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miércoles, 27 de marzo de 2019

Desevolución

Estaba pensando en el instinto asesino que me entra cada vez que salgo del trabajo y tengo que cruzar la calle San Antón a una hora punta.
Y es que, desde que los móviles nos han invadido, es imposible ir por la calle sin llevarte más de un 'restregón'.
Joé, es que la gente no tiene miramientos con nadie, ¿eh? Van a su bola, contestando mensajes, viendo vídeos o vete a saber, y tú tienes que ir sorteando obstáculos como si de una gimkana se tratase.

Y chocas con alguien y encima te mira mal. ¡Coñ*o, tira el móvil! Porque es que van delante de ti haciendo 'eses' como si hubieran bebido, y de pronto, se paran en seco. Y claro, que te los llevas por delante sin poder evitarlo.

En serio. Las ganas que me dan de arrancar de las manos de su dueño uno de esos put*os móviles, estamparlo contra el suelo y salir corriendo son tremendas. Bueno, en realidad me dan ganas de guardárselo en un sitio que no es precisamente el bolsillo, pero eso sería un poco 'heavy', ahí, en mitad de la calle, claro.

Me doy cuenta de que ya no disfrutamos de nada porque siempre tenemos la cara metida en el dichoso móvil. Que es para ver ahora un concierto, donde absolutamente nadie está disfrutando de él porque todo el mundo está intentando hacer una foto o grabar un trocito de una canción, para luego subirla y que la gente sepa que has estado allí.



Y ¿qué queréis que os diga? Será que con los años tolero menos las tonterías y las faltas de respeto de la gente. Porque ésa es otra. Que el otro día estuvo a punto de atropellarme una niñata en bicicleta que iba por la acera más estrecha de tó Graná, y tuve que saltar a la calle para que no me pasase por encima, la jodía petarda. 
Tía, si estás en la acera, ¿por qué no vas a pie y llevas la bicicleta 'de la mano'? 
Y ten mucho cuidaíco cómo la miras, que es una 'biciclista' y a esos hay que saber respetarlos porque son los más vulnerables.
Ya... (Qué hostia te daba, nena...).



Pero vamos, que da igual. Que la otra tarde fui a cruzar un paso de cebra de dos carriles, y el coche del carril más cercano a mí se paró para dejarme pasar. -"Gracias, apañao"-. Pero el que  venía por el otro carril (que iba entretenido CON EL PUTO MÓVIL), cuando me vio, ya se había atravesado delante del paso de cebra y de mí. 
Y es que lo estaba viendo venir y yo me paré en medio de la calle por si acaso. 
Cuchi, ¿pos no me miró encima el tío 'enrabietao' porque tuvo que frenar y todo?
Qué paciencia, coñio.

No sé. Será que cada vez soporto menos a la gente. Porque es que también me he dado cuenta de que ya no me gusta pasar mi tiempo con cualquiera. De hecho, cada vez son menos las personas con las que me gusta pasar el rato. Y que para estar con alguien que no me va a aportar nada, prefiero estar yo sola.

Debe ser verdad también eso de que con los años nos volvemos más selectivos.

Y también debe ser verdad eso de que evolucionamos en técnica y tecnología a pasos agigantados, pero de la misma manera y con los mismos pasos agigantados, desevolucionamos como sociedad en valores y principios.





martes, 18 de diciembre de 2018

La última se llamaba Laura


Porque cuando llego a mi casa y me encuentro con esta noticia, enseguida se me parte el alma. Enseguida se me saltan las lágrimas. Enseguida me identifico con la víctima y siento como si la conociera.
Sí, porque yo he llegado sana y salva hoy. Pero ella no pudo.

Y cuando piensas que puedes comentarlo con la persona más cercana que tienes en ese momento, que da la casualidad de que es un hombre, resulta que no. Porque parece que él se siente más identificado con el put*o asesino y se ofende por los miles de comentarios y gritos de mujeres indignadas.

Porque cuando lo único que necesitas es que él te escuche y te entienda, resulta que tienes que oír argumentos y justificaciones que para nada te hacen un favor en ese momento.

-"Es que la presunción de inocencia..."-.
-"Es que todavía no se sabe si es 'autor' o 'autora'..."-.
-"Es que debería quitarse la palabra 'machista' y llamarse violencia sólo..."-.
-"Es que las denuncias falsas..."-.
-"Es que las mujeres que también asesinan..."-.

Que sí, joé, que no digo que eso no sea verdad. Pero no es el momento.
Hoy, precisamente hoy, no me hables de eso. Porque hoy no estamos hablando de eso.
Necesito que me escuches, que entiendas cómo me siento. Que entiendas cómo me hace sentir esta put*a historia una y otra vez.

