lunes, 3 de marzo de 2014

Filosofando a la hora del café

Algunas mañanas desayuno en una de esas cafeterías donde los sobrecillos de azúcar traen una frase impresa. Supongo que vosotr@s también habéis encontrado algún sitio de estos.

Normalmente, son las típicas frasecillas trascendentales y filosóficas que te dejan ahí, pensando durante un rato, mientras te tomas tu café y te comes tu media mixta.
Por supuesto, las frasecillas que más me gustan, me las guardo en el bolsillo.

Hoy me he encontrado con ésta:




"... Y el primero en olvidar, es el más feliz".

Y en ese momento he empezado a divagar.
Aunque la frasecilla del azucarillo está claro que sólo se refiere a una pelea, a una discusión o algo así, a mí me ha dado por pensar que yo nunca olvido nada. Pero absolutamente nada. Ni lo bueno, ni lo malo, ni lo regular. 

Que tengo amigos que me ven al cabo del tiempo, y alucinan cuando les recuerdo, con todo lujo de detalles, la última vez que nos encontramos. -"Anda, que ya nos vale, ¿eh? Que la última vez que nos vimos fue el 28 de septiembre de 2008 en Bib-Rambla. Sí... ¿No te acuerdas? Que me dijiste que ibas a tal sitio a llevar no sé qué papel, y que yo te conté tal y cual. Acabamos en aquella cafetería del ventanal, partidos de risa... "-.

Ea, que sí, que tengo buena memoria, ¿qué le hacemos? Cienes y cienes de gigas de memoria, como dice la gente que me conoce. 

Pero también he pensado que no por eso soy infeliz. Vamos, que yo me considero una persona bastante feliz y optimista. 
Es cierto que cuando las cosas duelen, pues acordarte de ellas sí que molesta una mijilla, evidentemente. Pero vaya, que yo no dejo de ser feliz por ellas.

A mí me gusta acordarme de las cosas, tanto buenas como malas. Al fin y al cabo, las he vivido yo y son mías, ¿no?
¿Cómo si no se come que tenga un diario desde tiempos inmemoriales, y de vez en cuando, lo coja para leer alguna aventurilla pasada?

Porque es que además, también me gusta acordarme de la gente con la que he coincidido en esta vida, aunque se hayan tenido que ir y ya no estén. O aunque no hayamos terminado todo lo bien que podríamos haber terminado. Ya sabemos todos que no siempre las relaciones personales son fáciles.

Pero eso, que me gusta acordarme de todo lo que he vivido. Y está todo ahí, en algún rinconcillo de mi memoria, dispuesto a salir cuando voy a buscarlo. Y si no, pues nada, ya voy a leerlo. :)

Creo que soy feliz porque cuando me acuerdo de esos detalles, de esas situaciones, de las personas, de los comportamientos que he tenido o de las conversaciones que he mantenido, pues eso, que no me arrepiento de nada.

Supongo que, a pesar de todo, eso es bueno, ¿no?
:)


9 comentarios:

Unknown dijo...

Pues yo pienso que ser feliz es una decisión personal. Nada ni nadie de alrededor debería influir drásticamente como para evitar que fuéramos felices.
Pero en cambio, siempre pensamos que el resto del mundo tiene la culpa de nuestra infelicidad, cuando la realidad es que los únicos responsables de ella somos nosotros mismos. ¿No es eso, Milady?
Me alegro de que vos seáis feliz a pesar de todo lo que nos rodea.
XD

Un saludo.

Lourdes dijo...

ROBIN HOOD, pues sí, es justo eso. Lo que pasa es que, bueno, a ratos no es tan fácil como lo es en la teoría, no?
:)
Besos!!!

Anónimo dijo...

La frase se olvida de que también se olvida lo bueno.
Mejor, sin duda, tener tu don.

Rita dijo...

Se ve que la felicidad está ahí, en las pequeñas cosas, y recrearse en los recuerdos de esas pequeñas cosas supongo que también ayuda a mantener la sonrisa, por qué no.
Entonces, ¿será que he sido infeliz porque siempre he tenido memoria de pez? Voy a tener que empezar a comer rabos... de pasas, para la memoria! :-)

Lourdes dijo...

AQUELLO NOERAYO, bueno, a veces es lo que digo: "Para un don que tengo, pues vamos a aprovecharlo, no?".
jejejjejeje





RITA, pero la ventaja de tener memoria de pez es que tb se disfruta muchas veces de las mismas cosas, no? Digo yo... :)
Un beso!!!

Papacangrejo dijo...

Secundo la frase. Pero tu donde desayunas chica?

Lourdes dijo...

PAPA CANGREJO, pues por lo que se ve, desayuno en unos sitios muy "trascendentales". ¿Que no?
jajaajajajaja

amelche dijo...

A mí me pasa como a ti: que tengo muy buena memoria y mis amigos también flipan cuando les digo qué día era cuando pasó X. ¿Qué le vamos a hacer? Y que nos dure la memoria.

Me gustan esas frases en los sobres de azúcar. Te hacen reflexionar.

Un abrazo.

Lourdes dijo...

AMELCHE, pues sí, y que nos dure, es verdad. :)
Un beso, niña!!