Pero es que en verano me gusta mucho más. Me subo a la terraza a eso de las doce de la noche (que además, siempre apetece, porque el calor en mi habitación es insoportable), para simplemente, observar las estrellas.
Creo que he sido una astrónoma frustrada toda la vida. Quizás por eso, el interés que siempre ha despertado en mí el Universo, las constelaciones y las estrellas, ha hecho que me haya leído todo lo que ha caído en mis manos sobre el tema.
Y claro, a estas alturas de existencia, cuando miro el cielo en una noche estrellada, (y si puede ser, sin luna), soy capaz de reconocer sin dificultad todas las constelaciones que se ven, y decir el nombre de las estrellas más importantes de cada una.
Sí, han sido muchos años leyendo planisferios y acabando con dolor de cuello, buscando el dibujo en el cielo.
Pero es que es genial, porque desde la escalera de mi terraza, y mirando hacia el norte, se distingue perfectamente la Osa Mayor. Y se ve tal que así...
Y si miro a su izquierda, veo a Boyero, con su gigante roja llamada Arturo. Además, que sí, que brilla la joía de verdad, y eso, que es roja.
Y a la izquierda de Boyero está Hércules. Y en medio de las dos, la Corona Boreal, esa especie de media luna que se ve ahí.
Y justo en lo alto de mi cabeza, en el cénit, está la constelación de Lira, que es una especie de rombo, y en ella, la estrella más brillante del cielo de verano: Vega. Ya os digo que se ve perfectamente en un cielo despejado.
Uff, subirme a la terraza y dedicarme a mirar las estrellas ya os digo que es un momento mágico para mí. Y como además, es en agosto cuando más estrellas fugaces se ven por la noche (porque por el día es más difícil), pues aprovecho y ya pido deseos. ¿Por qué no?
Además, la noche del 12 de agosto es la lluvia de Perséidas, también llamadas Lágrimas de San Lorenzo. Y eso sí que es un espectáculo digno de ver. Os lo aconsejo, vaya.
Me encanta el cielo. Me encanta en verano. Y me encanta en invierno. Porque es que resulta que mi constelación favorita, no se puede ver ahora, en estos meses. ¡Cachisenlamar!
Está por debajo del horizonte en esta época del año, y me tengo que esperar hasta el invierno para poder verla.
Sí, Orión es la constelación que más me gusta. Y no sabría decir exactamente por qué. Aunque bueno, quizás sea porque fue la primera constelación que yo descubrí en el cielo, cuando empecé a alucinar en colores con las estrellas y esas historias.
Quiero decir, que fue la primera constelación con la que yo solica fui capaz de dibujar sus líneas y reconocer las estrellas. De eso hace ya más de 25 años.
Y os parecerá mentira, pero recuerdo el preciso momento en el que, mirando el cielo, se me fue dibujando sola la constelación. Ahí, ya flipé. Porque apareció el dibujo en el cielo sin darme ni cuenta... -"¡Coño, que está ahí!"-.
Así que, sí, fue la primera. Y claro, imagino que pasa como con el primer amor, que no se olvida tan fácilmente, ¿eh?
Pues eso, que mi primer amor fue Orión.
:)
10 comentarios:
Mi querida Lou, ¡qué bonito! y lo más hermoso aún es como lo narras. Y mira que a mi me gusta observar el cielo todo el tiempo. Pero, desconocía los nombres de las benditas estrellas. Me estoy preparando para la madrugada del 12 al 13 y ver si puedo percibir desde mi terraza algunos destellos fugaces, y por supuesto también pedir mis deseos.
De igual forma me llevo tu texto con los nombres, y observaré cual distingo esta noche desde el "Rincón de mis suspiros".
Gracias por compartir tanta belleza y tu primer amor. Que lo buscaré en invierno para conocerlo. Siempre he dicho que tu eres la dueña del cielo, y yo del sol... :) hala que creídas somos jajajajajajajajja
Besitos guapa
Ay, Lou, como me he sentido de identificada contigo con este post! A mí también me fascinan las estrellas, y me puedo tirar horas y horas mirándolas fíjamente, vamos que se me va el tiempo casi sin darme cuenta!
