viernes, 29 de enero de 2016

De cuando un comentario da lugar a una entrada completa

Pues resulta que el otro día, mi amigo y compañero bloguero Aquello Noerayo me escribió un comentario que me dejó ahí pensando un rato, y que me dio pie para escribir la entrada de hoy.

Inciso: Me encanta que la gente me haga pensar. Se agradece. Es una forma mú sana y mú baratica de mantener despierto el cerebro y entretenido el ánimo. Porque a estas alturas, es tan complicado encontrar a alguien que te haga pensar, que cuando encuentras a alguno, dices:-"Porras, qué guay"-... :)

Vale. El caso es que la criaturilla dijo algo así como que no conocía ningún matrimonio en el que el hombre hubiera ido por iniciativa propia al altar, y que siempre lo hacían para evitar discutir.
Pasar por el aro (en contra de tus principios) para evitar una discusión, no lo entenderé nunca. No, porque empezar tu historia sintiendo que te están imponiendo algo, no debe ser muy sano para que luego la cosa funcione, ¿no? Da la impresión de que vas a una cárcel de cabeza y eso está condenado al fracaso desde el primer momento. No sé, digo yo. Es la sensación que a mí me da y me parece algo muy triste.

Y es que yo he visto matrimonios (todos no, pero sí la inmensa mayoría, las cosas como son) en los que cuando pasan los años ya no hay nada que decirse. Que ves a la pareja el uno al lado del otro, por la calle o sentados en una cafetería, con una cara de estaca de la leche, donde ya ni se miran, ni se hablan. Y si se hablan, es para echarse cosas en cara. Ya no se escuchan, ya no se aguantan.

Desde el principio de los tiempos, tuve claro que yo no quería tener nunca algo así. Sí, porque si al final la cosa degenera de esa manera, está claro que no vale la pena para nada. Al menos, a mí no me valdría la pena. O sea que ya, con 6 años de edad, estaba convencida de que no me casaría nunca. Ea, ¿qué le hacemos? Precoz que fue la niña. 

Porque siempre he pensado y siempre he dicho que para querer a alguien, para estar con alguien, para vivir algo bonito, no hace falta estar casados. No hace falta prometerse ni comprometerse. No hace falta vestirse de blanco, pasar por el altar y montar un fiestón de la leche.
Porque siempre he pensado que es justo ahí donde empieza el principio del fin. Y a los hechos me remito.

Que vale, que sí, que tampoco digo que eso sea así siempre. Pero por lo que yo he visto y he observado a mi alrededor, no puedo pensar otra cosa. Pocos matrimonios hay por ahí que sigan siendo geniales veinte años después, en los que el respeto, el cariño y la confianza no se han ido perdiendo con los años. Pocos hay en los que a pesar del tiempo, la pareja sigue enamorada y se quiere más que nunca. Pocos hay en los que la convivencia y los problemas cotidianos no hayan hecho mella en las sonrisas del principio. Pero oye, claro que sí, haberlos, haylos. Algunillo por ahí habrá...

Frase del día: No hay que prometer nada. Las promesas son horribles ataduras, y cuando uno se siente amarrado tiende a liberarse, eso es fatal. (Mario Benedetti)



17 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya publicidad me estas haciendo maja!
Yo no dije que no se quisieran, dije que un hombre va al altar por no discutir, que es diferente. Como en casi todas las discusiones de parejas en la que acabamos dandoos la razón.
Anda que...no te mando besos hoy.

Pilar Abalorios dijo...

Creo que difícilmente cuando se generaliza se acierte, pero es inevitable, todos tratamos de entender qué sucede a nuestro alrededor y acumulamos datos con el convencimiento de que si muchas veces sucede algo esa es la pauta y de la misma extraemos la conclusión.
Me explico, es habitual ver que las parejas que llevan mucho tiempo juntas se comportan de un modo mucho menos "romántico?" que las que llevan menos, será que el amor se desgasta, se acartona, pierde su capacidad de impregnarlo todo y se va transformando en otra cosa, más árida, más muerta y más cercana a una soga que a ninguna otra cosa y deduces de ello que es el matrimonio, las promesas hechas, el responsable ¿no?
Bueno, quizás tengas razón, muchas parejas tras el compromiso entienden que todo está hecho que no hay que esforzarse más, que la otra persona ya no se marchará y por ahí todo empieza a hacer aguas.
¿es el matrimonio la causa? Más parece que es el tiempo y la dejadez.
O no, ¿quien sabe? Si cada persona es un mundo, imagina tomados en combinaciones de dos en dos.
Un saludo

Lourdes dijo...

