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martes, 18 de diciembre de 2018

La última se llamaba Laura


Porque cuando llego a mi casa y me encuentro con esta noticia, enseguida se me parte el alma. Enseguida se me saltan las lágrimas. Enseguida me identifico con la víctima y siento como si la conociera.
Sí, porque yo he llegado sana y salva hoy. Pero ella no pudo.

Y cuando piensas que puedes comentarlo con la persona más cercana que tienes en ese momento, que da la casualidad de que es un hombre, resulta que no. Porque parece que él se siente más identificado con el put*o asesino y se ofende por los miles de comentarios y gritos de mujeres indignadas.

Porque cuando lo único que necesitas es que él te escuche y te entienda, resulta que tienes que oír argumentos y justificaciones que para nada te hacen un favor en ese momento.

-"Es que la presunción de inocencia..."-.
-"Es que todavía no se sabe si es 'autor' o 'autora'..."-.
-"Es que debería quitarse la palabra 'machista' y llamarse violencia sólo..."-.
-"Es que las denuncias falsas..."-.
-"Es que las mujeres que también asesinan..."-.

Que sí, joé, que no digo que eso no sea verdad. Pero no es el momento.
Hoy, precisamente hoy, no me hables de eso. Porque hoy no estamos hablando de eso.
Necesito que me escuches, que entiendas cómo me siento. Que entiendas cómo me hace sentir esta put*a historia una y otra vez.

Y tú te sientes ofendido, no sabemos por qué. Tienes un verdadero problema con eso. Y lo primero que haces es criticar, justificar(te), echar mierda.
No, a mí no me des lecciones de moralidad. Hoy no. Porque lo primero que me dices es que no te haga sentir culpable por ser hombre, cuando a mí ni se me había pasado por la cabeza. 
¿Por qué tendría que hacerlo? Tú no tienes nada que ver.
Todo te lo tomas como algo personal, cuando no es contigo el tema. Pero claro, tú también eres hombre. Será eso. 

Joder, pero si hasta te ofendes cuando tus chistes machistas, bordes o sexistas no caen bien en un momento determinado o a una persona determinada. Ea, porque son sólo chistes, ¿no? ¿Por qué deberían molestarnos? Es que somos unas exageradas y no tenemos sentido del humor.

En fin, que yo sólo quería que me escucharas hoy. Sólo eso. Y me decepciona muchísimo, no te imaginas cuánto, darme cuenta de que contigo no puedo contar cuando me siento así.

Eres un hombre que no va violando ni matando, ni tienes intención de hacerlo. No nos estamos metiendo contigo. Deja ya de ofenderte como un subnormal y persigue como nosotras a los hijos de put*a que sí lo hacen.
Punto final.

lunes, 12 de marzo de 2018

Simplemente, mala gente

Tengo un amigo que no hace mucho, y en una de esas charlas profundas y trascendentales que solemos tener él y yo, me dijo que las mujeres ganamos por goleada a los hombres en dos cosas.

Que yo le miré y pensé:-"¿Cómo? ¿Sólo en dos? ¡Tú sueñas!"-. 
Pero no dije nada. Cosa rara en mí. Me quedé callada esperando la explicación, porque estaba claro que eso necesitaba de una buena explicación. 
Ná, pero sólo para contárosla a vosotros, evidentemente.

Y eso, que mi amigo me dijo que las mujeres ganamos a los hombres por goleada en dos cosas: En la capacidad de amar y en la capacidad de odiar. 
Dijo que somos capaces de cualquier cosa por amor, pero también somos capaces de cualquier cosa al odiar. Nada se nos interpone cuando amamos ni cuando odiamos.

Dicho de otra manera: Que semos peligrosas.

Y yo, pues ¿qué queréis que os diga? Es verdad que podemos hacer muchas "locuras" por amor o por odio, cierto. Pero no sólo las mujeres, vaya. Los hombres también tienen tarea, sí.

En realidad, lo que creo es que las personas (hombres y mujeres) que pueden hacer cualquier cosa apelando al amor o al odio que los mueven, es porque están un poco de la olla. 

O no me digáis vosotros que cuando el padre de Ruth y José, (y sólo por hacerle daño a su ex-mujer, o sea, por odio), mató a sus hijos cuando los tenía un fin de semana, no es para plantearse lo que podía tener ese tío en la cabeza.

