Hay gente que nos parecen tan guapos que nunca nos ha hecho falta fijarnos en cómo son físicamente. Es más, es que a veces, no hemos necesitado ver a esas personas ni una sola vez, para saber lo guapos que son. Quizás porque nunca hizo falta verlos con los ojos, ya que siempre los hemos mirado con el corazón.
Y es que, sí, aunque suene a tópico, la verdadera belleza no se lleva sobre la piel. Lo cual, dicho sea de paso, mola, porque así, los menos agraciados podemos sobrevivir en este mundo de locos, que sólo se dedica a machacarse en los gimnasios o a entrar en los quirófanos por esa manía absurda de encontrar la perfección. Cuando todos sabemos y es perfectamente evidente, que la perfección no existe. Al menos, de una manera objetiva.
Siempre he tenido claro que lo realmente importante es ser una buena persona, y que lo demás importa menos. Sin embargo, todavía hay momentos en los que parece que eso es secundario y todo el mundo desearía tener un perfil griego o unas medidas espectaculares.
De todas formas, la belleza es tan subjetiva que para lo que unos es la "belleza suprema", para otros no deja de ser una cosilla del montón, "que tampoco era para tanto". Digo yo que si todos fuésemos iguales y tuviésemos los mismos gustos para las personas (o para las cosas en general), sólo tendrían éxito unos pocos. Pero lo cierto es que, en contra de lo que pueda parecer algunas veces, el mundo no gira en torno a la belleza externa. Quizás porque todos tenemos claro lo efímera que es, y que en realidad, siempre perdurarán otras cualidades.
Fue mi profe de Biología de mis años de instituto (qué tiempos) el que me dijo aquellas sabias palabras, que todavía resuenan en mi cabeza:-"Lourdes, es que si el mundo se basase en la belleza exterior, tú no triunfarías, y sin embargo, triunfas"-. Que yo me quedé mirándole con cara de:-"Qué simpático eres tú, ¿no? ¿Acaso me estás llamando fea?"-. Cosa que, por supuesto, yo ya tenía asumida, así que grande no me iba a venir... De hecho, ni me molestó. Al contrario... Porque yo sabía que era cierto. Siempre he tenido la suerte de no necesitar una carita de ángel (os recuerdo que soy un demonio), para conseguir las cosas que me he ido proponiendo en la vida, o para poder acercarme a la gente que he conocido, o para encontrar buenos amigos y buenas personas... Además, que tampoco tengo muchos complejos con el tema de mi físico y en realidad, siempre me ha dado igual. Porque está claro que hay cualidades que me parecen más importantes, y alguna de ellas llevo por bandera, así que...
Supongo que por eso cuando conocemos a alguien que, al pronto, guapo no es, pero que derrocha simpatía por los cuatro costados, que regala siempre una sonrisa al mundo, que invita a reír incluso en los peores momentos, que nos enseña cosas continuamente o que está dispuesto a echar una mano siempre sin esperar nada, entonces nos parece la persona más bella del mundo. Y entonces comprobamos una vez más, que el éxito social no se basa necesariamente en el atractivo físico. Porque el atractivo de una persona puede venir por muchísimos caminos. Y ya ha quedado claro, que la perfección absoluta no existe, porque siempre hay algo que la estropea.
Aunque bueno, que me acuerdo yo de un compañero de carrera que tuve y que era "casi" perfecto. El chiquillo era un portento de la naturaleza. Es que era muy guapo (pero mucho, ¿eh?) y del cuerpazo que tenía no voy a decir ná. Por supuesto, hablo desde la objetividad, porque la primera vez que le vi, aún no le conocía. Pero después, y poco a poco, me fui dando cuenta de que también era guapo por dentro: Simpático, amable, divertido, inteligente, siempre dispuesto a ayudar a todos... Y yo pensaba:-"Este niño no es normal. Algún defectillo tiene que tener porque, está claro, que esto no es normal"-. Hasta que lo descubrí. Y vaya que sí. Tenía un defecto grandísimo: Aquella novia que vino a recogerlo un día a la salida de clase... :D ¡Porras!