Y tú te sientes ofendido, no sabemos por qué. Tienes un verdadero problema con eso. Y lo primero que haces es criticar, justificar(te), echar mierda.
No, a mí no me des lecciones de moralidad. Hoy no. Porque lo primero que me dices es que no te haga sentir culpable por ser hombre, cuando a mí ni se me había pasado por la cabeza. 
¿Por qué tendría que hacerlo? Tú no tienes nada que ver.
Todo te lo tomas como algo personal, cuando no es contigo el tema. Pero claro, tú también eres hombre. Será eso. 

Joder, pero si hasta te ofendes cuando tus chistes machistas, bordes o sexistas no caen bien en un momento determinado o a una persona determinada. Ea, porque son sólo chistes, ¿no? ¿Por qué deberían molestarnos? Es que somos unas exageradas y no tenemos sentido del humor.

En fin, que yo sólo quería que me escucharas hoy. Sólo eso. Y me decepciona muchísimo, no te imaginas cuánto, darme cuenta de que contigo no puedo contar cuando me siento así.

Eres un hombre que no va violando ni matando, ni tienes intención de hacerlo. No nos estamos metiendo contigo. Deja ya de ofenderte como un subnormal y persigue como nosotras a los hijos de put*a que sí lo hacen.
Punto final.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Contra un muro

"Los palos y las piedras rompen mis huesos, pero las palabras no pueden herirme".

Menuda trola más grandísima, vaya. Estoy convencida de que todos sabéis que las palabras te pueden destrozar tantísimo por dentro, y de tal manera, que nunca se podrá comparar a un hueso roto. 

Cuando te rompen el corazón, cuando te parten el alma, la herida queda ahí para siempre. Y si esas palabras asesinas vienen de alguien que nunca hubieras imaginado, el dolor es tan grande que cuesta superarlo.
Una palabra inapropiada de alguien impensable tiene más filo que la mejor de las espadas.



Tengo un amigo que lo ha sufrido ahora. Dice que no tiene ganas de nada, que está apático. Y yo sé lo que es: Es la decepción. La decepción que te produce alguien al que habías defendido a capa y espada. Alguien por el que habrías puesto la mano en el fuego y descubres que te la habrías quemado sin remisión. Alguien que te ha mentido descaradamente a la cara cuando tú confiabas ciegamente en él.

Casualidades de la vida que ese alguien es la misma persona que me decepcionó a mí hace ya diez años. Se ve que es su "modus operandi", y el cabr*ón se dedica a eso en su vida: A decepcionar una y otra vez a la gente que le rodea. Aunque él piense que es perfecto en su forma de hacer y de decir las cosas, lo que es en realidad es un mierdecilla, que de hombre sólo tiene la fachada.
¡Cuchi! Y seguro que es él el que se siente ofendido cuando las gentes dejamos de hablarle, "no sabemos por qué"... 

Y se lo dije a mi amigo:-"Sé exactamente cómo te sientes, porque yo he pasado por ahí. Te lo conté en su día pero no quisiste ni planteártelo, porque no podías pensar que él pudiera ser así. Y ahora te ha tocado a ti. No sabes cuánto lo siento, porque sé lo mucho que duele..."-.

A mí me lo habían advertido. Yo se lo había advertido a él... Pero aquí no aprendemos hasta que no somos nosotros mismos los que nos estampamos contra el muro.

martes, 4 de septiembre de 2018

La Fauna de Urgencias

Si alguna vez habéis estado en la sala de espera de urgencias, sabréis de lo que hablo. Se puede congregar un elenco de criaturas que pueden hacerte hervir la sangre en menos de lo que te llaman para "Triaje".
A saber...



El Despreocupao. Su familiar está dentro, con los médicos, en la sala de cuidados, pero no debe ser muy grave lo que tiene, porque él ha apoyado la cabeza en la pared y se ha dormido. Los ronquidos se oyen hasta en la sala de rayos.

El Gitano. Está allí esperando, sin poder estarse quieto. Y que cuando se oye por megafonía:-"Familiares de Fulanita Heredia"-, aparecen en la sala, como por arte de magia, padres, hijos, nietos, primos, cuñaos y todos los ascendientes y descendientes de la susodicha. Y por supuesto, todos quieren entrar a verla. Y cuando el médico de turno les dice que no pueden pasar todos, no veas la que se arma. Y es que el tono de voz que usan habitualmente raya la contaminación acústica y ellos lo saben. Y vosotros, también...

La Petarda. Sí, está allí sola esperando, pero no deja de recibir llamadas. Y su teléfono suena tan fuerte que todo el mundo se lleva un sobresalto cada vez que se oye. Y piensas:-"Joé, que lo tienes en la mano. Bájale un poquito el tono, coñio"-. Y cuando contesta, piensas:-"Joé, que no estás sola. Bájate un poquito el tono tú, coñio"-.

La Familia musulmana, que no da un ruido. El padre, la madre y dos hijos pequeños, esperando a la niña que se ha roto un brazo. Les han dicho que esperen fuera y están fuera, aunque podría haber entrado alguno con ella, que la niña es menor. Pero mantienen las formas, cosa que me llega al alma.

