Era el día elegido para poner el belén en casa. Sí, porque en mi casa nunca fuimos mucho de árbol. Pero mi hermano y yo nos podíamos tirar perfectamente todo el santo día colocando las mil y una figuras del belén, con toda la paciencia del mundo, sin darnos cuenta de las horas que echábamos. Eso sí, tb nos podíamos matar por poner al Niño Jesús, que siempre supimos y teníamos muy claro que era el protagonista.
Cuando somos críos no vemos nada más allá de los días de vacaciones y los regalos de los Reyes. Pero ahora, con la perspectiva que me da la edad y los años pasados, recuerdo como algo genial lo de pasar la Navidad en casa de mis abuelos, allá en el pueblo, con mis padres, mi hermano, mis tíos y mis primos. Todos juntos...
Lo de escuchar, como algo tradicional, a los chiquillos de San Ildefonso, cantando los números de la lotería el día 22. -"Ciento veinticinco mil peseeeeetas"-.
Que necesitáramos un poquito de organización para poder sobrevivir allí, en familia, como lo de tener que comer o cenar en dos tandas: Primero, los niños y después, los mayores.
Que cuando nosotros habíamos terminado, nos mandaban a la habitación de al lado a jugar para que no molestáramos mucho mientras ellos comían. Pero que cuando oíamos que en la tele ponían anuncios, salíamos disparados a quedarnos embobados mirando la pantalla. Y nos peleábamos por todos los juguetes que salían. -"¡Eso pa mí!"-. -"¡Que no, que eso pa mí, que lo he dicho antes!"-. Y con mucho genio, terminábamos llegando a las manos y tirándonos de los pelos. Siempre había algún mayor (mi madre, que la muchacha siempre ha sido muy pacificadora), que decía:-"Bueeeno, uno para cada uno"-. Y nos quedábamos tan conformes.
Y en Nochebuena, antes de cenar, nos íbamos los críos a la calle, a cantar villancicos y pedir el aguinaldo a los vecinos. Cosa que ahora ya no se hace...
Y volvíamos a casa, para pasar el rato todos juntos, con la tele o con nuestras charlas de críos.
Y cenábamos... Y esperábamos con ilusión que ése fuera el año en el que, por fin, nos dejaran probar el champán, como si ya fuéramos mayores. Pero no, nos teníamos que conformar con mojar los labios en una copa de sidra.
Y el día de Navidad seguía siendo una juerga.
Y en Nochevieja comernos las uvas era toda una odisea. Porque éramos críos, claro, y con la tontería de hacernos reír los unos a los otros, terminábamos en el cuarto de baño, a punto de ahogarnos.
En mi época, Papá Noël no existía. O, bueno, sí existía, pero no le hacíamos mucho caso. No, porque a nosotros nos gustaban los Reyes Magos. Y yo podría asegurar que alguna madrugada del 5 de enero, entre sueños, yo los vi por la habitación dejando los regalos...
Y el día 6 de enero, del madrugón que dábamos, no se salvaban nuestros padres. Es que era inevitable. Aún recuerdo los nervios al ver mi nombre escrito en el envoltorio de los regalos.
La navidad siempre fue una época muy feliz de mi infancia. Ahora, pues sí, tb, pero ya no es lo mismo que cuando era una cría. Supongo que por la gente que falta, claro. O tb porque ahora ya todos tenemos nuestros compromisos, y lo de estar en familia es sólo para un rato. Aunque, a decir verdad, suelo pasar mucho rato en casa en estas fechas.
Cuando éramos niños, con esto de que no nos dejaban salir de fiesta, pasábamos juntos todo el tiempo disponible. Y eso es algo que sí que echo de menos. Y además, de verdad.
Frasecilla célebre del día: "Lo maravilloso de la infancia es que cualquier cosa en ella es una maravilla" (Gilbert Keith Chesterton).
