jueves, 25 de abril de 2013

Supuesto práctico

Vale. Pongámonos en situación...

Cuatro y media de la tarde.
Aledaños de la Plaza del Realejo, en Graná.

Barrio del Realejo - Fotillo de la Lou

Delante de mí, andando por la calle, una madre con sus dos hijos (niño y niña), de unos once o doce años. 
La mujer que se encuentra con un amigo, un hombre entrajetao, más o menos de la misma edad que ella, o quizás algo mayor. 
Se saludan y se paran a charlar en la acera. Que si qué tal va todo, que si cómo está tu mujer, que si cómo va el trabajo, que si a ver si llamo a tu marido y quedamos un día a tomarnos algo, que si son estos tus niños, que si tal, que si cual...

El crío, tó impertinente, saltando en mitad de la conversación:
-"Mamá, ¿quién es? ¿Quién es? Mamá... Mamá..."-.
(Ahí, primera vez en la que mi madre, una madre de verdad, me habría mandado callar de manera contundente, alegando que estaban hablando los mayores y que les tuviera un respeto).

Pero sin venir a cuento, y sin más historias, el puto crío da un grito que ha resonado en toda la calle, dirigiéndose al hombre:
-"¡Caraculo!"-. 
(Ahí, segunda y última vez en la que mi madre, sin decir más nada, me habría dado un hostión y me habría estampado contra una pared, siguiendo con la típica amenaza de:-"Y espérate a que lleguemos a casa"-.).

Pero no. Este criajo ha tenido suerte. Sólo he oído a la madre decir:-"Pero bueno..."-, pero sin tomárselo muy allá tampoco. 
Y es que debe ser que el crío hace o dice cosas peores... O debe ser que ésta no ha sido de las más malas que ella haya tenido que oir... O debe ser que ella ya sabe que sus críos no tienen ni chispa de educación con la gente, pero por lo visto no le parece que sea algo que importe mucho en la vida diaria de su progenie. Sí, porque si no, algún remedio habría puesto ya la doña, digo yo...

Vamos, a mí me ha dado hasta vergüenza ajena. Porque esa educación que se debe adquirir en las casas y desde pequeños, brilla por su ausencia la mayoría de las veces. 
Está claro que les han ido pasando la mano año tras año, igual que ocurre con los cursos de la ESO, y la cosa ya no la arregla ni la Supernanny, ni el Hermano Mayor, ni nadie...
 

sábado, 20 de abril de 2013

Bursting into life

A veces sí. A veces es tan necesario que hasta me lo pide el cuerpo. Salir a caminar y que todo lo demás se me olvide.
Porque irme por ahí a desconectar y quitarme de en medio, aunque sólo sea un par de horas, pues a mí eso como que me da vidilla.

Y si además me pierdo por esos extraordinarios caminos que tenemos en la Vega de Graná, a respirar aire puro y a que me dé el sol, pues ya es espectacular comprobar cómo en menos de una semana todo ha estallado en vida... 

Hace apenas diez días...

Álamos pelaícos - Fotillo de la Lou
Tal día como hoy... 

Álamos rebosantes - Fotillo de la Lou
Y es que la Naturaleza, siempre nos sorprende cuando dice "allá voy, que ya me toca". Y de pronto, absolutamente todo, se llena de color...

Verdes, Rojos, Amarillos, Violetas - Fotillo de la Lou

Mirando al Cielo - Fotillo de la Lou
Y el Sol, verdadero artífice de esta explosión de vida, no quiere ser menos y aparece velado por su propia obra...

Brillando - Fotillo de la Lou

Hoy se me ha hecho patente. Y a pesar de que ya hace un mes, yo te lo digo hoy. Bienvenida, Primavera.
:)



lunes, 15 de abril de 2013

Nunca mejor dicho

A ver... Ya sabéis, porque me repito más que el ajo, que tengo una bicicleta estática que uso todos los días para, con mucho sacrificio (dicho sea de paso), intentar poner las lorzas en su sitio. Sí, sí. Esas lorzas cabronas que van por libre y se colocan donde no deben. Sí, ésas.

Resulta también, que para que no estorbe mucho, la bici está pegadita a la pared, al lado de una ventana que da al callejón de abajo. Sí, ya os podéis imaginar. Menudas vistas, vaya.

Y resulta que el callejón de abajo es el lugar donde se encuentran los portones de las cocheras y poco más. Vamos, que no es un sitio de paso ni ná. Es el sitio donde los chiquillos juegan al balón un rato para quitarse del tráfico de la calle, o donde la gente mete sus perros paseantes para que hagan de las suyas...