La Parejita feliz. Dos criaturicas jóvenes, esperando que llamen a consulta a uno de ellos, y que han construido un nidito en una esquina de la sala y están comiéndose a besos, ajenos a todo lo que ocurre alrededor.

La Doctora frustrada. Una señora mayor, cuyo marido ha entrado con "un dolorcillo en el pecho", y que se encargar de buscar en su móvil todo lo que puede tener el hombre. Y que además se dedica a leer en voz alta a toda la sala los síntomas, los diagnósticos y los remedios posibles para cada enfermedad que encuentra... Ains, bendito internet.

...

Que digo yo que si me he dejado a alguien, ná más que lo digáis. Que la lista seguro que es más larga.
:)



miércoles, 15 de agosto de 2018

Lacra

Cuando se decide proteger a la iglesia y a los abusadores antes que a las víctimas;

cuando se silencia un caso, y otro, y otro, y otro más;

cuando se es un monstruo que habla de Dios y critica los pecados ajenos, mientras se dedica a violar a niños indefensos sin que nadie haga nada por evitarlo;

cuando "lo principal no era ayudar a los niños sino evitar el escándalo";

cuando lo único que hacen es trasladar a esos put*os malnacidos de un lado a otro sin que el peso de la ley caiga sobre ellos;

cuando esta chusma se piensa que está por encima del bien y del mal y sigue campando a sus anchas;

cuando el caso se destapa y ya la mayoría de los delitos están prescritos...

Cuando todo eso ocurre, ¿qué autoridad moral tiene esa gentuza para decirnos a los demás cómo tenemos que vivir nuestra vida, cómo tenemos que sentir, a quién amar, qué hacer con nuestro cuerpo...? ¿Qué superioridad se creen que pueden tener para pelear por los derechos de los embriones, para denostar el matrimonio gay y la adopción de críos por ellos, alegando que hay que protegerlos de semejantes "enfermos"? Yo es que alucino, vaya.

Para mí esto es terrorismo. Terrorismo eclesiástico.
Y me produce asco. Asco no, lo siguiente.



lunes, 12 de marzo de 2018

Simplemente, mala gente

Tengo un amigo que no hace mucho, y en una de esas charlas profundas y trascendentales que solemos tener él y yo, me dijo que las mujeres ganamos por goleada a los hombres en dos cosas.

Que yo le miré y pensé:-"¿Cómo? ¿Sólo en dos? ¡Tú sueñas!"-. 
Pero no dije nada. Cosa rara en mí. Me quedé callada esperando la explicación, porque estaba claro que eso necesitaba de una buena explicación. 
Ná, pero sólo para contárosla a vosotros, evidentemente.

Y eso, que mi amigo me dijo que las mujeres ganamos a los hombres por goleada en dos cosas: En la capacidad de amar y en la capacidad de odiar. 
Dijo que somos capaces de cualquier cosa por amor, pero también somos capaces de cualquier cosa al odiar. Nada se nos interpone cuando amamos ni cuando odiamos.

Dicho de otra manera: Que semos peligrosas.

Y yo, pues ¿qué queréis que os diga? Es verdad que podemos hacer muchas "locuras" por amor o por odio, cierto. Pero no sólo las mujeres, vaya. Los hombres también tienen tarea, sí.

En realidad, lo que creo es que las personas (hombres y mujeres) que pueden hacer cualquier cosa apelando al amor o al odio que los mueven, es porque están un poco de la olla. 

O no me digáis vosotros que cuando el padre de Ruth y José, (y sólo por hacerle daño a su ex-mujer, o sea, por odio), mató a sus hijos cuando los tenía un fin de semana, no es para plantearse lo que podía tener ese tío en la cabeza.

O la loca del coñ*o ésta, que ha asesinado al hijo de su pareja en Níjar, de tan sólo 8 años de edad, y llevaba el cadáver en el maletero del coche cuando la policía la detuvo. Y aún no sabemos por qué, pero está claro que muy allá no debe de estar la tía petarda, con esa frialdad que ha mostrado desde el principio.

Pues eso, que no me digáis vosotros que no es estar mal de la cabeza. Vamos, que da igual ser hombre o mujer. Que cuando alguien es mala persona, lo es y punto. Y hacer cualquier cosa en nombre del amor o del odio no es exclusividad sólo de las mujeres. Y además, que no, coño, que la gente normal puede hacer cosas por amor o por odio, sí, pero sin llegar a estos extremos de maldad o de crueldad, ¿no?



lunes, 12 de junio de 2017

Cuando te hinchan la vena

Me pregunto por qué hay profesores malafollás que les dicen a sus alumnos que no van a aprobar su asignatura ni en un millón de años. O que les dicen que nunca van a llegar a nada en la vida. Que minan su confianza y que les hacen sentirse unos inútiles, y que nada vale la pena.

