domingo, 7 de septiembre de 2008

-"Todos tenemos nuestras luchas"-

Anoche vi una peli que mi hermano se había bajado de internet. Y es que, es cierto lo que dice la Seño N: "La tele está hecha una pena". Así que sí, pusimos una película en el DVD. Se titulaba "Rompiendo las reglas", y se parecía bastante (demasiado diría yo) a aquella primera parte de "Karate Kid" del año 1984. Sólo que ahora, el "Señor Miyagi" era un "armario empotrao" de dos metros y más oscuro de piel.

El caso es que, la película en sí, no era nada del otro mundo. Pero hacia la mitad de la historia, el "armario empotrao" al que me refería antes, le dijo al protagonista la frase que me ha dado pie para escribir la entrada de hoy. -"Todos tenemos nuestras luchas"-. Del resto de la peli casi no me enteré, porque ya no dejé de darle vueltas a esa afirmación. Total, ¿para qué? Si todos sabíamos que al final, la pelea la ganaría "el bueno" aún teniéndola casi perdida...

Así que no dejé de pensar en que sí, es cierto: Todos tenemos nuestras luchas, pequeñas o grandes, pero cada uno las nuestras. Desde el crío de un año de edad, que tiene su lucha particular contra el suelo cuando está aprendiendo a andar; hasta el hombre hecho y derecho que la tiene cuando quiere dejar de fumar, y se levanta por la mañana pensando en el dichoso tabaco...

La tenemos cuando decidimos que ya es hora de quitarle los ruedines a la bici y nos caemos, pero lo seguimos intentando.
La tiene el estudiante de turno cuando intenta día a día mejorar sus notas, combatiendo el cansancio y la pereza, para poder hacer en el futuro lo que realmente le gusta. (Bien por mis niñ@s! :D).
La que tiene un deportista de élite por superar sus marcas, sacrificando horas de su vida en conseguirlo.
La tiene alguien que acaba de llegar al mercado laboral y el sendero que se encuentra no es precisamente un camino de rosas, por el montón de trabas y zancadillas que recibe. Pero que ahí sigue intentándolo, sin dejarse achantar. (Luchadora 100%. :D)

Tienen esa lucha diaria de todos los padres para sacar adelante a sus hijos, a pesar de las dificultades y los conflictos que aparecen cada día.
Es la eterna lucha que tiene que llevar a cabo cualquier trabajador para conseguir un poco de dignidad en el trabajo. Ya no sólo con "la autoridad competente", si no tb, con los propios compañeros. (Ole los imprescindibles!).

Está claro que, al fin y al cabo, es cierto que todos tenemos nuestras luchas. Y por insignificantes que parezcan, son las nuestras. Pero ya no es sólo eso. Ya no son sólo luchas diarias y constantes. No, porque tb tenemos miedos y fantasmas, que quizás nos persiguen continuamente. Y sí, cada uno tb tenemos los nuestros. Y vivimos con ellos, intentando superarlos tb día a día. Lo cual implica tb una lucha diaria. Una lucha continua contra nuestros propios miedos actuales y contra nuestros fantasmas del pasado. Y hay que vencerlos cuanto antes para que no nos vuelvan a aparecer en el futuro. Tarea ardua difícil, pero nunca imposible.

Así que, en definitiva, nos pasamos la vida luchando. Que, dicho sea de paso, es de lo que se trata, ¿no? Todo requiere de nuestro esfuerzo y de nuestra constancia. Todo necesita de nuestros intentos, aunque al principio sean fallidos. Es algo que tenemos que hacer, siempre, y sin dudarlo. Es un deber que se nos ha impuesto desde que nacemos, aunque a veces nos resulte muy complicado. Pero tampoco nos vamos a rendir a las primeras de cambio. Más que nada, porque es tan evidente que alguien se aprovecharía de vernos tirar la toalla, que sería justo ahí donde directamente perderíamos la batalla...

Frasecilla célebre del día: "El deber es un dios que no consiente ateos". (V.H.).

4 comentarios:

Nidia Magna dijo...

Muy buena entrada, my friend. Como bien dices, la vida es muy dura, no es un camino de rosas, si es cierto que algunos tienen más dificultades para seguir caminando que otros.

Muchas veces he puesto el ejemplo de que la vida es un camino, pues si tenemos que seguir adelante, no esta mal pararte y mirar hacia tras, ver todo el camino recorrido, hacerte más fuerte y seguir adelante, sin dejar de luchar y sabiendo que ese trozo que te queda te llevarás más de un palo.

Pero si algo tenemos es afán de superación, intentar mejorar, aprender y nunca dejar de luchar.

Porque my friend, si uno no lucha por sí mismo nadie lo hará por él.

P.D: Ahora más que nunca 100% luchadora, una vez más GRACIAS!!!

Lourdes dijo...

Que conste, my friend, que la entrada estaba escrita antes de que me contases lo de hoy. De todas formas, es el "pan nuestro de cada día" lo de tirar p'alante. Frase textual de mi Elías un día de bajón que tuve en mayo (dos semanas antes del día "D"):-"Ánimo, que es de cobardes no tirar p'alante"-. Sabias palabras, dicho sea de paso.
Un beso. Y gracias a ti... :DDD

Anónimo dijo...

pos como decia "un pingüino en mi ascensor"*:
-yo lucho y despues siempre me ducho y si me ves hablando ante el espejo es que no estoy del todo satisfecho-
puede parecer una chorrada pero analizandolo esta muy claro lo que quiere decir
te dejo a ti darle vueltas un rato que yo tengo que ponerme a amasar y no queria dejar de comentar tu entradilla

*igual no sabes que es un cantante muy famoso hace 20 años, jojo

Lourdes dijo...

Pos sí que me suena ese tal "Un pingüino en mi ascensor", aunque claro, la canción no. A tanto no llego, illa. Es que hace 20 años una estaba como en otro mundo, y no tenía la cultura musical que tiene ahora... jajaja.. Sí, sí, no lo digas, Silvio y poco más...
Asias.