En fin... De lo que sí me he dado cuenta y va a ser cierto es que la belleza nos sale de dentro sin más. Y si nos sentimos bien con nosotros mismos, entonces tb los que tenemos alrededor y nos ven, se sienten bien con nosotros. Y es que, seguramente, la belleza al igual que la juventud, es un estado del alma.
Frasecilla célebre del día: "La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora" (J.OyG.)
10 comentarios:
Eso de que eres fea es mentira, eres guapa por dentro y por fuera. Y tienes un gran corazón, eso es lo que importa y por eso te queremos.
Un beso
Pues eso que la belleza no es por fuera es conocer a la gente y ver como es por eso somo muy amigos.Un beso
Muchas gracias a los dos.
Nidia, no miento, soy realista. ¿Qué le vamos a hacer? Tampoco es que me importe mucho porque hay otras cosas que me llenan más.
Fran, no sé si lo sabes, pero esta entrada me la inspiraste tú el viernes. Digamos que fuiste mi momento de inspiración... jaja.. Muchas gracias.
Besos
La belleza esta en nuestra alma!
Savias palabras has escrito hoy , te deseo una linda semana, besitos Lourdes :-)
Muchas gracias, Pato´s. Sabía yo que tú compartirías conmigo esa afirmación. jeje
Muchos besos para ti tb.
Y cuando nos queremos mucho es cuando más brillan nuestros ojos y los demás dicen... a tí te pasa algo, no? y es que simplemente estás inmensamente bella por ser tan feliz.
Besos preciosa
Yo conozco a la demonio desde hace algún tiempo, y os puedo decir que de fea nada de nada. Es que es mu modesta ella.
No nos podemos engañar, la belleza exterior ayuda, pero la importante y la que perdura es la belleza interior.
Lo cierto es que esta demoni es una nena sin complejos algo que es muy importante para ser feliz.
Besitos
Gracias, Adriana, por pasarte por aquí y dejarme tu comentario. Sí, tienes razón, cuando somos felices la belleza nos chorrea. Es algo que no podemos evitar...
Muchos besos.
Y a ti, "anónima", gracias tb. Que sí, que me conoces hace tiempo y eso te ha tocado aguantarme...
Asias, illa.
Muchos besos para ti tb.
¡Hola a todos¡
Considero que al hablar de belleza, deberíamos de partir en la belleza perfecta y esa solamente se observa por las ventanas del alma, que son los ojos, ya que nuestro Señor Jesucristo, como lo asienta en su palabra, el observa la belleza del corazón, no la belleza volátil, superflua, que como bien lo han dicho es subjetiva, hoy es asi, mañana no lo será, unos ven belleza en algo, otros no la ven.
Pero si debemos de preocuparnos por embellecernos día a día con nuestra actitud, palabra y pensamiento, ya que esta vale la pena conservar, fuera vanalidad, pero si mucho amor ¿y como saber si somos bellos?, simplemente dejemos que el orgullo no permita que el amor propio se entierre en nuestra alma, porque solo conseguiremos que destierre la voluntad propia de nuestro ser, combatamos con la humidad, obediencia y abnegación... en sí, CONSISTE EN DERRAMAR GOTAS DE AMOR A TODOS NUESTROS HERMANOS, ACTUAR CON AMOR, PENSAR CON AMOR, VIVIR EN AMOR, HABLAR CON AMOR,, y creo que si así lo hiciéremos HUYY SERÍAMOS HERMOSIIIIISIIIIMOS...
con afecto y compartiendo mi sentir,, me despido,, Dios los colme de amor, para embellecer su corazón.. bye..
atte. Juanita...
como la rosa que pierde sus hojas a lo largo de su altiva vida, la belleza física es tan subjetiva y efímera, habiendo tantas cosas mas importantes por descubrir en una persona, que el simple exterior.
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