Será que hay profesores muy subiditos que no tienen otra manera de conseguir que los chiquillos aprueben. Digo yo. O será que están hasta las narices de su profesión y dejan salir la frustración a raudales y de esa manera tan ruin y tan cruel.

No sé. Yo sólo sé que demasiadas veces he tenido clase con una de mis criaturas, de 16 ó 17 años, que se ha echado a llorar delante de mí porque su profe le ha suspendido un examen en junio y le ha dicho (antes de la recuperación, dicho sea de paso), que no le va a aprobar la asignatura. 

Y yo, que he visto a esa criaturica esforzándose durante todo el curso, estudiando, haciendo ejercicios, poniendo todo el interés del mundo, y aprobando sus exámenes parciales, me pregunto cómo se le puede decir una cosa así porque haya suspendido el examen global. Está claro que para animarle, desde luego, no. 

Es que me indigno, coñio.

Te dan ganas de ir a ostiar al profesorzucho de turno y decirle:-"¿Eres tonto o bailas con la música del telediario? Tú no eres profe ni eres ná. Bueno, un truño es lo que eres"-. 
Porque sí, porque yo me paso el curso entero diciéndoles a los críos que el esfuerzo siempre vale la pena. Que lo van a conseguir mientras sigan ahí, intentándolo a muerte. Que pueden hacer cualquier cosa que se propongan. Que no se rindan, que yo sé que pueden... Vamos, lo que viene siendo el efecto Pigmalión bien entendido.

Y me mata que un/una imbécil eche por tierra todo eso que yo les digo, soltándoles una lapidaria frase que no hace nada más que hundirlos cuando más falta hace que los animen. 

No lo entiendo. No lo entenderé nunca y me revienta el higadillo tener que verlo tantas veces.

Está claro que el Señor Miyagi tenía razón.


miércoles, 25 de mayo de 2016

Los buenos, los malos y los incoherentes

Espera. Déjame ver si lo he entendido bien...

O sea, que según tú, una buena persona es aquella criaturica que no dice lo que piensa, que no dice lo que siente; el que se calla, el que aguanta todo sin rechistar, el que no se rebela, el que no contradice, el que a la cara no dice las cosas aunque las piense, el que te da la razón aunque opine lo contrario, el que te deja hacer y decir a tu antojo, el que hace lo que los demás quieren y lo que los demás esperan... El que es políticamente correcto.
Ése, para ti, es una buena persona, ¿no?

Entonces, por el contrario, claro está, es una mala persona aquel que tiene otra opinión y la defiende, el que no se deja avasallar, el que no permite que lo pisoteen, el que no se calla, el que hace lo que considera más oportuno en cada momento, el que dice lo que piensa aunque sepa a ciencia cierta que no va a gustar, el que se encara ante lo que considera injusto, el que se muestra tal y como es y no le importa hacerlo...

Es así, ¿no? 

Vale, gracias. Era sólo simple curiosidad...
Pero vaya, que llegados a este punto, te diré que me da igual. Porque es que no te lo he dicho antes, pero a estas alturas tu opinión a mí ya no me sirve de nada. Y lo que es más, me importa una m... Esto, un pimiento. Ea, así igual ya puedes entender lo que sentimos los demás.


¿Tengo cara de que me importe?

sábado, 30 de abril de 2016

Se ve cada cosa...

Pos no voy el otro día andando con mi madre por la calle, después de desayunar en un sitio donde la muchacha nos trata mú rebien e intenta dibujarme (y lo consigue) cosicas en el café...


Se ve la manzana, ¿no? :)

Vale, pues eso. ¿Y no llegamos a la esquina conflictiva del barrio donde, por primera vez y sin que sirva de precedente, había dos policías municipales así como vigilando, y de pronto se oye un porrazo calle arriba?
¿Y no miramos todos hacia allí y vemos una moto en el suelo y una pareja (hombre-mujer, nada de niñato-niñata) haciendo la croqueta también sobre el pavimento?

¿Y no resulta que nos quedamos todos quietos, y los policías con su parsimonia habitual, porque tampoco es que se dieran mucha prisa, echan a andar a cámara lenta hacia ellos y hacia todo el desparrame de trozos de moto, bolsas de la compra y personas varias?

¿Y no nos quedamos todos a cuadros cuando el hombre (ahora ya sí niñato), se levanta corriendo, coge la moto, y se va dejando a la mujer en el suelo, que no podía levantarse?


WTF?!!

Yo, inocente de mí, pensé que el tío iba a quitar la moto de en medio, aparcarla bien y volver. Que aunque la cosa estaba claro que no era grave, pues qué menos que hacer lo que se supone que tienes que hacer, ¿no?
Pero, ¡qué va! El tío aprovechó que los policías tampoco se mataban por llegar deprisa, y se fue del tó. Desapareció, éste sí que sí, a toda velocidad. 