O la loca del coñ*o ésta, que ha asesinado al hijo de su pareja en Níjar, de tan sólo 8 años de edad, y llevaba el cadáver en el maletero del coche cuando la policía la detuvo. Y aún no sabemos por qué, pero está claro que muy allá no debe de estar la tía petarda, con esa frialdad que ha mostrado desde el principio.

Pues eso, que no me digáis vosotros que no es estar mal de la cabeza. Vamos, que da igual ser hombre o mujer. Que cuando alguien es mala persona, lo es y punto. Y hacer cualquier cosa en nombre del amor o del odio no es exclusividad sólo de las mujeres. Y además, que no, coño, que la gente normal puede hacer cosas por amor o por odio, sí, pero sin llegar a estos extremos de maldad o de crueldad, ¿no?



lunes, 4 de julio de 2016

¿Concilia... qué?

A ver, la historia es la siguiente.

Tengo una amiga que ha tenido dos niños. El mayor tiene ahora 10 años, y el pequeño, 7.
Mi amiga, al igual que su marido, tiene la suerte de estar trabajando después de algún tiempo en el paro. Y hasta ahora, los padres de mi amiga se han hecho cargo de ir a recoger a sus nietos al colegio, de darles la merienda y tenerlos en casa hasta que su padre o su madre iba a por ellos.

Estos abuelos, sin decir nada ni avisar a nadie, han decidido irse de vacaciones (que me parece muy bien, oye, que yo no digo ná porque estoy convencida de que se lo merecen). Pero eso, que mi amiga se ha visto en la tesitura de no saber qué hacer con sus críos los últimos días de colegio y durante las vacaciones.

Sí, lo sé. El mismo problema que tiene la mitad de España, es cierto. Nada nuevo bajo el sol.
La cuestión es que la suegra de mi amiga no se puede hacer cargo. La mujer no está muy bien y, además, le pilla muy lejos para ir a recogerlos y estar con ellos.

Bueno, pues ¿sabéis qué? Le ha dicho a mi amiga que si nadie puede hacerse cargo de los críos, que deje de trabajar y esté con ellos, "que para eso es su madre".

Yo me quedé una mijilla a cuadros cuando me lo estaba contando porque no sé, igual digo una tontería, pero el padre también es su padre, ¿no? ¿Él no podría quedarse con ellos si fuera necesario? ¿De verdad, de verdad que hemos retrocedido 60 años en los últimos diez? (Sí, lo sé. No me respondáis).

Pero claro, el hijo de la suegri no puede hacer eso. El hijo de la suegri no va a perder un puesto de trabajo para estar con los niños si eso ya puede hacerlo mi amiga, ¿no? Que para eso es su madre, que para eso está...

En estos casos piensas:-"Bueno, pues el que cobre más, que siga trabajando, y el otro se quede en casa. Ya que pierdes un sueldo, que no sea el más alto"-. Pero la cuestión es que los dos cobran lo mismo, así que...

Yo se lo comenté a ella cuando hablamos:-"¿Qué quieres que te diga, jamía? No está la vida como para perder un puesto de trabajo así como así. Y los dos sueldos os vienen muy bien en casa. Yo intentaría buscar otra solución..."-.

Pero sé lo que va a pasar. Al final, ella dejará su trabajo y se quedará en casa con los niños. Sí, porque tenemos muy arraigado eso de que una mujer que deja solos a sus niños para ir a trabajar es una mala madre. Y muchas veces la presión social es la que gana la batalla. Y lo que es peor, muchas veces (por no decir todas) las mujeres somos nuestras peores acusadoras, nuestras peores censoras y las que más zancadillas nos ponemos.

O sea que sí, que el sacrificio siempre (o casi siempre) cae del mismo lado. Es triste, pero es así.


miércoles, 25 de mayo de 2016

Los buenos, los malos y los incoherentes

Espera. Déjame ver si lo he entendido bien...

O sea, que según tú, una buena persona es aquella criaturica que no dice lo que piensa, que no dice lo que siente; el que se calla, el que aguanta todo sin rechistar, el que no se rebela, el que no contradice, el que a la cara no dice las cosas aunque las piense, el que te da la razón aunque opine lo contrario, el que te deja hacer y decir a tu antojo, el que hace lo que los demás quieren y lo que los demás esperan... El que es políticamente correcto.
Ése, para ti, es una buena persona, ¿no?

