los capítulos de "Cuéntame cómo pasó", así que algo de eso me suena. 
:)




De todas formas, cuando tú estás convencida de lo que hablas, y que llegue alguien a decirte de esa forma tan maleducada que tiene la gente de cierta edad, que eso es mentira y que eso no fue así, seguro que os hierve la sangre como a mí.

Pues eso. Que el susodicho en cuestión me ha saltado sin dejarme terminar, para soltar su perla:-"¡Anda ya! ¡Fusilamientos habría cuando la guerra! ¡Después de eso ya no hubo más! ... ¿En el 75 iba a haber fusilamientos? ¡Qué tonterías dices!".- 
Miradita despectiva para dejar claro que soy tonta del culo.

Es muy triste, porque yo en aquella época aún no estaba. Pero él sí debía de tener unos 30 ó 35 años aquel año. O sea que está claro que no se enteró (o no quiso enterarse) de lo que estaba viviendo.

¿Quién es más tonto de los dos, caballero? Ande, escuche y aprenda.


viernes, 12 de septiembre de 2014

Susurrándote


-"Creo que me voy a quedar a vivir aquí en tu pecho hasta que tú me desahucies..."-.
;)