Claro que sí. Ahí, eludiendo a la autoridad competente, y evitando su responsabilidad, su falta de casco obligatorio, y seguramente también, su falta de seguro y papeles de la moto.

Sí, es lo que pasa cuando alguien tiene más miedo que vergüenza.



martes, 30 de junio de 2015

Pedales y otras armas de doble filo

A ver. Una dudilla existencial que tengo yo últimamente... 
Los ciclistas son "inmunes" a los semáforos en rojo, ¿verdad? Ellos están por encima del bien y del mal, y lo de las normas de circulación no va con ellos, ¿no es eso? Es que si no, no me lo explico, porque a ratos me dan unas ganas de darles un bufío y un par de guantazos que pa qué.



Me da coraje porque luego exigen respeto cuando está claro que ellos no respetan a nada ni a nadie. Y parece que de eso no se dan cuenta o no se quieren dar cuenta. Se creen con más derechos que nadie, ya veis.

Y después nos echamos las manos a la cabeza cuando hay un ciclista muerto en carretera. Pues, ¿qué queréis que os diga? Si es que no respetan las normas. Yo siempre que voy con el coche y me encuentro con ciclistas, rara es la vez que no ocupan todo el carril para poder charlar tranquilamente de sus cosas. Les importa un rábano ir entorpeciendo la circulación.

O que yo me pare en un semáforo en rojo y ellos me adelanten. Les da igual por dónde: Por la derecha, por la izquierda. Y sigan su camino tan felices y tan contentos, como si la señal no fuera con ellos. Es que no lo entiendo, vaya.

Y me acojonan lo que no está en los escritos. Y ahora en verano, que parece que se reproducen por esporas o algo, ni os cuento.
Porque sí, porque se creen los dueños y con la certeza de que el resto de conductores tenemos que ir respetándolos a ellos porque son los más expuestos.
Y luego piensas:-"Joé, pero si eres tú el que no le tienes apego a la vida. ¿Y encima la culpa es mía? Anda, cómprate una estática y así no le das por saco a nadie"-.

Ná, gente, que te buscas la ruina siempre tú, que eres el que llevas el coche.

P.D: Seguro que todos los ciclistas no son así. Pero esto es como los políticos: Habrá corruptos y habrá los que no lo sean. Pero los que lo son, son conocidos en su inmensa mayoría. 
Pues igual.



domingo, 8 de marzo de 2015

Mucho por hacer todavía

Día Internacional de la Mujer... ¡Vaya cosa!



No, no me gusta este día. ¿Qué es eso de tener un día especial que recuerde a todo el mundo que estamos ahí y que existimos? Deberían (deberíamos) ser conscientes de ello todos los días, ¿no? Vamos, digo yo.

En realidad, estoy convencida de que lo ideal sería llegar a esa igualdad entre los géneros, sin menosprecios y sin historias. Todos valorados y respetados por igual, ya seas hombre o seas mujer. 
Y pienso que sí, que deberíamos evolucionar de una vez y llegar por fin a ser personas. Todos iguales, con los mismos derechos, con las mismas obligaciones y con las mismas oportunidades.

¿Que soy feminista? Pues mira, no sabría cómo llamarlo. Igual sí que lo soy. Pero yo entiendo el feminismo como ese llegar a la igualdad. Nunca como que la mujer prevalezca sobre el hombre. Que es que resulta que la gente confunde los términos, y yo personalmente pienso que el feminismo no es lo contrario del machismo. Ni muchísimo menos.

Pero ea, hay gente que parece que esto todavía no lo entiende, y es muy complicado hacérselo entender.

Porque mientras sean las propias madres las que eduquen de manera diferente a sus hijas que a sus hijos, inculcándoles la docilidad y sumisión que se espera de ellas;

mientras se oigan cánticos en un campo de fútbol insultando a la ex-pareja de uno de sus futbolistas, acusado de presuntos malos tratos;

mientras en una casa, la hija tenga que fregar los platos del almuerzo mientras su hermano se sienta a jugar a la play o ver la tele, porque es un hombre y no se va a dedicar a esos menesteres;

mientras haya un obispo que asegure que a las mujeres habría que quitarles el voto porque últimamente piensan por su cuenta;

mientras haya un gobierno que te obligue a tener un hijo por narices, en las condiciones que sean, sin importarle lo más mínimo las circunstancias que tengas, porque tu cuerpo no te pertenece a ti, sino al Estado;

mientras haya gente que al ver a una mujer en un trabajo que no les cuadre se oigan frases del tipo vete a la cocina que es tu sitio o mujer tenías que ser;

mientras nos sigan calificando con los términos de zorra, put*a, guarra, por tener simplemente una vida sexual sana y activa; o por, mira tú qué ironía, por no querer nada con alguien;

mientras siga pasando lo de la maté porque era mía y lo de si no es para mí, no es para nadie;

mientras los chavales jóvenes vean normal que puedan controlar los móviles o la vestimenta de su pareja, porque para eso es su novia, ¿no?;

mientras haya un arzobispo que diga que si una mujer aborta, el varón tiene derecho a abusar de ella;

mientras haya hombres (y mujeres también, las cosas como son) que piensen que si una mujer se viste de una determinada manera, es que está pidiendo a gritos que la violen;

mientras... (aquí podéis poner vuestros propios ejemplos).