Entonces, por el contrario, claro está, es una mala persona aquel que tiene otra opinión y la defiende, el que no se deja avasallar, el que no permite que lo pisoteen, el que no se calla, el que hace lo que considera más oportuno en cada momento, el que dice lo que piensa aunque sepa a ciencia cierta que no va a gustar, el que se encara ante lo que considera injusto, el que se muestra tal y como es y no le importa hacerlo...

Es así, ¿no? 

Vale, gracias. Era sólo simple curiosidad...
Pero vaya, que llegados a este punto, te diré que me da igual. Porque es que no te lo he dicho antes, pero a estas alturas tu opinión a mí ya no me sirve de nada. Y lo que es más, me importa una m... Esto, un pimiento. Ea, así igual ya puedes entender lo que sentimos los demás.


¿Tengo cara de que me importe?

sábado, 9 de mayo de 2015

Princesas del siglo XXI

Pues se ve que no estaremos haciendo bien las cosas cuando los clichés de hace 40 años siguen vigentes en la actualidad.
O será que, a pesar de la juventud o de los años que han pasado, todavía hay gente que piensa que las cosas no han cambiado y que no tienen por qué hacerlo.

A ver. Mi sobri va dos veces por semana a jugar al fútbol. Una actividad extraescolar como otra cualquiera. Importante empezar con el deporte desde muy jovencita para coger el hábito, que esto es como leer: Luego te lo pide el cuerpo.

Vale, pues eso, que la mami de mi sobri apuntó a la churumbela a fútbol. Y a la cría le gusta. Le gusta el fútbol y le gusta jugar con los niños. 
¿Qué pasa? A mí también me gustaba jugar cuando era niña. Y también prefería pasar el rato con los niños antes que con las niñas. Siempre me gustó más estar con ellos. Eran brutos, sí, pero mucho más nobles y leales. 
Pero ea, siempre tuve que aguantar que ellas (nunca ellos) me llamaran de todo. Es verdad eso de que somos nuestras peores censoras. Por eso supongo que me gustaba más estar con los niños, que al menos, conmigo y en aquella época, no tenían tantos prejuicios. Si jugaba bien al fútbol, a ellos no les importaba nada más.

La verdad es que eso sigue igual en la actualidad. Todavía sigo prefiriendo la compañía de las criaturas del sexo masculino. Por eso imagino que mis mejores amigos siguen siendo hombres. Y lo que son las cosas, me resulta mucho más fácil hablar con ellos de cualquier cosa que con ellas. Y eso no quiere decir que no tenga amigas, que también, pero eso, que parece que me entiendo mejor con ellos.

Bueno, a lo que iba, que siempre me encaramo a las ramas... 
Que sí, que resulta que eso, que la churumbela juega al fútbol y además le gusta. Y en esto que la madre de otro niño se acercó el otro día a la madre de mi sobri y le dijo:
-"Dice mi Churumbel que tu Churumbela ya no es una princesa porque juega con los niños"-.
...
Tócate los coj*nes, MariLoles.

Lo peor de todo es que estoy segura de que ahí el niño no tenía nada que ver. Fue la madre del susodicho la que se inventó la lindeza que supuestamente había dicho su hijo. Pero, ¿para qué? Mi teoría es que lo hizo para dar por culo, claro.

Pues mira qué bien, porque si seguimos así, y las niñas tienen que ser princesas encerradas en un castillo, y los niños, príncipes que maten dragones y salven princesas, está claro que no hemos avanzado nada. 
Espero, y además, estoy convencida, de que mi sobri será una princesa del siglo XXI que matará sus propios dragones cuando haga falta. No necesitará que venga nadie a hacerlo por ella.

Punto.





lunes, 30 de marzo de 2015

Donde nadie...


Porque sí, porque la gente siempre está totalmente cualificada para decirte cómo tienes que ser y cómo tienes que vivir; qué es lo que tienes que pensar y cómo tienes que sentir o sentirte en cada momento... 
Sí, son gente con mucha experiencia en la vida que, por lo que se ve, ha caminado en tus zapatos y sabe perfectamente quién eres y quién deberías ser.