37 comentarios:
Niña...¿tenemos telepatía? Esta tarde he estado preparando el post de mañana y vamos en la misma linea...Va a parecer que te he copiado...
Muchos besos guapa.
Seguro que es porque todos tuvimos navidades similares.
Ya estoy deseando de leer tu post. jeje
Muchos besos, Ana.
Son recuerdos que perdurarán con los años.
Haces referencia a los anuncios; ya no hay tantos como antes. Con el transcurrir de los años cambian muchas cosas.
Me he reído con algunas cosas que has escrito.
Muchos besitos.
Hola, Tejedora.
Me alegro que te hayas reído con alguna de mis "paranoyas". Pero de verdad que fueron así. jeje...
Mil besos navideños.
Sobrina como te acuerdas de lo bueno .... eh... si eres una fenómena... ahora bien que yo conociendo a los "granainos" eso de pedirles tu el aginaldo... me ha llegado al corazón... porque algunos te pedirian que se lo devolviese al dia siguiente... ¿no?.... jajajajajajaja
Yo tenia un cliente en Graná y no generalizo Dios me perdone, que ingresaba en el banco 1.000 pesetas y al rato volvia y pedir un extracto de cuenta... aquel gachós era y es "pa" comerselo... es para escribir un libro de el... gracioso de verdad... que me reia con el cuando iba a Granada... eso si lo de pagar no iba con el... todavia me debe dinero... jajajajaja
Viva Graná y viva tu...
Un beso
Es bonito recordar esos momentos en familia, en mi casa, afortunadamente, los niños que comiamos en el primer turno, nos hicimos mayores, y ahora tenemos otros niños que empiezan a crecer también y estan a punto de traernos "otros niños", pero seguimos cenando todos juntos, eso si, cada vez mas apretaos. Por Dios!, que alguien me diga que pongo de cenar en Nochebuena para 20 personas!, y todas en el mismo turno. Un beso
Hola, tito Juan...
Si es que, mis abuelos vivían en Cazorla, y era allí donde pasábamos las navidades. Y por tanto, era allí donde cantábamos los villancicos y pedíamos el aguinaldo...
Sí, hombre, en Graná... Pos anda! Tú que conoces a la gente de aquí, habrás oído hablar de la "mala-follá" granaína, no? ¡Pues eso!
jajaj...
Gracias por tus palabras.
Un beso enorme!!
Hola, Isabel...
Pues mira, en vez de hacer cena de verdad, pon mucho "picoteo", que eso siempre viene bien...
A no ser que seais de buen comer, claro, y entonces os haga falta algo con más consistencia. jeje
Muchos besos navideños.
Lourditas, hija... y ahora tampoco existe el papi noel, o es que tus papas no te lo han dicho todavía???
:))
Los tiempos cambian, pero el espíritu navideño y sus tradiciones deben seguir, por lo menos para acercar un poco a las familias, a los amigos...
No hay porqué amargarse. La navidad no amarga, lo que amarga es tener problemas en el alma. Eso amarga en todas las fechas del año.
Viva el olorcillo a horno navideño!!!
Besicos tb. navideños y FELIZ NAVIDAD
No fastidies? No existe Papá Noël?
Jo, ahora que yo esperaba el doble de regalos... Cagontó!!!
jeje...
Y sí, que viva el olorcillo a horno navideño, sí. Que viva, que viva!
Besos-Besicos, y Feliz Navidad tb para ti.
¡Que bien me lo he pasado leyendote! eres mucho más jovencita que yo pero tengo a mis sobrinos que les llevo 8 y 9 años y haciamos lo mismo, jaja.
Ese belencito que has puesto le teniamos nosotros era de plastico menos mal porque les pegabamos unos meneos a las figuritas y no te cuento al cagón (caganet , en catalan, creo) le mirabamos el culo mil veces, sería pa ver si estaba estreñío jaja, ah y nosotros desde el primer día estaba el Niño Jesus no caiamos en la cuenta que no nacía hasta el 24.
