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viernes, 16 de diciembre de 2016

Nuevos comienzos, nuevas rutinas

Jopé, tengo esto abandonaíto perdío.
Pero ea, que entre unas cosas y otras, no tengo tiempo para nada. Lo cual, y dicho sea de paso, pues me gusta, ¿para qué os voy a engañar?

Horarios nuevos, gente nueva... Eso siempre mola, ¿no? Digo yo, porque a pesar de todo, a mí sí me mola.

Que he empezado el último libro que me voy a leer este año, y que tengo que terminarlo antes de que acabe el 2016 sí o sí. Porque además, fue un reto que me propuse en enero. Y por supuesto, quiero cumplirlo. A marchas forzadas que voy a ir este mes, pero eso, que el libro número 33 es...



También mola, ¿eh? Pues eso.

Que ya no puedo darme paseítos reparadores y diarios por la Vega de Graná con mi mp3 para disfrutar del sol y del aire fresco, y para desconectar un poco. Que tampoco para eso tengo tiempo.
Pero vaya, que he perdido dos kilos en el último mes y medio, así que... 
Vamos, lo que no ha conseguido mi negro* en seis meses, lo ha conseguido el trajín diario de las últimas semanas. Eso, y que mi jefa es bastante directa al hablar y me produce una mijica de estrés. Cuando se dirige a mí de esas maneras tan suyas, a mí me cambia la cara. Yo creo que hasta ella lo ha notado, vaya. Será porque a mí en la cara se me nota tó y no soy capaz de disimular ná.

Y ya está. Que no me gusta dejar el blog inactivo tanto tiempo, y que a ver si puedo sacar algún ratico de vez en cuando. Pero sobretodo, a ver si puedo no dejar de leeros, que eso siempre me ha gustado.
:)

* Por cierto, mi negro es un tal Fausto. Un muchacho que tiene un canal en youtube donde cuelga vídeos de cardio y ejercicios varios para la pérdida de peso. Antes podía ponerme alguno de sus vídeos para ir haciendo los ejercicios con él. Ahora me resulta más complicado sacar tiempo para eso, claro.




domingo, 10 de enero de 2016

Para ti

No importa. Yo seguiré ahí para ti, sonriendo por los dos.
Sé que al menos eso te lo debo.
:)



martes, 28 de octubre de 2014

No somos de piedra

Quizás, y como me dice todo el mundo, debería pasar un poco más y preocuparme un poco menos. Debería ser más inteligente, más fuerte, menos sensible, menos confiada.

O quizás debería aparentar siempre que nada me afecta, que nada me importa, que nadie puede hacerme daño.

Y quizás debería no mostrar mis sentimientos; no dejar que nadie sepa lo que siento; no permitir que se me note tanto quién sí... Y quién no.
...

Pero, ¿qué queréis que os diga? Ni quiero, ni puedo, ni me da la gana hacerlo. Porque quizás es a la gente a la que no le gusta que sea así. Pero ea, a mí sí.



Y yo añado, porque no puedo evitar hacerlo en cualquier parte:
"... y bailaré cuando haga falta...".

:)


sábado, 27 de septiembre de 2014

It's my life

Me he dado cuenta de que en esta sociedad en la que vivimos se nos obliga continuamente a definirnos. Siempre han de estar muy claras cuáles son tus preferencias, tus gustos y tus deseos. 

No sé. Digo yo que será para que todo el mundo sepa quién eres, o hacia qué lado te decantas, o qué es lo que piensas. 
Quizás deben pensar que si no te defines (pero dentro de unos parámetros establecidos, ¿eh? Que tampoco te puedes definir de otra forma), eres algo así una amenaza para el resto del mundo, que sí tiene bien claros los términos.

Madrid o Barça.
Playa o montaña.
Carne o pescado.
Blanco o negro.
...

Como si no hubiera más equipos, más colores, más comidas...


Pero no. Todo el mundo se posiciona. Y, por ende, tú también tienes que hacerlo. Es como si la sociedad entera te obligara en cada momento a definir quién eres, qué quieres, qué buscas...

¿Y qué pasa si no lo haces? ¿Qué pasa si no eliges alguna de las cosas que te dan a elegir, como si fueran las únicas opciones? ¿Qué pasa si no te gusta ninguna?
...

Pues, ¿qué va a pasar? Lo de siempre: Que eres un bicho raro, un loco, un extraño, un demente, un maniático, un extravagante... 
¿Que por qué? Pues porque eso no es lo lógico. Porque eso no es... lo normal.

Ya en serio. Estoy de la palabra normal hasta el copete, ¿eh? Porque sí, porque está claro que todos no somos iguales. No todos tenemos las mismas motivaciones, los mismos gustos, las mismas vivencias... No todos pensamos igual, ni sentimos igual, ni vivimos las cosas de igual manera. Que para gustos, los colores...

Pero no, oye. La gente eso no lo entiende. No entiende que siempre habrá variedad. Casi tanta, como personas. Y lo que es bueno para uno, no tiene por qué serlo para otro.

Cuando consigamos no intentar encasillar a nadie en ningún grupo, y dejar a cada cuál vivir su vida como mejor le parezca, habremos conseguido dar un paso adelante. Pero mientras tanto, estaremos anclados en los prejuicios y en la ignorancia y el miedo a lo diferente.

Estamos en lo de siempre: Vive y deja vivir.



viernes, 6 de diciembre de 2013

Madiba

Gracias a personas como él, todavía he conseguido no perder la fe en la naturaleza humana.



Hasta siempre, Madiba.

viernes, 2 de agosto de 2013

¿Ladran?

"Ladran, luego cabalgamos".

Porque enemigos aparecerán siempre, a lo largo del camino. Pero no podemos estar parándonos cada dos por tres para silenciar todos sus ladridos.
:)