Pero si no entras dentro de los parámetros en los que se supone que deberías estar y vas a tu aire, pues eso, que ya eres carne de prejuicios y, por supuesto, de juicios. 
Y eso cansa. Demasiado, a veces.

Porque eres un bicho raro.
Porque no eres normal.
Porque tu forma de pensar no es la correcta.
Porque tu forma de sentir no está bien.
Porque no deberías mostrar tu alegría o tu tristeza.
Porque la persona a la que amas no es la adecuada.
Porque no deberías dejar que adivinen tus sentimientos.
Porque podrías darle un poco de cuartelillo a esa persona a la que le gustas...
¿Pero por qué? Si a mí no me gusta...
En fin.

Hay muy pocas personas (poquísimas) con las que realmente puedes ser tú al cien por cien, en cualquier situación y en cualquier momento. Una, quizá. Dos como mucho. Esas personas con las que es fácil estar porque no te exigen nada y no te piden nada. Y puede que no te comprendan, pero al menos, no te censuran.

Con el resto del mundo, o finges, o disimulas y no te dejas ver tanto, o enseguida ya eres lo peor de lo peor, y tienes que aguantar que quieran comerte la cabeza para que seas como ellos quieren que seas.

Con lo fácil que es dejar a la gente en paz, que haga lo que quiera, que diga lo que quiera, que piense y sienta como quiera, sin tener que encasillar a nadie ni tocarle las narices a diario. Que bastante complicada es la vida ya de por sí, como para que encima te pongan trabas continuamente a que puedas ser tú.

El vive y deja vivir de toda la vida, vamos. 
Que ya sabéis que de vez en cuando, pues lo tengo que volver a repetir para que no se nos olvide.
:)


domingo, 8 de marzo de 2015

Mucho por hacer todavía

Día Internacional de la Mujer... ¡Vaya cosa!



No, no me gusta este día. ¿Qué es eso de tener un día especial que recuerde a todo el mundo que estamos ahí y que existimos? Deberían (deberíamos) ser conscientes de ello todos los días, ¿no? Vamos, digo yo.

En realidad, estoy convencida de que lo ideal sería llegar a esa igualdad entre los géneros, sin menosprecios y sin historias. Todos valorados y respetados por igual, ya seas hombre o seas mujer. 
Y pienso que sí, que deberíamos evolucionar de una vez y llegar por fin a ser personas. Todos iguales, con los mismos derechos, con las mismas obligaciones y con las mismas oportunidades.

¿Que soy feminista? Pues mira, no sabría cómo llamarlo. Igual sí que lo soy. Pero yo entiendo el feminismo como ese llegar a la igualdad. Nunca como que la mujer prevalezca sobre el hombre. Que es que resulta que la gente confunde los términos, y yo personalmente pienso que el feminismo no es lo contrario del machismo. Ni muchísimo menos.

Pero ea, hay gente que parece que esto todavía no lo entiende, y es muy complicado hacérselo entender.

Porque mientras sean las propias madres las que eduquen de manera diferente a sus hijas que a sus hijos, inculcándoles la docilidad y sumisión que se espera de ellas;

mientras se oigan cánticos en un campo de fútbol insultando a la ex-pareja de uno de sus futbolistas, acusado de presuntos malos tratos;

mientras en una casa, la hija tenga que fregar los platos del almuerzo mientras su hermano se sienta a jugar a la play o ver la tele, porque es un hombre y no se va a dedicar a esos menesteres;

mientras haya un obispo que asegure que a las mujeres habría que quitarles el voto porque últimamente piensan por su cuenta;

mientras haya un gobierno que te obligue a tener un hijo por narices, en las condiciones que sean, sin importarle lo más mínimo las circunstancias que tengas, porque tu cuerpo no te pertenece a ti, sino al Estado;

mientras haya gente que al ver a una mujer en un trabajo que no les cuadre se oigan frases del tipo vete a la cocina que es tu sitio o mujer tenías que ser;

mientras nos sigan calificando con los términos de zorra, put*a, guarra, por tener simplemente una vida sexual sana y activa; o por, mira tú qué ironía, por no querer nada con alguien;

mientras siga pasando lo de la maté porque era mía y lo de si no es para mí, no es para nadie;

mientras los chavales jóvenes vean normal que puedan controlar los móviles o la vestimenta de su pareja, porque para eso es su novia, ¿no?;

mientras haya un arzobispo que diga que si una mujer aborta, el varón tiene derecho a abusar de ella;

mientras haya hombres (y mujeres también, las cosas como son) que piensen que si una mujer se viste de una determinada manera, es que está pidiendo a gritos que la violen;

mientras... (aquí podéis poner vuestros propios ejemplos).

