Que no tengo ni mijica de tiempo para coger el portátil y poder sentarme tranquilamente a contaros ninguna paranoya de las que se me ocurren, o me pasan, o de las que soy testigo...
Que las hay, ¿eh? Vaya que si las hay. A punta y pala, vamos. Pero eso, que no tengo tiempo.
Y sí, me subo por las paredes. Es cierto eso también.
Pero ea, que este finde de cuatro días he tenido un rato. Bueno, he tenido más de uno, es verdad, y he aprovechado para pasear por la Vega de Graná, para leer, para tomar el sol, para escuchar música...
Pero también para ir a darme una vuelta a Cazorla, el lugar donde viví mi infancia, para reencontrarme con la familia, con los amigos y con los recuerdos. Para charlas, para risas, para confesiones inconfesables...
| Cazorla en primavera |
| Mi guía de excepción |
| La Tragantía metamorfoseada |
Y para que me contase la leyenda de la Tragantía, de la que yo no tenía constancia ninguna hasta ese momento... Hay que fastidiarse, oyes, con lo que me gusta a mí una buena leyenda de la época de la Reconquista.
Y hoy estoy aquí, poniendo al día esto del blog, después de yo no sé cuánto tiempo, y para contaros que, bueno, que sí, que sigo en el curro. Que llego a mi casa hecha polvo todos los días, pero encantada de la vida. Que mañana domingo me dedicaré a estar tooooodo el día tirada en el sofá, porque pasado ya es lunes otra vez. Y que voy a intentar sacar un ratico de vez en cuando para no dejar esto tan abandonado, porque eso no me mola naíca.
Ale, besicos para tod@s.
:)
4 comentarios:
Pues bienvenida al frenético ritmo
Besos
PLEBEYO, pues muchas gracias. Todo será cuestión de organizarme una mijilla mejor, ¿no? jejejeje
:)
Besos par ti!!
¡Qué lujo! Guía personal y todo... Me alegro de que lo hayas pasado bien.
Un abrazo.
AMELCHE, sí, gracias, fue genial. Y sí, mi guía es muy molón. :)
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