AQUELLO NOERAYO, vamos a ver, criaturilla... ¿En qué momento yo he dicho que tú habías comentado que no se quisieran? Si lo primero que he dicho es que tú aseguras que el hombre va al altar para no discutir... ¿Qué? Que ni siquiera nos paramos a leer lo que está escrito, ¿no? ¿Cómo entonces vais a entender las cosas que se podrían leer entre líneas? Anda, vuelve a leerlo otra vez, porque yo sólo he escrito lo que tú habías dicho, tal cual, y luego lo que he hecho es escribir sobre mi experiencia. Punto final. :)
Y no te enfades, hombre, que yo sí que te mando besos, lo cortés no quita lo valiente.
jajajajajajajaja




PILAR V, no sé, quizás es verdad que no tiene nada que ver con el matrimonio, y es el tiempo que pasa y la gente se acostumbra a lo que tiene, y se cansa de tenerlo... Y piensan:-"¿El matrimonio era esto?"-, pero no hacen nada por cambiar eso... Y se van dejando... No sé. Lo que pasa es que, eso, yo siempre lo he visto en gente casada, que no se atreve a dar el paso de separarse para ser felices. Y ahí están, aguantándose como pueden.
Un beso!

Anónimo dijo...

Oye, que tus entradas me las leo de cabo a rabo, y li de leer entre lineas tiene facil solucion si hablaseis claro.
Te están imponiendo algo... Vas a una cárcel... Claro claro, lo que yo he dicho.
Y de la hipoteca no dices nada?
Jajaja preguntale al canijo como está con la perica.
Venga, besos en notificaciones de divorcio.

Lourdes dijo...

AQUELLO NOERAYO, pero si no entendéis lo que está escrito con todas las letras, jomío... Yo personalmente, ni me planteo hablaros entre líneas. Pos no hay que ser poco claras con vosotros para que sepamos que os habéis enterado bien. jajajajajajaja
De hecho, yo tengo un problema con la sinceridad, y digo las cosas tal y como las pienso y tal y como las siento. Y eso no suele gustar a la mayoría de la gente.
¿Y qué quieres que diga con el tema de la hipoteca? ¿Que hay que casarse para pagarla? ¿Que necesitas estar con alguien para poder hacerlo? Sí, la cosa está mú mal, es verdad. Pero entonces el problema no es el matrimonio, ni la falta de cariño, ni la pérdida de respeto ni ná de eso. El problema es la dichosa hipoteca que te absorbe hasta la médula.
jaajajajajajaajajaja
Y sí, al final he conseguido que me mandaras besos... Con lo que a mí me molan.. jajajaajajajajaaj

Sra. Mary Moonlight dijo...

Pues la apoyo!, si hay algo a lo que no le tengo mucha fe es al matrimonio, nosé algo como: va de retro Satán!. xD

y bueeeno, quién sabe si por razones que desconozco hasta ahora en un futuro pueda cambiar de idea, pero por lo que ahora me concierne: Solo una cosa, no mas promesas, ok?

:9

Besote!

Noelplebeyo dijo...

el matrimonio es una institucion
el amor, un invento

Lourdes dijo...

SRA. MARY MOONLIGHT, eso pienso yo: Que si después de tenerlo todo tan claro como lo tengo, en un futuro próximo voy y me caso, pues no sé yo... jajajajajajajajaja
Besos, guapa!!




PLEBEYO, pues yo creo que en realidad el invento es el matrimonio. El amor, una utopía.
:)

Papacangrejo dijo...

Pues dile a Aquello Noerayo que ya sabe de uno, yo me casé porque quería casarme, nadie me obligó ni lo hice por no discutir. De hecho, el mismo día que conocí a mamacangreja supe que me iba a casar con ella, tarde tres años en hacerlo y no lo hice antes porque las circunstancias laborales no eran buenas, pero en cuanto pudimos nos casamos.
¿Que no es necesario casarse? pues también es verdad pero eso ya es una decisión de cada pareja, ahí yo no entro. Que felices forever se acaba seguro, el enamoramiento se pasa, ha y peleas y discursiones, pero creo que es normal, la convivencia y los egos es lo que tienen. Cada caso es diferente, pero mientras haya más cosas positivas que negativas...

rocio dijo...