Pues sí, mientras. Mientras sigan pasando todas estas cosas (y muchas más, pero con éstas ya me parecía más que suficiente), esta sociedad seguirá desevolucionando a marchas forzadas. Mientras siga pasando esto día sí día también, esa igualdad de la que hablaba al principio, nos quedará todavía lejísimos. Mientras no cambiemos de mentalidad, no conseguiremos absolutamente nada.

Y con lo fácil que a mi entender es todo este tema, porque en el fondo todos, absolutamente todos, hombres y mujeres, buscamos lo mismo en esta vida, ¿no? Estar bien y ser felices. Punto.

¿A que va a ser verdad que no somos tan diferentes?
:)



sábado, 27 de septiembre de 2014

It's my life

Me he dado cuenta de que en esta sociedad en la que vivimos se nos obliga continuamente a definirnos. Siempre han de estar muy claras cuáles son tus preferencias, tus gustos y tus deseos. 

No sé. Digo yo que será para que todo el mundo sepa quién eres, o hacia qué lado te decantas, o qué es lo que piensas. 
Quizás deben pensar que si no te defines (pero dentro de unos parámetros establecidos, ¿eh? Que tampoco te puedes definir de otra forma), eres algo así una amenaza para el resto del mundo, que sí tiene bien claros los términos.

Madrid o Barça.
Playa o montaña.
Carne o pescado.
Blanco o negro.
...

Como si no hubiera más equipos, más colores, más comidas...


Pero no. Todo el mundo se posiciona. Y, por ende, tú también tienes que hacerlo. Es como si la sociedad entera te obligara en cada momento a definir quién eres, qué quieres, qué buscas...

¿Y qué pasa si no lo haces? ¿Qué pasa si no eliges alguna de las cosas que te dan a elegir, como si fueran las únicas opciones? ¿Qué pasa si no te gusta ninguna?
...

Pues, ¿qué va a pasar? Lo de siempre: Que eres un bicho raro, un loco, un extraño, un demente, un maniático, un extravagante... 
¿Que por qué? Pues porque eso no es lo lógico. Porque eso no es... lo normal.

Ya en serio. Estoy de la palabra normal hasta el copete, ¿eh? Porque sí, porque está claro que todos no somos iguales. No todos tenemos las mismas motivaciones, los mismos gustos, las mismas vivencias... No todos pensamos igual, ni sentimos igual, ni vivimos las cosas de igual manera. Que para gustos, los colores...

Pero no, oye. La gente eso no lo entiende. No entiende que siempre habrá variedad. Casi tanta, como personas. Y lo que es bueno para uno, no tiene por qué serlo para otro.

Cuando consigamos no intentar encasillar a nadie en ningún grupo, y dejar a cada cuál vivir su vida como mejor le parezca, habremos conseguido dar un paso adelante. Pero mientras tanto, estaremos anclados en los prejuicios y en la ignorancia y el miedo a lo diferente.

Estamos en lo de siempre: Vive y deja vivir.



sábado, 8 de marzo de 2014

Reivindicándo-nos


Aquí estamos.
8 de marzo. Día Internacional de la Mujer.
Y retrocediendo a una España de hace 50 años.

Porque pienso que hoy será el día en el que las mujeres pensaremos en los derechos que no tenemos. Pero, y esto es lo peor, pensaremos en los derechos que teníamos antes y que están intentando quitarnos ahora.

Sí, gente sí. Estoy pensando en nuestro queridísimo ministro, de cuyo nombre no quiero acordarme. Y por supuesto que estoy pensando en el derecho a decidir sobre nuestra propia vida y sobre nuestros propios cuerpos, y que el tío, así de pronto, nos quiere arrebatar.