Desde donde vivo la contaminación lumínica hace que no se vea ná, pero.... en casa de mis padres... ains... eso es otra cosa! Así que cuando estoy allí cada noche salgo a contemplar el cielo, contar estrellas y... pedir deseos! :)
Estoy deseando que llegue el día 12 y a pedir deseos a las estrellas fugaces!
Besines
está genial poder tener u hueco para estr a solas contigo misma... para disfrutar de un hobbie y relajarse con él.
aquí hay demasiado contaminación lumínica como para ver desde la azotea o terraza alguna estrella. lástima.
besos
alma
Me ha encantado leer y ver tus amores con las estrellas. Te digo que las estrellas son fieles amantes. Y nada, pero nada celosos. Orión es una constelación maravillosa, no me extraña que te enamorases de ella...
Desde el balcón de mi apartamaneto (si no hay nubes) se ven muchas estrellas, pero la contaminación lumínica fastidia un poco el invento. Para ver bien las estrellas tiene que soplar viento del norte, pero entonces hace fresco.
Un beso.
Pués el inicio de tu post se me hizó medio comico, porque dijiste que posiblemente ya tenías cansados a tus lectores con tu fascinación con las estrellas...y pues, ese tema de cansar a los lectores creo que yo ya lo había tocado en mi post jajaja.
Pués Lou que decir, yo miro las estrellas y nunca puedo ver nada, ninguna figura se me forma ni nada :(
Pero luego de leer tu post, y todo el sentimiento dentro de este, definitivamente volvere a ver al cielo esta noche y trataré una vez más de ver constelaciones.
A que si :)
Saludos Lou, cuidate mucho, y como siempre, excelente post.
=D
CAROLAIN, de creídas nada. Es que es verdad. jajajaajajaja
Pues entonces, la noche del 12 estaremos las dos mirando al cielo, jamía.
Gracias, guapa! Me alegro de que te haya gustado.
Un beso enorme!!!
VANE, hacemos una quedada virtual para mirar el cielo esa noche todos juntos? ;)
Aquí, quien más y quien menos, disfruta del cielo nocturno una barbaridad, eh?
Un beso, guapa!
ALMA, pues sí, es verdad, es genial disfrutar de ese momento. Es una pena que tú no puedas observar las estrellas del cielo. Pero vaya, que tú tienes una estrella en la cuna. Seguro que disfrutas tb mirándola, eh?
;)
Besos!!!
MIGUEL, verdad que Orión mola? jejejeje. Y sí, la contaminación lumínica a veces nos fastidia un poco. Con la ilusión de un apagón vivimos, no? jajajaja
Un beso mú grande y mú enorme!!
LJ-90, ves? Cada uno habla de lo que le apasiona. En tu caso, son los cómics, no? Pues eso! jajajajajaja
Y bueno, si tú miras el cielo, encontrarás constelaciones diferentes a las que puedo ver yo. El hemisferio sur es lo que tiene, claro. ;)
Un beso, amigo!
Ooooh, yo siempre intento mirar al cielo la noche del 12 de agosto, que además desde la cueva se me muy bien porque no hay nadie alrededor con las luces encendidas. Pero, a decir verdad, es la única vez en el año que me paro a mirar el cielo... Y menos mal, así nuestro primer amor no es el mismo jajaja
Un besico
Hola, te acabo de conocer,,me ha gustado mucho tu lección celeste..jeje, el sabado luna llena...un beso desde Murcia..espero que te gusten mis fotos..un beso..seguimos..
Me quedo con Casiopea y con la Corona boreal, esas W y C, respectivamente, que alegran la noche negra de los Purple.
CRISTINA, qué joía! jajajaajajaja
Pero bueno, si miras al cielo aunque sea una vez al año, pues mira, no está mal...
Besos!!!
ALP, pues gracias! Por tu visita y tu comentario. Y claro que me asomaré a ver tus fotos. Hombre, por favor! jajajaaja
Un beso!!
JUDAS CAÍN DE LA PRADERA, hombre, con lo de WC no sé qué decirte... jajajaajajajaj Pero si te alegran la noche, mejor que mejor.
Besos!
FATI, muchas gracias por tu comentario. Iré de visita al tuyo tb. Un beso!!
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