Y sí, ya la había visto antes unas pocas veces, pero ea, no me puedo resistir a esos clásicos tan ochenteros.
Y es que en estas películas aparecen todos los tópicos de aquellos años en los que a mí me tocó vivir, justo con esa edad. Cuando te decían que todo era pecado y cuando, por poco que hicieras, te aseguraban que te morirías y vendrían los demonios para llevarte al mismísimo infierno. Ea, las cosas que nos metían en la cabeza cuando éramos pequeños.
Y ya no es sólo lo machista que puede llegar a ser una película de aquella época (-"Las mujeres, a la cocina"-), o las barbaridades que se ven en la pantalla y que ahora serían impensables y censuradas (la madre y el pediatra, fumando en la consulta). No.
Es la cara del crío protagonista. Su inocencia, su curiosidad, su querer saberlo todo... Y su no entender nada.
Y viendo la película, no he podido evitar ponerme en su piel, y pensar (y recordar también, porque yo ya he pasado por esa edad), que cuando somos pequeños no es tan genial, tan estupenda, ni tan fácil nuestra vida como creemos recordarla cuando pasan los años.
Porque sí, porque he pensado en lo triste que es que no te tengan en cuenta para nada. Que todo el mundo piense que no tienes sentimientos o que estos no son importantes; o que no te afectan las cosas que te dicen o que oyes, cuando en realidad, a esa edad todos somos esponjas.
He recordado el miedo que tienes a que te dejen solo, el miedo a la oscuridad. He recordado el no entender las cosas, que no nos las expliquen y que nos traten como si fuésemos tontos.
He visto la cara del niño en todas las escenas y sabía exactamente lo que estaba pensando y lo que estaba sintiendo.
Ya digo que me he visto identificada en él, y eso que ya hace más de treinta años que yo estuve allí.
:)



14 comentarios:
Vaya lio tengo. Entonces somos esponjas y crecemos, no nos traía una cigüeña desde parís?
Yo la vi en cine. Con 19 añitos. Fui con mi novia. Y a los dos nos impactó. Esa inocencia de aquel crío angelical que se atrevía a preguntar lo que los otros pensaban y no se atrevían. Acabábamos de salir de la dictadura y aquellas películas eran como píldoras de libertad... ¡qué tiempos aquellos...!
Un beso.
Blanda película
El cine español presenta películas críticas y ee calidad
Pues sí, es verdad que la infancia no es tan bonita como luego nos la pintamos. ¿Será porque el ser adulto es aún peor?
Un abrazo.
AQUELLO NOERAYO, ¿qué pasa? ¿Que las cigüeñas francesas no pueden transportar esponjas por esos mundos?
:)
jajaajajajaajajaj
MIGUEL, es que creo que es del año 77, o sea que sí, que empezaba la transición. Pero vaya, que volver a ver la peli ahora mola tb, eh?
Un beso para ti!
PLEBEYO, para una tarde casi otoñal de sábado, no estuvo mal. jejejeje
:)
AMELCHE, o será que sólo recordamos lo bueno de cada etapa, que tb podría ser, no?
Besossss!
Puede ser. Un abrazo.
yo también estuve jajaja pero paso a la siguiente decena jajaja
AMELCHE, ea, si es que somos unos románticos, y sólo nos acordamos de lo que queremos recordar. :)
PAPA CANGREJO, bueno, tampoco pasa ná. Ya sabemos que la juventud es un estado del alma... ¿Qué más da si son 30 o 40 o...? jajajajaajajajaaj
A mi la infancia me llama bien poco. Cuando tengo que recordar siempre tiro más para la adolescencia, que todos dicen que es tan terrible, pero a mi me molaría mil volver a los 18... yuuhuuuuuuu!!!
PALABRICAS, pues a mí no me molaría ni de coña volver a los 18. Pero vamos, tampoco volvería a mi infancia. jajaajajajaja
Besos, guapa!!
Peliculón de la época, claro que sí. Todos los de esa generación en algún momento nos sentimos como Quico.
Yo me acuerdo del protagonista, Lolo García, y de la película Tobi. Creo que todas esas películas las vi en el cole. (Joer, qué vejez)
Todos nos visto identificados con ese niño rubio...
Saludos.
RITA, pues es que, eso, la otra tarde pusieron las dos películas en dos canales distintos: "Tobi" y "La guerra de papá". Atracón de Lolo García. jejejejeej
:)
ANTONIO TORRES MÁRQUEZ, anda que no. Se ve que todos tuvimos infancias parecidas. :D
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