Estoy convencida de que este día tendrá más significación aún si cabe por el dichoso anteproyecto de ley que al susodicho se le ha ocurrido presentar ahí, como por arte de magia. Imagino que las manifestaciones de hoy tendrán más simbolismo que nunca.

Y que quede claro que no estoy hablando de estar a favor o en contra del aborto, que además eso daría para debatirlo largo y tendido en otro post o en un ciento de ellos.
Estoy hablando del derecho que debería tener cualquier mujer a decidir sobre lo que quiere hacer con su vida o con su cuerpo. Porque ni somos tontas, ni estamos locas ni ná ni ná.


Pero eso de que venga uno de esos politicuchos de tres al cuarto, o uno de esos curicas para los que la religión es más poder que otra cosa, o alguno de los palmeros que los suelen acompañar, y que vengan a decirte lo que tienes que hacer, pues
 sí que me indigna.

Es la máxima ésa que llevan ellos por bandera de haz lo que yo diga, pero no hagas lo que yo haga la que más altera la sangre.
Y no lo hagas porque yo te lo ordeno o porque la religión es la religión. Pero claro, luego ves que ellos nunca predican con el ejemplo, porque ellos están por encima del bien y del mal, y entonces claro, pues te indignas más aún.


Mira que te diga una cosica... ¿Que tú quieres hacerlo? Pues hazlo. ¿Que no quieres hacerlo? Pues no lo hagas. Pero no me obligues a mí a hacer lo que te dé la gana a ti, porque ni estás en mi situación, ni sabes quién soy, y además no tienes ni idea de cuáles son mis circunstancias ni mis motivaciones.

lunes, 24 de febrero de 2014

Odio

"No soporto a los que acuden los domingos a la iglesia,
y luego el lunes (martes, miércoles, jueves, viernes y/o/u sábado)
son peor que satanás..."

 

Y es que a ratos te encuentras con cada criatura por el mundo que piensas que igual habría sido mejor no encontrártela nunca. 

¿A que sí? ¿A que todos sabéis a qué clase de gente me estoy refiriendo? ¿A que no tengo que dar más explicaciones? 

¡Pues yastá!
:)

miércoles, 13 de noviembre de 2013

"Cásate y sé sumisa"

Pues sí. El arzobispado de Granada ha publicado un libro que lleva ese título tan esclarecedor.
No lo he leído, ni lo pienso hacer. Sencillamente porque el título ya directamente me echa para atrás. Paso de leer absurdeces.
Bueno, si algún día me apetece echarme unas risas, igual me lo compro y os lo comento... :)
Claro que pensándolo ahora, pues son 16 euros lo que cuesta. Con el montón de tapas granaínas que te puedes tomar con 16 euros, cucha oyes... Así que creo va a ser que no. :D


Lo cierto es que desde que tenía seis o siete años siempre dije que nunca me casaría. Y mira por dónde, hasta ahora lo estoy cumpliendo.
Personalmente siempre he considerado que no hay que firmar un papel para declarar el amor que se siente. Pienso que se puede querer a alguien sin mayores historias. 

Eso sí, respeto profundamente al que quiere casarse y lo hace. Siempre me ha parecido estupendo que cada cual haga lo que quiera, mientras no moleste a nadie. Eso lo he dicho siempre. Por supuesto, lo de imponer tanto un 'sí' como un 'no' ya sería otra historia.

El caso es que este libro que menciono aquí lo ha publicado el arzobispado de Granada, pero lo ha escrito una mujer. Y sí, también he tenido claro desde siempre que somos nuestras peores críticas, y que algunas mujeres son más machistas que algunos hombres.
La autora está casada, tiene cuatro hijos y declara ser sumisa. También declara ser católica, y quizás seguramente, también sea de misa dominguera. ¿Por qué no?



Y claro, teniendo en cuenta lo masculina y machista que ha sido siempre la iglesia, a la escritora se le habrá quedado su verdad impregnada.
Y es que, fueron los padres de esa iglesia (que siempre fueron hombres, por supuesto que sí) los que decidieron cuáles tenían que ser los evangelios considerados "verdaderos" (porque eran los que decían lo que a ellos les interesaba), y cuál era el papel que tenían las mujeres en la religión y en la vida en general (porque para quitárselas de encima, todas las que pudieran aparecer en la Historia con algún rol importante, directamente fueron desprestigiadas poniéndolas al nivel de hechiceras, brujas, o sencillamente prostitutas). 