Pues sí, mientras. Mientras sigan pasando todas estas cosas (y muchas más, pero con éstas ya me parecía más que suficiente), esta sociedad seguirá desevolucionando a marchas forzadas. Mientras siga pasando esto día sí día también, esa igualdad de la que hablaba al principio, nos quedará todavía lejísimos. Mientras no cambiemos de mentalidad, no conseguiremos absolutamente nada.

Y con lo fácil que a mi entender es todo este tema, porque en el fondo todos, absolutamente todos, hombres y mujeres, buscamos lo mismo en esta vida, ¿no? Estar bien y ser felices. Punto.

¿A que va a ser verdad que no somos tan diferentes?
:)



jueves, 5 de febrero de 2015

De orcos, trolls y gentucillas varias

Exactamente igual que en la película El Señor de los Anillos, la vida está llena de orcos, uruk-hais y nazgules, que se pasean por el mundo, escondidos en las sombras. 
Aunque, eso sí, aparentemente estén ahí, a cara descubierta y tengan pinta de mosquit@ muert@. 



Y es que no lo hemos dicho pero, al igual que en la película, suelen ser bastante cobardes, y no han roto un plato en su vida.
(Seguro que luego se habrán cargado todas las vajillas de la Tierra Media).




A ver. Que puede que al principio nos parezcan otra cosa, ¿eh? Sí, por un momento hasta podríamos pensar que son gente normal, buena gente, apañaícos, e incluso, dignos de confianza. He dicho por un momento, ¿vale?
Porque luego resulta que no. Ni por un momento ni por ná. Y es que cuando menos te lo esperas, cuando te das la vuelta tranquilamente, te apuñalan de la peor manera posible: Por la espalda y sin chispa remordimientos. Con premeditación y alevosía. 
Ya sabéis, lobos con piel de cordero hasta que dejan ver su verdadera naturaleza y entonces aparece el orco que esta gente lleva dentro.

Supongo que hay que aprender a reconocerlos y a lidiar con ellos. Sí, aunque sea dejándolos como cosa perdida en medio de su paranoya personal.


O sea que sí, que trolls, ogros, goblins, cíclopes y arpías nos vamos a encontrar por un tubo a lo largo de nuestro camino, en esta vida. Pero evidentemente no vamos a estar ahí todo el tiempo a la defensiva, dándoles cuartelillo o dejándoles que nos dirijan la existencia, ¿no? Que eso sería algo así como perder el tiempo con criaturas que no valen la pena. 
Apuesto a que vosotros también conocéis a más de uno y más de dos individuos de estas especies. ¿O me equivoco? :)

Yo conozco un troll. Uno de tantos. Y menos mal que tampoco lo tengo que aguantar todo los días, que si no... Es que es horrible. Que digo yo que para eso es un troll, ¿no?
Pero ea, como le pasa a los trolls, se alimenta de vidas ajenas porque por lo visto, él no tiene ninguna. Penica que me da, oyes. Sí, porque pienso que al menos yo tengo mi propia vida. Ni mejor ni peor que la de los demás, pero al menos es la mía y con ella ya tengo bastante.

¿Qué le vamos a hacer? En esta vida no todo van a ser elfos, hadas, duendes o magos, buenos y simpaticotes, ¿no? :)



lunes, 3 de noviembre de 2014

Esto no se acaba nunca

La lista es grande, ¿eh? Y cada día sale un nombre nuevo, una historia nueva, una movida nueva. Y piensas:-"¿Qué habrá hecho éste ahora?"-. Pues ¿qué va a hacer? Llevárselo calentito.

Urdangarín, Diego Torres, el Caso Nóos, Ruiz-Mateos, Bárcenas, el caso Gürtel, Francisco Correa, los ERE, las tarjetas "black", Rodrigo Rato, Blesa, Carlos Fabra, el caso Malaya, Julián Muñoz, la "Panto", Jaume Matas, operación Púnica, Francisco Granados, Marjaliza, los Pujol...

Definitivamente, estoy convencida de que toda esta gente debió de ir al mismo campamento de verano cuando eran críos. Igual coincidieron allí todos juntos y aprendieron las técnicas que más tarde utilizarían en su vida diaria. No sé, digo yo...

Es que es muy triste, además, que ahora también nos sepamos el nombre de los jueces que llevan esos casos. Nunca habían sido tan conocidos los nombres de esas criaturas: El juez Ruz, la juez Alaya, el juez Castro, el juez Velasco...

