jueves, 5 de febrero de 2015

De orcos, trolls y gentucillas varias

Exactamente igual que en la película El Señor de los Anillos, la vida está llena de orcos, uruk-hais y nazgules, que se pasean por el mundo, escondidos en las sombras. 
Aunque, eso sí, aparentemente estén ahí, a cara descubierta y tengan pinta de mosquit@ muert@. 



Y es que no lo hemos dicho pero, al igual que en la película, suelen ser bastante cobardes, y no han roto un plato en su vida.
(Seguro que luego se habrán cargado todas las vajillas de la Tierra Media).




A ver. Que puede que al principio nos parezcan otra cosa, ¿eh? Sí, por un momento hasta podríamos pensar que son gente normal, buena gente, apañaícos, e incluso, dignos de confianza. He dicho por un momento, ¿vale?
Porque luego resulta que no. Ni por un momento ni por ná. Y es que cuando menos te lo esperas, cuando te das la vuelta tranquilamente, te apuñalan de la peor manera posible: Por la espalda y sin chispa remordimientos. Con premeditación y alevosía. 
Ya sabéis, lobos con piel de cordero hasta que dejan ver su verdadera naturaleza y entonces aparece el orco que esta gente lleva dentro.

Supongo que hay que aprender a reconocerlos y a lidiar con ellos. Sí, aunque sea dejándolos como cosa perdida en medio de su paranoya personal.


O sea que sí, que trolls, ogros, goblins, cíclopes y arpías nos vamos a encontrar por un tubo a lo largo de nuestro camino, en esta vida. Pero evidentemente no vamos a estar ahí todo el tiempo a la defensiva, dándoles cuartelillo o dejándoles que nos dirijan la existencia, ¿no? Que eso sería algo así como perder el tiempo con criaturas que no valen la pena. 
Apuesto a que vosotros también conocéis a más de uno y más de dos individuos de estas especies. ¿O me equivoco? :)

Yo conozco un troll. Uno de tantos. Y menos mal que tampoco lo tengo que aguantar todo los días, que si no... Es que es horrible. Que digo yo que para eso es un troll, ¿no?
Pero ea, como le pasa a los trolls, se alimenta de vidas ajenas porque por lo visto, él no tiene ninguna. Penica que me da, oyes. Sí, porque pienso que al menos yo tengo mi propia vida. Ni mejor ni peor que la de los demás, pero al menos es la mía y con ella ya tengo bastante.

¿Qué le vamos a hacer? En esta vida no todo van a ser elfos, hadas, duendes o magos, buenos y simpaticotes, ¿no? :)



8 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

Nada como diversidad

palabricas dijo...

Es una pena que no todos sean hadas y elfos, con lo monos que son, lo que brillan, la paz que emanan...
Aunque si no hubirera trolls, el mundo sería un auténtico aburrimiento. De qué nos íbamos a quejar????
Tiene que haber de todo y para todos, cuestión de diversidad!!
Besos.

Anónimo dijo...

Pues nada, si el trol es del mundo fisico a estrenar pies, si es virtual puente de plata.
Besos desde Mordor.

Lourdes dijo...

PLEBEYO, es que si no, menudo aburrimiento, ¿verdad?




PALABRICAS, sí, vale. Pero que no den mucho por saco... :) jajajajajaj




AQUELLO NOERAYO, ¿desde Mordor? Hummm... Mola. Estás escondido en las sombras, ¿eh? jajajaajajaja
Besos para ti, desde Lothlorien.

amelche dijo...

¿Qué te han hecho? ¿Te han maltratado? Mira que llamamos al primo del Zumosol... :D

Lourdes dijo...

AMELCHE, no, mujer. Es sólo que hay gente por el mundo muy porculera, ya sabes. Qué te voy a contar...
:)

ALMA dijo...

Y es así... palabra por palabra :)

Entiendo que sería un rollo el vivir sólo con Hadas... pero... lo cierto que es ese porculero siempre nos toca a nosotros al lado... ahí... pinchando....

Lourdes dijo...

ALMA, ah, bueno. Si cada uno de nosotros tenemos un porculero al lado, me consuelo. Ya no soy yo sola.
ajajajajaajajaja
Besos, niña! Y pa tu niña, tb!! :)