Por supuesto, siempre se ha silenciado todo lo que no le ha interesado al poder establecido. Y si alguien se salía de la norma, se le consideraba un hereje y punto. Bueno, y punto no, porque era perseguido, torturado, ex-comulgado y se le arrojaba a la hoguera directamente. Sí, señor. Así es como se hacen las cosas... Como decían ellos: "por la gracia de Dios" o "como Dios manda"...

Sí, es muy fácil decir que Dios nos quiere a todos por igual y que todos somos iguales ante Él, (en teoría). Pero después, en la práctica y con cosas como éstas, nos quieren hacer creer que las mujeres somos ciudadanas de segunda y no somos iguales que los hombres; que tenemos que ser sumisas, callarnos, dejar que sea el hombre el que hable, el que diga, el que piense... 

Pues no, no lo entiendo. Porque no, no me cuadra. Y no, no creo que me cuadre nunca.

Así que, ¿qué le vamos a hacer? Yo sigo en mis trece. Sigo pensando que la iglesia nos oculta tantas cosas y ha cometido tantas injusticias y aberraciones a lo largo de los siglos, que no me creo ná de ná de lo que diga. Y si promociona a bombo y platillo un libro como éste, está claro que a mí no me va a convencer.


Sí, gente, sí. Estamos en el siglo XXI, pero algunas mentalidades siguen siendo del siglo XIII. 


sábado, 25 de mayo de 2013

No te escondas

Di que no, tú no te escondas.
Ya sé que estás en medio de un conflicto emocional, porque parece que todos los que te rodean tienen un propósito en la vida, que caminan en la misma dirección y que saben hacia donde van. Y te parece que son todos menos tú, que además sientes continuamente que estás en el sitio equivocado y en el momento equivocado. 
Pero no, no te escondas. Porque brillas... Y porque enseguida se nota tu presencia en medio del gentío, tan uniforme, monótono e invariable.

No te dejes intimidar nunca por las diferencias. La variedad siempre será un factor importante, aunque muchos no lo quieran ver. Sigue adelante en todo momento, mostrándole al mundo quién eres y de qué pasta te hicieron. Te hiciste...
No tengas miedo a ser siempre tú. No intentes parecerte a nadie, aunque te pueda la presión de grupo y quieras que el resto te acepte. Recuerda que no eres como los demás. Tú eres tú y punto.


Y habrá quien te critique, quien se ría, quien intente hundirte... Siempre los hay. Pero no les escuches. Intenta sobreponerte y sobresal por encima de ellos. No te estanques pensando que no puedes y que no hay un sitio para ti.


Porque sí, porque te lo digo yo: Porque hasta las ovejas negras (azules o rojas) tenemos nuestro espacio en el mundo.


Fotillo de la Lou - 24.05.2013

jueves, 21 de marzo de 2013

Una dedicatoria

Vamos a ver... Ésta es una entrada dedicada, con mucho amós y mucho cariño, y sobretodo con mucha guasa, a toda esa gente que sólo entiende lo que quiere entender, sea eso lo que sea.  
Esa gente tan aburriíca que, hagas lo que hagas, digas lo que digas o escribas lo que escribas, se va a entretener criticando siempre, poniendo el grito en el cielo, porque no le gusta naíca de lo que ve o de lo que oye.

Ofú, qué lastimica. Imagino la vida tan triste que deben de tener si se entretienen con la mía, que todos sabemos que es más simple que el mecanismo de un corcho... :D

Y es que todavía hay criaturas que no se han dado cuenta de que este blog es mío, y lo abrí sólo y exclusivamente para mí. Como una ventana al viento para explayarme cuando me diese la real gana, sin ningún interés personal en molestar a nadie. 

Pero vamos, que digo yo que si alguien se molesta con las cosas que pienso, digo o escribo, pues la solución es bastante fácil, ¿no? 
Es que hay gente que se lo toma todo a la tremenda, como si todo en esta vida tuviera que ver con ellos y con su estrechez de aceituna. Pero qué inocentes son, coñio...
¡Arriba la susceptibilidad y la modestia de las criaturas que se creen el ombligo del mundo! :)

Así que, para quien le pueda interesar...

jueves, 6 de diciembre de 2012

Día de la...