También poniamos el árbol y lo que más molaba era la nieve con algodón
¡¡¡Que tiempos aquellos!!! me sigue encantando y es que aun nos juntamos toda la familia, faltan algunos, pero hay niños nuevos y hay que sacarle el máximo partido a la Navidad.
¡¡¡Feliz viernes!!! ya llega el finde, besitos.
Pues sí, hay que disfrutar de estas fechas siempre, pero que seguramente los que mejor lo pasan son los críos.
Y sí, nosotros tb poníamos al Niño Jesús desde el principio. Nunca se nos ocurrió esperar hasta la fecha de "su cumple"... jajaj...
Muchos besos, Mar. Y feliz finde para ti tb.
¡¡¡eh!!!!!! ¿En Cazorla? chiquilla eso es una gozada... en Cazorla... duermen los dioses... es una maravilla Cazorla... pleno parque natural... conozco perfectamente Cazorla... es una maravilla... una vez pasa el Pueblo y te adentras al fondo... aquellos riachuelos...aquellos Hostales... el Hotel... ¡ese agua para beber única...! bueno... bueno... bueno...
Un besazo sobrina
Fíjate, que a mí me inspira muchísimo tb Cazorla.
Imagínate que mi abuelo fue guarda forestal, así que la Sierra de Cazorla y yo... amigas íntimas!
jajaj...
Me encanta ese sitio, de verdad te lo digo. El pueblo, la Sierra... ¡Todo!
Y ya veo que tú tb sabes y conoces...
Gracias por recomentar mi comentario. Me ha gustado que vuelvas por aquí en apenas media hora. :)
Mil besos.
Yo es que nunca he sido muy de belén. Quizá mi vena atea venga de ahí.
No obstante siempre recuerdo la navidad con cariño. Hasta este año que falta mi padre. En fin...
Abrazos
No te mereces menos....
La Navidad es algo mágico para los niños. Uno se acuerda muy bien de aquellos maravillosos momentos vividos cuando eramos unos peques.
besos.
Pues yo -ya que hacemos memoria- siempre tuve una sensación de tristeza en todas las navidades, sería porque cuando chico en mi casa la pasamos mal económicamente durante varios períodos y luego, tal vez, porque mi padre que salió de España despues de la guerra y se afincó en Chile, no paró de viajar llevándonos consigo a mi madre y mis hermanos por varios paises de sud america obligándonos a estar siempre alejados del resto de la familia.
Ese sentir no me ha cambiado sino hasta hace muy poco -pues yo seguí la costumbre nómada de mi padre- en que finalmente decidí no sentir más, para no arrugarme como una pasa.
Feliz Navidad.
Y que hablar de los juguetes,,, en mi país no conocemos los Reyes Magos, y eso del papa Noel es algo de las ultimas generaciones porque aquí se llama Santa Claus, o el San Nicolás de toda la vida.
En Panamá, aun ahora la ilusión es que "el niño Dios", nos traiga regalos. Pues el mentao niño, antes traía muñecas de trapo mágicas, por ejemplo. Hablaban cualquier idioma y hacían cualquier cosa que nos imáginabamos que hacía, ahora es diferente, la magia se acaba, y ahora tenemos la barbie en recuperación (de drogas)o alguna parecida, toda llena de silicona, con esa vocecita metálica, que dice "hola soy barbie", o esos bebes que lloran horriblemente etc.. si es que nos quejamos de las diferencias pero somos parte de ellas,,,
Felicidades Lourdes, me ha gustao el post, aunque me pone melancólica
Que maravillosa es la navidad y cuando se es chico aun mas porque se disfruta con esa entrega, inocencia y alegria que ya de adultos nos falta...
Tambien yo recuerdo todos esos años de mi infancia, aunque no estan muy lejos pero ya han quedado atras. Aun mantengo la tradicion de compartir muchisimo con mi familia, de montar el árbol y el pesebre... Saludos...