Bueno, pues el otro día estoy en la bici dándome una vuelta, y de pronto veo que entra un muchacho al callejón con algo en la mano. No entró hasta el final del callejón, no. Se quedó allí en la entrada, al lado de la calle. Justo donde está la moto aquí en la foto.

Panorámica que tengo mientras pedaleo

Total, que el muchacho entró al callejón y se paró ahí mismo. Y yo pensando:-"¿Qué lleva en la mano?"-...
¿Pos qué iba a llevar, si se puso a echar una meaílla contra la pared?... ¿Vosotros qué suponéis, así a bote pronto, que llevaba en la mano cuando llegó al callejón? 

Vamos, que está claro que la criatura venía despelotándose por la acera para no perder tiempo y ya traía tó el arsenal en la mano. Pero ea, se ve que el arsenal era pequeño, porque no se distinguía nada bien. Hasta que no se dispuso a usarlo, no supe lo que era...

Ganas me dieron de pegarle un berrío y decirle:-"Niño, ¿porque no vas y te meas en la puerta de tu casa, so tío guarro?"-. 
Claro que también sé que eso de que te quedes con la meaílla a medias no sienta ni bien. Lo que vendría siendo un pa mear y no echar gota. Así que, bueno, pues eso, que me apiadé una mijilla de él.
:)
 

lunes, 8 de abril de 2013

Viaje relámpago

Pues eso, que he estado de visita en la Ciudad Condal apenas tres días. Y así, casi de golpe y porrazo.

Porque es que, a veces las cosas surgen sobre la marcha. Y a veces, puede que surjan de la peor manera posible. Pero eso, que de cada cosica mala, también podemos sacar algo bueno, ¿no? 
Y vale, ¿por qué no decirlo? La historia ha mejorado bastante en el último par de semanas, así que la cosa ha ido mejor de lo que podíamos esperar. Lo hemos podido comprobar nada más aterrizar allí.

Y entonces, la Lou que es muy aventurera, pues aprovecha el momento y queda con una amiga bloguera que ya conoció hace dos años, para ver si la invita a perderse con ella por el barrio gótico de Barcelona. Y, ¡qué casualidad! Era justo por donde ella había decidido que nos teníamos que perder...

Puente del Obispo

Restos del templo de César Augusto

Plaza del Rey

Catedral de Barcelona

Basílica de Santa María del Mar

Para mí, realmente fue una tarde inolvidable. Muy necesaria para despejarme una mijilla y muy esclarecedora para entender algunas cosillas también.

Gracias, Carolain. Por esa tarde, por la genial ruta turística y por el regalico tan chulo que me trajiste.

Mi collarcico de piedras molón. :)
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P.D: Tengo que decir que el que más nos ha echado de menos estos días ha sido el Canijo. En cuantito nos vio entrar por la puerta, se volvió loco de alegría... 
Ahí está ahora, en el balcón, canturreando, tó feliz y contento. Angelico...
:)

lunes, 1 de abril de 2013

Con lo fácil que sería...

Y ahí estaba yo, desayunando en una cafetería tranquilamente esta mañana, cuando ha entrado el panadero a dejar el pan para el bar.
Y nada más entrar y acercarse a la barra, le dice a la muchacha que trabaja en el local:-"Buenos días, María. ¡Qué guapa estás hoy!"-.

Tengo que decir que el panadero es un muchacho joven, que siempre está de buen humor, aunque tenga un mal día. Que saluda a todo el mundo, que siempre tiene una sonrisa para todos, y que siempre llega así a los sitios. Pero eso, que la camarera también es así, es verdad.

El caso es que en la barra había dos críos, de unos once o doce años, sentados en taburetes y desayunando también (cada vez entran antes en los bares, está claro), que al oír al panadero, se han echado a reír en tó su cara. 
El muchacho los ha mirado sin inmutarse y les ha dicho muy serio:-"A ver si os enteráis vosotros de que a las mujeres siempre hay que decirles cosas bonitas"-.
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...
¡¡POR FAVOR!!

Pues sí, sí. Definitivamente el panadero se ha merecido unos pocos aplausos, vaya.

Porque sí, porque es verdad. Con lo fácil que podría resultar ser amable y regalar sonrisas desde por la mañana a la gente con la que nos encontramos. Decir o hacer cosas que le alegraran la vida a las personas con las que diariamente nos cruzamos. 
Y todo así porque sí, sin mayor interés y sin esperar más nada. Simplemente porque quieres hacerlo; simplemente porque de verdad te apetece hacerlo...
:)