jueves, 11 de septiembre de 2008

"Sueño de una noche de verano"

Pues la fecha de hoy me ha hecho pensar. Lo cierto es que siempre me pasa y hoy no iba a ser una excepción, claro.

Tiene que ocurrir algo realmente impactante para que nos demos cuenta de que no somos inmortales. Ya puede ser el 11-S, el 11-M, el 20-A... Da igual. La cuestión es que cuando algo así ocurre, nos "despierta" y nos lleva a la realidad. Y la realidad que se nos hace patente en ese momento es que no somos eternos, y entonces empezamos a ser conscientes de nuestra fugacidad (como las estrellas, pues igual).

La verdad es que nunca nos paramos a pensar que un minuto estamos aquí, y al siguiente puede ya no. Vivimos con la falsa creencia de que siempre habrá un mañana para hacer las cosas que no hemos podido hacer hoy; para ver a la gente que no hemos tenido tiempo de ver hoy; para decir las palabras que no nos hemos atrevido a decir hoy... Y evidentemente, perdemos las oportunidades que se nos presentan.

Porque vivimos pensando siempre en un mañana que puede que no lleguemos a ver, y no nos damos cuenta de que lo único que tenemos seguro es el hoy que estamos viviendo. Pero no lo aprovechamos. Nunca lo aprovechamos. Siempre nos encontramos haciendo planes para el futuro sin plantearnos que quizás no podamos cumplirlos. No somos capaces de vivir cada segundo de existencia como si fuese el último porque siempre nos puede la incertidumbre y el respeto que le tenemos a ese futuro, que aparentemente, se presenta ante nosotros.

Y es que supongo que toda la gente que estaba en las Torres o en el avión de Barajas tenía sus planes para el día siguiente, para el mes siguiente... Todos tenían historias y cosas que hacer... Y todo se truncó en aquel momento, sin remedio, como un fogonazo.
La cuestión es que no aprendemos. No vivimos al día y seguimos dejando las cosas para mañana. -"Bah, mañana será otro día"-...

Frasecilla célebre del día: "Carpe diem quam minimum credula postero" (H.)

5 comentarios:

Nidia Magna dijo...

Pues si, llevas toda la razón, vivimos tan deprisa que no nos paramos a disfrutar del presente, de donde estamos, de la gente con la que convivimos, y de los detalles que cada día pasan.

Parece que de vez en cuando decimos que vamos a aprovechar el presente, el día a día, pero enseguida se nos olvida.

Que le vamos a hacer si el humano es así.

Un beso mu grande

Lourdes dijo...

Como pone mi amiga Bea en su nick: "Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos, procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos"... Vaya, que si tenemos el presente, aquí y ahora, vamos a disfrutarlo. Tanto pensar ni pensar en el futuro, hombre ya!
Ale, un beso.

Isa... a secas dijo...

pos hoy mas que nunca te doy la razon, porque se ha ido la madre de mi jj
pero mas que aprovechar el momento para vivirlo y disfrutarlo lo que yo quisiera hacer es no dejar de decir a la gente lo que la quiero, no dejar de tomarme una cervecita con todos, dejar pa mañana esa llamada o ese abrazo porque igual no tengo la ocasion, todos llevamos un decimo de esta loteria
pa morirse no hace falta nada mas que estar vivo
cagoentomecago

Lourdes dijo...

Triste pero cierto, Wiza. Imagino el palo, pero es que es así y no se puede hacer nada para evitarlo. Simplemente, como tú bien dices, aprovechar cada minuto con la gente y decirles siempre lo que te importan, antes de que sea demasiado tarde.
Besos

Nidia Magna dijo...

Pues eso que os quiero mucho jaja!