Hola, Sommer. Bienvenido.
Sí, es lo que pasa. La Navidad es un poco "jodía" cuando nos falta alguien cercano.
Muchos besos.
Gracias de nuevo, tito Juan.
Besos.
Pues sí, Fernando. La ilusión y la magia la disfrutamos más de niños. Cuando crecemos, es de otra manera.
Un beso enorme.
Hola, Leo. Sí, para muchas personas, las navidades es una época muy triste.
Por lo menos tu padre consiguió que vosotros estuviéseis todos juntos, aunque fuérais de país en país, no?
Muchos besos. Y Feliz Navidad para ti tb.
Gracias, Maikita.
Lo de los juguetes es otra historia, tienes razón. Ya haré memoria yo de los míos, y lo comentaré tb en algún post. jeje.
Y no te creas, a mí tb me pone melancólica estos temas...
Muchos besos.
Hola, Ónix. Habrá que disfrutar cada época en el momento que nos toque vivirlo de todas formas, no?
Porque si no, vaya "caca"... jeje.
Aunque, claro, la ilusión de niños y los nervios de aquellos días pues igual sí que los echamos de menos.
Muchos besos navideños.
Hola illa! Se me ha hecho un nudo en la garganta mientras te leía.
Tus Navidades han sido como las mías y eso que no las pasábamos juntas.
Al igual que tu las pasaba con mis tíos y primos. En Noche Buena nos juntábamos cantábamos villancicos, cenábamos por turnos y luego los niños cogíamos un mazapan, lo escondíamos y jugábamos a frio y caliente.
El día de Navidad era igual.
En Noche Vieja llegado el momento de las uvas yo siempre me ponía cerca de la puerta donde tener vía libre para ir al baño, y como tu bien has dicho, había que salir corriendo ya que todos los primos nos mirábamos y empezábamos a hacer el indio para que el otro emperaza a reir y cuando nos veíamos con la boca llena de repente nos daba la risa y ¡madre mia!.
Nosotros no hemos sido de Papá Nöel, para que, si aquí tenemos a TRES Reyes Magos, que al igual que tu los vi entrar en mi habitación y traerme los regalos.
Con la edad todo se pierde un poco.
Ahora nos quedan los pequeñajos, que cuando les ves las caras, siempre vuelvo la mirada con nostalgia a mi infancia.
Con la edad ganamos muchas cosas, pero... perdemos tantas...
Besos
Holaa!!
el belén hace ya bastaante tiempo que no lo pongo, pero el árbol no puede faltarr!!
Lo de los anuncios ha sido buenísimo. Nosotros no nos peleábamos por el juguete de los anuncios, era por el jamón. Que no "trincábamos" 3 o 4 platos entre... 5 personas? jajajaja
He leído por ahí que tu abuelo fue guarda forestal, el mío tb!! jaja
Un besazoo!
Que recuerdo más dulce y tierno nos has contado.
Leer este tipo de cosas me despierta, casi siempre, una sonrisa triste. No se puede evitar.
Un abrazo fuerte
Hola otra vez illa. Me vas a permitir que me tome la licencia de decirle algo a SOMMER.
Esta va a ser la tercera Navidad que mi padre no está con nosotros, y desde la primera Navidad que pasé sin el, para mi estos días los considero como un domingo cualquera que te reunes con tu familia a cenar así parece que duele menos.
De todas formas alguien me dijo que no llore por el hecho de que mi padre no esté aquí, sino que piense en lo que a el le gustaría que yo disfrutara de ese momento, de los que están conmigo, de la vida.
Me ha encantado el post Lourdes,me recuerda mi infancia.
Yo en nochevieja ibamos todos los primos a casa de mi abuela y no veas la que liabamos...
La frase final es genial.
