Vente conmigo. Vayámonos de aquí, que hoy te invito a pasear bajo las estrellas, en esta noche sin luna.
Te señalaré la Vía Láctea, atravesando el cielo nocturno por encima de nosotros, y te hablaré de todas las constelaciones que se dibujan en este firmamento limpio y claro.
Me gusta tanto este cielo, que estoy convencida de que en otra vida tuve que estudiar astronomía o algo parecido. :)
Y será mirando este cielo que nos envuelve, cuando nos daremos cuenta de lo pequeños que somos ante tanta grandeza.
Y será entonces cuando elegiré una estrella para ponerle tu nombre y poder mirarla cuando me dé la gana reconociéndote allí.
Pero ea, te conozco tan bien que sé que tú me dirás que ésa no te gusta y que prefieres cualquier otra. Porque sí, porque desde siempre, y hasta en los momentos más emotivos y tiernos, te ha gustado buscar la manera de irritarme para verme saltar.
Pero hoy no lo haré. Hoy sólo te miraré sonriendo y tú sonreirás conmigo.
¿Y quién sabe? Igual tenemos suerte y descubrimos una estrella fugaz surcando los cielos justo en ese instante. Allá en lo alto, ajena totalmente a nosotros.
¿Y por qué no? Igual en ese momento tengo suerte yo también, se cumple mi deseo y, por fin, me besas...
;)
He escrito un libro.
Hace 3 semanas


15 comentarios:
Ohhhh qué bonitooooo.
Que bonito Lou! Pero ten cuidado con las estrellas y con pedir deseos, que luego pasa lo que pasa...vienen los niños... y a tomar "por saco" el poder observar estrellas, dormir, tomarte una cerveza tranquilo... jajaja.
Besos.
Que me dices! Que el de los abrazos todavía no te ha besado? Y encima poniendo pegas a las estrellas?
SONIA, jajajaja has visto? La entrada "ñoña" del mes! jajajajaja
Gracias, guapa!!
MC, mujer, para lo de los niños tb hay que saber poner "remedio", cuchi ésta. Ah, ¿que tú no lo sabías? Mía que, mía qué... jajaajajajajaajajajaja
AQUELLO NOERAYO, hombre, sí que lo había hecho... Pero bajo las estrellas, en la noche sin luna, pues no. Tan entusiasmados estábamos mirando el cielo nocturno, que se nos olvidó "lo importante". jajajajaaj
:)
Tu no sabes que el verdadero romanticismo se mide en palmos?
AQUELLO NOERAYO, si eso significa que poquito a poco es como debe ser, entonces lo estoy haciendo bien, no? :)
Si es lo que yo digo: Soy como Bécquer, que es mi favorito... Una romántica tardía.
jejejeejej
Vaya... pues a ver si espabila y te besa. O toma tú la iniciativa, oye.
La vez que más clara he visto la Vía Láctea fue en Mogarraz, Salamanca, desde la terraza de un hotel. Se veía preciosa.
Eso es magia de la buena!!
AMELCHE, es que nos ponemos a ver estrellitas y, jamía, que se nos va el santo al cielo. jaajajajajaajaja
Para ver el cielo nocturno, hay que estar en un sitio con muy poca contaminación lumínica. Y en medio de nuestros pueblos o ciudades es casi imposible.
:)
PAPA CANGREJO, sí, eh? jajaajajajaja Güenérrima, que dice una amiga mía. :)
No pongas el cielo como excusa
Besalo tú
PLEBEYO, pues sí, tienes razón. Pero no me digas que el cielo nocturno en verano no es una buena excusa, eh? jajajajajajaja
Vale, vale. Sin excusas mejor. :)
Las estrellas. El espacio sideral. El beso... La felicidad.
Besos.
MIGUEL, qué buena combinación, ¿eh?
:)
Un beso grande!!
¿Y se cumplió tu deseo? Espero que sí, porque con un escrito tan hermoso y tan lleno de sentimiento, sería una pena que no tuviese un final feliz.
Un abrazo Lourdes.
DIANG LUGO, pues sí que se cumplió, sí. Y eso que no vimos una estrella fugaz ni nada. :)
Gracias!!
Besos!!
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