miércoles, 1 de agosto de 2012

AGM :)

Me encanta que haya gente tan auténtica por ahí por el mundo, a pesar de su juventud. Porque sí, porque no es la edad la que da ese matiz a las personas.

Hay gente que no llegan a ser personas en su p**a vida. Y en cambio, hay gente que apenas han cumplido la mayoría de edad y ya tienen muchísimo que aportar al resto de la Humanidad. 
Es verdad que hay gente que no van a pasar de niñat@s ni aún cumpliendo los 50 años u más. Pero también hay personas que, por circunstancias de la vida, maduran tanto en tan poco tiempo, que te asombras cuando un día tienes la suerte y el privilegio de poder hablar con ellas. 
Son personas grandes. Grandes de verdad.

Y es que, no es la altura, ni el peso, ni la belleza, ni un título o mucho dinero lo que convierte a una persona en grande... No. Es su honestidad, su decencia, su amabilidad y su respeto por los sentimientos, preocupaciones e intereses de los demás. 
Cuando habla de frente y vive de acuerdo con lo que habla; cuando escucha e intenta entender; cuando trata con cariño y respeto; cuando mira a los ojos y sonríe...
Una persona es grande cuando comprende, cuando piensa, cuando se coloca en el lugar del otro, cuando actúa no de acuerdo con lo que esperan de ella, sino de acuerdo con lo que espera de sí misma... 

Por eso, estoy convencida de que todos tenemos claro que algunas personas tienen valor. Y otras, simplemente, tienen precio.


Sí, niño, sí. Eres tú. Y eres grande. Grande, en todos los sentidos.
TQ.

13 comentarios:

amelche dijo...

Pues tienes toda la razón, hay gente que no madurará nunca ni hará nada de provecho en su vida y otra gente muy madura ya desde su más tierna infancia.

Un abrazo

apm dijo...

Pues sí, AGM ya puede estar orguloso de tu entrada, ya... (cachis en la mar, si en vez de una "G" hubiera sido una P, podría ser yo), brochecillos de humor aparte, tienes toda la razón en la entrada: absolutamente toda la razón... triste y cabizbaja pienso en esa reflexión profunda y que comparto, de que hay personas que no madurarán nunca, que seguirán siendo unas niñatas por más que cunmplan años y años (triste y cabizbaja porque mi hija mayor es de ese tipo, de las de no pensar, no escuchar y no ponerse en el lugar del otro... muy, pero que muy triste y cabizbaja, claro)

Mil besitos gordotes

Anónimo dijo...

Qué bonito!

Juan dijo...

Yo creo que nos hacemos mayores y nos comparamos con esa edad y vemos que nos superan con creces, la madurez a veces se impone pero otras son innatas y es muy bonito conocer a alguien con esos valores y tan joven. Un bso.

Lourdes dijo...

AMELCHE, ves? Seguro que tú tb conoces a más de uno y a más de dos... :))) jejejej
Besos!!




APM, bueno, no tiene por qué ser así. Hay gente a la que le cuesta más llegar al puntito de madurar a personas. Porque tu hija ¿qué tiene? ¿19 ó 20 años? Ya llegará, no te preocupes. Además, teniéndote a ti de modelo (aunque ella aún no quiera darse cuenta), ya verás como llega un día que "despierta" y te sorprende.
Ya me lo contarás, eh? :)
Besos mú grandes y mú enormes y mú chillaos!!!




BOLBORETA, muchas gracias!!!! :)




JUAN, tienes razón. Es bonito conocer a alguien así... A mí personalmente, "me llena de orgullo y satisfacción". Y además, de verdad!
Besossssss!!!

CristinaL dijo...

Mmm... me he vuelto grande y... niño? jaajaja


Na, que sí, que tienes razón, Lou. Aunque todo tiene su parte fea, y es que la mayoría de los que han madurado es porque no les ha quedao otra y no han podido disfrutar bien de la "niñatez". Pero, oye, que tb está bien madurar :P

Un beso, guapísima

La casita de Mar dijo...

¡Talmente de acuerdo Mari Lou!, gente auténtica y grande, enhorabuena a esa persona, pero tuvo suerte también de encontrarte a tí porque tú también eres GRANDE, besitos mi niña.

Alberto dijo...

Ese chaval tiene una gran razón por la que sonreir al principio de la mañana... y es tenerte.
No basta con tener dinero, muchos colegas, incluso familiares, sobra con tener una persona como tú. Una persona que la entiendas, que con mirarla a los ojos saber lo que piensa, y que haría casi cualquier cosa por ayudarte o hacerte sonreir.
Yo en estas entradas la verdad que no doy de mi, no se ni responder, me quedo paralizado.
Si bien te podré decir que te puedes sentir orgullosa, porque el chico te querrá a sangre y a fuego hasta el fin de los días y más allá, en aquel sitio donde se encuentren el cuerpo y el alma.

Lourdes dijo...

CRISTINA, tú siempre has sido grande. Y tb niña! jajajajaja
Y bueno, yo creo que se puede ser maduro y tener algunas cosillas de crío tb, no? Yo, sin ir más lejos, tengo unos ramalazos infantiles que pa qué contarte... Claro que yo soy madura lo justo, así que.. jajajaajajaja
Besos grandes, guapa!!





MAR, lo de Mari Lou me mola! Pero sólo cuando me lo dices tú. :) jajajajaaj
Y bueno, ya te digo yo que a la criatura en cuestión no le llego ni a la suela, así que... Pero gracias, guapa! :)




ALBERTO, pues fíjate que con este chaval, como tú dices, nuestras almas se encontraron hace ya mucho tiempo. Y ahí siguen, hasta el infinito y una mijilla más pa'llaílla. :)
Gracias, gracias! Eres un tío genial, vaya!
Un beso grande!!

Miguel dijo...

Cómo se nota en cada una de las palabras, de las sílabas que has pulsado, el cariño amoroso con que lo has hecho. Y es que eso es amor de verdad, Lou. Me alegro de que estés así de enamorada. Es lo mejor que le puede pasar a una persona. Y lo de la edad... pues, la verdad, es una mera circunstancia accidental.

Un beso.

Lourdes dijo...

MIGUEL, bueno, en lo de amor de verdad ya te digo yo que sí. El cariño que le tengo a esta criatura no se puede medir, eso es cierto. Pero tb te digo que no estoy enamorada de él. Soy más feliz que unas castañuelas por tenerle, eso es verdad, pero nos conocemos desde hace tantos años que es más bien como mi hermano pequeño.
Pero en lo de que la edad siempre es una mera circunstancia accidental tienes toda la razón. :)
Un beso grande!!!

Rita Agustina dijo...

Cuánta razón tienes. Y me apena mucho decir que creo encontrarme entre las personas de poca edad que no tienen mucho -o nada- para dar al mundo. Espero algún día poder cambiarlo, no quiero llegar al fin de mis días y sentir que mi vida no valió la pena.

Lourdes dijo...

RITA AGUSTINA, pues yo no creo que sea así. He leído algo de tu blog y pienso que tienes mucho que aportar al mundo, jamía. Eso sí, hay que creérselo, eh? Así que, ánimo. :)
Besos!