Y aunque parece que ya no nos sorprende nada, porque todos estamos convencidos de que no se salva ni uno, igual mañana destapan otro caso, aparece otro nombre propio y volvemos a decir:-"Joé, ¿y tú de dónde sales ahora?"-. Y te dirán:-"Ná, no te preocupes. Éste es 'el Pequeño Nicolás', pero sólo ha venido a divertirse"-.
:)



lunes, 24 de febrero de 2014

Odio

"No soporto a los que acuden los domingos a la iglesia,
y luego el lunes (martes, miércoles, jueves, viernes y/o/u sábado)
son peor que satanás..."

 

Y es que a ratos te encuentras con cada criatura por el mundo que piensas que igual habría sido mejor no encontrártela nunca. 

¿A que sí? ¿A que todos sabéis a qué clase de gente me estoy refiriendo? ¿A que no tengo que dar más explicaciones? 

¡Pues yastá!
:)

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Making Friends ☺

Me encantan esas criaturas que piensan que pueden hacer lo que les da la gana mientras conducen. Y eso, que luego no les puedes decir ná, porque siempre llevan la razón... Es que alucino, vamos.

Ayer me crucé con uno de esos especímenes tan proliferantes en el mundo actual. Y de ahora en adelante, nos referiremos a ella como la tontalculo. 

Sí, sí, es que era una tía. Que no tengo ningún problema en decirlo. Igual que cuando la trastá la hace un tío, pues también se dice y en paz. Ser un irresponsable o un inmaduro no tiene nada que ver con el género. Y está claro que toda la gente no es igual. Pero es que hay cada un@ por ahí suelto...

Vale, a ver. Yo iba por la acera con mi Frida, dándole un paseo, como todas las tardes. La tontalculo me adelantó por la calle con su coche, y hablando por el móvil, toda gesticulando ella. Me imagino que su conversación debía de ser interesante a más no poder.

Un poco más adelante, veo que la tontalculo se ha parado en mitad de un cruce, dejando el coche atravesado, y ella de pie al lado, sin dejar de hablar por el móvil. Ningún coche podía pasar.

Por lo visto es que un chiquillo se había caído de la bici en la calle de más arriba. Ella lo había visto y se había parado a ver... Pero eso, que se había parado en tó mitad. 
El hombre del coche que intentaba pasar (un policía municipal de paisano) le dijo lo normal, que si conducía dejase el móvil en su funda... 
Y la tontalculo (supongo que no sabría que él era policía) le saltó:-"¡¡¡¿¿¿Pero tú qué coño sabes de lo que yo estoy hablando por el móvil, payaso???!!!"-.
El municipal pudo pasar pero no paró porque detrás de él había una cola de cuatro o cinco coches. Pero yo, que pasaba por al lado de ella justo en ese momento, no pude evitar decir en voz alta:-"Pero (tontalcul...) mujer, párate donde no estorbes y sigue hablando con tu móvil"-.

Bueno, ¿pa qué? La tontalculo movió el coche, lo quitó de en medio, se bajó como un caballo desbocao, y se acercó al galope hacia dónde yo estaba. -"¡¿Tú qué dices?!"-. 
Yo:-"Pues lo mismo que te ha dicho el muchacho del coche, que por si no lo sabes, es policía municipal: Que dejes de hablar por el móvil mientras conduces"-.
Ella:-"¡Es que he visto al niño que se ha pegado un porrazo en la cabeza al caerse de la bici y me he parado a ver si necesitaba algo!"-.
Yo:-"¿Sí? Pues acercarte al crío no te has acercado para ver si necesitaba algo, y tú venías hablando por el móvil desde la punta abajo de la calle, así que con una ambulancia no estabas teniendo precisamente la charla, ¿no?"-.

No supo por dónde salir, pero vi los ojos de la tontalculo tó inyectados en sangre y ya no sé si echaba espuma por la boca o no. En eso ya no me fijé. 
-"¿A que me pega?"-, pensé. Y mientras pensaba esto, también pensaba en las clases de taekwondo que di cuando tenía 10 años... -"Como haga el intento de acercarse en plan amenazante, le meto una hostia y salgo corriendo..."-.

Ay, Señor. Y yo que salgo a pasear con la Frida para relajarme, y me encuentro con cada chalao por el mundo que pa qué...
:)


Mi Frida, preguntándose por qué hay tantos zumbados en el camino.
Fotillo de la Lou


miércoles, 27 de marzo de 2013

Cubriéndose de gloria II

Ea, pues aquí vuelvo con la segunda entrega de los que se cubren de gloria (y esta vez, nunca mejor dicho) cuando hablan. Esas perlas que sueltan algunas gentes en sus ratos libres y no tan libres, y de las que ya vimos la primera parte allá por diciembre.

Pero hoy sólo voy a escribir sobre una criatura y sobre lo que ha soltado por esa boquita. Que no veáis la que se ha liado en las redes sociales con el momentazo en cuestión. La noticia es de hoy y podéis leerla entera AQUÍ.