Yo tampoco creo en el matrimonio, de hecho hoy en dia parejas jóvenes (de 45 para abajo) que duren por convicción, al menos en mi entorno, veo pocas. Ya mayores es otro cantar.
Y sí Lou, pienso como tú, yo no quiero una pareja (que ya no digo matrimonio, que no creo en eso, para mí es pura formalidad como una sociedad limitada) pues eso, donde estemos por estar, discutiendo, con malas caras, etc.. no no no, me parece una enfermedad al amor eso.
Y sobre lo que comentó "aquello noerayo", sé que conozco a hombres que sí han ido convencidos al matrimonio, lo sé (y no es ironía) pero no pongo ahora mismo en pie a ninguno en concreto.. eso, o bien, ellas (las que decían q pasaban de todo eso) en el fondo mentían.
ah sí, ahora recuerdo uno.... creo q ella mintió jaja.. pero el muchacho sí quería eh
Bsos

Lourdes dijo...

PAPA CANGREJO, claro que sí, hombre. Si discusiones tendrá que haber, evidentemente: La casa, los niños, el dinero... Pero uno se casa si quiere y no por obligación. Y luego la cosa que vaya como tenga que ir. :)
Besos!!




ROCÍO, es que me pareció muy radical la afirmación de Aquello Noerayo. No por nada, si no porque pensé que si eso era así, ¿qué hacía la gente? ¿Para qué lo hacía, realmente? Yo qué sé. Y si una mujer obliga a un hombre a casarse, mal por los dos. Ella, por obligar y él por claudicar. No sé. Es que yo no lo veo lógico, y claro, pues me tenía que explayar en la entrada. jajaajajajajaja
Veo que no soy la única que lo piensa así. :)
Un beso, guapa!

Naranjito dijo...

Cucha Lurditas, que yo me casé por convincciòn propia, porque quise, vamos. Y aquí sigo, después de una jartá de tiempo, como el primer día. Fue cosa de los dos, como todas las decisiones que tomamos, todas en común y por consenso.¿Discutir? ni se me ocurre, ¿pa qué?. Y, otra cosa, ... espera. Lo siento, he recibido un güasap de mi parienta, te tengo que dejar, tengo que recoger la ropa del tendedero, recoger al niño en la estación, echarle de comer al Quillo,...
Bueno enga, que es un poquito de ironía, que a pesar de todos los malos momentos y las pataitas que te da la vida en los cataplines, celebramos dos veces nuestro aniversario, una el oficial en Abril y la otra a final de Junio, en la playita a poder ser, que es cuando empezamos a enroyarnos.
Pero que conste que Aquello Noerayo tiene un taco de razón.
Un besito.

Lourdes dijo...

NARANJITO, ah, vale. Aquello Noerayo tiene un tacón de razón, pero contigo no ha acertado, ¿no? jajajajjajajaj
:)
Pues yo me alegro de que tú estés tan bien con tu señora, y de que tengáis dos fechas para celebrar el aniversario. Eso mola.

Un beso grande!!!

amelche dijo...

Uno hay: mis padres. Después de 43 años casados más 6 de novios. También es verdad que los 6 de novios fueron a distancia porque una vivía en Elche y el otro en Barcelona y por medio, la mili en el Sáhara.

Bueno, ahora que he leído los comentarios anteriores, veo que alguno más hay. :D

Lourdes dijo...

AMELCHE, sí, esperaba que hubiera más de uno, porque si no, no veas qué plan.
jajajajajja

lorena dijo...

Yo no quería pasar por esas cosas y al final no sé si lo que a mi alrededor había ,el pensar que yo lo haría distinto y a mi manera...me convencieron. Creo que era demasiado joven y que los años, la convivencia y mis dificultades familiares añadidas han pasado factura. No sé si es la tumba del amor, porque también creo que confundimos muchas cosas en este mundo tan loco y materialista, pero es un trabajo duro que te venden edulcorado como la maternidad. Eso sí, querer es poder y buscar la fórmula que a cada uno le venga bien es lo ideal.

Lourdes dijo...

LORENA, supongo que todo el mundo lo hace con convencimiento, no? Luego ya, las cosas que aparecen pues la lían una mijilla parda. Digo yo...
;)