martes, 4 de septiembre de 2018

La Fauna de Urgencias

Si alguna vez habéis estado en la sala de espera de urgencias, sabréis de lo que hablo. Se puede congregar un elenco de criaturas que pueden hacerte hervir la sangre en menos de lo que te llaman para "Triaje".
A saber...



El Despreocupao. Su familiar está dentro, con los médicos, en la sala de cuidados, pero no debe ser muy grave lo que tiene, porque él ha apoyado la cabeza en la pared y se ha dormido. Los ronquidos se oyen hasta en la sala de rayos.

El Gitano. Está allí esperando, sin poder estarse quieto. Y que cuando se oye por megafonía:-"Familiares de Fulanita Heredia"-, aparecen en la sala, como por arte de magia, padres, hijos, nietos, primos, cuñaos y todos los ascendientes y descendientes de la susodicha. Y por supuesto, todos quieren entrar a verla. Y cuando el médico de turno les dice que no pueden pasar todos, no veas la que se arma. Y es que el tono de voz que usan habitualmente raya la contaminación acústica y ellos lo saben. Y vosotros, también...

La Petarda. Sí, está allí sola esperando, pero no deja de recibir llamadas. Y su teléfono suena tan fuerte que todo el mundo se lleva un sobresalto cada vez que se oye. Y piensas:-"Joé, que lo tienes en la mano. Bájale un poquito el tono, coñio"-. Y cuando contesta, piensas:-"Joé, que no estás sola. Bájate un poquito el tono tú, coñio"-.

La Familia musulmana, que no da un ruido. El padre, la madre y dos hijos pequeños, esperando a la niña que se ha roto un brazo. Les han dicho que esperen fuera y están fuera, aunque podría haber entrado alguno con ella, que la niña es menor. Pero mantienen las formas, cosa que me llega al alma.

La Parejita feliz. Dos criaturicas jóvenes, esperando que llamen a consulta a uno de ellos, y que han construido un nidito en una esquina de la sala y están comiéndose a besos, ajenos a todo lo que ocurre alrededor.

La Doctora frustrada. Una señora mayor, cuyo marido ha entrado con "un dolorcillo en el pecho", y que se encargar de buscar en su móvil todo lo que puede tener el hombre. Y que además se dedica a leer en voz alta a toda la sala los síntomas, los diagnósticos y los remedios posibles para cada enfermedad que encuentra... Ains, bendito internet.

...

Que digo yo que si me he dejado a alguien, más que lo digáis. Que la lista seguro que es más larga.
:)



6 comentarios:

Alicia dijo...

La señora mayor que compite en dolencias con toda la sala de espera, lo que no tiene ella, lo ha tenido su marío, su vecina o su prima la del pueblo, y además llevan un control exhaustivísimo de a quien han llamado, y a quien le toca...

Lourdes dijo...

ALICIA, ¡es verdad! No me acordaba de ella. Sí, sí, también está por allí siempre.
:)

MalaEnTodo dijo...

jajjaja es todo asi en la sala de espera!
Lo captaste tal cual!
Saludos

Lourdes dijo...

MALAEN TODO, se ve que en todos sitios es lo mismo, ¿no? jajajajaja
Bienvenida por aquí, que creo que es la primera vez que te veo.
Besos!

amelche dijo...

Pues sí, tienes razón. Es así.

amelche dijo...

Lo que dice Alicia es una gran verdad, ¡ja, ja! Y como alguien se cuele... ¡Se arma!