Gloria Casanova, profesora del CEU de Valencia ha dicho en su clase, a estudiantes de 20 años, cosas como éstas:
-"Las mujeres maltratadas no deben separarse porque eso es amor"-. Claro, eso es amor. Amor a que te rompan la boca día sí, día también, ¿no?

-"Aunque tu marido te sea infiel, la verdadera prueba de amor es seguir amándole con lágrimas en los ojos, como Jesús lloraba en la cruz"-. Vale, ¿y al contrario? Si tú le eres infiel a tu marido, seguro que habría que lapidarte o algo por adúltera.
-"El aborto en caso de violación no es tolerable porque dentro de lo terrible de la violación sacas algo bueno, que es un hijo, un don de Dios"-. Di que sí, vamos a justificar la violencia hacia la mujer pero dándole un toque poético, que siempre es mejor.

Sí, señor. Así se da una clase en la Universidad. Así se educa a los jóvenes en una Facultad de Periodismo en pleno siglo XXI.
Claro que es que estamos hablando de una institución católica y de una asignatura que se llama Doctrina Social de la Iglesia (y yo añado, del siglo XVI). Ahí es nada. No íbamos a esperar algo racional de eso, ¿no? Porque parece ser que es mucho pedir un poco de coherencia y de respeto...

Que a ver, que la libertad de cátedra de los profes está muy bien, por supuesto que sí. Y ha sido ésa la forma en la que la propia Universidad y la Consejera de Educación han respaldado a esa... Hummm... ¿Cómo la llamamos? ¿Profesora?
Lo que pasa es que cuando las cosas de las que se hablan en clase atentan contra los derechos humanos, y los discursos son integristas, homófobos y ofensivos, y sólo buscan adoctrinar a los alumnos, pues digo yo que algo se debería hacer para evitarlo. Porque eso, a mi modo de verlo, muy normal no es.

 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Cubriéndose de gloria

Parece que estamos curados de espanto y que no nos cansamos de oír las tonterías que dice esa gente que debería tener un mínimo de coherencia, o al menos, un mínimo de vergüenza y pensar dos veces lo que va a decir antes de decirlo. 
Pero como no, pues parece que nos hemos acostumbrado a esperar siempre el más difícil todavía.
Aquí van unos cuantos ejemplos de las cosicas que he tenido el privilegio de oír últimamente.

Angel Gurría, presidente de la OECD: -"No contrataría a alguien que lleva más de un año en paro, porque a saber qué malos hábitos habrá adquirido"-. Claro, claro, cualquiera sabe... Igual tiene hasta un esconchón de tanto rascarse la barriga, ¿no?

Marina del Corral, secretaria general de Inmigración y Emigración: -"Los jóvenes españoles no emigran por causa de la crisis. Lo hacen por el impulso aventurero que tiene nuestra juventud"-. Pos claro que sí, hombre. Somos culillos inquietos y tenemos complejo de Indiana Jones ahora...

Manel Prat, director general de los Mossos d'Esquadra: -"No le puedo garantizar que el chaval lanzara objetos, pero sí que formaba parte del piquete. Ha sido mala suerte la brecha que la policía le provoco al joven. Es un hecho involuntario fruto del rebote de una porra"-. Ea, una porra "descontrolada" que no sabía lo que hacía y le abrió la cabeza a un crío... Por supuesto.

Raúl de la Hoz, procurador en las Cortes de Castilla y León:-"Se debería embargar la prestación por desempleo a esta mujer, a la que el banco (Bankia) reclama dinero tras la ejecución de su hipoteca"-. Pos eso, la echamos de su casa, y ya le embargamos la prestación también, ¿qué más da, no? Si seguro que a ella no le importa...

Vamos, pa mear y no echar gota, ¿verdad? 
Bueno, pues si ha habido algo que realmente me ha tocado las narices y me ha dado asquito del todo, lo leí hace unos tres años. Pero ea, aún no se me ha olvidado.
Antonio Cañizares, cardenal:-"Es peor el aborto que abusar de niños en unos cuantos colegios"-.
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No, definitivamente, éste no lo voy a comentar. Total, ¿pa qué?

Da mucho coraje ver que aquí todo el mundo puede decir sus patochás (y bastante grandes, dicho sea de paso), quedarse en la santa gloria, y que nadie le recrimine sus palabras. 

P
ero luego llega el periodista Jordi Évole haciendo un programa de televisión y diciendo verdades como puños, poniendo las cartas sobre el tapete, denunciando todo lo denunciable, y se lía la que se ha liado. 

Sí, todo para intentar censurarlo, evitar que vuelva a salir más en televisión y cargarnos también la libertad de expresión y el trabajo periodístico de verdad.

Menos mal que al final, parece ser que el muchacho y su programa se han salvado, ¿no? :)