Un besazo navideño
Pues sí, yo también echo de menos las comidas en familia, con mis tíos y mis primos, ya hace tiempo que no nos juntamos. Nosotros nunca hemos puesto ni Belén ni árbol, pero este año me he hartado en el curro, hemos puesto dos belenes, un árbol enorme y hemos adornado las clases, el salón y los comedores.
Un saludo y Feliz Navidad!!
Hola, Anónima. Si es que no somos tan diferentes tú y yo, mujer. Hasta en las navidades de nuestra infancia nos parecemos.
Y no te preocupes, que puedes tomarte las licencias que quieras... jejej
Besos.
Hola, Cris!!! Así que, vosotros por el jamón, eh? Desde luego, para qué os íbais a tirar a por otra cosa? jajaj
Mil besos.
Hey, Faladomi... Por lo menos, sonreímos con esta clase de recuerdos, aunque sea con una miaja de nostalgia y tristeza.
Un beso enorme.
Hola, Juancar.
Me alegro que te haya hecho recordar tu infancia con el post.
Besos, amigo.
Nidia, eso te pasa por lo que te pasa. Ser maestra es lo que tiene: Lo de adornar la clase... jeje
Besos.
Ay nena... que he vuertoooo
dios mio... si en vez de que se acabe el año, parece que se acaba el mundo!!! bufff.. por fin vacaciones, uiggg.
Nena, mis navidades como las tuyas, lo mismito, lo mismito. Sin Papanoel, las mesas cargadas de polvorones y unas alegrías!!! ahora todo ha cambiado, ni mejor ni peor, pero si... distinto!
Besos preciosa
Precisos recuerdos de ayer que resuenan en la memoria hoy
Un beso y feliz navidad
Hola, Adriana!!!
Que te he echao de menos, jopeeeee...
Pero, bueno, tb entiendo que hay temporadillas en las que uno está más liado...
Mil besos, guapísima.
Ariadna, feliz Navidad para ti tb, apañá.
Bello texto el tuyo!! Los tesoros con que cuentas. Los mejores. Los vividos y compartidos en familia.
La Navidad es eso, la familia reunida amiga.Por pocos que sean
Para mi fueron fiestas llenas de regocijo esperando al "NIÑO".nOCHE DE UNIÓN, DE ESTRENAR VESTIDO NUEVO, DE PONER UNA MESA ALEGRE, DE ESCUCHAR MUSICA TRANQUILA Y VILLANCICOS.
HOY, SIGUE IGUAL LA COSA, AUNQUE SEAMOS MENOS , YA SE AMPLIA POR LA UNION DE UN HIJO CON SU PAREJA Y SIGO PREPARANDO UNA MESA DISTINTA, REGALOS PARA TODOS, AUNQUE SEAN PEQUEÑOS.Y A LAS DOCE ESE ABRAZO FUERTE PARA RECORDAR QUE SOMOS Y ESTAMOS UNIDOS.
UN ABRAZO EXTENSIVO PARA TI!1
Gracias, Nerina.
Las navidades siempre son épocas de reunión, con ausencias, sí, pero tb con nuevas "incorporaciones".
Muchos besos.
Hola Lourdes, siguiendo la recomendacion de juanjo he venido a conocerte y la verdad es que tenemos mucho en común, las navidades que has descrito son muy parecidas a las mias, yo de niña pasaba las navidades en el pueblo de mis abuelos, todos en familia..que navidades aquellas, pero ya todo a cambiado, pero sigo disfrutandolas mucho a pesar de los que faltan....
Un fuerte abrazo y te sigo de cerquita guapa.
Felices fiestas.
Hola, Ainhoa.
Es que he llegado tarde al consejo del tito Juan, pero ya que has venido tú, voy yo pa tu casa pero ya!
Y sí, aunque parece que las cosas cambian, realmente creo que somos nosotros los que cambiamos, no?
Besos, guapa.
Feliz Navidad.
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