... ¿Constitución? ... ¿Qué Constitución?...
¡Ah, sí, calla! Ésa que algunos se saltan impunemente sin mayores problemas, y a otros se nos obliga a cumplir sin remisión... 
¡Justo ésa Constitución!

Ay, angelica... Qué malamente te veo... 
Con todo y con eso, feliz día.
:)

sábado, 15 de octubre de 2011

Mi particular 15-O

Ante la inexcusable envidia, es cierto que los envidiados lo pasan muy mal. Pero en el fondo ellos no pueden hacer nada para evitarlo.
Son en realidad los envidiosos, esas criaturas que tienen el corazón carcomido y podrido, los que más sufren.
Aunque no lo reconozcan, porque no pueden o no saben, o seguramente no quieren, y aunque lo disimulen de la única manera que conocen, intentando hacer daño a los demás, se van corrompiendo poco a poco y sin remisión.
No soportan ver felices a los demás. Es algo que a ellos les llena de amargura...

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Sí, hoy estoy reivindicativa al cien por cien. Y mirad, en una fecha más que señalá, además. Medio mundo de manifestación, y yo aquí, manifestándome a mi manera.
Sí, ya sé. Tenía que haber ido a la manifestación de Granada, es verdad. Pero es que al final, se han torcido las cosas y no he podido. En fin...

Bueno, que sí, de todas formas quería decir que es que hay cosas y gentes que me alteran un poco la sangre, y me ponen la venilla azul palpitando en la sien.
Pienso en la gentuza que se aprovecha de los más débiles o de los que, por sentimientos y buenas maneras, son incapaces de responder al ataque.
Pero claro, esa gentuza que ataca y además se jacta de ello, nunca atacaría a los que sabe que sí se defienden y contraatacan a su vez. Esos les dan miedo y a la gentuza le resulta más complicado mostrar entonces su fuerza. Así que se ensañan con los débiles, con los buenos, con los honestos, con los sinceros...

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Vaya, tanto me "ha afectado" el tema hoy, que hasta he abierto un grupo en el "feisbuk" para que se explaye el que quiera. A quien se le cuente eso, vamos, vamos... Y es que ha sido todo sobre la marcha, sin pensarlo si quiera. Que digo yo que es así como empiezan las revoluciones, ¿no?

Pero sí, sí, es cierto. "El Club de las Moscas Cojoneras" se llama el grupo. Un sitio para que cada uno se queje, reivindique lo que crea oportuno y diga lo que piensa sin tapujos. Vamos, para que nadie se calle nada de lo que piensa. Ni de las cosas en general, ni de algo en particular... Ni de la gente en general, ni de alguien en particular... Porque seguro que todos tenemos muuuuuchas cosas que decir... :)

¡Ea! Que estáis todos invitados por si os apetece y queréis compartir algo.
:D

martes, 8 de marzo de 2011

Mujeres

"...Me estremecieron mujeres,
que la Historia anotó entre laureles,
y otras desconocidas gigantes,
que no hay libro que las aguante.Me han estremecido
un montón de mujeres,

mujeres de fuego,
mujeres de nieve..."


lunes, 29 de junio de 2009

Ladrando a la luna


¡No desmayes jamás ante una guerra
de torpe envidia y miserables celos!
¿Qué le importa a la luna, allá en los cielos,
que le ladren los perros de la tierra?

Si alguien aspira a derribarte, yerra
y puede ahorrarse inútiles desvelos;
no tan pronto se abate por los suelos
el Escorial que tu talento encierra.

¿Que no cede el ataque ni un minuto?
¿Que a todo trance buscan tu fracaso?
¿Que te cansa luchar? ¡No lo disputo!

Mas oye, amig@, este refrán de paso:
¡Se apedrean las plantas que dan fruto!
¿Quién del árbol estéril hace caso?

Marcos Zapata

Para acallar las críticas destructivas.
Para acallar las voces de envidia de los demás.
Para acallar las palabras despectivas y malsonantes.
Para acallar a todos los que hablan sin saber y sin entender nada.
Para acallar a todos los que te hacen daño y no deberían...
... Ya sabes que esto va por ti. :)